Aclaración...

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lunes, 24 de agosto de 2015

Porcupine Tree - Fear of a Blank Planet (2007)


Artista: Porcupine Tree
Álbum: Fear of a Blank Planet
Año: 2007
Género: Rock progresivo
Duración: 50:08
Nacionalidad: Inglaterra


Lista de Temas:
1. Fear of a Blank Planet
2. My Ashes
3. Anesthetize
4. Sentimental
5. Way Out of Here
6. Sleep Together

Alineación:
- Steven Wilson / vocals, guitar, piano
- Richard Barbieri / keyboards, synthesizers
- Colin Edwin / bass guitar
- Gavin Harrison / drums & percussion
Guest appearances:
Alex Lifeson / guitar solo (3)
Robert Fripp / soundscapes (5)
John Wesley / backing vocals

Obra maestra del rock progresivo moderno, una de las mejores experiencias musicales de toda una década, y una muestra de que todavía hay gente que puede hacer música poniendo en ella todo lo que tiene y sonar distinto a los demás. Y aclaro, para los descafeinados que huyen de las incomodidades sociales e ideológicas: este posteo está lleno de esa mierda, huyan de aquí!... este disco mete de lleno la cabeza en el inodoro y de la manera más cruda e inteligente posible. Un trabajo cautivador centrado en la captura de la angustia y confusión existencial juvenil urbana, bien expresada en la mirada del niño perturbado (y drogado) de la tapa del disco.
Están avisados...





Los lunes, cuando llego a la oficina, siempre busco poner alguno de los discos potentes que más me gustan, o al menos algunas de esas canciones que te tranportan. Así, los lunes voy escuchando algunas de las cosas que he publicado aquí, o al menos reproduzco los videos. Como para darme un empujoncito, vio? para ayudar a empzar la semana. Así, los lunes son días de Yes, Magenta, Ritual, Syrynx... y hoy le tocó al video que yo mismo había publicado en nuestro blog, y me dije... aunque no podamos publicar este disco porque es material contaminante y radiactivo (algún caído del catre me ha preguntado qué carajo quería decir con eso, aunque imagino que todos o casi todos se dan cuenta que me refiero a los problemas que este tipo de discos trae con el famoso tema del coryright). Decía que aunque no podamos compartirlo esto no podía quedar afuera de nuestro espacio. La mecánica que vamos a emplear será la misma que ya hemos implementado con el disco "Relayer" de Yes.
Pero vamos con el disco... y mientras avanzamos en la descripción del disco transcribimos la traducción de "Fear of a blank planet", o el temor a un planeta en blanco, muy bien representada en el próximo video...


La luz del sol atraviesa la bruma.
No hay rendijas en la persiana
Para dejarlo entrar.
La cama está deshecha,
Todavía suena alguna música.


Este álbum conceptual parece basado en la historia de la novela "Lunar Park" del escritor estadounidense Bret Easton Ellis (una autobiografía satírica la más puro estilo borgeano), con letras crudas referidas a cómo el protagonista adolescente luchó contra sus trastornos bipolares y de déficit de atención con un régimen de medicamentos recetados y en base a la sobreestimulación con Internet. La música utilizada para acompañar semajante temática corresponde a la mejor música que ha podido crear esta banda: muy buenas melodías vocales, guitarras poderosas, teclados atmosféricas y una batería asombrosa nos introducen en pasajes caóticos, acompañando a los estados maníaco-depresivos del personaje principal.

La TV siempre está encendida.
El parpadeo de la pantalla,
Grita un actor de película
Me revuelvo en la mierda
Que mana de ella.

Una obra compuesta por 6 temas cuyas letras son una crítica y reflexión sobre la juventud en la sociedad postmoderna. Al presentar el temazo "Anesthetize" en la sección de videos de los viernes he comentado: "Particulamente me parece un disco increíble, no solamente por lo musical sino además por la profunda crítica social implícita en su inteligentísima lírica referida a los efectos de la sociedad de consumo en el cerebro de los pibes, en el tema principial de un álbum conceptual sobre un adolescente a quien le resulta difícil lidiar con el mundo moderno, girando en torno a la apática descomposición mental en un torbellino de televisión, consumismo, videojuegos, adicción, desamor, soledad y violencia, en un tema que es la piedra angular de la discografía de un gran grupo".

Estoy colocado en el centro comercial otra vez.
Completamente aburrido,
Deambulando por las tiendas,
Y robar en ellas ya está pasado de moda.

Tremendo disco este, uno de los más duros de la banda, con música que representa la crudeza del tema que trata y con momentos que algún desprevenido podría calificarlo como metal progresivo... en realidad es rock progresivo tradicional y con mucho de atmosférico pero adornado con algunos duros riffs de guitarras y de buen gusto intercalados con melodias y momentos de atmósfera más propios del pasado de la banda, lo cual genera un equilibrio perfecto. El disco en sí es una muestra sobresaliente del talento del grupo para configurar melodías y texturas fascinantes, hondamente emocionales y arreglos épicos.

La Xbox es un Dios para mí.
Un dedo en el botón,
Mi madre es una puta,
Mi padre ya se ha rendido en el intento de hablar conmigo.



No intentes llamar mi atención.
El encogimiento de hombros más vago,
Las drogas con receta
Jamás encontrarás a una persona dentro.


Mi cara está Mogadon(*) (sofocado).
La curiosidad es más que suficiente para mí,
Dejo de prestarle atención a los deseos,
Las pastillas están al alza.
(*) Un tipo de benzodiacepina

Musicalmente, el disco toma influencias de las grandes bandas progresivas de los 70s y lo mezclan con algunos riffs medio heavys y distorsionados, que logra crear una música hipnótica, intemporal y de mucha calidad, en un disco que en principio hace recordar al título del disco de Public Enemy llamado "Fear of a Black Plane", pero olvídense que tenga algo que ver porque lo que hay en éste disco no se le parece ni lo más remotamente. Una obra de arte en la que no falta ni Fripp ni Alex Lifeson. Musicalmente, podríamos definir al disco como neo-psicodelia, y creo que no estaría tan mal, aunque quizás sea demasiado ecléctico como para tratar de definirlo y atraparlo: rock progresivo clásico, influencias industriales, electrónica, psicodelia, riffs metaleros, baladas nostálgicas y sentimantalmente oscuras, atmósferas densas, aquí hay de todo, todo está en su lugar y en su justa proporción, llevado con un desarrollo hipnótico y envolvente, para que el resultado sea impecable e inmejorable.

Fear of a Blank Planet es el noveno álbum de estudio de la banda inglesa de rock y metal progresivo Porcupine Tree, editado el 16 de abril de 2007 en Europa y el 24 del mismo mes en los Estados Unidos. El líder de la banda, Steven Wilson, mencionó en una entrevista que el título del disco hacía alusión al álbum Fear of a Black Planet de Public Enemy, editado en 1990. Este disco ganó el prestigioso premio al mejor disco del año 2007 otorgado por los redactores de la revista Classic Rock. El álbum contó con la colaboración especial de Alex Lifeson, guitarrista de Rush, quien toca un solo en "Anesthetize"; Robert Fripp, líder de King Crimson, autor de los sonidos distorsionados en "Way out of Here"; y el guitarrista John Wesley, quien canta los coros en las canciones del disco.
Es considerado uno de los mejores discos de la banda y del género progresivo.
Wikipedia

Un precioso y triste disco, áspero, crudo y desgarrador, con letras muy profundas que habrá que podríamos analizar más profundamente, lleno de metáforas y juegos de palabras. Un relato y una crítica social, pero en formato musical. Un discazo en muchos sentidos....


¿Cómo puedo estar seguro de que estoy aquí?
Las pastillas que he estado tomando me confunden.
Necesito saber que alguien me vea.
No queda nada, simplemente no estoy aquí.


Estoy harto de la pornografía.
La actuación es mala,
La acción es insulsa,
Explícitamente aburrida,
Explícitamente aburrida o incluso parada (*).
(*) Por más que le pongamos ganas, hay juegos de palabras intraducibles. Sepan disculpar, es lo que hay.

Dos años de espera que se hicieron eternos. La imaginación no pudo vaticinar, cual oráculo griego, las magnitudes de esta nueva obra, sus alcances y todo lo demás. Ya no estamos frente a un "grupo": esta es, quizás desde ahora, una verdadera institución del rock. ¿Qué más colocar, para ilustrar esta ópera magna? Porque eso es "Fear of a Blank Planet": una pieza clásica, inmortal. De esas que no se escuchan por estos días, en los que muchas agrupaciones salen al ruedo con la "promesa de". Steven Wilson y Porcupine Tree tendrán un valor superlativo en el futuro, de eso no cabe duda. Pero creo que, con este trabajo, el octavo de la banda, ya podemos mencionarlo como un clásico del rock. Una de esos grupos necesarios para nuestros oídos. Una adicción, un contrasentido: les gusta a los metaleros y a los progresivos por igual. Los músicos y los fans están atentos ante cualquier cosa que se relacione con estas dos palabras: Porcupine Tree.
"Fear of a Blank Planet" se compone de seis temas, todos puestos bajo un estricto orden de historia, que no lo hace necesariamente un álbum conceptual, aunque si lo sea. Esa característica difusa, híbrida, fue lo primero que me atrajo: la condición negativa. Es como pretender que la negentropía es la negación de la entropía, cuando en realidad son cosas diferentes. Y eso es, en un primer término, este disco: una contraposición permanente de la historia, un salto desesperado en la oscuridad.
Ese impulso tiene que ver con el tópico que prima en "Fear of a Blank Planet". El uso y abuso de las nuevas tecnologías, que de a poco hacen que las historias más futuristas de Ray Bradbury, Isaac Asimov, "1984" y todo ello, se acerque peligrosamente a la verdad. Lo acepto, yo también formo parte de ello. El estar frente al computador en la madrugada me hace cómplice. Y es por eso que este registro te atrapa de inmediato: el inicio es con unos dedos recorriendo frenéticos el teclado, con la vista al frente de la pantalla.
De repente, sale la banda sonora de este mundo, el nuestro, el de ahora. Una sucesión veloz en acústico, entra Harrison en batería y luego el grupo. Y ya está. Perdiste, o ganaste. La voz de Wilson, apurada, nerviosa, en una métrica que disfraza su complejidad en una suntuosa simpleza y Porcupine Tree, tocando uno de sus materiales más duros hasta el momento. La música responde a ello, a la inclemencia de este mundo que envía voladores de luces a todos lados. Que la Internet, que la aldea global pura basura. Mientras más recibimos, menos comprendemos. Y ese es el mensaje de este primer track homónimo. Una oda a la post modernidad. Uno de los temas más poderosos de Porcupine Tree. Wilson, Barbieri, Edwin y Harrison son, ya con un track (al que tienen que poner atención en el segmento intermedio: ¡¡una delicia!!) una de las mejores banda de rock del planeta.
La crudeza, el salvajismo y la honestidad brutal de este primer corte se contrapone con "My Ashes". Uno de esas canciones de trámite aletargado, "psicodelia pop", si se quiere. Realmente bellísimo, sublime. Las palabras quedan cortas para describir este enorme tema; con "Anesthethize", tercer track, hago mi primera y única comparación con "Deadwing", y específicamente con el tema "Arriving Somwhere but Not Here". Si todos pensamos que el último era el track que, de alguna forma, representaba el trajín musical de Porcupine Tree, se equivocan. No es sólo que "Anesthetize" sea la canción central de este largaduración. Creo, cien por ciento seguro, que éste debe ser, lejos, la mejor composición de la historia de Porcupine Tree.
Tiene todo: momentos de psicodelia, el lado más rock, los colores ocres, la voz, las partes más metaleras. Simplemente, esta pieza de arte es única, inigualable incluso para la propia banda. Y como cosa menor, escuchen el solo de guitarra de este gran track (diecisiete minutos que se hacen pocos): es de Alex Lifeson. Y ese, queridos lectores, es el dato menor, simplemente porque "Anesthethize" se presenta por sí misma.
Luego de esta increíble composición, "Sentimental" toma lugar y de inmediato las sensaciones de alienación se transforman en tristeza, en melancolía, en otro insuperable tema de Porcupine Tree, en la que las partes con guitarra acústica son notables. Por su parte, "Way Out of Here" es un corte desesperado para las nuevas generaciones, con una lírica que toca un punto preciso en tu alma. Un trabajo de la agrupación que es, sencillamente, demoledor. Una composición que le canta con lejanía al mundo moderno. Otro corte que pasara a ser clásico del rock del nuevo milenio y que, también como dato menor, tiene los maravillosos soundscapes del maestro Robert Fripp y también la sección más poderosa y alienante de este disco.
Para finalizar esta hora de música de alto calibre, "Sleep Together" cierra con broche de oro. No es que se trate de una canción más, porque no me imagino otro track más preciso que este para cerrar el álbum. "Sleep Together" posee esa calma antes de la tormenta: es de una rabia incontenible, de una honestidad brutal y también, de una belleza sórdida, oscura, pero adictiva.
La verdad es que las palabras se me hicieron pocas a la hora de reseñar este trabajo. No hay nada, absolutamente nada, en la discografía de Porcupine Tree que se le compare. Aunque eso no es novedad, porque Steven Wilson y compañía siempre han llevado su música hasta senderos insospechados, con cambios drásticos o sutiles, pero mutando, creciendo, evolucionando, progresando con cada registro.
Después de haber escuchado este álbum, esta oda al temor, este discurso de clemencia por todos nosotros esclavos del post modernismo, saco varias conclusiones en limpio: primero, que "Deadwing", un trabajo espectacular, fue sólo un capítulo menor en la música de Porcupine Tree. Segundo, que Steven Wilson es un verdadero genio. Sin dudas. El tipo es un compositor más que dotado: es privilegiado. Reitero, Wilson es un genio del rock del nuevo milenio. Y tercero, "Fear of a Blank Planet" no es sólo el mejor disco de Porcupine Tree, a la altura del estupendo "Stupid Dream". No, "Fear of a Blank Planet" es el disco del año y, posiblemente, un clásico futuro de lo que fue el rock del siglo XXI.
Felipe Kraljevich M.

Deberían coser tu boca.
Hablando todo el día
Sin nada que decir,
Tus superficiales proclamaciones
Son todo desinformación.


Mi amigo dice que quiere morir.
Está en un grupo,
Suenan a Pearl Jam,
Sus ropas todas negras.
La música es una mierda.

Como pueden ver en el arte del álbum, fotos de niños tristes, tal vez dopados e hipnotizados por la televisión. Las letras hablan del desorden bipolar y el déficit atencional, dos típicos desordenes neurológicos de comportamiento que afectan a los adolescentes actuales al menos en el mundo occidental, y también otras tendencias como el escapismo, la alienación social causada por la tecnología, el vacío existencial, el rol de los medios masivos (Deberían coser tu boca, hablando todo el día, sin nada que decir, tus superficiales proclamaciones, son todo desinformación). En una entrevista, Steven Wilson describió al personaje principal del álbum como "este típico de niño aburrido, entre 10 y 15 años, que pasa todo el día en su habitación con las cortinas cerradas, jugando PlayStation, escuchando música en su ipod, enviando mensajes de textos a sus amigos, buscando pornografia en internet, descargando música, películas, noticias, violencia..."

En el colegio no me concentro,
Y el sexo es bastante divertido
Pero es sólo una más
De todas las maneras vacías
Que hay para pasar el tiempo.

Y mientras escribía el comentario de este disco dí por casualidad, causalidad o lo que sea, con un comentario que no podía dejar de relacionar con lo que aquí se expresa. De la mano de Ronald McDonald y sus cajitas felices, mientras se educa generaciones cada vez más ocupadas en fantasías estéticas, formando individuos atrapados en su imagen o en el culto a lo material...

En nuestras narices, con nuestro dinero, nuestras complacencias y complicidades –sepámoslo o no- se descargan, minuto a minuto, ráfagas de violencia ideológica contra los más indefensos en el imperio oligarca de la indefensión social. No importa el horario, no importa el tema y no importa el impacto… siempre hay un adulto o varios haciendo y diciendo barbaridades a destajo ante los ojos de niñas y niños victimados en todo el planeta. Y parece tan “natural”.
No contentos con el confinamiento diario a que niños y niñas, de cualquier edad, son sometidos en establecimientos “educativos” inventados para amaestrarlos “culturalmente”; tenemos al aparato ideológico de las religiones, las iglesias, las pedagogías y las didácticas insufladas con ideología publicitaria, con anti-valores individualistas y fanatismos consumistas a mansalva. Y el reino de la “tele”. No contentos con semejante avalancha de estiércol ideológico, se desarrolla un arsenal tecnológico demencial que hace de las suyas en las cabezas de los “menores” según el poder adquisitivo de los padres y como “premio” ideológico para “las horas libres”.
Esto no es una arenga contra la Educación, es una reflexión contra esa educación que el capitalismo impone como modelo sacrosanto de saberes indispensables para fecundar mentalidades dóciles, cómplices de las aberraciones consustanciales del modelo de saqueo y explotación depredadores que reina planetariamente. Esto es un llamado de atención no sólo sobre el p​apel que cumple el aparato ideológico de estado y de gobiernos gerenciadores de esclavitudes laborales e intelectuales a diestra y siniestra, sino también contra las jaurías de comerciantes que con toda impunidad inyectan, en las cabezas de los “pequeños” su basura en todo el planeta.
El plan “educativo” del capitalismo ni es intocable ni es ingenuo y es obligación de los adultos presentar frentes críticos ante cada cosa que se impone a los niños y las niñas que no pueden defenderse ante semejante agresión legalizada y legitimada con indiferencia, ignorancia y apatía.
Muchos anhelamos una gran revolución educativa mundial que es impensable bajo las premisas del capitalismo. Premisas que son inhumanas, antisociales y enemigas del desarrollo integral de los talentos. Baste recordarnos siempre que la mayor industria capitalista es el negocio de las armas y las guerras el lado de la industria del “entretenimiento” y la manipulación psicológica de las masas sin detallar los negocios del narcotráfico y la usura bancaria (...)
Fernando Buen Abad

¿Cómo puedo estar seguro de que estoy aquí?
Las pastillas que he estado tomando me confunden.
Necesito saber que alguien me vea.
No queda nada, simplemente no estoy aquí.

Desorden bipolar.
No puedo con el aburrimiento.


No intentas agradarle a la gente,
No te importa.
No sientes el sol.
Robas una pistola
Para matar el tiempo.
Estás en alguna parte,
No estás en ninguna parte.
No te importa
Respiras la brisa
Aún alivia
Así que... ahora adonde?

Y te pones a escuchar el disco y parece que se hace cortito, 50 minutos que se hacen cortítos y que te pueden dejar hecho mierda... triste, crudo, sofisticado, inteligente, valiente, testimonial, furioso, comprometido, y más que nada tremendamente inspirador, talentoso, musicalmente inmejorable. Un gusto para los sentidos, el arte al buen servicio de la consciencia social. Un cachetazo a la mirada distraída, irresponsable y despreocupada del mundo... digamos... adulto.
El último comentario en castellano, por si aún dudás de que esto está bárbaro:

En mi primer análisis para la web es para mi un placer el poder escribir unas líneas acerca de Porcupine Tree, la primera vez que los escuché allá por el 2002 al poco de salir ”In Absentia”, me di cuenta al momento de que me encontraba ante un grupo especial, uno de esos grupos que te invitan a sumergirte en su maravilloso mundo, indagando y retrocediendo un poco en su música me quedé entusiasmado por la increíble facilidad que tenían para mezclar ritmos hipnóticos, psicodelia, pop melancólico, avantgarde y hasta numerosos pasajes ambientales, todo ello aderezado por una fuerte experimentación siempre presente a cargo de todos sus miembros.
Muchos eran los escépticos tras su firma por RoadRunner, pero con su noveno disco de estudio titulado ”Fear Of A Blank Planet” han borrado de un plumazo todas las dudas posibles obteniendo gran reconocimiento tanto de medios especializados como de público a través de un álbum que desde su primera nota rezuma ese sonido único y característico del grupo, sin concesiones a la comercialidad, una obra mucho más orientada hacia el rock progresivo y mucho menos accesible que su predecesor ”Deadwing”.
”Fear Of A Blank Planet” es un disco conceptual que narra y pretende hacer una crítica a la problemática situación de la educación a la que se ven expuestos muchos adolescentes actuales que permanecen la mayor parte del tiempo en sus cuartos donde disponen de todos los medios tecnológicos posibles y en definitiva donde desarrollan su vida cotidiana sin apenas contacto con el exterior, bajo el consentimiento de unos padres que no parecen dispuestos a enfrentarse a los problemas de sus hijos sentándose y dialogando con ellos, y no dudarán en enviarlos a la consulta de un terapeuta a que les recete cualquier tipo de medicamento con el fin de que interfieran lo menos posible en sus vidas, lo cual realmente es bastante trágico.
Musicalmente, como ya viene siendo habitual en la mayoría de sus trabajos, el peso compositivo recae en su práctica totalidad sobre Steven Wilson, creador y alma máter del grupo, que además se encarga también de elaborar las letras del mismo, el álbum está formado por 6 cortes para una duración aproximada de unos 50 minutos en el que desde el primer tema vemos lo que será la tónica general del disco, extensas canciones donde se entrelazan con gran naturalidad guitarras acústicas y eléctricas junto a los preciosas melodías vocales de Wilson, además de cuidadísimos arreglos orquestales que nos muestran el gran gusto por el detalle que siempre ha caracterizado al grupo.
Mención especial merece un tema como ”Anesthetize”, una oda de 18 minutos que no deja de ser un pequeño guiño a sus primeros discos donde dan rienda suelta a toda la creatividad que llevan dentro y donde destaca la colaboración de Alex Lifeson de Rush ejecutando un estupendo sólo de guitarra que actúa de puente hacia la única parte netamente metalera de todo el álbum en la que Gavin Harrison se desata con un doble bombo realmente espectacular.
El disco se cierra con ”Sleep Together”, una canción que comienza con un riff de guitarra que a medida que va in crescendo te va envolviendo con un ritmo totalmente hipnótico de tintes arábigos y que junto al efecto de eco en las voces, lo convierten en mi tema favorito de todo el conjunto.
Señalar también que además de la edición estándar existe una edición limitada con el disco en 5.1 y un espectacular libreto de unas 40 páginas con unas magníficas fotos a cargo de Lasse Hoile que captan muy bien la oscura temática que rodea al mismo.
En mi opinión lo mejor que nos ha dejado el 2007, una obra maestra, un clásico de nuestros días.
Nowitzki

Ok, de acuerdoi. Un dicazo en mayúsculas.
Y vamos ahora con los comentarios en ingles...

Porcupine Tree makes a triumphant return to experimental, non-linear style with 2007's Fear of a Blank Planet. Maybe Steve Wilson was afraid that the comparatively poppy Deadwing and In Absentia were edging too close to the mainstream, because he seems far less concerned with overtly accessible songwriting on Blank Planet. Even still, the cerebral, atmospheric sound on this album remains enormously compelling from almost the first moment. While there is no "radio single" on the disc -- certainly nothing with a conventional pop arc like Lightbulb Sun or "Trains" -- most songs transcend their complex structure and feel as provocative as any traditional rock tune. The aptly named "Sentimental," in particular, features Wilson's trademark lush arrangement with layers of vocals, piano, ambient synths, electric guitar, acoustic guitar, live drums and sampled drums -- but cutting through its tightly contained mosaic is an expertly constructed chord progression that evokes a desperate sense of tension and longing, developing incredible emotional momentum as the track progresses.
Blank Planet sounds like Wilson spent about half of his studio time on the guitar; it's full of buzzy, meticulously distorted solos that you can easily picture him folding into the prototypical Porcupine Tree amalgamation of drum machine, organ, and synthesizers during many long hours in front of the sound board. The quiet, English restraint with which Wilson croons seems to have saved his voice from the decay that so many male singers experience over a twenty year career, and lucky for us (and for him), the style still works perfectly with Porcupine Tree's sound. As a vocalist, he has an amazing capacity for juxtaposing cold, haunting moments against evisceratingly passionate ones, mostly thanks to the control he exerts over his instrument. Wilson's clear, boy's choir timbre sounds like a torrent of frenzy and hunger when he breaks free of it and explores the limits of his vox on tracks like "Sleep Together." His sleepy, melodic approach also has the benefit of ensuring that his poetic lyrics, which run the gamut from acerbic social criticisms to wrenching personal narratives, are always perfectly discernible. Though it's only six tracks long, each of the songs on Blank Planet is exquisitely crafted, even the 17-minute long "Anesthetize." Wilson has a great sense of flow, leading mournful, ambient ballads into graceful crescendos, and over long interludes that sway blissfully throughout rises and falls, only occasionally losing themselves to moments of plodding or meandering. At roughly 51 minutes, Fear of a Blank Planet is short by Porcupine Tree standards, but by measure of quality rather than quantity, it's one of the most substantial prog albums to come out in years.
Cammila Collar

There is music. And there's music with substance. Music which, from feeling to feeling, touches our soul, even for a glimpse. Music to be loved. Art. How many artists can we say, 18 years later, to have sensibility to build, one after another, true odes to Human Feeling. And so, this is no immediate music. This can only fully be understood by a focused commitment, a strong and willed desire to understand, to seek for the inconspicuous beauty on it. The album is one of the most cohesive and intense albums Porcupine Tree have ever made, flowing, from piece to piece, to a glorious 50 minute journey of self consciousness and liberation.
10 year-old kid. "The pills that I've been taking confuse me". Pills for emptiness. Futility. Ephemeral. All the drugs that seem to take out the humanity in us, which make we forgot that the most beautiful is not what is seen, but indeed what it is felt. And in this way the title track flows, an energetic and blasting convincing rock opener, resembling the mood of "Deadwing" track: anger-climax-peace, with some psychedelic piano paintings in the middle. But the album then evolutes to a different kind of feeling, different from the overall nostalgic, sad, quasi-romantic feeling of its predecessor. Strings put "My Ashes", a sweet quasi-acoustic layered track, to an ethereal level, elevated by the kid's comprehension that part of him is empty "And my ashes find a way beyond the fog, and return to save the child that I forgot...". And then the album flows into its art peak. All the subtle feeling, all the utterly blistering sonic rock power blended in one song. Anesthetize. Memorable refrains, impressive riffs (with some touch of post-metal), disturbing soundscapes, splendid cascades of celestial backing vocals and even ethereal zen moments, all together fueled by some precious moments like "You were stolen... there's black across the Sun...". It ends. Terrifying, only 17 minutes? Next one, Sentimental. Sentimental is the moment to cry. All the emotions evoked until now explode in the piano-laid dreamy guitar tone of the track: "I've wasted my life... I'm hurting inside...". No excesses or dramas, just feeling as the way it is. Time to recover is not encountered on "Way Out of Here", another moving track, with some anger explosions, leaded by its disturbing soundscapes, marking bass lines and with the delicious original guitar solo. And then it comes the last track, "Sleep Together". Class. The band had reinvented themselves again. They did what it seemed impossible. To fuse perfectly the most bizarre and psychic electronic industrial a la Nine Inch Nails with the most majestic symphonic arrangements. The album ends in a cathartic explosion of strings. We're literally disintegrated in particles, voyaging through the cosmos infinitude. "Let's leave forever". Leave forever. Forever from this, many times, inhuman place we call Earth.
Then the album ends. We're shocked. We want more. And then we put the album from the beginning. Feel, cry and leave again. Like we were in an intense and beautiful dream. The dream of escaping from this blank society, in which we assist growingly to the terrifying indifference of pointing a gun, of causing suffering, of killing. Lives guided by destruction.
This is truly one 50-minutes piece track, divided in 6 movements. These movements seem to obey almost perfectly to the Freud's sequence of the human behavior after a shock: denial/rage -> consciousness -> depression -> motivation to change -> liberation. This understanding transform the album perception in an disturbing and dramatic voyage to a stereotyped kid's ego.
And so, this album was made to represent the manifest against the emptiness that plagues humanity. Steven Wilson has the power to touch people. Every single album of the band has its own feeling. I still can't resume what I feel in this album. But it feels a lot... Masterpiece.
TRoTZ

It's safe to say this is the most anticipated album of the year, and will probably remain that way. Just released in Canada, bought from iTunes this morning, so here we are! And darn, if it isn't really the heaviest and lightest PT album of all time, as some have said. The metal riffs on this album are even more metal than those on Deadwing, but are much better integrated into the tunes, as they were on some of the earlier albums, and the spaciness is still very much evident. It also really feels like a band album, as Gavin Harrision and Richard Barbieri perform wonderfully (note the extensive use of mellotron-like and string- synth textures. Tasty!) No "Shallow" here, thank god. Wilson has returned to some of the "Floydian" (note the "-ian". There's no Floyd cloning here) textures of yore. The long track "Anesthetize" does indeed go through some convolutions, going from mellow to heavy to an ethereal finish. Nice to hear Lifeson's usual great taste on his solo. The Beatles by way of Marillion "Sentimental" is another highlight, a nifty little ballad, as is another morose ballad, "My Ashes". Overall, this album may seem like more of the same from Wilson, but the various strands of PT's sound (metal, ambient, prog, dream pop) are pulled together better than ever on this record. The lyrics work much better for me than many of SW's more personal lyrics of the past, although I must admit that I am a sucker for a topical concept album. One more note- I had feared that "Deadwing" seemed to cater too much to the new rock market, but if Wilson was really concerned about appealing to the teens of today, I doubt he'd have written a concept album analyzing their behaviour and their future, an exercise that many kids would probably have considered patronizing. I'm a lot older though, so I dig it! Not quite a masterpiece, but definitely on a par or perhaps even better than In Absentia, Lightbulb Sun and Stupid Dream....4.4/5 stars!
Allister Thompson

Wow this album has been reviewed a lot hasn't it? It does my heart good to see Porcupine Tree so popular here in the Archives and to see that a lot of people appreciate their music. Steven Wilson is no doubt a major force in progressive music and he keeps the dream alive for everyone. He has so much influence on many current progressive bands, whether if it's through re-issuing older albums by King Crimson, Jethro Tull, Yes and so on or if it's through production help as with Opeth, Anasthema, or Orphan Lands, or whether it's through inspiration as with I.Q., Archive, Pineapple Thief. Of couse, his most obvious influence is through Porcupine Tree or his own solo works.
So, this album is what I consider the 3rd and last in a series of heavier albums by PT, the first being "In Absentia", then "Deadwing" and now this one. These are the bands best albums in my opinion, I love the hard edge and how it gels so well with the softer passages in the music. These albums are the most inventive and dynamic throughout their discography (even though I love everything from PT).
This album is based on a concept of the fear of how electronics are influencing youth to lose individuality and social skills. It is comprised of 6 powerful songs that are loaded with progressive elements including excellent dynamic use, changing meters, non-traditional rock song structures and so on. The music isn't really challenging as you find in avant-prog music, but it doesn't have to be. If you want that, then check out Steven Wilson's work as Bass Communion or I.E.M. It is powerful music that is more advanced than your standard pop or rock music. There is plenty of beauty and harshness on every single track here, and it is also full of heavy, loud passages and in contrast plenty of soft and quiet sections, just like you have come to expect from the two previous albums from PT. 2 songs here are over 5 minutes, 3 are over 7 minutes and 1 is over 17 minutes, but they all seem to fly by quickly because there is so much to listen to here.
There are beautiful and tight harmonies on the more mellow tracks "My Ashes" and "Sentimental", there are the atmospheric guitar soundscapes of Robert Fripp on "Way Out Here", and there is plenty of darkness bubbling under all of the songs. On "Anesthesize" you get an epic 17+ minute 3 part song that features a bit of everything for everyone. There is something there that would make anyone happy and it all sounds cohesive which is quite a feat considering the many moods that it travels through on it's length. It is never boring and you are always on edge to hear where the song goes next. Alex Lifeson from Rush does a guest guitar solo in the first part of this track. This came about because Alex mentioned in an interview how he was a huge fan of PT, so SW called him and asked if he would like to play on this album. Of course, he jumped on the chance and SW re-wrote the song in order to include his solo.
There is no reason to write a longer review about this album because so much has been said about it already in the many reviews already written here. But since I am an avid fan of the band and of SW, I have to put in my own 2 cents worth and hopefully the few things I have said about this masterpiece of an album will entice someone else to listen to PT's music and enjoy it as much as I have. It is bands like PT that give me hope in music, that there are so many great bands still out there making the best music ever. PT inspired me to explore so much more, and though the music takes some work to find it, there are still countless bands out there that are as good as and sometimes even better than there ever has been. All I can do is hope my words and reviews of great albums like this will inspire others to search as I have and know that progressive rock is still alive and well! Oh, and this album gets masterpiece status.....5 stars.
TCat

Y no tengo ganas de copiar nada más, si quieren más comentarios los pueden buscar.

Para terminar, resumiendo, diría que este trabajo es absolutamente imprescindible y absolutamente recomendado para todo amante del rock, tanto por su música como por la temática de sus letras, aparentemente sencillas pero críticas, oscuras y preocupantes.
Una obra de arte.




11 comentarios:

  1. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  2. Si vienen a dejar su comentario, se esperan con ganas.
    Si vienen a buscar otra cosa, por favor lean el contenido del post... para algo lo hice

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  3. Qué gran post Moe. Inspirado e inspirador. No pido la música porque ya la tengo.

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  4. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  5. Una obra magistral que destroza la mente hipocrita del hombre mediocre (me incluyo)
    Gracias por tremenda intorduccion Moebius!!!

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  6. "incomodidades sociales e ideológicas"... pajarito...

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  7. Link! Link! Link! Link!

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    1. Está explicado como acceder, lean detenidamente todo el post, por favor...

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  8. Acabo de leer el post y es verdad, la cabeza te la revienta en mil
    pedazos. Muy bueno el post, se pasan con las reseñas del disco! (No
    quiero que suene muy chupamedias, pero son unos grosos!)
    Maxi

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  9. Buenos días, alguien podria poner el link por favor, creo que soy muy estupido, me lei todo el post que esta excepcional y no lo vi
    Gracias

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    1. Anónimo, tenés que ir al post del disco Relayer de Yes, ahí está explicado todo. Para ayudarte, y como dijo Gabi, apreta ctrl+F y pone "las dos versiones", ahí tendrías la clave, busque el lugar donde tenés que pedir a todos los discos ocultos.
      Suerte!

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