Ir al contenido principal

Riki Riki Tave y La Banda Misteriosa - Dormido Cayendo (2013)


Artista: Riki Riki Tave y La Banda Misteriosa
Álbum: Dormido cayendo
Año: 2013
Género: Rock psicodélico experimental
Duración: 34:41
Nacionalidad: Argentina


Lista de Temas:
1. Vida de parabrisas
2. Escena de los ojos
3. Las voces
4. Intro 1
5. En el sueño
6. El gato gris
7. Luces del día
8. El viento en el viento
9. Escena de la lluvia
10. Intro 2
11. Dormido cayendo…
12. Réquiem de paso lento
13. En la luz

Alineación:
- Juanjo Harervack / voz
- Waldemar Garín / guitarra, violin, teclado y coros
- Matías Díaz / bajo
- Coronel Pali / bateria y coros
- Emiliano "Chapi" Juarez / guitarra y coros
Musicos invitados:
Nahuel Creche / Octapad
Sergio Merce / Saxo
Carolina Rizzi / Piano
Juan Ignacio Ferreras / Chelo
Eduardo Herrera / Acordeón


Se viene el fin de semana largo y siempre queremos traer y dejarles varias cosas para que se entretengan... y que mejor que este grupo al que me gusta el mote de "Héroes del Atalaya", directamente desde el Oeste del conurbano, aquí les presento el anteúltimo disco (hasta ahora) de los Riki Maravilla, incansables luchadores de la experimentación sonora.


Discazo de la banda editado por sus amigos de Noseso Records. Rock experimental, blues, noise y psicodelia chorreando por los parlantes y por tus oídos. Si el anterior álbum que presentamos me había gustado, este me rompió el marote... ya desde la tapa misteriosa con el Jesús invertido, que resulta un tanto sugestiva, hasta cada uno de los sinuosos temas que contiene el disco...


El cuarto disco de esta banda misteriosa es una larga canción de cuna psicodélica, en la que aparecen y desaparecen todo tipo de instrumentos: pianos fantasmagóricos, violines en espiral, sintetizadores ruidosos y saxos impredecibles le dan al álbum su carácter onírico, sobre una base casi jazzera. Las letras poéticas y evocativas de Juanjo Harervack terminan de completar un combo redondito.
Sería muy facilista tildar a la Riki Riki Tave y la Banda Misteriosa de retro y anacrónica. Sería más facilista aún catalogarlos como herederos del estilo de la Pesada, Manal y Vox Dei. Por eso la nostalgia setentosa se la vamos a dejar a otros periodistas menos imaginativos, acá escribiremos sobre un presente continuo, donde no existe pasado ni futuro. El rock vive en un estado casi inalterable. Aunque a veces surgen pequeñas explosiones que lo puede alterar un poco. La Riki es una de ellas.
Estos guerreros oriundos de Atalaya, localidad de la Provincia de Buenos Aires, son dueños de una poesía enardecida. La acepción más famosa del nombre de su barrio es la de una torre de vigilancia, que sirve para defenderse y ver antes que nadie las nuevas amenazas. La Riki es un vigía dormido, una bestia atada a punto de romper sus ataduras. Como dijo Bukowski alguna vez: “Algún día no tendré sueño por la tarde /Algún día escribiré un poema que encenderá volcanes /En las colinas que están ahí fuera”.
En Dormido Cayendo, su último álbum, a diferencia del anterior, Llorando en Corea, la Riki administra de forma diferente la rabia y la distorsión. La consigna es aun más experimental, mucha fusión, arreglos precisos y salvajes a la vez. “Vida de parabrisas” y “Escena de los ojos”, temas que abren la placa, son un claro ejemplo de esta batalla dialéctica: violines frenéticos que se pelean con bajos bien gordos mientras Juanjo Harervack, el comandante de las palabras picantes, canta con los dientes apretados secretos que parecen ancestrales y el Coronel Pali, desde los parches, maneja la energía y el pulso de las canciones.
El momento ideal para sumergirse de lleno en el disco es a la noche. En la oscuridad está la poesía de la Riki, ahí latente, respirando despacito a punto de comerte y de meterte es sus fauces profundas. Harervack pareciera susurrarte al oído y te empuja por un acantilado sonoro de violines, chelos y pianos, como en la trilogía de hits: “En el sueño”, “El gato gris” y “Luces del día”. En ese instante sos ceniza que cae al vacio, empujada por una poesía enardecida. Disfrutas de la caída mientras tu cuerpo se quema.
Cuando la luna empieza a ocultarse y el disco llega a su fin, la luz enceguece de a poco. Unos rayos tímidos van entrando por la persiana mientras la Riki incendia las colinas que están ahí afuera: “En la quietud de los que olvidan, en la pregunta que aun espera, siempre la sed de haber nacido, la vida nunca tuvo un final”.
“Soy un marinero de los siete mares, tiki tiki tiki, riki riki tave”, le cantó en sueños a su hijo recién nacido Cornonel Pali (batería) y al despertarse tuvo la certeza de que la fantasía onírica se haría realidad en forma de banda de rock con matices bluseros bien potentes. Así comenzaron la historia hace nueve años tocando en Celos, el bar que atendía Pali en Atalaya, donde también grabaron el primer disco, Tuky Sessions (2006), y donde también armaban fechas para pagar el alquiler. Y que se llamen La Banda Misteriosa fue una mera consecuencia de sus actos. Acostumbrados a moverse por la lógica sigilosa del enigma, crearon un código entre ellos. Distancia y evolución es lo que separa entonces al baño de Celos de Ion, ya que Llorando en Corea fue grabado en dos sesiones intensas dentro de uno de los mejores estudios del país. Dicen que la experiencia Ion los enriqueció y ese salto significó un crecimiento, a nivel banda y también grupo humano. El disco estará listo físicamente a fin de año y lo mezclará ese especie de trovador platense que es Shaman Herrera. Con el álbum anterior, 95 problemas, los Riki Riki Tave se quedaron a medias con la intención de grabarlo en formato doble. Por eso, la introducción de Llorando en Corea corresponde al final del último tema de 95 problemas. Así, si seguimos jugando con la imaginación, tenemos un álbum doble separado tan sólo por la finitud temporal. “El segundo disco se llama 95 problemas, porque veníamos ya quemados de tener problemas con cables y habíamos grabado un tema que había quedado rebién y la computadora se cuelga y tira un informe que dice ‘su computadora ha detectado noventa y cinco problemas’, y nos pareció que el disco se tenía que llamar así”, cuenta Emiliano.
Es inevitable escuchar referencias a La Pesada del Rock and Roll, a Pappo, a Color Humano, aunque con cierta estampa de la crudeza del sonido actual. Para Riki Riki Tave no hay una etiqueta, sino que pueden mezclar una melodía circense con riffs de guitarras enérgicas o hacer de un vals un rock bien setentoso y sofisticar el sonido con un piano sutil. “El sonido de guitarras, el formato, me parece que pasan otras cosas. Con los elementos que tenemos generamos una música que sale de todos”, detalla Juanjo, y Emiliano aclara: “Yo creo que en cada disco que aparece se van despojando las referencias, se va puliendo y encontrando un sonido más Riki Tave
bolmara.wix.com



El cuarto disco de esta banda misteriosa es una larga canción de cuna psicodélica, en la que aparecen y desaparecen todo tipo de instrumentos: pianos fantasmagóricos, violines en espiral, sintetizadores ruidosos y saxos impredecibles le dan al álbum su carácter onírico, sobre una base casi jazzera, en un disco por donde están cambiando de camino a cada instante y nunca pasan por el mismo lugar. Un trabajo arduo, bien armado, bien estructurado, mucho violín pero sin perder la frescura propia de la banda, mientras que las letras poéticas y evocativas terminan de completar un combo verdaderamente impactante.

Brillantes claroscuros desde Atalaya
El cuarto disco de Riki Riki Tave y la Banda Misteriosa sale al ruedo con un montón de versos crípticos y canciones bellamente complejas.
Atalaya. Ojo, no ese parador en la ruta 2 donde Sandro terminaba sus maratónicas fever nights y los quilombos de tránsito para comprar medialunas, sino ese barrio al oeste del Oeste, donde finaliza su recorrido el colectivo 172. Al parecer, también se trata de una torre de vigilancia, una última frontera de la poesía, puesta a los servicios de las grandes canciones que la Riki dispara. Hagamos el ejercicio de imaginarnos a estos cinco serenos nocturnos transmitiendo desde la altura, parapetados en los climas de las trece nuevas e intensas canciones que Dormido Cayendo nos ofrece. Tal vez en esa tarea de mirar el horizonte, a lo profundo del Conurbano y más allá, “abriendo tus ojos por dentro y hacia adentro”, como sugiere “Vida De Parabrisas”, esté la mejor manera de definir ese sonido oscuro y brillante: vigilar y vigilarse para vivir menos vigilado.
Dormido Cayendo consta de unos cuarenta minutos de, en primer lugar, una bella e indescifrable seguidilla de imágenes potentes, expresivas en clave poética. Se sostiene en un trabajo notable de la sección rítmica (Matías Díaz en batería y Coronel Pali en bajo), atentos al constante cambio de escala y tempos de las guitarras de Juan Fernández y Waldemar Garín, quien también aporta violines indispensables para lograr un sonido distintivo, eminentemente psicodélico aunque no la cosa no sea tan fácil de resumir. El disco comienza con la citada “Vida de parabrisas”, y queda claro que éste no es un simple archivo .mp3 para ir a correr a la plaza con los auriculares puestos. Te caerías, tropezarías con los siempre precisos cambios y abruptas entradas de violín, estructura que se repite en Escena de los ojos y Las voces, que cuentan con pasajes de hermosura clásica y un posible link con Mundo Anfibio, la última gran obra de Lisandro Aristimuño –esto se continúa en “En el sueño” y “Luces del día”, tal vez la mejor performance del misterioso Juanjo Harervack, cantante de voz media, de ésos que hasta pifiando y casi recitando logran su cometido. “Cabalgando el sueño”, esa sensación que alguna vez todos tuvimos en la cama, cuando el mundo afuera de la habitación pareciera complotarse contra nuestras intenciones de descansar.
Grabado en los estudios ION e hijo predilecto del sello Noseso, la Riki entra en el bastión de los defensores de la autogestión, que va ganando en calidad y producción año tras año. En ningún momento el disco peca de pretencioso, ya que a este quinteto lo complejo se le da, al menos en apariencia, de manera bastante natural. Las canciones están llenas de recursos, ruidos, ecos. Es notoria la evolución de la banda desde aquellos míticos tiempos primigenios en el año 2006 cuando lanzaron Tuky Sessions, primer intento lo-fi y de entre casa en forma de LP, que continuaron en 2009 con 95 Problemas y en 2011 -otra vez en año impar- cuando apareció en su Bandcamp Llorando en Corea.
Como dividiendo el disco en tres tramos, los tracks llamados “Intro 1” e “Intro 2” son un interesante experimento de sintes, con un dejo a Kid A y Amnesiac de Radiohead. Se destaca la entrada de la voz de Juanjo entre la selva de ruido al comienzo de Dormido cayendo, que pide que no lo dejen despertar para poder dirigirse a lo más hondo y atractivo de este LP. “Réquiem de paso lento”, donde la furia parece desatarse en toda la banda construyendo un gran tema, y el abrupto final de “En la luz” no hacen más que confirmar lo que a través de todo el disco queda patente: La Riki disfruta el instinto de lo pretensioso, que por lo general desemboca en grandes obras, y desde el fondo del Oeste nos mandan tarea musical para el hogar. Una especie de cubo Rubik de sonidos para armar desarmándolo.
Sebastian Rodríguez Mora

Riki Riki Tave y la Banda Misteriosa narra creaciones oníricas y caos en su último disco Dormido Cayendo. Su poesía enardecida nos sumerge en el filo de la noche.
Sería muy facilista tildar a la Riki Riki Tave y la Banda Misteriosa de retro y anacrónica. Sería más facilista aún catalogarlos como herederos del estilo de la Pesada, Manal y Vox Dei. Por eso la nostalgia setentosa se la vamos a dejar a otros periodistas menos imaginativos, acá escribiremos sobre un presente continuo, donde no existe pasado ni futuro. El rock vive en un estado casi inalterable. Aunque a veces surgen pequeñas explosiones que lo puede alterar un poco. La Riki es una de ellas.
Estos guerreros oriundos de Atalaya, localidad de la Provincia de Buenos Aires, son dueños de una poesía enardecida. La acepción más famosa del nombre de su barrio es la de una torre de vigilancia, que sirve para defenderse y ver antes que nadie las nuevas amenazas. La Riki es un vigía dormido, una bestia atada a punto de romper sus ataduras. Como dijo Bukowski alguna vez: “Algún día no tendré sueño por la tarde /Algún día escribiré un poema que encenderá volcanes /En las colinas que están ahí fuera”.
En Dormido Cayendo, su último álbum, a diferencia del anterior, Llorando en Corea, la Riki administra de forma diferente la rabia y la distorsión. La consigna es aun más experimental, mucha fusión, arreglos precisos y salvajes a la vez. “Vida de parabrisas” y “Escena de los ojos”, temas que abren la placa, son un claro ejemplo de esta batalla dialéctica: violines frenéticos que se pelean con bajos bien gordos mientras Juanjo Harervack, el comandante de las palabras picantes, canta con los dientes apretados secretos que parecen ancestrales y el Coronel Pali, desde los parches, maneja la energía y el pulso de las canciones.
El momento ideal para sumergirse de lleno en el disco es a la noche. En la oscuridad está la poesía de la Riki, ahí latente, respirando despacito a punto de comerte y de meterte es sus fauces profundas. Harervack pareciera susurrarte al oído y te empuja por un acantilado sonoro de violines, chelos y pianos, como en la trilogía de hits: “En el sueño”, “El gato gris” y “Luces del día”. En ese instante sos ceniza que cae al vacio, empujada por una poesía enardecida. Disfrutas de la caída mientras tu cuerpo se quema.
Cuando la luna empieza a ocultarse y el disco llega a su fin, la luz enceguece de a poco. Unos rayos tímidos van entrando por la persiana mientras la Riki incendia las colinas que están ahí afuera: “En la quietud de los que olvidan, en la pregunta que aun espera, siempre la sed de haber nacido, la vida nunca tuvo un final”.
Joel Vargas

Este es un disco que necesitábamos hacer
–¿Cómo se fue armando la banda?
–Se armó a partir de años de convivencia en el barrio y muchos amigos en común. Hasta tuvimos el bar Celos, donde organizábamos zapadas, proyectábamos películas de Jodorowsky, tocábamos, ensayábamos e hicimos nuestras primeras grabaciones. Y así fuimos construyendo nueve años de historia.
–¿Qué buscaron a la hora de componer para su reciente disco Dormido cayendo?
–Es un disco que necesitábamos hacer. Tardamos tres años en editarlo. Buscamos crear canciones bellas, jugamos con el sonido y buscamos definirnos como grupo. Tuvimos gratas devoluciones de personas que no conocían nuestros trabajos anteriores y de músicos con los que compartimos escenario habitualmente. Es un disco de canciones para imaginar, como un pequeño libro con ciertos guiños, con instantes de música muy poderosos.
–¿Cómo será el show del sábado?
–Será el último del año y nos vamos a divertir mucho. Además tocamos con El Futuro y Santi Moraes y los Transeúntes. Vamos a brindar por los buenos viejos tiempos y por los que vendrán.
–¿Qué sigue después del show?
–Vacaciones cortas y trabajar mucho. Estamos armando temas para un nuevo disco, explorando nuevas formas de componer.
Tiempo Argentino

Si Luis Alberto Spinetta viviese, hubiese grabado este álbum... una joya total de la escena argentina actual!.
Metal_Josue

Bueno, para que siguan disfrutando de los regalitos que les ofrecemos en el blog cabezón, este es un regalito que les ofrece la banda desde su espacio en Bandcamp, y no por ser gratis significa que sea malo, sino que al menos en este caso es todo lo contrario. Un gran disco experimental de los héroes del Atalaya. No se lo pierdan, les recomiendo este disco.




Comentarios

  1. muy bueno el blog pero agregaria grupos como
    uno x uno / capitanes de la industria / el satiro / datrebil / el emporio de la impericia por ej...

    ResponderEliminar
  2. electroalvarez , sello jardinista ...enjambre de guitarras o los miticos reynols......

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Lo más visto de la semana pasada

Los 100 Mejores Álbumes del Rock Argentino según Rolling Stone

Quizás hay que aclararlo de entrada: la siguiente lista no está armada por nosotros, y la idea de presentarla aquí no es porque se propone como una demostración objetiva de cuales obras tenemos o no que tener en cuenta, ya que en ella faltan (y desde mi perspectiva, también sobran) muchas obras indispensables del rock argento, aunque quizás no tan masificadas. Pero sí tenemos algunos discos indispensables del rock argentino que nadie interesado en la materia debería dejar de tener en cuenta. Y ojo que en el blog cabezón no tratamos de crear un ranking de los "mejores" ni los más "exitosos" ya que nos importa un carajo el éxito y lo "mejor" es solamente subjetivo, pero sobretodo nos espanta el concepto de tratar de imponer una opinión, un solo punto de vista y un sola manera de ver las cosas. Todo comenzó allá por mediados de los años 60, cuando Litto Nebbia y Tanguito escribieron la primera canción, Moris grabó el primer disco, Almendra fue el primer ...

Los Grillos - Vibraciones Latinoamericanas (1976)

Nuestro amigo Julio Moya sigue con su tarea de palentólogo del rock latinoamericano y ahora nos presenta la historia de Los Grillos, y resumiendo les diría que si Jethro Tull hubiera sido andino, probablemente hubiese grabado este disco, ya que encontrarás flautas similares a Ian Anderson, junto con instrumentos de viento autóctonos. Un disco con 8 temas con una duración total que no alcanza la media hora. De alguna manera puede trazarse un paralelismo con Los Jaivas de Chile, pero se debe tener en cuenta que la raíz folclórica es diferente y con un sonido propio de altiplano. Aquí, uno de los discos más importantes de la historia del rock en Bolivia, y una de las mayores joyas del rock boliviano, expresión del folk rock temprano donde Los Grillos fundadon el sonido del Neo Folclore Andino, incursionando en el Moog a modo de "sintetizador andino". Si disfrutaste de "Alturas de Macchu Picchu" de Los Jaivas, o los bolivianos Wara o los argentinos Contraluz, descubrirá...

Serú Girán - La Grasa de las Capitales (Edición 40 Aniversario) (1979 / 2019)

Esta edición especial tiene su lanzamiento digital hoy, y nosotros no podíamos dejar de mencionarlo. Un disco bien para que aparezca en el blog cabezón un viernes. Porque no es una versión cualquiera, porque salió hoy mismo, porque es una gran sorpresa tenerlo aquí y porque lo trae el Mago Alberto.  A partir de la recuperación del histórico catálogo discográfico de Music Hall, realizada por el Instituto Nacional de la Música (INAMU), y con un minucioso trabajo de producción que incluyó la remasterización del sonido desde cintas, restauración de arte de tapa e inclusión de un insert con fotos originales nunca antes vistas, se lanza a 40 años de su publicación una edición especial de "La Grasa de las Capitales", segundo disco del legendario Serú Girán. Con la idea de escuchar cada vez mejor estas obras que traspasan el tiempo, es que anunciamos estas cosas maravillosas que van saliendo, y es que así se vive la mejor música en el blog cabezón. Artista: Serú Girán Álbum: ...

El Ritual - El Ritual (1971)

Quizás aquellos que no estén muy familiarizados con el rock mexicano se sorprendan de la calidad y amplitud de bandas que han surgido en aquel país, y aún hoy siguen surgiendo. El Ritual es de esas bandas que quizás jamás tendrán el respeto que tienen bandas como Caifanes, jamás tendrán el marketing de Mana o la popularidad de Café Tacuba, sin embargo esta olvidada banda pudo con un solo álbum plasmar una autenticidad que pocos logran, no por nada es considerada como una de las mejores bandas en la historia del rock mexicano. Provenientes de Tijuana, aparecieron en el ámbito musical a finales de los años 60’s, en un momento en que se vivía la "revolución ideológica" tanto en México como en el mundo en general. Estas series de cambios se extendieron más allá de lo social y llegaron al arte, que era el principal medio de expresión que tenían los jóvenes. Si hacemos el paralelismo con lo que pasaba en Argentina podríamos mencionar, por ejemplo, a La Cofradía, entre otros muchos ...

Moron Police - Pachinko (2025)

Hay bandas progresivas que prefieren zambullirse en un estilo setentero y vintage, y luego tenemos las otras, que quizás sin proponérselo encaran un sonido transgresor que tiende a renovar definitivamente el estilo. Entre estos últimos se ubican estos noruegos, y aquí presentamos su último disco, otro de los mejores discos del 2025 que presentamos en el blog cabeza. Esto es un baldazo de dopamina auditiva directo al cerebro, un viaje de ácido a Disney, pop-prog de altísimo vuelo, con melodías que se te pegan como chicle en el zapato pero con una complejidad técnica que dejaría a Dream Theater rascándose la cabeza (bueno, no tanto, pero exageramos un poco para hacerlo todo más animado que nos toca enfrentar el 2026, y recién empezamos). El disco mantiene esa vibra de que todo va a estar bien aunque el mundo se caiga a pedazos, y tanto es así que creo que es imposible escuchar esto y no sonreír. La música es inmensa, la producción es gigante, todo suena nítido y brillante, el álbum se ...

Tantor - Tantor (1979)

Artista: Tantor Álbum: Tantor Año: 1979 Género: Jazz rock Nacionalidad: Argentina Lista de Temas: 1. Guerreras club 2. Niedernwohren 3. Llama siempre 4. Oreja y vuelta al ruedo 5. Halitos 6. El sol de la pobreza 7. Carrera de chanchos Alineación: - Carlos Alberto Machi Rufino: bajo - Héctor Starc: guitarra - Rodolfo García: batería Invitados: - Leo Sujatovich - Lito Vitale Seguimos con las resubidas, Sandy nos trae estos dos discos dificilíiiiiiisimos de conseguir, mejor dicho, imposible. Banda de músicos excelentes, todos EX de otras grandes bandas del rock nacional de los 70s, luego de la separación de sus grupos fundacionales, grupos como Almendra y Aquelarre. Quizás dos álbums demasiado menospreciados dada su calidad, principalmente porque los tipos tuvieron la chispa creativa pero la misma no pegó en el público y en su momento no tuvieron la difusión y reconocimiento que se merecían. Desde este humilde espacio volvemos a hacer otra reparación histórica...

Van der Graaf Generator - Pawn Hearts (1971)

"Creo que este es el preciso instante para re-postear "Pawn Hearts"... Creo que este es el preciso instante para hacer una alegoría a la obra ya citada..." había dicho nuestro amigo D'nilson hace tiempo, y nuestro otro amigo José Ramón lo trae nuevamente al blog cabezón, en otra muestra de que la comunidad cabezona no se acaba (sino que recién empieza) en estas entradas que ven acá, sino que va mucho más profundo (y las colaboraciones de toda índole son un ejemplo). Nuevamente Van der Graaf Generator, una banda que siempre anda dando vueltas por el blog cabezón, y es que nos gusta mucho, por musicalidad, por historia, por actitud, por propuesta estética, por honradez, por muchas cosas, estos tipos se ubican dentro de nuestras bandas preferidas, y quizás algo parecido les pase a ustedes también. Por ello siempre vuelven, porque en realidad nunca se han ido de nuestros corazones, y por ello otra vez aparece "Pawn Hearts" en el blog cabezón. Artista:...

Iterum Nata - From the Infinite Light (2024)

"Iterum Nata" significa "Born Again" en latín, una descripción apropiada para lo que presenta este disco, el quinto álbum de estudio de este proyecto que me ha puesto en un brete a la hora de catalogarlo ¿folk rock, folk picodélico, post rock, post metal, prog folk, rock progresivo,  black y doom metal?. Lo mejor es que es todo eso, pero todo junto. Desde Finlandia presentamos un trabajo que nos envuelve con una música atmosférica oscuramente melódica y lírica, influenciada por el paganismo y el ocultismo, y que podemos describir como un cruce entre los grupos neofolk melancólico como Tenhi, el folk psicodélico de Linda Perhacs más el misticismo musical espectral de Dead Can Dance y el progresivo de Strawbs, junto con los primeros King Crimson, sumadas a las inquietantes narrativas de Nick Cave, y tendremos algo parecido a la propuesta musical, política y filosófica de Iterum Nata, algo que creo que ya podemos intuir al ver su arte de tapa. Artista: Iterum Na...

Pedro Aznar - Fotos De Tokio (1986)

Nuestros amigos nos reviven el recuerdo de uno de los inconseguibles del rock nacional, que viven en el blog cabezón. En sintonía con la publicación de su último disco, y teniendo en cuenta que ya hay más de 30 entradas con el tag "Pedro Aznar", aparece nuevamente en nuestro catálogo "Fotos de Tokio", presentado ya hace algún tiempo por el Mago Alberto. ¿Y saben porqué lo apodamos así?. Porque es el que consigue las maravillas perdidas de cualquier lado del mundo y sobretodo las gemas e incunables nacionales. Así que siguiendo nuestro deporte favorito, que es descubrir joyas perdidas y obras fundamentales que se pierden en el tiempo, por ello retomamos con este material descatalogado e inconseguible. Artista: Pedro Aznar Álbum: Fotos De Tokio Año: 1986 Género: Rock Duración: 44:39 Nacionalidad: Argentina Lanzado en 1986, es todo un inconseguible que solamente encontrarán en buena calidad en el blog cabezón, aunque Pedro Rock nos había presentado ...

The Beatles - Beatles Remastered Stereo (2009)

La vuelta del Doctor Romero, para traernos esta edición limitada y recordar a los inmortales Beatles. No creo que haya mucho para agregar, salvo agradecer a la comunidad que me hace el aguante con esta locura que es el blog cabezón, y que junto a Neckwringer, Benjamín, el Meduco y otros tantos hacen que estos discos vuelvan a estar presentes y vivos en el corazón de todos y también en la Biblioteca Sonora. A la Comunidad Cabezona, salud! Artista: The Beatles Álbum: Stereo Box Set Año: 2009 Género: Rock, Psicodelia, Folk Rock, Raga Rock, Barroque Rock, ... Nacionalidad: Inglaterra En el año 2009, cuando salieron los CDs del Boxset de The Beatles en Stereo y Mono, esta edición pasó desapercibido debido a que era una edición limitada y no contenía todo el aspecto de las otras cajas. Pero la ventaja, y diría gran ventaja, de esta edición es que los discos están en 24 bits y 44,1 kHz, con lo cual se aprecia una mejor calidad de los sonidos. No dejo video porque ni falta hace.....

Ideario del arte y política cabezona

Ideario del arte y política cabezona


"La desobediencia civil es el derecho imprescriptible de todo ciudadano. No puede renunciar a ella sin dejar de ser un hombre".

Gandhi, Tous les hommes sont frères, Gallimard, 1969, p. 235.