Neckwringer nos trae un disco desconocido y muy recomendado, una gran opción para seguir buceando en las profundidades del rock progresivo moderno, con una banda alemana que me parece muy interesante, y un disco donde entregaron una de sus obras más eclécticas, ambiciosas y fascinantes, no solo de la discografía de la banda, sino además de toda la escena independiente de mediados de los 2000. Editado en 2006, este segundo álbum de los alemanes Seven Steps to the Green Door (liderado por el tecladista y compositor Marius Meyer) consolidó al grupo no como una simple banda de retro-prog, sino como un colectivo sin miedo a la experimentación total; a lo largo del disco, la música transita por un sinfín de estados de ánimo, y podés pasar de pasajes de puro sinfónico clásico con un uso magistral de los teclados y sintetizadores, a estallidos de metal progresivo, toques de jazz-rock, momentos cercanos al cabaret e incluso texturas electrónicas y ambientales, y todo convive de manera armonios...