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miércoles, 28 de septiembre de 2016

Miles Davis - Aura (1989)

Hoy se cumplen 25 años del día que Miles Davis usó para marcharse a otro plano: un cuarto de siglo sin él pero con su música. Compartimos este disco en que él es el homenajeado para recordarlo y mantener su legado tan vivo como siempre.

Artista: Miles Davis
Álbum: Aura
Año: 1989
Género: Jazz / Fusión / Avant Garde
Duración: 1:06:17
Nacionalidad: EUA


Lista de Temas:
1. Intro
2. White

3. Yellow
4. Orange
5. Red
6. Green
7. Blue
8. Electric Red
9. Indigo
10. Violet

Alineación:
- Miles Davis / Trompeta
- Benny Rosenfeld, Idrees Sulieman, Jens Winther, Palle Bolvig, Perry Knudsen / Trompetas y fliscornos
- Jens Engel, Ture Larsen, Vincent Nilsson / Trombones
- Ole Kurt Jensen, Axel Windfeld / Trombones bajos
- Axel Windfeld / Tuba
- Jesper Thilo, Per Carsten, Uffe Karskov, Bent Jædig, Flemming Madsen / Maderas, flauta
- Bent Jædig, Flemming Madsen, Jesper Thilo, Per Carsten, Uffe Karskov / Saxos, maderas
- Kenneth Knudsen, Ole Kock Hansen, Thomas Clausen / Teclados
- Bjarne Roupé, John McLaughlin / Guitarras
- Niels-Henning Ørsted Pedersen / Bajo
- Bo Stief / Bajo fretless
- Vincent Wilburn Jr., Lennart Gruvstedt / Batería, percusión electrónica
- Ethan Weisgaard, Marilyn Mazur / Percusión
- Lillian Thornquist / Arpa
- Niels Eje / Oboe, corno inglés
- Eva Hess-Thaysen / Voz
- Palle Mikkelborg / Más trompeta y fliscorno



Aura es una obra del compositor sueco Palle Mikkelborg, escrita en homenaje a Miles y puesta en disco por él junto con un amplio conjunto de músicos (una gran banda), en su mayoría escandinavos, para crear el que sería uno de los últimos discos de estudio de su larga colección. El último que se lanzó a las ondas sonoras en vida del genio, si tomamos en cuenta que Doo-Bop fue póstumo.

Se trata de una serie de motivos liderados por el color, por los colores que la música de Miles le sugirió a Mikkelborg y que este le propuso a Miles para desarrollarlos. La técnica de Mikkelborg fue algo mecánica, basada en series sugeridas por el cromatismo, pero sin ser su propia música, la personalidad del trompetista mayor se desenreda improvisativamente y muestra lo que ya le conocemos: el liderazgo suave, acompañador con que Miles lograba que cada uno de sus músicos sacara lo mejor de sí mismo.

Los críticos no suelen considerar a Aura como uno de los mejores discos de Miles: pertenece a su última etapa, y confunden el lugar al que llegó su tendencia de fusión con un "decaimiento" de lo que admiraban. Pero nosotros sabemos que los caminos del genio son insospechables y en este disco asistimos a un Miles humilde que decide enriquecer y dejarse enriquecer por la obra de otros.

Aura fue escrita como homenaje a Miles cuando a mediados de los 80 recibió el premio Sonning Music en Suecia, un reconocimiento que antes de él habían obtenido nada menos que Stravinsky y Bernstein entre otros. Es decir, para quien tuviera dudas del monstruo del que hablamos (y como si le hiciera falta; sabemos que no) con esto quedaba incorporado al panteón de los grandes académicos. Señal, también, de que los académicos suecos no son tontos y saben reconocer el genio aunque no ostente títulos y diplomas. ¿Qué diploma se necesita después de Bitches Brew, o de Autumn Leaves, o In a Silent Way?

Atmósferas, ecos, orquestaciones etéreas, ritmo, funk, fusión, ¡color! Aura es un viaje sobre un arcoiris de sonido en el que se mezclan de manera natural lo acústico, lo eléctrico y lo electrónico, y que además cuenta con la presencia de otro genio cabezón gigantesco, el mismísimo McLaughlin, que participa como solista en varios de los temas. Las variaciones en tempo, modulación, ritmo y armonía son sorprendentes en todo momento. Así que, sin más comentarios, vaya este homenaje cabezón a 25 años de la partida de uno de los más grandes músicos de todos los tiempos.



Dicen por ahí:

Acidjazzhispano

Cuando Aura llegó a las tiendas, Miles Davis había ya aceptado la que debió ser una suculenta oferta de Warner Bros. Records, y su discografía con el que fue su último sello incluía ya los álbumes Tutu (1986) y Amandla (1989), además de la banda sonora Music From Siesta (1987). No obstante, este larga duración que nos ocupa fue el último que grabó en su larga etapa con Columbia Records, cosa que ocurrió entre el 31 de Enero y el 4 de Febrero de 1985. La génesis de esta obra se remonta, eso sí, a finales de 1984, cuando Miles Davis ganó el Léonie Sonning Music Prize, el premio musical más prestigioso de Dinamarca. Concedido anualmente desde 1959, el trompetista sucedió en el palmarés a Igor Stravinsky (1959), Leonard Bernstein (1965), Arthur Rubinstein (1971), Yehudi Menuhin (1972), Dmitri Shostakovitch (1973), Andrés Segovia (1974), Olivier Messiaen (1977) o Mstislav Rostropovich (1981), entre otros, y precedió por un año al gran Pierre Boulez. El premio motivó a Palle Mikkelborg para componer una obra concebida como homenaje a Miles Davis. El danés creó un tema consistente en diez notas, determinadas a partir de las letras del nombre y apellidos del estadounidense. El acorde resultante está expuesto en la introducción, mientras que el resto de piezas son variaciones inspiradas por los colores que Mikkelborg atribuye al aura del trompetista, que casualmente son los seis colores del espectro, a los que añade el blanco y, acertadamente, el rojo, pero no cualquier rojo, sino el eléctrico. Evidentemente, que se trate de un álbum concepto explica que tardase más de cuatro años en editarse, pues a Columbia Records no debió parecerle que la música de un semi-desconocido compositor danés tenía posibilidad comercial alguna, por mucho que la interpretase una big band liderada por Miles Davis.
Aura es uno de los álbumes más interesantes de la segunda etapa discográfica del trompetista, y el más peculiar de los que grabó en sus últimos años. La suite, inevitablemente, recuerda a las inolvidables colaboraciones entre Gil Evans y Miles Davis, pues también aquí se aprecia una clara voluntad de conferir una estética orquestal, casi sinfónica, al jazz. Ahora bien, el precedente más claro es la banda sonora Music From Siesta, donde también Marcus Miller escribió unos arreglos que fueron comparados con los del genial Evans. No obstante, la composición de Mikkelborg no bebe tanto del jazz como de la música vanguardista europea, de artistas como Olivier Messiaen, Pierre Boulez (curiosamente, otros dos ganadores del citado premio danés) o, en menor medida, Arnold Schoenberg, aunque también puede verse como el hipotético resultado de una nunca acontecida asociación entre Morton Feldman y Davis. Aura no llega a ser una obra redonda, pero sí un fascinante ejercicio de fusión de jazz y música clásica (por llamarlo de alguna forma, claro), una aventura que conjuga vanguardia y jazz-fusión. Sería una pena que su carácter exigente y experimental fuese un obstáculo para algún oyente, porque merece la pena acercarse a este álbum y disfrutar con una de las más valientes grabaciones de la discografía de Miles Davis.

Wikipedia

Aura is a concept album by Miles Davis, produced by Danish composer/trumpeter Palle Mikkelborg, released in 1989. All compositions and arrangements are by Mikkelborg, who created the suite in tribute when Davis received the Léonie Sonning Music Prize in December 1984, the year Decoy was released.
The main theme consists of 10 notes, yielded by the letters "M-I-L-E-S-D-A-V-I-S" (see BACH motif, and Schoenberg hexachord "EsCHBEG", and the chart at Musical notes#Accidentals). It is introduced at the beginning over a sustained chord of these same notes. The following 9 movements of the suite represent the colours Mikkelborg sees in Miles's aura.
The music is scored for an extended jazz big band, and the core of the band is formed by the Danish Radio's Big Band, featuring Niels-Henning Ørsted Pedersen, Thomas Clausen and Marilyn Mazur. Notable international guests such as John McLaughlin and Davis' nephew Vince Wilburn are featured. The sessions took place in Copenhagen in 1985 at Davis' own initiative, as he had been very honored and satisfied with the suite. It was the first time Miles Davis had recorded with a big band for over 20 years. Aura, however, is not a conventional big band jazz album. The music is perhaps best categorized as fusion jazz with a strong flavor of modern classical music, as many of the orchestral passages reveal Mikkelborg's inspiration from composers like Olivier Messiaen and Charles Ives.
Although the album was recorded at Easy Sound Studios in Copenhagen in 1985, contractual issues delayed its release until 1989. The album won a Grammy Award in 1990 for Best Jazz Instrumental Performance.
Aura was well received by music critics. Allmusic editor Thom Jurek described its music as "an amalgam of classical impressionism, European new music, jazz, rock, electronic, and other genres." He called the album Mikkelborg's "fine parting gift" for Davis and wrote, "As a tribute and separate orchestral work, it's quite moving and beautiful, full of moody interludes and evocations of nuance, color, texture, and dynamic. With Davis added, soloing in his trademark muted, rounded warmth, the music becomes almost breathtaking." Wes Long of PopMatters called Aura "ruthlessly inventive", an "ever-moody masterpiece", and "quite possibly the last monumental effort" from Davis. Fred Kaplan of New York commented that the release emerged from an era of "mechanical rut" for Davis and called Aura "a jolting synthesis of jazz, rock, and Messiaen-influenced classical music that lit up a future path lamentably unfollowed."
Todd S. Jenkins of All About Jazz commented that the album "successfully blends Miles’ electric style with the feel of his earlier big-band works with Gil Evans, another of Mikkelborg’s prime inspirations." He wrote in conclusion, "Mikkelborg’s work offered Miles the chance to touch once more upon many of the phases his career had touched and then sailed past. If any post-Bitches Brew album by Miles should be considered essential, this is the one. Pure magic from beginning to end." Music critic Robert Christgau cited it as Davis' best release during the 1980s. In The New Rolling Stone Album Guide (2004), music journalist Paul Evans called Aura "an adventurous and pointedly non-pop-oriented big-band suite".

Thom Jurek en Allmusic

Miles' last recording for the Columbia label before heading for the financial allure of Warner Bros. in the mid-'80s was not released until 1989. This critic's guess is because largely they had no idea what to do with it. Unlike anything else in his catalog, Aura is a ten-part suite composed by Danish flügelhornist Palle Mikkelborg as a tribute. Influenced deeply by serialism and the inspiration of Gil Evans, Mikkelborg composed a theme from ten notes based on the letters of Davis' first and last names. The notes yielded a chord, which led him through the work. Employing a full orchestra and the guitar talents of former Davis collaborator John McLaughlin and famed European bassist Niels-Henning Ørsted Pederson, Aura's sections are named for the color spectrum, with the addition of white and "electric red." The music is an amalgam of classical impressionism, European new music, jazz, rock, electronic, and other genres. As a tribute and separate orchestral work, it's quite moving and beautiful, full of moody interludes and evocations of nuance, color, texture, and dynamic. With Davis added, soloing in his trademark muted, rounded warmth, the music becomes almost breathtaking. The Gil Evans influence is everywhere apparent in the way strings segue into keyboards and float there until the trumpet or wind section comes for them and brings them home. It's easy to be cynical about a work like this, and call it a pastiche of Miles clichés. Far harder is it to place the entirety of Davis' career in one place and hear it expressed with so much warmth and elegance, because that career was so mercurial. Mikkelborg gave Miles a fine parting gift when he left Columbia, and listeners are so very fortunate for his generosity.

Y no se pierdan esta linda crónica de Evaristo Cultural: http://evaristocultural.com.ar/2016/07/05/miles-davis-a-30-anos-de-aura-en-copenhague/


4 comentarios:

  1. Que recuerdo hermano, hace 25 años me quedé devastado, vacío, en silencio, sin saber qué hacer o decir.... solo hubo un llamado telefónico dándome el pésame que yo sentidamente acepté.
    Qué pérdida....
    Gracias por recordarlo.

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  2. Que bueno Carlos, y que coincidencia: estoy preparando waves de Terje Rypdal con Mikkelborg

    ResponderEliminar




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