El fuego no es solo una imagen de catástrofe ambiental. Es el síntoma de un orden político que combina negacionismo, desfinanciamiento y alineamiento extremo con agendas que celebran la destrucción como signo de fuerza. Por Luna Rey Cano y Mercedes Pombo Difícilmente alguien no se haya enterado de lo que está pasando en la Patagonia. El territorio incendiado ya supera las doce mil hectáreas . El fuego llegó a tres de nuestros Parques Nacionales: Los Alerces, Los Glaciares y Lanín. Destruyó viviendas, infraestructura y proyectos de vida. No se trata de un evento excepcional, sino de un patrón: los incendios se repiten cada verano, pero cada año nos encontramos con menos capacidad estatal para prevenirlos y combatirlos. Las partidas vinculadas a cuestiones ambientales en el presupuesto 2026 cayeron drásticamente con respecto a períodos anteriores. El presupuesto destinado al Servicio Nacional de Manejo del Fuego (SNMF) se reduce un 69% en términos reales con respecto a 2023. Es...