Otra vez vamos con algo de lo mejor de la escena rockera peruana, y lo hacemos presentando el segundo disco de Supay, que encara la nueva ola de progresivo netamente latinoamericano. Ellos crean una ecuación perfecta que combina el rock sinfónico, colores andinos y matices psicodélicos. Es un disco alegre, potente, original, e incluso profundo, caracterizado por un fuerte eclecticismo, por mostrar una gran versatilidad de ritmos, planos sonoros e ideas musicales, donde los vientos, sin duda, son el alma del sonido, dotando a esta banda de un fuerte sentimiento andino. A su vez, la guitarra eléctrica y el teclado contribuyen con pasajes delirantes y lisérgicos. Estamos, sin duda, frente a un trabajo de gran espíritu, una fusión precisa y admirable. ¿Serán los nuevos Wara? ¿llevan consigo el alma de Los Jaivas? ¿son los herederos de Contraluz?. Yo no sé nada de eso, lo único que sé es que el disco está buenísimo y que es necesario que todos conozcan las maravillas que se están crean...