Charly García por Alejandro Kuropatwa (1989) El arte de los discos es todo un capítulo de la cultura visual de nuestro tiempo. Un gran capítulo, por cierto. Una modalidad de la imagen que resiste cambios de formatos, de tamaños, de soportes. Incluso pudiendo haberse reducido al mínimo con la llegada de las plataformas, no sólo persiste, sino que contribuye a aglutinar el material musical haciendo su parte para que el disco no termine de ser derrotado por esta forma imperante de la escucha, atomizada y desterritorializada hasta lo esquizoide. Si la música es el aire, el arte del disco puede ser su tierra firme. Esas imágenes que apuntalan sonoridades son reproducidas infinitamente por la fotocopiadora de una industria que desde su nacimiento nunca paró de crecer. Pero también son replicadas y reinterpretadas en versiones apócrifas: se estampan en posters, en remeras, se pintan en las paredes, se tatúan sobre los cuerpos, se vierten sobre cada soporte más o menos liso que ande por ahí. P...