AfD obtuvo el 43,8% de los votos en Sajonia-Anhalt —duplicó su resultado de hace cinco años— y quedó a tres bancas de la mayoría automática en el parlamento local. El partido de extrema derecha ya no sólo moviliza a partir de la migración y la criminalidad, sino que incorporó demandas sociales, construyó identidad en el este del país y movilizó a nuevos votantes. Desde Baviera, Franco Delle Donne intenta explicar cómo una fuerza considerada una amenaza para el orden democrático logró convertirse en la principal opción política para el gobierno de Friedrich Merz. Por Franco Delle Donne El proceso de normalización de la derecha radical culminó hace diez años, cuando Donald Trump ganó sus primeras elecciones en Estados Unidos. Si bien la epidemia ultra ya era global, en ese momento todavía era impensable que Alemania pudiera siquiera imaginar la llegada de un partido ultraderechista al poder. Ese tabú se ha roto. Los resultados de la elección regional en Sajonia-Anhalt pusier...