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jueves, 12 de enero de 2017

Chick Corea - The Leprechaun (1976)


Otro disco que nos llega gracias a nuestro amigo Romero. No hay mucho que agregar sobre el autor, pero sí sobre esta obra, una de las más desconocidas del músico, que pasó desapercibido en su momento pero que en el blog cabezón le hacemos justicia. No a todos los amantes de la música de Corea les gusta este disco, justamente porque es experimentador, porque sale del molde, porque se atreve a más, y es justamente por eso que a los cabezones nos resulta tan disfrutable. Un disco que no es para todos, pero para los que le encuentren la onda, les volará el marote.

Artista: Chick Corea
Álbum: The Leprechaun
Año: 1976
Género: Jazz rock
Duración: 37:45
Nacionalidad: EEUU


Lista de Temas:
01. Imp's welcome
02. Lenore
03. Reverie
04. Looking at the world
05. Nite sprite
06. Soft and gentle
07. Pixiland rag
08. Leprechaun's Dream, Pt. 1
09. Leprechaun's Dream, Pt. 2

Alineación:
- Chick Corea / piano, teclados, órgano, sintetizador, percusión
- Danny Cahn / Trompeta
- John Gatchell / trompeta
- Bob Millikan / Trompeta
- Wayne Andre / Trombón
- Bill Watrous / Trombón
- Joe Farrel / Saxofón
- Annie Kavafian / Violín
- Ida Kavafian / Violín
- Louise Shulman / Viola
- Fred Sherry / Cello
- Eddie Gomez / Bajo
- Anthony Jackson / Bajo
- Steve Gadd / Batería
- Gayle Moran / Voz




No recuerdo quien lo pidió alguna vez, en los lejanos tiempos donde teníamos un chat. Con todos los duendes y hadas esparcidos por el álbum, tenemos un disco muy agradable para oídos experimentadores, sobretodo si uno puede abstraerse e ignorar las letras banales que Corea escribió para este trabajo. Un brillante álbum de una de las principales figuras del jazz fusión, que sacó a la luz paralelamente a su trabajo con el grupo de Return To Forever . Corea grabó esta suite orquestal con una Big Band y cuerdas, buscando algo fresco e innovador, y creo que lo logró aunque las críticas no estén a su favor. Su búsqueda para cubrir un nuevo terreno musical es, por supuesto, una de sus mayores virtudes.
Tengamos en cuenta que no es un registro fácil. Hay algunas excentricidades que van ayudan a la obra. Pero también tiene muchos puntos fuertes que hablan de genialidad de los músicos, que hace especialmente eficaz este sueño de Leprechaun, con temas memorables, para algunso aquí hay algunas de la mejores canciones que pertenecen a Chick Corea, con destellos de Miles Davis, de Igor Stravinsky de Return to Forever, donde todos los músicos tocan como si la vida dependiera de ello. Y quizás sea así, más allá de lo que hace el propio Corea, es un disco con una tremenda performances de la batería y el bajo, es impresionante el trabajo que hacen, aseguidos por el resto de la troupe.
Quizás sea un disco que tiene sus puntos negativos, que es desparejo, que no todo está muy bien logrado, pero no dejar de ser un trabajo de alto vuelo que seguramente será muy bien acogido por la familia cabezona.


En 1972 le llegó el turno a una de las formaciones míticas de Chick Corea: Return To Forever. Fue un grupo esencial en la evolución del jazz rock y de la música de fusión en la década de los años setenta. La música de este grupo era una mezcolanza entre jazz, rock clásico y ritmos brasileños. No en vano, de su primera formación formó parte una pareja de brasileños: el batería Airto Moreira (quien procedía, a su vez, del grupo de Stan Getz, donde tocaba la percusión) y la cantante Flora Purim, de cálido timbre sonoro, al tiempo que un marcado carácter jazzístico. Además de éstos, integraban el grupo el flautista/saxofonista Joe Farrell (antiguo amigo y colega de Corea) y Stanley Clarke, un joven músico –técnicamente impecable- que venía avalado por el grupo de Joe Henderson, en cuya formación conoció a Chick Corea. La presentación del grupo se realizó con la grabación de Return To Forever, un vinilo esencial para el desarrollo del jazz rock en la década de los años setenta. Un tema de este disco -“La Fiesta”- se llegó a convertir muy pronto en un himno absoluto, un estándar en el repertorio del jazz. En 1973, el grupo grabó algunos álbumes más, entre los cuales destacó Light as a Feather, muy en el estilo del anterior citado y con temas que han pasado a la historia, como “You’re everything” o “Spain”. Tras una gira por Japón –donde el grupo tuvo más éxito que en Estados Unidos-, Chick Corea deshizo esta formación y creó un nuevo Return To Forever, esta vez más eléctrico, rockero y en clara evolución hacia el concepto de fusión; en él se mantenía Stanley Clarke –que usaba ya sólo el bajo eléctrico-, más la guitarra de Bill Connors, la batería de Lenny White y la percusión de Mingus Lewis. Eran músicos sobresalientes, pero sin embargo no consiguieron mantener el nivel de la antigua formación. El disco más representativo fue Hymn of the Seventh Galaxy (1973), que contenía un verdadero éxito de Corea: “Captain Señor Mouse”. En 1974, el grupo integró a dos guitarristas: Earl Klugh, quien después colaboraría con George Benson, y Al di Meola, que acentuó, más si cabe, el matiz español de la música de Chick Corea. El disco más sobresaliente de esta etapa pudo ser No Mistery (1975), que ganó en ese mismo año un premio Grammy. Manteniendo el grupo como una formación plural y de acompañamiento –como refleja el disco Musicmagic (1977), donde se dieron cita una decena de músicos-, Chick comenzó a grabar una serie de vinilos en solitario con grandes colaboraciones; entre ellos destacan The Leprechaun (1976), trabajo en el que tocaron Joe Farrell, Eddie Gómez o Steve Gadd –que, por cierto, estuvo en Return... en 1973 sustituyendo a Lenny White-, o My Spanish Heart (1976), de muy claras reminiscencias españolas.
biografias.com

A continuación, una versión de "Soft and gentle" por la cantante Alexia Vassiliou:



Se podría decir que en 1976 cuando Chick, editó el álbum "The leprechaun", él, estaba inmerso con una intensa actividad con el grupo "Return to forever", y, haciendo un paréntesis creo el LP "The Leprechaun" y solo contó del grupo de jazz-fusión "Return To Forever", con el saxofonista Joe Farrel.
Leprechaun, fue un disco que no tuvo una buena acogida ni fue muy bien recibido por la crítica jazzistica; es muy probable que esto se debiera a las altas espectativas que siempre se esperaba del trabajo de Corea, ya desde los inicios de su prolífica carrera.
Por otro lado leprechaun era una obra distinta, que poco tenía que ver con el trabajo de Corea hasta ese momento; considerando que además por esas fechas presentó otro disco "My spanish heart", hecho que permitió a leprechaun pasar casi inadvertido.
Pero a pesar de todos estos factores que influyeron en la poca atención que se le puso a leprechaun, hay que destacar que el solo hecho de incluir en el álbum el tema leprechaun's dream - composición dividida en dos partes - hace de este álbum, digno de escucharse con atención y ver la calidad musical que hay en él.
Especificamente en el tema leprechaun's deam hay que señalar el amplio uso de cuerdas,vientos y voces que realzan la belleza de la melodía sugiriendo un ambiente cinematográfico en la primera parte, que va a terminar en el inicio de la segunda parte pleno de compases de frenético ritmo.
A pesar que la crítica no fue buena en su momento, creo que es un hermoso disco, muy cercano al género clásico.
Mario

Cuando, en 1976, se editó The Leprechaun, Chick Corea estaba inmerso en su intensa actividad con el grupo Return To Forever. Por entonces había presentado cinco álbumes de estudio con su alabada criatura dedicada a la fusión, siendo No Mystery (Polydor Records, 1975) el último de ellos. No editaba un disco como líder desde, justamente, Return To Forever (ECM, 1972), el trabajo en el que presentó a la primera formación de Return To Forever (la completada por Stanley Clarke, Joe Farell, Airto Moreira y Flora Purim). Así que, estrictamente, el anterior disco correspondiente a su discografía era Piano Improvisations, Vol. 2 (ECM, 1971), de modo que quedaba ya muy lejos. Dada la fenomenal acogida reservada a cada obra de Return To Forever, ignoro por qué Chick Corea quiso grabar un trabajo como líder, máxime cuando su nombre seguía apareciendo en la carátula de cada uno de esos álbumes. Puede que quisiese entrar al estudio sin tener que consensuar las decisiones con el resto de músicos, o puede que, sencillamente, los temas que hubiese compuesto no fuesen especialmente indicados para el grupo. La cuestión es que The Leprechaun lo creó como líder y, de Return To Forever, sólo contó con Joe Farrell.
No tuvo una acogida precisamente entusiasta The Leprechaun, ni fue muy bien recibido por la crítica jazzística. Ahora bien, eso seguramente tuvo mucho que ver con el nivel de exigencia que sistemáticamente se aplicaba a cada trabajo de Chick Corea desde prácticamente su debut. Además, difícilmente podía ser bien recibida una obra tan diferente de las que había estado ofreciendo como Return To Forever y, para terminar de dibujar el nada favorable contexto en el que apareció, sólo unos meses después llegó a las tiendas su obra clave de los 70, My Spanish Heart, con lo que The Leprechaun quedó irremediablemente eclipsado, aunque la palabra exacta sería sepultado. Y sí, desde luego que no fue su obra más lograda, que no son estas sus más inspiradas composiciones y que el conjunto resulta tremendamente irregular, falto de cohesión, pero sigue siendo interesante. No puedo ver aquí la obra prescindible que la mayor parte de críticos señalan, porque figuran piezas de extraordinaria belleza. De hecho, siguiendo con su costumbre, el disco termina con la ambiciosa pieza en dos partes Leprechaun’s Dream, y sólo por esa composición ya merece la pena escucharlo. El empleo de cuerdas y voces es especialmente afortunado, crea unas hipnóticas atmósferas cinematográficas en la parte inicial que desembocan, en la segunda parte, en un pasaje de frenético ritmo, como si quisiera ilustrar una escena de acción o una persecución de coches, todo para llegar a un apoteósico clímax. Con un tema así, no puedo afirmar que The Leprechaun es prescindible.
Santiago Tadeo Cervera

Nothing beats the awesome cheese factor of this albums from cover, yet it speaks volumes. It's exactly how I would imagen what the music would sound like when I look at this album cover. I remember buying this album because of the samples I had heard from this very website. The opening track, Imp's Welcome, got me hooked. I love that synth so much and yes it may sound a bit too fairy like for most people but this is the 70's. It was all about experimentation with new sounds in jazz. After the awesome opening track we get a more standard stylized track with Lenore. It has some very beautiful piano melodies and it's groovy as ever! It's probably my favourite track on the album. The thing that keeps my rating from going up is the vocals. I'm never to much of a fan of singing mixed with fusion jazz like this. It just makes it sound too scripted and less improv sounding. So tracks like Looking at the World make me just want to skip it. Thankfully not the whole album has singing in it. As for funk, Nite Sprite is one of the funkiest tracks I ever heard. The fade in at the start with the quick keys is awesome. The quick paced drums and shuffled bass makes this track very fast and there is a comment from user 'dial35' about Steve Gadd using all 8 of his arms for the drumming on this track. It's true. He has 8 arms...or at least it sounds like it.
Side B is just as good as the other side. Even though there's vocals on Soft and Gentle it's fairly good with the violin and viola breaks. It's a strong track and I could see this one being a favourite among many that own this album. Pixiland Rag is a short 1 minute piece and it's no surprise Chick would title ragtime track as such. It does have a ragtime sound to it but it's gentle and nothing too special. Almost laughable. The final track, Leprchaun's Dream, is over 13 minutes and tells a tale for sure. It sounds like it came from some sci-fi movie as well. This is the track where the horns are most prevalent. The song cascades from shimmering tones to uplifting notes. It's an awesome track and a great way to end this odd tale of short green men.
I haven't rated this album too high but I've listened to it a lot because it's fairly different, even for fusion, and it tells a story pretty well. I may not be on the same planet this story was told from but it still a nice tale. This is probably one of the weirdest jazz albums I own and I often try and duplicate the funny poses Chick is doing on the back cover....just too crazy funny.
markjazz

Take away the imps, leprechauns and other fairy like nonsense, which apparently ties the narrative of the album together, and what you have is a very good album where one can simply focus on the music. Though a little bit of light medication wouldn't hurt if the listener was intent in getting saturated in the concept and subtitles/theme of the music. Chick Corea, also part of another fusion act Return To Forever (which included Stanley Clarke and Al DiMeola) as well as have his name being credited with Miles Davis and some of his fusion work, is one of the masters of the keyboard instrument. He weaves and runs circles of piano wizardry around the tracks on the semi orchestral Leprechaun to a great effect as the album is punctuated by a strong and vibrant production, courtesy of Corea himself. And while the concept is odd, to say the very least, the entire piece if a good blend of mellow fusion music which flows tightly throughout. Gayle Moran pops up on a couple of tracks to add her dreamy well trained but sometimes annoying vocals, just as she did on John McLaughlin's second era (second string) Mahavishnu Orchestra. Corea also found time to get involved with L. Ron Hubbard in the early seventies along with the whole scientology lark which may be partially be responsible for an album of such a laughable concept, but the music is good so I think I'll give Corea the benefit of the doubt here. The artwork, in a funny way, makes him look like a happy hippie Hitler, much to his peril I would say.
jonnydeluxe



1 comentario:

  1. Este disco lo compré en el 79 y siempre me resultó muy agradable. Ahora hace mucho que no lo escucho, creo que hacia 2009/10 lo oí por ultima vez, y siempre me resultó bonito, con bellas melodías y un conjunto muy afiatado, y con la preciosa voz de Gayle Morán, la esposa de Chick.

    Para ampliar los comentarios, les recomiendo muy especialmente Musicmagic (1977) que en su versión original se llamaba también MagicBox ya que era un álbum cuádruple con la big band de Chick con un sonido increible y los solos tremendamente inspirados, tal vez en su momento no fue una obra tan difundida por su elevado costo, yo mismo accedí a ella cuando el único amigo que la tenía me la prestó para grabarla, y así la tuve mucho tiempo. Agreguemos que para darle su justa trascendencia, MusicMagic no tiene nada que envidiarle a 8:30 de Weather Report, de hecho discogs.com le da la misma valoración.

    El otro disco al que le deberíamos meter el diente es a SECRET AGENT /1978 otro disco muy intimista e inspirado de Chick. Con unas melodías inolvidables.

    Hay otro detalle bastante interesante en la prehistoria de Return to Forever, que es el hecho que el conjunto hizo su debut discográfico como grupo de soporte con STAN GETZ para su disco CAPTAIN MARVEL en un intento, acertado por cierto, de aggiornar su carrera, entrando por la línea del jazz eléctrico, coqueteando con el latin jazz a través de una version tempranera del mítico tema La Fiesta; ya aquí aparecen Stanley Clarke, Tony Williams (wow!) y Airto Moreira. Si bien el disco fue grabado en 1972, terminó apareciendo en 1975 con buena crítica, de haber aparecido apenas fue grabado, seguramente su impacto hubiese sido mayor.

    Con respecto a este Leprechaum, como dicen las publicidades brasileñas en sus avisos ¡¡CONFIRA!!
    (¡¡confíe!!)

    Dark-ius

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