Búsqueda

miércoles, 26 de abril de 2017

Ensemble Recoveco - Bicho... y Hecho (2001)


Nuestro amigo cubano y cabezón Rolando nos presenta un disco de producción independiente de un grupo colombiano / venezuolano que considera precioso y al que llegó a él por pura casualidad, y por lo tanto los lo presenta en sociedad con su propia reseña. Altamente recomendado, un viaje muy interesante a América en forma musical, frenético y festivo, fusionado con las distintas influencias que conviven en este vasto territorio latinoamericano.

Artista: Ensemble Recoveco
Álbum: Bicho... y Hecho
Año: 2001
Género: Folk
Duración: 51:53
Nacionalidad: Colombia y Venezuela


Lista de Temas:
01- La Patrona (Cristóbal Soto)
02- Don Noel (Nelson Gómez)
03- Bambuquísimo (León Cardona)
04- Naquele Tempo (Pixinguinha)
05- Danza De Los Amantes Efímeros (Francisco González)
06- Caribe (Joaquín Pérez)
07- Suplicante (Rafael M. López)
08- Patas D'Hilo (Luis A. Calvo)
09- Lagunillas (Ricardo Mendoza)
10- Capriccio Nº16 (Nicolo Paganini)
11- Caramba (Otilio Galíndez)
12- Pajarillo Con Moto y Acelerando (Brahms/Bach/Trad.)

Alineación:
- Alexis Cárdenas / Violín
- Cristóbal Soto / Mandolina y Cuatro
- Nelson Gómez / Guitarrón
- Francisco González / Guitarra
- Rafael Mejias / Percusión
Invitados especiales:
Cheo Hurtado / Cuatro en Pajarillo
Alexander Livinatti / Percusion en Naquele Tempo






Rolando nos preguntaba si ya habíamos posteado este álbum de Recoveco "Bicho y Hecho", que para él es un disco precioso y, como nos lo recomendó, ¿qué mejor que él nos haga la reseña? Así que, desde Las Tunas, Cuba, nos viene este este comentario para los cabezones.


Recoveco, es el mejor grupo de Música Venezolana, está conformado por cinco músicos oriundos de Colombia y Venezuela, presentan un amplio repertorio instrumental de música tradicional evolutiva tales como valses, joropos, bambucos, pasillos y danzas de estos dos países y también cooros brasileños para mostrar sus síncopas y sus frases tan características.
Este encuentro de itinerarios personales diferentes permite aliar el virtuosismo académico a la improvisación y la espontaneidad de la música popular dentro de una gran variedad de géneros musicales de América Latina y resaltar las particularidades de numerosos
instrumentos de cuerda de estas regiones.
Pedro el Perro Quintero




Ensemble Recoveco, música tradicional evolutiva, enlazando la música clásica con el folclore y el jazz
"The music is all around us, all you have to do... is listen". Tomado de la película August Rush.
Dicen que el que busca encuentra y es una verdad bien cierta, pero muy poco se habla de la manera curiosa en que llegamos a las músicas. Para los melómanos y coleccionistas casi siempre se debe a la búsqueda y exploración constantes igual que un arqueólogo escava la tierra con anhelos de descubrimientos el melómano puede gastarse horas Internecido, cómo suelo decir, navegando los recónditos de la red con ansias de músicas nuevas, queriendo la suerte de encontrar maravillas. Pero bien no fue navegando que di con este álbum que hoy me animo a reseñarles. Una de las gratificaciones que tiene la melomanía es que cuando las personan que te son cercanas se enteran de tu afición se vuelven cómplices y comienzan a sugerirte, a darte, nuevas propuestas y así fue como me llegó el álbum “bicho... y hecho” de ensemble recoveco, de la mano de una amiga, con una selección de músicas venezolanas que incluía además a Simón Díaz “Tío Simón”, La Rondalla Venezolana, Ensamble Gurrufío entre otros, todas músicas distintivas del espectro sonoro venezolano.
Y días atrás que andaba yo haciéndole un estudio a la música de Leo Brouwer y doy con la publicación del blog cabezademoog reseñando el álbum Leo Brouwer & Irakere - Concierto Teatro Karl Marx (1978)
y adentrándome en la reseña fue inevitable que viniera a mi cabeza este precioso álbum “bicho… y hecho” de ensemble recoveco, uno de los discos más preciados de mi colección, cuando pienso en las maneras curiosas que tiene de obrar el azar y que del mismo modo pudiera ser todavía un álbum desconocido para mí, me siento muy afortunado de atesorarlo. Y es que en este álbum también se rompen los deslindes entre lo clásico y lo popular y lo tradicional pero de una manera tan bien lograda que llegamos incluso a cuestionarnos si los hay!? Y aquí el toque clásico lo da el violín del virtuoso Alexis Cárdenas líder del grupo y con influencias de la “Música clásica, latinoamericana, venezolana, jazz, contemporánea...” como así aparece en uno de sus perfiles de facebook y como bien dice su biografía: “El violinista venezolano Alexis Cárdenas se le reconoce por su indiscutible versatilidad. En sus interpretaciones vence barreras entre la música del mundo clásico, el jazz y la música latinoamericana.” Enlanzando entonces Recoveco la música clásica con el folclore y el jazz en un trabajo, muy, pero que muy interesante.
Pero quienes otros virtuosos están en los créditos de este álbum!?:
Músicos:mandolina y cuatro: Cristóbal Soto (venezolano)violín: Alexis Cárdenas (venezolano)https://www.facebook.com/pg/Alexis-C%C3%A1rdenas-184858791350/about/guitarrón: Nelson Gómez (colombiano)guitarra: Francisco González (colombiano)percusión: Rafael Mejías (venezolano)http://ve.globedia.com/rafael-mejias-musico-venezolano-triunfa-parisMúsicos invitados:Cuatro Solo: Cheo Hurtado (pista 10), Asdrubal José "Cheo" Hurtado (venezolano). En 1984 fundó el Ensamble Gurrufío junto a los músicos Luis Julio Toro (flauta) y Cristóbal Soto (mandolina). Esta agrupación es reconocida tanto por el talento interpretativo de sus integrantes como por sus investigaciones, experimentaciones, y desarrollo de la música folclórica venezolana a nivel académico. Por sus esfuerzos para elevar el folclore venezolano a niveles sinfónicos y difundirlo por el mundo han recibido diversos galardones e invitaciones a algunos de los escenarios más prestigiosos del mundo.https://www.facebook.com/pg/cheocuatro/about/percusión: Alexander Livinalli (pista 4) (venezolano). Nacido un 21 de Julio del año 1958 en la población de Guatire del estado Miranda este destacado músico venezolano comienza su carrera en el pueblo que lo vio nacer y desde entonces se ha paseado por los más importantes teatros y salas de concierto nacionales e internacionales acompañando a reconocidos cantantes y agrupaciones musicales entre las que destacan Un Solo Pueblo. Convenezuela, Costa Caribe, Soledad Bravo, Ilan Chestar, Aquiles Báez, Saúl Vera, Ensamble Gurrufío, Maria T. Chacín, Serenata Guayanesa, Snake Trio y Dave Valentin entre muchos otros.
http://seminariomusical2007.blogspot.com/2007/10/alenxander-livinalli.html
Y así está integrada la nómina de Ensemble Recoveco, conformado por cinco músicos oriundos de Colombia y Venezuela, con una extensa y fructífera carrera musical, en Europa y América con un amplio repertorio instrumental y vocal de música tradicional evolutiva: valses, joropos, merengues, bambucos, danzas y pasillos de Colombia y Venezuela, choros de Brasil y tangos de Argentina, para mostrar con relevancia sus síncopas y fraseos, sus sublimes melodías y frenéticos ritmos, buscando siempre con sutileza la perfecta armonía entre la sensualidad y el lirismo característicos de nuestra música latinoamericana. Recoveco es el encuentro de itinerarios personales diferentes, que permite aliar el virtuosismo académico a la improvisación y la espontaneidad de la música popular dentro de una gran variedad de géneros musicales de América del Sur y resaltar las particularidades de numerosos instrumentos de cuerda y percusión de este continente.

Así se presentó Recoveco al mundo en las notas de su primera producción discográfica de 1997:
Venezuela, Colombia y Brasil han visto desarrollarse recientemente en el medio de la música popular instrumental un buen número de grupos que cultivan sus géneros musicales nacionales […] [que] son remozados por músicos de las más recientes generaciones en un singular afán de hacer evolucionar sus tradiciones, principalmente urbanas. […] este movimiento espera, en la superación de su propio lenguaje, un reconocimiento que otros han buscado en la demostración de su capacidad de imitación o asimilación de lenguajes foráneos […] Muchos de estos músicos han tenido un contacto importante y a veces fundamental con otros medios musicales tanto académicos como populares, a los que siguen apreciando, y, sin embargo, persisten en esa búsqueda particular.
https://issuu.com/banrepcultural/docs/pdf_aprobado_recoveco

Dicho ya de dónde son los músicos pasemos a hablar de las pistas del álbum Ensamble Recoveco (2001) Bicho y hecho, Caracas, producción independiente, segundo en la discografía y que fue lanzado cuatro años después del debut de la agrupación en el año 1997.

Destacan las composiciones de tres de los integrantes del grupo abriendo con La Patrona de Cristóbal Soto, seguido por Don Noel de Nelson Gómez y después por Danza de los amantes efímeros una pieza de Francisco González, las dos piezas sublimes, completan el fonograma una finísima selección de piezas que van desde la popularísima canción Caramba del compositor venezolano Otilio Galíndez pasando por el Capriccio No. 16 del mismísimo Paganini hasta cerrar con una pieza que a mí en lo particular me enamoró desde el primer momento que la oí y que es mi pieza preferida del álbum se trata de Pajarillo Con Moto y Acelerando una composición magistral que tiene créditos de Brahms/Bach/Trad. Pero todo, todo el disco es un deleite de piezas escogidas no por azar sino con conocimiento de causa para el derroche de virtuosismo de los músicos.
Un disco altísimante recomendable y un excelente punto de partida para iniciar el viaje por la música venezolana, la invitación está hecha!!!

Y por si quieren profundizar más en la término música evolutiva les dejo las NOTAS AL PROGRAMA a propósito de la presentación de Ensemble Recoveco en Bogotá, Sala de Conciertos Biblioteca Luis Ángel Arango el sábado 10 de noviembre de 2012
Rolando

Cinco músicos originarios de Colombia y Venezuela presentan desde hace ya más de quince años en Europa y América un amplio repertorio instrumental y vocal de música tradicional evolutiva: valses, joropos, merengues, bambucos, danzas y pasillos de Colombia y Venezuela, choros de Brasil y tangos de Argentina, para mostrar con
relevancia sus síncopas y fraseos, sus sublimes melodías y frenéticos ritmos, buscando siempre con sutileza la perfecta armonía entre la sensualidad y el lirismo característicos de nuestra música latinoamericana. Recoveco es el encuentro de itinerarios personales diferentes, que permite aliar el virtuosismo académico a la improvisación y la espontaneidad de la música popular dentro de una gran variedad de géneros musicales de América del Sur y resaltar las particularidades de numerosos instrumentos de cuerda y percusión de este continente.

Alexis Cárdenas, violín
Nació en Maracaibo (Venezuela) en 1976. Comenzó sus estudios musicales con José Luis Borda y después, desde 1984, en el Conservatorio de Música “José Luis Paz” de la
misma ciudad. En 1990 actuó como solista en la Orquesta Jóvenes Solistas del Zulia y en la Orquesta Sinfónica de Maracaibo, interpretando el Concierto para violín y orquesta en mi menor, Opus 64 de Félix Mendelssohn. En 1991 entró a formar parte como solista de la Orquesta Simón Bolívar y la Orquesta Sinfónica de Jóvenes de Barquisimeto. En febrero de ese mismo año, continuó sus estudios de violín con José Francisco del Castillo. En 1992, parte hacia Nueva York para estudiar con Margaret Pardee en la Meadowmount School of Music y en la Juilliard School Pre-College Division.
Ha participado como solista en diversos conciertos con las orquestas sinfónicas más prestigiosas de Venezuela. Está radicado en París desde 1995, donde ha obtenido diversos premios y reconocimientos: laureado en el Concurso Internacional de violín Tibor Varga en Suiza (1997); 1er Premio del Concurso Internacional de Jóvenes violinistas de Douai, Francia (1998); 1er Premio del Conservatorio Superior Nacional de Música de París (1998); Cuarto Premio del Concurso International de violín Jacques Thibaud (1999), y Prix de S.A.S. Le Prince Rainier de Monaco (1999). Realizó estudios de tercer ciclo bajo la dirección de Olivier Charlier y Jean Jacques Kantorow. Desde 1999 desarrolla una brillante carrera como solista en Europa y América Latina. En el 2000 obtuvo el tercer premio en el Concurso International de violín Fritz Kreisler en Austria y el segundo premio en el Concurso Internacional de Violín Henryk Szeryng, en México. Fue laureado en 2002 en el Concurso Internacional de violín Niccolò Paganini, y en 2003 recibió el segundo gran premio y el premio del público en el Concurso Internacional de Violín de Montreal (Canadá). En marzo
de 2010 fue nombrado concertino - solista de la Orchestre National de l’Île de France.
Discografía:
Alexis Cárdenas (2005) Trío Fou Rire, CD
Luz Negra con Richard Galliano (2007) Milán, CD
Alexis Cárdenas (2007) Trío -Geológico, CD

Nelson Gómez, guitarrón
Nació en Manizales (Colombia) en donde comenzó sus estudios musicales con Noel Salazar. Allí creó desde muy joven varios grupos de música tradicional colombiana. Viajó por América Latina y se instaló en México en donde se dedicó a la investigación etnomusicológica, interesándose principalmente en la música del estado de Veracruz.
Estudió composición con Juan A. Rosado y piano con Luis Mayagoitia en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Fundó con Francisco González el grupo Quimbaya, para estudiar y difundir la música tradicional latinoamericana. Desde 1982 vive en Francia, donde realizó estudios de composición con Katori Makino y de guitarra clásica con Francis Verba en el Conservatorio Paul Dukas de París. Igualmente estudió arreglo y orquestación con François Théberge en Escuela de Jazz de París (IACP).
Ha participado en múltiples festivales y ha dado conciertos en numerosos países. Ha grabado con Arielle Dombasle, Ricardo Sandoval, Francisco González, el grupo Bacatá y el grupo Ámbar, entre otros.

Francisco González, guitarra
Nació en Colombia. Sus primeras lecciones de música las recibió de su padre, Francisco González, y de Olga González. Más tarde viajó a México, en donde realizó diversos trabajos de etnomusicología. Ingresó a la Escuela Nacional de Música de la UNAM, donde estudió composición con Juan A. Rosado y Rodolfo Halffter, consagrándose al mismo tiempo al estudio de la guitarra clásica después de su encuentro con Abel Carlevaro.
En 1982 se instaló en Francia, donde estudió composición con Katori Makino y guitarra clásica con Francis Verba en el Conservatorio Paul Dukas de París. Como guitarrista, ha publicado numerosos escritos en revistas especializadas e impartido conferencias sobre la guitarra y la música de América Latina. Ha realizado varias grabaciones con diversos grupos y artistas tales como el Grupo Ámbar, Sasha Rozhdestvensky, Roberto Alagna, Arielle Dombasle, Lila Downs, Jorge López, por nombrar algunos. Ha colaborado con prestigiosas orquestas sinfónicas en Francia, Israel y Rusia, como compositor y arreglista. Sus composiciones se encuentran publicadas en las Ediciones Henry Lemoine y Robert Martin.
Publicaciones y Discografía:
Introduction à la guitare d'Amérique latine, Editions Robert Martin
Suite Colombienne para guitarra, Editions Robert Martin
Dos aires de pasillo colombiano, para violín y guitarra, Editions Henry Lemoine
Danza de los amantes efímeros, para violín y guitarra, Editions Henry Lemoine Paisajes, Composiciones para guitarra - CD - FGG
Romances y Canciones España y América Latina- CD – Auvidis (2010)
El diablo suelto, Grupo Ámbar, CD, Delos
Les Cahiers de la Guitare, redactor de 1989 a 2001
500 Ans d'Echanges Musicaux entre le Vieux Continent et l'Amérique Latine,
Ensayo, Editions Cordae – Talvera, Francia

Rafael Mejías, percusión
Nació en San Juan de los Morros, Estado de Guárico (Venezuela), en 1964. Desde muy temprana edad se apasionó por la música iniciándose como percusionista en diversos grupos populares de la ciudad de San Sebastián de los Reyes. A la edad de 15 años ingresó a la Escuela de Música de la misma ciudad y se consagró a la trompeta. A los 22 años prosiguió sus estudios con la Orquesta Nacional de los Jóvenes del Estado de Aragua en Maracay. Entre 1988 y 1990, trabajó con la Orquesta Nacional Juvenil José Félix Rivas. En 1990 viajó a París e ingresó a la Escuela Nacional de Música de Créteil en donde continuó sus estudios de trompeta y percusión hasta 1993. De 1993 a
1995 estudió en el Conservatorio Regional de Rueil-Malmaison.
Mientras realizaba sus estudios en conservatorio, nunca olvidó sus raíces, y trabajó siempre con grupos de música tradicional colombo-venezolana y del Caribe. Durante los últimos años, Rafael ha participado en los mejores festivales de jazz de Francia y de otros países como los de Marciac y Niza, en San Luis de Senegal, en Tahití, en el Festival de la Exposición Universal de Lisboa (Portugal) y en festivales de música latinoamericana en Italia. Actualmente forma parte de renombradas orquestas de
salsa como la de Orlando Poleo, y, para guardar los vínculos con su terruño, trabaja con uno de los grupos más representativos de la música popular colombo-venezolana, Recoveco. Desde 2003 ha trabajado en los más grandes escenarios del mundo como percusionista del célebre acordeonista francés, Richard Galliano.
Discografía:
Sankocho, con Julio Font, Recoveco, CD (2010)

Ricardo Sandoval, mandolina y cuatro
Músico de formación clásica. Se ha nutrido desde muy joven de la tradición musical de Venezuela a través de encuentros con músicos de diferentes orígenes aprendiendo los ritmos, cantos y melodías populares de su país. Luego de graduarse en el Instituto Universitario de Estudios Musicales de Caracas, realizó estudios de perfeccionamiento en la Musikhochschule de Colonia con Marga Wilden-Hüsgen y Gertrud Weyhoffen, culminando sus estudios con las más altas calificaciones. Ha sido premiado en concursos internacionales de Varazze (Italia, 1998) y Schweinfur (Alemania, 1999). Participa regularmente en festivales de Europa, Latinoamérica y Japón.
En 2005 fue jurado en el Concurso Internacional de Mandolina de Osaka. Ha sido invitado especial en el 1er Encuentro Nacional de Mandolinistas de Venezuela (2006) y en el 1er Seminario Internacional de Músicas de Plectro de Bogotá (2009). Ha actuado junto a grandes figuras internacionales como John Paul Jones, Hamilton de Holanda, Mike Marshall y Paco Peña. Como solista ha grabado tres discos: Nostalgia (2000), Antología de la bandola oriental (2004, por editar) y Al natural (2005). Junto al guitarrista Matthias Collet forma Café para dos, agrupación con la cual ha grabado dos discos y ha actuado en Europa, Japón y Venezuela.
Por sus trabajos de investigación y grabaciones, constituye una referencia obligada para la mandolina y las bandolas de Venezuela. Su composición El Cruzao se ha convertido en un estándar de la música criolla venezolana, siendo interpretada y grabada por los más destacados artistas del país.
Discografía:
Bandolas de Venezuela en Producciones Musicarte y en Dorian Discovery
(1990-1994)
Venezolada, Ómar Acosta Ensemble, Producciones Musicarte (1994)
Con el tiempo, Grupo Onkora, Vicente Celi Productions (1995)
Nostalgia con Cristóbal Soto y Antonio Giménez (2000)
Al natural con Cristóbal Soto y Nelson Gómez (2005)
Café para dos, vol. 1 y 2, con Mathias Collet(2009-2010)
Música criolla venezolana, Ensamble MCV (2011)

Así se presentó Recoveco al mundo en las notas de su primera producción discográfica de 1997:

Venezuela, Colombia y Brasil han visto desarrollarse recientemente en el medio de la música popular instrumental un buen número de grupos que cultivan sus géneros musicales nacionales […] [que] son remozados por músicos de las más recientes generaciones en un singular afán de hacer evolucionar sus tradiciones, principalmente
urbanas. […] este movimiento espera, en la superación de su propio lenguaje, un reconocimiento que otros han buscado en la demostración de su capacidad de imitación o asimilación de lenguajes foráneos […] Muchos de estos músicos han tenido un contacto importante y a veces fundamental con otros medios musicales tanto académicos como
populares, a los que siguen apreciando, y, sin embargo, persisten en esa búsqueda particular.
Música tradicional evolutiva, superación de su propio lenguaje… la terminología siempre ha sido esquiva para dar cuenta de muchas de nuestras posturas vitales como músicos latinoamericanos, herederos de tantas tradiciones contrastantes y a veces contradictorias. Claro que somos Occidente, pero en una versión particular de naciones nuevas que durante el siglo XIX y gran parte del XX debieron validar su experiencia en el lenguaje hegemónico de la metrópoli cultural: solamente fuimos reconocidos y nos permitimos reconocernos en tanto nos parecíamos a lo que se consideraba civilizado. La emergencia de las industrias culturales favoreció la circulación de músicas y estilos locales y, de unos años atrás, llegando al momento actual, las fronteras geográficas se han borrado cada vez más para permitirnos una cercanía que no está mediada por las angustias apocalípticas del discurso folclorista y la tan cacareada identidad nacional, que, sin embargo, sigue teniendo espacios de autorreconocimiento en la música, tal como lo indica la cita.
Y Recoveco sigue estando ahí, cambiado un poco su postura de quince años atrás, pero persistiendo en la puesta en escena de unas maneras de tocar que quieren tomar lo mejor de muchos mundos: el popular, el académico, el local. Y esa es su apuesta. Del espacio local ponen en juego cosas básicas: los instrumentos mantienen roles muy caracterizados, ya sea en el plano de lo melódico como en el “ponerle piso” al acompañamiento, aunque a veces estos roles son agradablemente transgredidos; la filiación de géneros de origen regional y/o nacional es también preponderante, así como la conservación de un tipo de práctica musical en la que no hay versiones definitivas sino
que todos los músicos son interdependientes y se dejan llevar en un activo diálogo interno. El espacio académico siempre ha permeado la música local urbana en América Latina; vemos acá importantísimos desarrollos técnicos en los instrumentos, así como procedimientos de variación, instrumentación y tratamiento formal, por citar algunos pocos elementos. De igual manera, lo popular contemporáneo está precisamente en esta apertura, dispuesto a combinar estilos, procedencias, sonoridades, a sorprender y dejarse sorprender por lo mejor que tenemos: la mezcla, la fusión, la hibridación, el mestizaje sonoro.
Es relativamente común en los ensambles venezolanos que se hagan versiones instrumentales de temas cantados para aprovechar las cualidades melódicas de diferentes géneros como el vals, la danza zuliana, el merengue o el mismo joropo. Es el caso de Viajera del río, un vals venezolano del compositor Pedro Manuel Yánez (1941-2000), vals que devino emblemático de la región de Guayana porque se cuenta, y lo corrobora su texto, que fue compuesto al observar desde el malecón de Ciudad Bolívar los racimos de la planta acuática denominada bora al desplazarse por el río Orinoco. La obra es relativamente reciente: se comenta que fue interpretada por primera vez en 1999 por una niña lugareña y que en poco tiempo logró conquistar el gusto de la audiencia y la preferencia de muchos en todo el territorio venezolano y en el exterior. El compositor y músico autodidacta Cristóbal Soto (n. 1954) fue el mandolinista fundador de Recoveco cuando en 1996 decidió instalarse en Francia, luego de una brillante carrera como intérprete en la que se destaca su paso por el Ensamble Gurrufío durante sus primeros años, para muchos los mejores de esa emblemática agrupación del vecino país. Pedagogo del instrumento e investigador de la música venezolana, mantiene una intensa actividad de divulgación a través de talleres de verano, y uno de sus artículos acerca del merengue venezolano es la principal fuente de consulta sobre el género. La patrona es el sabroso y tradicional merengue que da comienzo a la segunda
producción discográfica de Recoveco (2), realizada en 2001, y conocida en nuestro país con ocasión de la primera visita de la agrupación, ya con el mandolinista Ricardo César Sandoval Núñez (n. 1971) quien, en contraste con Soto, además de su formación popular, tiene una destacada carrera académica en la mandolina con una constante actividad de conciertos y clases magistrales. De Sandoval escucharemos Ay profe, un bambuco muy cercano a las tradicionales danzas zulianas; el joropo El cruzao, y ¡Qué molleja!, una danza festiva y ornamentada. El repertorio de autores venezolanos culmina con un Pajarillo, tal vez el golpe de joropo más emblemático, debido a la fuerza
de su discurso en un ciclo armónico corto que se presta a la improvisación de carácter.
Por su misma conformación, Recoveco siempre ha incluido en sus conciertos y producciones discográficas repertorio de compositores colombianos. En nuestro país se volvió referencia su interpretación, en tanda y más bien ‘joropeados’, de los bambucos Flor de romero y Los doce del compositor y guitarrista vallecaucano Álvaro Romero Sánchez (1909-2000), publicados originalmente por el célebre Trío Morales Pino en sus discos de acetato titulados Recuerdos del pasado y Bandolita, respectivamente, y que la agrupación que hoy nos acompaña incluyera en su primer disco. Nos traen también uno de los bambucos más queridos del compositor antioqueño León Cardona García (n. 1927), Gloria Beatriz, dedicado a su hija, que se constituyó en una de las primeras muestras de la renovación en el lenguaje de la música andina colombiana. Y para hoy tenemos dos sorpresas: el pasillo Lily, de Francisco González (n. 1954), quien es el guitarrista y ocasional tiplista de la agrupación, y, en estreno absoluto, el bambuco Recovequeros de Germán Darío Pérez Salazar (n. 1968), tal vez el más conspicuo representante de las denominadas nuevas tendencias (o “nueva música colombiana”) en lo que
corresponde a la región andina.
De Brasil, nos presentan obras de cuatro importantes compositores. En primer lugar, el choro Cabo Pitanga, de Laércio de Freitas (n. 1941), un pianista y compositor muy activo desde la década de 1960, que ha acompañado a artistas de la talla de Maria Bethânia. Gran parte de su actividad se ha dedicado a presentar el piano como protagonista de la música carioca no solamente desde su papel de solista sino fundamentalmente en agrupaciones de cámara. Existen en el choro, como en todas las músicas populares latinoamericanas, unos compositores y unas composiciones que se vuelven icónicas, emblemáticas, de obligatoria referencia para la interpretación y el virtuosismo instrumental. Jacob Pick Bittencourt (1918-1969), cuyo nombre artístico siempre fue Jacob do Bandolim, no deja de asombrarnos con su inigualable sapiencia cuando de improvisar desde las características de la melodía se trata. Su vals O vôo da mosca (El vuelo de la mosca) es una referencia a todas esas obras que toman como tema el sonoro vuelo de algún insecto, y lo ponen en música mediante exigentes obras de tempo vivaz y moto perpetuo. La obra del gran compositor y multiinstrumentista Hermeto Pascoal (n. 1936) es muy variada y ecléctica: desde su fascinación infantil por los sonidos de la naturaleza hasta la música experimental con influencias del
jazz, pasando por música bailable, choro y muchos otros estilos.
Se destacan la creación del Quarteto Novo en 1966, su serie de grabaciones en 1969, con Flora Purim y Airto Moreira en los Estados Unidos (en donde grabó también con Miles Davis), para luego seguir con una fulgurante carrera protagónica en el mundo del jazz. Su Chorinho pra ele es una obra de corte más bien tradicional en el diseño melódico y formal, con una armonía altamente elaborada. Yamandú Costa (n. 1980) es considerado uno de los mayores talentos de la guitarra en la historia de Brasil, honor muy alto en un país que ha producido tantos y tan excelsos guitarristas. Su característica fundamental en concierto es improvisar y variar el repertorio, incluso de aquellas piezas en las que la partitura ha tenido tanto peso prescriptivo, en un tipo de puesta en escena brillante y apasionada. Su choro Meiga es más bien lento y con una línea melódica entre tierna y nostálgica.
Se incluye en el repertorio música de otros grandes de la escena musical mundial, aspecto novedoso para aquello que nos tenía acostumbrados Recoveco. ¿Qué se puede condensar de la conocida vida artística de músicos como Ástor Pantaleón Piazzolla (1921-1992), Francisco Gustavo Sánchez Gómez, “Paco De Lucía” (n. 1947), Dionisio Jesús “Chucho” Valdés Rodríguez (n. 1941) y Richard Galliano (n. 1950)? Todos han traspasado sin problemas la pretendida barrera de la música local para llevar sus sonidos al mundo entero y ser protagonistas de primera línea de todas las variantes, flujos e interacciones entre músicas que caracterizan los últimos cincuenta años.
Se debe recordar que Piazzolla decía que no tocaba tango sino “música de Buenos Aires”, en clara referencia a estas expansiones de la música popular hacia otros espacios de sentido; Oblivion es una música melancólica y cargada de nostalgia en la que destacaría su melodía central, profunda y sobrecogedora. Por su parte, Zyryab (mirlo) fue el seudónimo con que se conoció al poeta, gastrónomo, músico y cantante Abu l-Hasan Ali ibn Nafi’ (789-857), debido a su tez oscura y hermosa voz, quien fue famoso por las refinadas costumbres orientales que introdujo en la corte cordobesa de su tiempo.
De Lucía le dio este nombre a su álbum de 1990, que incluyó participaciones de Chick Corea y Manolo Sanlúcar, y en la pieza del mismo nombre desarrolla esa raíz mozárabe del flamenco.
Como lo sugiere la indicación del programa, la intención de Recoveco es establecer la analogía con el joropo, género en el que los especialistas han reconocido la ascendencia de la música andaluza. Chucho Valdés considera que no es descabellado abrirse ante la gran diversidad de géneros musicales que existen en el mundo, e incluso, innovar otros. "Nosotros lo que hacemos es una nueva versión que puede llamarse afro-cuban-jazz, que vale tanto como cualquier otro ritmo. Y mientras más géneros se abran, más cultos seremos y tendremos más posibilidades para triunfar". Las margaritas es una obra de 1981 en la que encontramos una larga sección inicial a manera de bolero filin, de extensa y bella melodía, para desembocar luego en un alegre y festivo jazz-waltz, que tanto se acerca al joropo, el fandango y otros muchos géneros locales. Finalmente, al compositor e intérprete francés Galliano se le reconoce el haber puesto el acordeón "en el corazón del jazz". Influenciado por Piazzolla y su nuevo tango, explora un antiguo género francés en los terrenos de la música urbana contemporánea que denomina “nueva musette”. Fou rire es un vals que recoge lo mejor de la tradición francesa en el género y el instrumento, y su excepcional parecido con lo que se está haciendo por estos lares -los géneros locales derivados del
vals- nos muestra ese ‘mundo pañuelo’, aquella aldea global de la música que nos permite conocernos y reconocernos.
Manuel Bernal Martínez

Y le agradecemos a Rolando que nos presente tamaño grupo y tan excelente disco, para adentrarnos aún más en las maravillas sonoras que nos da la tierra en este lado del mundo, e invitamos a todos los cabezones que quieran presentar más tremendos grupos, que se den maña y no sean tímidos, porque aquí tienen un espacio para ello.




2 comentarios:

Lo más visitado en el mes

Aclaración...

Este espacio se reserva el derecho de publicar sobre cualquier tema que parezca interesante a su staff, no solamente referidos a la cuestión musical sino también a lo político y social.
Si no estás de acuerdo con lo expresado podrás dejar tu comentario siempre que no sea ofensivo, discriminador o violento...

Y no te confundas, no nos interesa la piratería, lo nuestro es simplemente desobediencia civil y resistencia cultural a favor del libre acceso al conocimiento (nuestra música es, entre otras tantas cosas, conocimiento).