Ir al contenido principal

Sympozion - Kundabuffer (2005)


Como dijimos en el comentario del disco debut de Musica Ficta, la escena progresiva israelí ofrece maravillas impensadas y asombrosas. Y esta es una de ellas; Sympozion fue un grupo excelso que creó su estilo desde el jazz fusión vanguardista mezclado con el progresivo clásico en un estilo intrincado, instrumental, complejo y magnánimo. Liderados por un joven y talentosísimo genio de la música llamado Arik Hayat, quien lamentablemente se suicidara en el año 2009, dejando trunco una carrera seguramente surcada por maravillas como las que presentamos en éste disco. No pueden dejar pasar el genio instrumental israelí quizás en su mayor expresión. Con ustedes, una locura musical única y signada por la tragedia (antes del suicidio de Hayat había muerto uno de sus guitarristas), una aventura sonora exquisita llamada Sympozion.

Artista: Sympozion
Álbum: Kundabuffer
Año: 2005
Género: Jazz Rock Prog
Duración: 52:12
Nacionalidad: Israel


Lista de Temas:
1. Patterns
2. Happy War Holiday
3. Bird
4. Grapefruit
5. Six
6. Zona
7. Too Much
8. Grapefruit Variations

Alineación:
- Arik Hayat / keyboards, vocals
- Elad Abraham / guitar, recorder
- Ori Ben-Zvi / guitars, guitar solos
- Dan Carpman / bass, vocals
- Boris Zilberstein / drums
Guest musician:
Ilan Salem / flute (1, 3 & 4)



Aquí presentamos otro disco muy poco conocido y que significó un pequeño simbronazo en aquel 2005 dada la forma en que están compuestas las canciones que componen el álbum, rebuscadas, complejas, con vanguardistas arreglos inverosímiles muy cercanos al jazz, para dar un concepción novedosa de lo que conocemos como rock progresivo.




Pero mejor dejo el comentario de nuestro comentarista involuntario de siempre, que da la nota justa al reseñar el disco que ahora estamos presentando tan insistentemente:

SYMPOZION es un grupo israelí que ha sorprendido gratamente a muchos melómanos progresivos de criterio vanguardista repartidos por el mundo, tal como se lee en varias reseñas de Internet. Yo me sumo a los elogios pues este disco "Kundabuffer" es todo un goce para los oídos y un motivo de estímulo creativo en la mente del oyente. El material del repertorio se basa en una labor tan enérgica como refinada de reestructuración de ideas melódicas originalmente sencillas a través de contrapuntos, sutilezas y gráciles juegos de reiteraciones. Las influencias de GENTLE GIANT, HAPPY THE MAN y los patrones del jazz-rock melódico (casi a lo Canterbury) se hacen notar enseguida; en una capa más asolapada, también hallamos elementos propios de la cámara moderna (sobre todo en los adornos atonales, los cuales son en su mayoría ejecutados en los teclados), lo cual los puede enlazar un poco con el RIO pero quitando el componente siniestro. De manera indirecta, noto un parentesco a lo que hace el ensamble norteamericano A TRIGGERING MYTH, sobre todo en lo que se refiere al uso tan estilizado de contrapuntos y disonancias, creando una suerte de gancho raro para lo que, en principio, está en las antípodas de lo “burguesmente” agradable. Pero a diferencia del grupo mencionado, SYMPOZION no se preocupa por crear adornos hiperbólicos ni forestas sonoras extremadamente osadas: cada tema es una exhibición de sencillez complicada al ser llevada a una capa superior, mostrando cómo se puede elaborar algo aventurero sin retorcimientos trágicos pero con clase y eficacia. La inclusión de algunos contrapunteos cuasi-crimsonianos (más en la forma que en la esencia) ayuda a realzar ese clima de fina tensión en torno al cual tanto les gusta regodearse a estos cinco músicos. En lo relativo a este detalle, esta banda me hace evocar a ítems tales como FROGG CAFÉ y KARCIUS. Como hecho anecdótico, cabe señalar que el grupo perdió a fines del año 2006 a uno de sus dos guitarristas, por lo que ahora es un cuarteto.
'Patterns' es una pieza sumamente ágil, armada inteligentemente en torno a escalas moderadamente enredadas. Y así comienza también la ambientación del primer motivo de 'Happy war holiday', pero en su segunda sección gira hacia un espíritu más lírico, un primer prodigio de sutileza entre muchos que iremos descubriendo a medida que el disco avanza. La tercera pieza es cantada, con una ambientación melódica firme aunque no ajena a variaciones interesantes. El solo de flauta añade un matiz bucólico en medio del swing peculiar de esta pieza. 'Grapefruit' es una joya en sí misma, mostrando en su lapso de casi 9 minutos una gama de variantes que nos toman de sorpresa mientras emergen y desaparecen. En simultáneo, se puede sospechar que hay una ilación efectiva sosteniendo las diversas ambientaciones, pero ésta solo se podrá hacer más patente con posteriores escuchas. De todas maneras, es el clima de libertad compartida lo primero que sorprende al oyente empático es el modo tan fluido en que transcurren las ideas. 'Six' no es el sexto tema, sino el quinto: se trata de un ejercicio sólido de jazz-prog disonante, con una ilación más reconocible a través de su diversidad. Más compacto en duración y estructura que el precedente, contiene un dinamismo muy expresivo, sin caer en desniveles ni contrastes mal resueltos. Puestos a describir 'Zona', otro tema cantado (con muy poca letra), tendríamos que repetir lo que dijimos sobre 'Six', aunque cabe añadir que aquí se trabaja un poco más la dinámica expansiva que se espera de un jam jazzero. El clímax inescrutable que emerge al final como una implosión desencajada muestra a la banda queriendo hacer un breve experimento con “algo un poco más raro de lo normal”: un truco bien hecho, aunque tampoco con excesiva trascendencia. 'Too much' es la pieza más cándida y cálida del disco, estableciendo una vibración melódica serena y asumiendo un aura flotante en sus pasajes más tirados hacia lo onírico. Su espíritu juguetón nos puede hacer recordar a los dos primeros temas del disco. En fin, los últimos 11 minutos son ocupados por 'Grapefruit variations', una pieza donde SYMPOZION vuelve a los colores de piano con los que había concluido 'Grapefruit'. Las cosas pronto pasan a un largo jam jazzero en el cual se trabajan fraseos libres, moderadamente explícitos, sobre un swing ágil. La guitarra brilla sin apelar a luminosidades extravagantes. Luego sigue otro jam que tira más hacia lo amable, aunque eso no signifique precisamente que el ensamble afloja el punche. No me agrada tanto el hecho de que este tema concluya el disco con un cierre tan abrupto, pero definitivamente se trata de una pieza llamativa en sus propios térmicos – tal vez no debió ser la pieza final.
En fin, la conclusión es la siguiente: "Kundabuffer" es una joya recomendada especialmente a los prog-fans con un corazón que late tercamente por lo disonante. En líneas generales, la manera en que la solvencia técnica se suelta dentro de confines bien definidos por la interacción entre los músicos sobresale como la virtud progresiva más reluciente de SYMPOZION. Tomemos nota sobre este grupo.
César Inca
 








Luego de despertar mucha atención sobre la crítica especializada de todo el mundo con éste disco y de emprender, en forma paralela a Sympozion Arik Hayat emprende su carrera solista. Y estaba en medio de sus actividades musicales cuando imprevistamente y lamentablemente el tipo se suicida, truncando su vida y un futuro promisorio.

Comienzo el año 2009 con una triste noticia progresiva: me refiero al suicidio del músico israelí ARIK HAYAT, tecladista que no solo formó parte de esa estupenda banda llamada SYMPOZION, sino también un entusiasta músico solista que en vida registró dos discos, “Cooch” y “Doing Life”, a lo largo de 2008, justamente el último año de su existencia. Precisamente él tomó su drástica decisión final a pocas semanas de editar “Doing Life”. Saquemos algo positivo de este triste evento y dediquemos un momento de nuestras vidas para apreciar y celebrar su legado musical.
Dado que HAYAT creía firmemente en que el arte debía ser compartido, ambos discos están disponibles para su escucha íntegra y bajada en sendos enlaces de Internet Archive, portadas incluidas: “Cooch” (http://www.archive.org/details/Cooch); “Doing Life” (http://www.archive.org/details/DoingLife_456).
Ambos son discos muy diferentes entre sí. “Cooch” compila varias grabaciones que HAYAT hizo a solas con su sintetizador Korg Triton entre 2001 y 2003, mientras iba dando forma a su visión musical progresiva. Su talento para generar complejidad melódica a punta de ingenio se nota en piezas como ‘Be a Tree’, ‘Land Blomma’, ‘Bar Talk’ y ‘Too Much’, todos ellos basados en una ágil confluencia de CAMEL, HAPPY THE MAN, YES y BANCO DEL MUTUO SOCCORSO, con ciertos matices de raigambre jazzera que proporcionan frescura al asunto. Lo jazzero, en el sentido del jazz-rock fusión que tanto parentesco tuvo con el prog de los 70s, se hace más evidente en ‘Gravity’, ‘Long Joint’ y ‘Straturi’: JAN HAMMER y CHICK COREA emergen como influencias fáciles de notar. También hallamos solventes viajes musicales cósmicos en ‘Speedy Hybrid’ y ‘Sleepy Sex Creature’. Un gran disco, lleno de colorido y con bastante punche a pesar de estar basado en el teclado y de que las partes rítmicas sean programadas.
“Doing Life” (que significa algo así como “Cumpliendo Cadena Perpetua”, curioso título para un disco editado poco antes de un planeado suicidio) sí es un disco compuesto de material nuevo. Su orientación es totalmente distinta: “Doing Life” es un catálogo de música compleja, abstracta, compulsivamente cerebral, inquietante en su misterio, todo un testimonio de una mente desesperada por tener las cosas bajo su control pero desbordada por los efluvios de la vida y del Universo. Si el sinfonismo era el tenor predominante en “Cooch”, “Doing Life” da estricta prioridad al krautrock, al RIO, al minimalismo electrónico de tendencia ambient y a la musique concrete.
Es como si la mente de HAYAT simultáneamente quisiera reflejar una denuncia de las fuerzas deshumanizadoras que regulan a nuestro mundo actual y atestiguar su inminente derrota en la guerra contra sus propios demonios. El desafío estético está servido desde el punto de entrada con las pulsaciones opresivamente mecanicistas de ‘Neopredelay’ y la compleja combinación de krautrock, deconstrucciones RIO y ambientaciones tecno-góticas de ‘Big Pain’. La exquisita neurosis hiperbólica de ‘Collision Course Manic Depression’ y el collage dadaísta tipo FAUST de ‘The Tall Ones’ muestran versátiles aristas de esta estupenda demencia musical. ‘Turbo Wand’ y ‘Wooden Frog’ pueden describirse como reelaboraciones robotizadas del RIO tipo ART BEARS, mientras que ‘Is It You’ nos muestra las que tal vez sean los únicos momentos de lirismo de todo el disco (portando una cierta afinidad con el TANGERINE DREAM 79-82). Los dos últimos temas son bastante reveladores: ‘Double Be’ combina la magia pulsátil del “trance” con elaborados recursos de caos sónico; ‘Hospital’ es más etéreo y denso, reflejando un aura misteriosa oportunamente creada por recursos de teclados digitales que nunca se hacen arrolladores.
César Inca



Es así llegamos al "Kundabuffer" en el blog cabezón, un disco extraño, personal, único y muy llamativo, y que marcó los oídos de varios incluso de quien les escribe. En honor al talento desperdiciado (así como su vida) de su genio creativo, Sympozion queda viviendo en el blog cabezón, donde vive la buena música.



Otra maravilla israelí, y no será la única, así como las presentaciones de buen rock finlandés, polaco, inglés, húngaro, latinoamericano o de donde sea, los grandes discos del prog y jazz rock israelí van a ir pasando por este espacio que puede llegar a ser infinito.
Vamos con algunos comentarios en inglés, si es que aún hay algo para agregar.

Comprised of musicians from Israeli rock, prog and jazz bands, Sympozion makes music that the quintet describes as "cool prog." That's a fair enough description of a sound that incorporates pleasant jazzy jamband tendencies with two recorders — yes, that plain-looking member of the fipple flute that the least musically talented kid used to play in your elementary-school band. To be fair, though, the recorders in Sympozion are played with great zeal and dexterity, and they become integral to the band's complex sound, which draws from Gentle Giant, Frank Zappa, Philip Glass, Igor Stravinsky and others. Piano (especially on "Grapefruit") and dual guitars (both acoustic and electric) are also part of the eclectic mix.
The eight songs on Kundabuffer — the name refers to an organ that, according to the Greek-Armenian mystic G.I. Gurdjieff, restores a cosmic imbalance within the human body — are mostly instrumental, which is wise. The songs that contain vocals ("Bird" and "Zona") are sung in Hebrew, with the voices of Arik Hayat and Dan Carpman buried in the mix. That said, the guitar solo that marks the finale of "Zona" is one of the album's highlights. The production quirk with the vocals is surprising, considering that Udi Koomran (Thinking Plague, Present, Guapo) produced Kundabuffer.
One last note about the recorder: Some reports indicate that the instrument, which dates back to medieval times, is more popular than ever. For some reason, though, I don't think it will catch on in most rock bands. Which gives Sympozion an even greater shot at success by – as the band's bio states – creating music that doesn't "repeat anything they have heard before." Let the buzz begin ... 4/5
Pete Pardo


This exciting debut by Sympozion draws from various jazz, rock and avant-garde styles - Gentle Giant, Frank Zappa and Steve Reich are the first influences to come to mind - and it somehow remains catchy and fun despite the complexity. Avant-garde music has a tendency to be tuneless and difficult to enjoy, but here the quanitity of avant-garde is just right and the result is an adventurous, intelligent, quirky set of songs that don't require endless effort to appreciate.
The album opens up with Patterns, which is a blast. It starts with some keys and each repetition adds a new instrument or two to develop a crazy main theme loaded with polyrhythm and counterpoint. The crazy thing, though, is that this music is catchy, upbeat, and completely memorable. This song thrilled me. It's available on this site, and I highly recommend you put 3 1/2 minutes of your life toward hearing this song. Despite being the shortest song on the album, it is easily the best. It'll click with you right away too; Immediacy is a good thing.
While it may be a disappointment that none of the following songs reach the unexpected heights of the first track, there is still plenty to enjoy in them. The second track, Happy War Holiday, is another fun piece that, in it's longer length of 8 minutes, shows the band able to extend a song with more digressions and riffs. Bird is one of two tracks featuring vocals, which are sung in Hebrew. They are pretty nice, too. Grapefruit, one of the first songs composed by the group, really shows their avant-garde and Gentle Giant-esque sides off, and in good fashion. The second half of the album is arranged like the first one (a short-long-short-long song pattern), though this half is a bit longer. More great music can be found here, especially in the extended tracks Zona (the other piece with vocals, though there are much less here), and the closer Grapefruit Variations, which despite its name is much more than a variation of riffs from Grapefruit.
All in all this is a fantastic debut from a very talented band. They love polyrhythms and counterpoint, and I can't say I've heard either done in such a fun way before. They use a recorder occasionally and a guest flautist appears on three tracks which are nice fluorishes to their solid core. With only an occasional lull here and their in the awesomeness, this stands as a great start, one that can be appreciated regardless of the listeners background.
Chris Moatilliatta

Sympozion was an Israeli band that took many progheads by surprise in the later years with their album "Kundabuffer", an energetic and colorful musical work that most certainly provided a big amount of freshness to the progressive genre's contemporary state. This album has many fortes to it, and one of them is the exquisite refinement employed by the ensemble members in both the harder and the softer passages. Influences from Happy the Man and gentle Giant are fairly easy to notice despite the fact that they are not summoned against the band's own originality. One can also tell that some dual guitar and guitar-keyboard interactions have much to do with the Fripp-Belew Gamelan standard from King Crimson 80s albums, some weird interludes are somewhat inspired by the Rio thing (minus the scary factor), and plus, some lyrical moments brought about by a couple of synth solos are related to the eerie side of Canterbury (Gilgamesh). Sympozion magically nurtured the foundations for their sound while making it their own. 'Patterns' is a very agile piece that starts the album on a catchy note, only moderately intricate (in progressive terms, of course). Well, this same merry note signals the first part of 'Happy War Holiday', but later things shift to a more lyrical mood in such an amazing display of subtlety that it leaves the dedicated listener wanting for more (and there will be more, indeed?). Track no. 3 has a vocal part in it, bearing an overall melodic focus that still leaves some room for slight variations along the road. The flute solo adds an extra color to the integral picture of sound. 'Grapefruit' is a gem in itself, showing an excellent array of constructed motifs and successive variations exquisitely crafted in an impressive 9? minute architecture of simultaneous underlines. Awesome! Track no. 5 is funnily entitled 'Six': we listeners are treated with a solid exercise on dissonant prog rock wrapped in jazz-rock cadences. In some ways, it shares a family air with the preceding track, but its more concise development allows it to bear a more concentrated amount of sonic energy. And next is 'Zona', which goes on completing the sophisticated moods that had been prominent since the arrival of 'Grapefruit'. This track is yet another highlight, displaying more ample spaces for jazz-inspired expansions. The inscrutable climax at the end erupts in pure psychedelic fashion: disturbing and intense, this trick is relevant enough to bring an unexpected shift without being actually overdone. 'Too Much' is arguably the warmest track in the album, serene and eerie, including dreamy passages. Its playful might as well remind us of the first two tracks. Last, the album's final 11 minutes are occupied by 'Grapefruit Variations', which partially retakes the piano flourishes that earlier had set the main body of 'Grapefruit'. Soon enough, things change into a jazz-oriented jam where free phrases go flowing with moderate explicitness. The guitar leads are notable and somewhat flashy but not overwhelming. The following jam is a tad softer, which by no means signifies a lack of strength. I particularly do not enjoy the fact that this last track had to finish with an abrupt ending: it is indeed a powerful piece, but perhaps it shouldn't have been the closer. Anyway, "Kundabuffer" is a magnificent masterpiece of contemporary prog and Sympozion is a band to be remembered until the end of time.
Cesar Inca

I can't say I enjoy arguing with the established PA people (99% of whom are more educated in the musical matters than me), but I think this album - considering all its parameters - would likely fit better into the "good, but not essential" instead of the "masterpiece" category.
There are two categories where Kundabuffer could score Five Stars with many people: those would be its sophistication and precision. The album's complex musical structures are delivered with the accuracy of a Swiss clockwork, while the all-important time signature shifts are executed in a remarkably matter-of-fact , no-drama way.
In fact, the album is so precise and devoid of any audible human error that at times it sounds almost ... robotic? This strange feeling if further deepened by the distinctive lack of any egocentric musicianship that would "stand out and shine through". Everyone is playing in a prudent, respectful, risk-avoiding fashion - no yer tortured souls, no raw passion ... nothing like that. In a way, it's not unlike Orchestrion by Pat Metheny, on which he played all instruments.
Or, maybe this album was just meant to be a clever demo, in which this very promising band is showcasing their techniques and making themselves known to the global marketplace of quality music?
To sum up, on my "internal scale" ( I use 7 grades: 0 = awful, 1 = bad, 2 = below average, 3 = average, 4 = above average, 5 = good, 6 = excellent) Sympozion would score 4, which would translate into 3.5 stars on PA.
I am genuinely interested in finding out what the Sympozion's sophomore album would be like, how it would compare to this one, but I guess we will just have to wait until its ready!
Real T. Reel

Sympozion combines Gentle Giant with Zappa, Steve Reich with computer games, 80's King Crimson with Canterbury sound & arrangements. The production is very good (sound enginner: Udi Koomran), and some of the compositions are highly complex. These guys like using counterpoint melodies, sometimes 4-5 melody lines at once.
If you like the Baroque-influenced progressive rock with some nice jazzy touches - something between National Health and Philarmonie, you might want to have this.
The album doesn't rock very hard - the arrangments are usually soft, excluding some sound effects here and there, added to add some texture. It's pretty intellectual stuff, for people who like their math-rock complicated with odd time signatures and intertwined melodies.
It's a good album, and in Israeli (local) terms it's pretty unique, but will appeal to a small crowd of hard proggers with jazz inclinations.
Uri Breitman

Probably the best Israeli progressive rock album of all times! Amazingly complex compositions, while still melodic, and unlike other projects involving Udi Koomran, this band manages to keep you interested all throughout the album. They're melodic at times, mostly majoric, yet occasionally turn to the atonal, but in an inspired way, that doesn't feel forced. There are layers upon layers of information here, but still, this album is enjoyable even on your first listen! THIS IS A MUST ALBUM!
Shir Deutch

Crimson Light? Why not? Or rather why yes? Cola Light is a tame rubbish, and music of Sympozion isn’t tame for sure. Bands, which inspire themselves with “colorful” King Crimson, are not my favourite kind of prog-rock. They are often focused on a form, and forget, that it’s only a device and they produce sounds pretending to be music. Sympozion is mixing and combining. We have here lots of “Crimson” sounds, but it seems, that Gentle Giant was an equally important inspiration. Add to it some jazz influence, Canterbury scene and we have a set. I really like the way this album was recorded and produced. Music is very light and gentle. Like lace. Or delicately weaved cobweb of sounds, on such early morning, with drops of dew highlighted by a sunshine, crossing through the fog. Oh how poetic comparisons I used. It really must an extraordinary album, if I drove myself into comparisons, which I avoid. However it’s an exact impression that this album made on me. It begins really like King Crimson from the first half of 80’s. Then music goes in other ways, and our connections follow her – King Crimson, then King Crimson and Gentle Giant, Gentle Giant, King Crimson and a bit of a delicate jazz, later jazz and something from Canterbury. But it can’t be taken so literally, these are skeleton-key-words, direction-words. To place it on a musical map in some way. And it’s beginning to show, that “Kundabuffer” isn’t a definite stylistically album, but extraordinary and interesting one. Additionally it’s a debut. So ripe record. These young mans promise themselves for the future. Album is mostly instrumental and these few vocal parts, which you can find here are in Hebrew – because band is from Israel. I hope, that there’s going to be a lot of sound around them in a progressive world.
Wojciech Kapa³a

Espero que ya sepan dónde se encuentra esto, miren que los está esperando. Y si no saben, pregunten.
 








Comentarios

  1. Parece muy interesante. Como nota de color... no había un disco de La Cofradía con este mismo nombre?
    Gus

    ResponderEliminar
  2. Hay varias cosas con ese nombre que deriva del "Kundalini" (especie de "práctica" del yoga avanzado donde se produce la descarga de energía desde el centro energético o chacra sexual, por la columna vertebral hasta la masa cerebral, en un shock que puede dejar crazy a la persona si no tuvo el entrenamiento adecuado sobre su propio cuerpo).
    Que recuerde (y hablando sólo de rock o música progresiva), hay un grupo y varios discos de grupos de todas partes con ese nombre, o nombres similares que derivan del "Kundalini."

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Lo más visto de la semana pasada

Los 100 Mejores Álbumes del Rock Argentino según Rolling Stone

Quizás hay que aclararlo de entrada: la siguiente lista no está armada por nosotros, y la idea de presentarla aquí no es porque se propone como una demostración objetiva de cuales obras tenemos o no que tener en cuenta, ya que en ella faltan (y desde mi perspectiva, también sobran) muchas obras indispensables del rock argento, aunque quizás no tan masificadas. Pero sí tenemos algunos discos indispensables del rock argentino que nadie interesado en la materia debería dejar de tener en cuenta. Y ojo que en el blog cabezón no tratamos de crear un ranking de los "mejores" ni los más "exitosos" ya que nos importa un carajo el éxito y lo "mejor" es solamente subjetivo, pero sobretodo nos espanta el concepto de tratar de imponer una opinión, un solo punto de vista y un sola manera de ver las cosas. Todo comenzó allá por mediados de los años 60, cuando Litto Nebbia y Tanguito escribieron la primera canción, Moris grabó el primer disco, Almendra fue el primer ...

Porcupine Tree - Fear Of A Blank Planet Transmission 6.1 (2007)

LightbulbSun nos presenta la edición definitiva en video de la obra maestra de Porcupine Tree "Fear of a Blank Planet", y no se trata exactamente de un DVD en vivo en el sentido tradicional, "Transmission 6.1" es el número de catálogo de la edición especial de lujo en formato DVD-Audio / DVD-Video que acompañó el lanzamiento del álbum de estudio en 2007, y esta edición especial es muy apreciada por los melómanos por ofrecer la producción integral del álbum con un sonido envolvente impecable y de alta resolución... Ideal para que recuerden este gran disco en el fin de semana. Artista:  Porcupine Tree Álbum:  Fear Of A Blank Planet Transmission 6.1  Año:  2007 Género: ---- Duración:  83:01 Referencia:   Rate Your Music Nacionalidad:  Inglaterra Cuando salió en 2007, Steven Wilson —siempre un obsesivo de la calidad sonora— quiso que la experiencia de "Fear Of A Blank Planet" fuera inmersiva. Y bueno, de ahí salió esta versión... El DVD inclu...

Daniel Melingo - H2O (1995)

Artista: Daniel Melingo Álbum: H2O Año: 1995 Género: Reggae/Rock Duración: 47:43 Nacionalidad: Argentina Lista de Temas: 1. Viejo sol 2. H2O 3. Alegría de vivir 4. Belfegor 5.  Nada Ophelia 6. Dub 78 7. Fermín 8. Maldito policía 9. Lejos 10. Nieve mortal 11. Juan Alineación: Daniel Melingo / Voz, guitarra, programación, acordeón, clarinete Cachorro López / Programación, coros Martín Aloé / Bajo Graham Hawthorne / Batería Ciro Baptista / Percusión Tom Malone / Trombón Sandra Baylac / Coros Sebastián Schon / Programación, piano Pablo Guadalupe / Batería Quebracho / Coros Pomo / Batería Ira Seagal / Guitarra española, guitarra eléctrica Willy Crook / Voz de "Belfegor" Pedro Aznar / Bajo, melódica Stan Getz / Saxo soprano (¡¡¡!!!) Larry Etkin / Trompeta Didi Gutman / Órgano Hammond Andrés Calamaro / Voz Pipo Cipolatti / Narrador Guillermo Vadalá / Bajo Patán / Piano Fender Rodhes

Pablo "El Enterrador" - Pablo El Enterrador (1983)

Gracias a Facundo revivimos este tremendo disco de los míticos rosarinos sinfónicos con elementos folk, un gran disco que si no lo conocés te los recomiendo encarecidamente, escuchalo y vas a ver porqué... Y sirve para dar la bienvenida a Facundo al staff del blog cabezón. Y este fue su disco debut, con un sonido que mezcla Genesis y Jethro Tull con los clásicos del rock argentino, Piazolla y el folklore argento, lleno de inspiración genuina que se entrega al verdadero arte, mostrando no solo mucho compañerismo musical sino además el alto nivel del arte musical de cada uno de los miembros de la banda, desplegando una propuesta diversa, llenando con intrincados patrones cada rincón del espacio sonoro, con la dupla de dos teclados contraponiéndose sobre una base sólida y rica, que sintetizan uno de los mejores y más convincentes álbumes progresivos argentos lanzados en la primera mitad de los años 80. ¿Cómo podía faltar este disco en este blog?... sería pecado. Artista:  Pablo "E...

Rush - Kia Forum Inglewood, CA June 7-9-11-13, 2026 (2026)

Y cerramos la semana con otro enorme aporte de LightbulbSun: De lo que estamos hablando no se refiere a un álbum en vivo (oficialmente editado) como tal, bueno, al menos todavía no, sino que vamos a presentar parte de los primeros shows de la gira "Fifty Something" que acaban de suceder este junio de 2026 en el Kia Forum de Los Ángeles. Obviamente es un evento histórico, y si sos seguidor de la banda y del progresivo, entiendo que vayas a disfrutar todo el fin de semana con esto. Acá te comparto los puntos clave de lo que estuvo pasando en esos conciertos, y lo mejor es que LightbulbSun se zarpa y nos comparte el sonido de esto de lo que te estamos hablando: ahora podés atesorar los cuatro días que Los Angeles pudo disfrutar, con un Rush increíblemente a pleno y listo para escucharlo durante todo el finde, mientras nos esperás que recargamos pilas y nos encontramos el lunes de la semana que viene, que hoy nos toca cerrar el viernes a lo grande. Y ojo que acá hay un montón de ...

Luis Alberto Spinetta - Peluson of Milk (1991)

Vamos cerrando otra semana muy especial en el blog cabezón, sonde han circulado grandes obras, como siempre y gracias a todos los que participan en el staff,  y ahora le toca el turno nuevamente al gran Flaco, pero no con un disco cualquiera, sino con la mejor versión que pueden escuchar de "Peluson of Milk". Esto es en exclusiva y viene de la mano del Mago Alberto, que con su magia consiguió una versión especial, que no salió a la calle, que tiene el mejor sonido, con la fidelidad adecuada que merece su obra y que, al menos en este disco, no estuvo nunca representada en las distintas versiones y ediciones que se comercializaron. Así que cerrando otra gran semana en el blog cabezón, y engalanando la Biblioteca Sonora, presentamos un disco con mejor calidad que el que tiene el CD que seguramente guardás en tu colección. Únicamente esto pasa en este humilde espacio, para alegría de la comunidad. Artista: Luis Alberto Spinetta Álbum: Peluson of milk Año: 1991 Género: ...

Historia del Prog Rock en Costa Rica

Para complementar nuestra sección de grupos costarricenses de rock progresivos, presentamos una nota sobre su historia, bastante más jugosa que lo que uno podría imaginarse en un primer momento. En Costa Rica durante la primera mitad de los 60, el rock es considerado esencialmente una música de baile, y esa era precisamente su función. Eso explica, en parte, la recarga de covers en los repertorios. La cultura de música popular costarricense antes del rock estaba dominada por las orquestas, y si bien las orquestas tocan mucho material original específico a cada una, la mayoría del repertorio podía consistir en versiones de clásicos o de éxitos recientes popularizados en la radio. Por Fo León Al nacer en 1959 de la mano de los Twist Masters, el rock costarricense sigue el único patrón conocido, adaptando material extranjero con pericia y con mucha atención a la fidelidad. Complementando esto, las bandas desarrollan su propio material y conforme van madurando, van creando más mater...

Ensemble Nimbus - Fake News! (2026)

Ojo que esto no es una fake news, una mentira o un verso, esto es otro tremendo aporte del Mago Alberto que le entra de lleno al RIO y Avant Prog de esta histórica banda sueca, y eso es una noticia fantástica. Ensemble Nimbus haya vuelto al ruedo después de tantos años de silencio con un disco donde colaboran músicos de la talla de Tomas Bodin (The Flower Kings) y Chris Cutler (Henry Cow, Art Bears, Gong, etc.). Es música exigente, lúdica y muy precisa, ideal para quienes disfrutan de las estructuras que desafían lo convencional. Un disco que suena "high-tech" pero orgánico, manteniendo ese espíritu de orquesta de cámara eléctrica que definía a sus primeros discos, siguen fieles a esa mezcla única de avant-prog, música de cámara con toques circenses, influencias gitanas y ese sentido del humor retorcido tan típico del movimiento RIO.. Como dice muy bien el Mago Alberto en su comentario que acompaña este posteo: "Cabezones, un disco para degustar tranquilo, sonidos inva...

Syrius - Az ördög álarcosbálja (Devil's Masquerade) (1972)

Cerramos la semana con otra tremenda joya desconocida. Otro gran aporte de LightbulbSun para viajar musicalmente otra vez a Hungría, pero esta vez a los setentas. Y hablar de este disco, cuyo título sería "El baile de máscaras del diablo", vendría a ser como describir una fiesta donde han invitado a todo el mundo: un profesor de jazz serio, al rockero con melena y a un marciano con una flauta travesera con algún guiño a Gentle Giant y analogías con las mejores obras de Fripp. Este fue el primer y único LP de la agrupación, que en su momento solo vendió una pequeña cantidad de copias, principalmente con fines promocionales. Lástima, porque Syrius tenía una personalidad arrolladora y no intentaban sonar como los grupos británicos de la época; simplemente agarraron sus instrumentos y dijeron: "vamos a hacer lo que nos canta el culo", y así lo hicieron, generando un disco que debería ser una pieza fundamental en tu playlist de todos los días. Si te gusta la música que...

Gaia Wilmer Large Ensemble - Folia, The Music of Egberto Gismonti (2023)

Un puente entre el Jazz y el legado de Gismonti. Vamos a presentar ahora una maravilla, un disco disco doble que es una obra maravillosa, ambiciosa y profundamente respetuosa en la que la saxofonista, compositora y arreglista brasilera Gaia Wilmer rinde homenaje a uno de los genios más influyentes de la música contemporánea de Brasil; obviamente nos referimos al maestro Egberto Gismonti, y este es otro de nuestros discos desconocidos pero tremendamente recomendados. El proyecto tiene raíces profundas; nació de una serie de conciertos organizados por la propia Wilmer en Brasil (gracias a una beca del Centro Cultural Banco do Brasil) para celebrar el 70º aniversario de Gismonti en 2018. Esta experiencia previa de tocar junto al maestro permitió que los arreglos maduraran antes de llegar al estudio. El repertorio es una selección curada que recorre algunas de las obras más emblemáticas de Gismonti, manteniendo un equilibrio entre la nostalgia y la vitalidad. Ideal para comenzar la seman...

Ideario del arte y política cabezona

Ideario del arte y política cabezona


"La desobediencia civil es el derecho imprescriptible de todo ciudadano. No puede renunciar a ella sin dejar de ser un hombre".

Gandhi, Tous les hommes sont frères, Gallimard, 1969, p. 235.