LightbulbSun nos trae el disco con que terminamos la semana, y no es sino algo de Steven Wilson con un nuevo álbum, en directo. Y no hay mucho para agregar sobre esto, que vuelve a repetir lo que ya estamos acostumbrados de este notable artista; interpretaciones geniales, sonido increíble, magistral musicalidad, o sea, notable en todos sus aspectos. Así que acá vamos con la presentación en vivo de su disco de estudio "The Overview", que registra todo su presentación, más de 130 minutos de pura música para que tengas con qué entretenerte en este fin de semana. Y nosotros volveremos la semana que viene con más música, más sorpresas y más ganas de romper las pelotas, como siempre... algo típico en el blog cabeza desde sus comienzos hasta el día de hoy, y que quizás se catapulte también al infinito y más allá.Artista: Steven Wilson
Álbum: Impossible Tightrope Live In Madrid
Año: 2026
Género: Crossover prog
Duración: 132:04
Referencia: Progarchives
Nacionalidad: Inglaterra
Steven Wilson sacó, no hace mucho, un disco en vivo que recoge su actuación en Madrid el 13 de junio de 2025 en la sala La Riviera, presentando su trabajo de estudio "The Overview", un día después de hacerlo en Barcelona. El disco, además, se estrenó en su nueva plataforma de audio, que está promocionando, la cual se llama "Headphone Dust". Lo que tiene de novedoso es que, a diferencia de las grandes plataformas de streaming de música, tales como Spotify, Youtube Music o Tidal, ofrecerá todo el material en alta resolución, 5.1 y Atmos/espacial.
Y esto decía este muchacho Wilson:
Steven Wilson
Noche de rock progresivo a cargo de uno de los músicos más respetados del género en la actualidad: me refiero al británico Steven Wilson, con cinco nominaciones a los Grammy en su haber. El artista aterrizaba en suelo madrileño para despedir su gira europea en la sala La Riviera, y en esta oportunidad lo hacía presentando su más reciente lanzamiento discográfico: The Overview, un disco conceptual en el que Wilson nos expone al "efecto perspectiva"(overview effect), que no es otra cosa que la experiencia transformadora que viven los astronautas al ver la Tierra desde el espacio, afectando su percepción de la humanidad y del universo.
Con sus dos fechas totalmente vendidas en España y una sala expectante, se acercaba la hora de que el británico apareciera en escena. Al fondo, una pantalla pedía a los asistentes que, por respeto al público y a los músicos, no grabaran ni hicieran fotos con el móvil durante el show, dejando la tarea de documentar el evento a los medios acreditados oficialmente. Una iniciativa que valoro muy positivamente, ya que fue fantástico ver una sala completamente volcada, cien por ciento enfocada en disfrutar de la experiencia visual y sonora de Steven Wilson, sin ningún tipo de distracción.
Con una sala repleta, donde no cabía un alfiler, Steven Wilson apareció en escena junto a sus músicos, a quienes elogió en repetidas ocasiones durante el concierto. Comentó que, desde joven, tiene por norma tocar solo con músicos mejores que él. No sé cuán cierto sea eso, pero lo que sí tengo claro es la gran calidad de quienes lo acompañan. Es una gozada poder disfrutar de este fantástico viaje sonoro y visual de dos horas y cuarenta y cinco minutos, ejecutado a la perfección por estos cuatro virtuosos.
Tal y como estaba pautado, a las 20:00 comenzaba el viaje a las entrañas de The Overview. En el centro del escenario se proyectaba la silueta del músico británico cantando los primeros versos de Objects Outlive Us, para luego tomar el mando en los teclados y sintetizadores, todo en directo y sin pistas ni pregrabados. Al fondo, sobre Wilson, una pantalla proyectaba hermosas imágenes del espacio que nos sumergían aún más en esta experiencia. Durante los veintitrés minutos que dura Objects Outlive Us, era imposible apartar la vista del escenario. Las luces, sin ser especialmente asombrosas, contribuían a la inmersión. Y es que todo el show está pensado al detalle, no solo para escuchar música en directo, sino para vivir una experiencia: un viaje a través de un vasto y hermoso espacio.
¿Qué puedo deciros? Este primer set fue sencillamente sublime. A mi mente no dejaban de venir imágenes de Pink Floyd, y creedme, no exagero. Quienes pudimos disfrutar de este directo fuimos sencillamente afortunados. No siempre se tiene la oportunidad de presenciar un espectáculo tan completo. En La Riviera solo he vivido dos o tres conciertos a este nivel: OPETH en su gira aniversario, MESHUGGAH en su última gira, y ahora Steven Wilson con The Overview. No se me ocurre nada más que haya alcanzado semejante nivel.
Con The Overview, seguimos adentrándonos en el “efecto perspectiva”: otros veinte minutos de música con los que concluía la primera parte del viaje y el primer set. Wilson se despedía para tomarse una pausa de quince minutos aproximadamente. Hasta ese momento, la experiencia había sido perfecta, increíble, sublime. De hecho, si eso hubiera sido todo, habría salido más que satisfecho. Sin embargo, el propio Wilson nos prometía dos horas más de músicaantes del descanso.
El sonido fue fantástico, como pocas veces he presenciado en La Riviera. Solo recuerdo algo similar con OPETH en su último concierto aniversario. El sonido envolvía por completo: salía de todos los altavoces, incluso desde la parte trasera de la sala, donde se escuchaban efectos y detalles. En cuanto a la calidad, se podía percibir hasta el más mínimo matiz: todo sonaba nítido y a la perfección.
Consumidos los quince minutos de descanso, Wilson regresaba al escenario para dar inicio a la segunda parte del concierto, con The Harmony Codex. Esta vez, las proyecciones nos transportaban a paisajes más urbanos, sin perder el toque fantástico. Los teclados, comandados por Wilson, se apoderaban de la sala, mientras una luz tenue nos ayudaba a concentrarnos en las imágenes. Nueve minutos más de sonoridades sublimes, y seguimos bajando por el hoyo del conejo.
Home Invasion nos devolvía a la tierra con riffs potentes y acompasados, dando una pista de lo que venía: una recopilación de grandes temas de su carrera solista, con alguna que otra sorpresa. Con Regret #9, Wilson continuaba con un sonido más metalero, sin perder esas progresiones envolventes que te atrapan sin soltarte. What Life Brings nos regresaba a un Wilson más floydiano, con hermosas melodías y guitarras acústicas: un tema mágico que sirvió de preámbulo para la primera sorpresa de la noche, Voyage 34 (Phase I) de PORCUPINE TREE.
Este tema dio pie a una simpática anécdota: un joven Wilson componiendo Voyage 34 desde la habitación de casa de sus padres, pretendiendo ser una banda. Luego nos regaló Dislocated Day, también de PORCUPINE TREE, desatando la euforia de una sala totalmente entregada.
Con Abandoner viajamos al 2008, año del lanzamiento de Insurgentes, uno de mis discos favoritos de su carrera solista. En pantalla, imágenes del cementerio de muñecas que ilustraba el libreto del disco, obra del maravilloso Lasse Hoile, habitual colaborador de Wilson. A continuación llegó Impossible Tightrope, introducida por el músico con una advertencia sobre la llegada del frío, acompañada de imágenes de glaciares como los del videoclip del tema.
Debo confesar que, si bien las proyecciones jugaron un papel esencial como vehículo visual, nunca opacaron ni buscaron sustituir a los músicos en escena. Eso sí, su impacto fue mayor en la primera parte del concierto. Allí las imágenes estaban perfectamente conectadas con la música, formando un todo coherente. En la segunda parte, aunque seguían siendo efectivas, estaban menos integradas: servían a cada canción, más que al concepto global.
Con Harmony Korine nos acercábamos al final de una noche mágica. Y aquí me detengo para hablaros de la figura del señor Wilson: un músico y compositor excepcional, que cuida cada detalle de su show. Además, un encantador performer que nos ofreció un concierto de diez. Sencillamente, de lo mejor que he visto pasar por La Riviera en mucho tiempo. Y creedme, he visto pasar muchísimos grupos increíbles por esa sala.
Era el fin de gira, y se notaba. Steven lo estaba pasando bien, se sentía cómodo, y lo transmitía al público. Bromeaba con sus músicos, mostrando el buen rollo entre ellos, y compartía alguna anécdota o comentario, sin llegar a hacerse pesado.
Así llegó Vermillioncore, un tema enérgico que sirvió de cierre momentáneo. Los músicos abandonaron el escenario, pero aún quedaban dos temas más: el largo pero espectacular Ancestral, y como cierre perfecto de una noche perfecta: The Raven That Refused to Sing. Wilson, íntimo, al frente del escenario, bañado en una tenue luz, sentado en una silla. Al fondo, el maravilloso videoclip acompañaba ese momento final.
Quiero resaltar un detalle hermoso: Wilson agradeció uno por uno al equipo técnico que hizo posible esta noche mágica —ingenieros de sonido, técnicos de iluminación, encargados de catering, conductores, etc.—. Un gesto de generosidad y reconocimiento pocas veces visto.
En fin, todo un lujo poder asistir a noches como la del viernes 13 de junio, en la que Steven Wilson nos regaló un directo magistral. Una noche inolvidable que, sin desmerecer a La Riviera, me hace fantasear con cómo habría sido vivir esto mismo en una sala como la Royal Albert Hall de Londres.
Alvaro Ochoa
Para escucharlo, simplemente tenés el siguiente video...
Más comentarios sobre el concierto que es registrado en este disco...
Con una gran expectación y las dos fechas españolas agotadas, Steven Wilson puso fin en Madrid a su exitosa gira europea, en la que ha presentado su última obra discográfica, ‘The Overview’, que supone su octavo trabajo en solitario. El músico y productor británico, nominado cinco veces a los premios Grammy con sus distintos proyectos, es un artista solvente, apasionado y con una gran capacidad para reinventarse y mantenerse en la cumbre del rock progresivo, aunque él reniegue de las etiquetas, haciendo gala de una gran creatividad e imprevisibilidad, que puede llegar a ser desconcertante en algunos momentos.
Su show se dividió en dos actos, con un descanso de veinte minutos y dos horas y media de actuación en total. En el primero se interpretaron las dos canciones de su fascinante nuevo álbum, que, en palabras del propio Wilson, es un ambicioso y audaz viaje de 42 minutos de duración, basado en el conocido “efecto perspectiva”, donde la visión de la tierra a través de los ojos de los astronautas en el espacio, puede generar cambios en la percepción de la realidad y una profunda conexión con la humanidad.
El espacio no es siempre acogedor, y a veces escapa a nuestra comprensión, como ocurre también con su propuesta musical. Los temas “Objects Outlive Us”, que se inició con ese grito desgarrador, y “The Overview” se componen de varias piezas que encajan dentro de un universo sonoro muy personal e inclasificable, pero consiguen la complicidad de un público muy respetuoso, que solo interrumpió esa atmósfera silenciosa para ovacionar el final de cada canción.
Hay que resaltar que antes del inicio del concierto en las pantallas se avisaba que estaba prohibido cualquier tipo de grabación o fotografía. Este detalle nos permitió disfrutar con plenitud de una música que exige una mayor atención y concentración, logrando ese ambiente necesario para poder transmitirnos de la forma más fiel su especial visión musical.
Apoyado en unas excelentes y sugerentes proyecciones sobre la inmensidad del universo, que reforzaban la calidad de las composiciones, con un sonido nítido y limpio y unos músicos virtuosos, “mejores que yo”, como nos comentaba Wilson, la atmósfera era impecable para el desarrollo de esta sinfonía cósmica.
La base rítmica contaba con la presencia de todo un referente dentro del prog actual como es el bajista Nick Beggs, al que también hemos visto con Steve Hackett, y que nos deleitó con los sonidos y la paleta sinfónica de su stick; y un batería muy preciso y solvente como Craig Blundell. No menos virtuoso fue el desempeño del guitarrista americano Randy McStine y del experimentado teclista Adam Holzman, que ha trabajado con Miles Davis y Ray Manzarek entre otros.
El segundo acto se abrió con “The Harmony Codex”, que da título a su anterior disco y que nos evoca a Tangerine Dreams o Vangelis, pasando después por el intrincado “Home Invasion” y “Regret # 9”, incluidas en ‘Hand. Cannot. Erase’.
En “What Life Brings” pudimos contemplar la excelencia de unos coros reales, presentes durante toda la noche, en una época en la que los sonidos disparados están a la orden del día, restando credibilidad a muchas formaciones actuales.
Para los que esperaban algún guiño a Porcupine Tree, Wilson recurrió a “Voyage 34”, de claro corte pinfloydiano, y a “Dislocate Day”, con ese sonido inicial de un teléfono que nos transportaba a su época más psicodélica, incluyendo un espectacular solo de bajo de Beggs.
Con “Abandoner” y una extraordinaria “Harmony Korine”, quedando entremedias “Impossible Tightrope”, volvían a los tiempos pretéritos de su debut con ‘Insurgentes’, siendo uno de los momentos más aclamados.
El bajo de Beggs irrumpía en “Vermillioncore”, mientras se iban incorporando el resto de instrumentos, en un corte de inspiración jazzística con un gran crescendo final, que cerró la actuación antes de los bises.
En el añadido nos dejaron un largo y complejo “Ancestral”, con grandes cambios de ritmo, para culminar con un estremecedor y emotivo “The Raven That Refused to Sign”, que por más veces que lo hayamos visto no deja de cautivarnos. Los músicos fueron despedidos con una sonora ovación por parte de un público que salió más que satisfecho de la sala.
Steven Wilson volvió a reconfortarnos con esta experiencia audiovisual multimedia, posicionándose como un gran narrador sonoro, que nos incita a reflexionar sobre el ser humano y el mundo en el que vivimos explorando su universo musical, donde sabe encajar el rock, el pop, la electrónica, atmósferas complejas y hasta el metal, desafiando el orden establecido.
Dejó que cada músico tuviera su momento para el lucimiento y se mostró como un gran director de orquesta, llegando en algún momento hasta a marcar los compases al público a la hora de hacer los coros.
Lista de Temas:
1. Objects Outlive Us (23:29)
2. The Overview (18:51)
3. The Harmony Codex (10:18)
4. Home Invasion / Regret #9 (10:54)
5. What Life Brings (3:51)
6. Voyage 34 (5:51)
7. Dislocated Day (8:54)
8. Abandoner (5:06)
9. Impossible Tightrope (10:53)
10. Harmony Korine (5:12)
11. Vermillioncore (6:24)
12. Ancestral (13:48)
13. The Raven that Refused to Sing (8:33)
Alineación:
- Steven Wilson / vocals, guitar, keyboards
- Nick Beggs / bass, bacing vocals
- Randy McStine / guitar, backing vocals
- Adam Holzman / keyboards
- Craig Blundell / drums



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