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CAN - Ege Bamyasi (1972)

¿Porqué nunca catalogamos a CAN dentro de nuestra sección de música para amar o para odiar sin téminos medios?... no lo sé, pero definitivamente su radicalidad debe estar dentro de esa categoría. Y seguimos con los aportes de LightbulbSun sobre este gran proyecto musical disruptivo que dió por llamarse CAN. Aquí con su cuarto álbum de estudio, con su ritmo industrial-psicodélico de todos los tiempos, sus melodías cósmicas, ensoñadoras y monótonas y su Krautrock de la más alta calidad, "Ege Bamyasi" tiene un enfoque un poco menos extraño y algo más accesible que algunas de sus otras grabaciones, pero aún conserva toda su característica actitud desenfrenada. Además, en este álbum, hay una ligera influencia de Oriente Medio, sin duda porque le pusieron el nombre de una lata de verduras que encontraron en un restaurante turco en Alemania. Otro álbum está repleto de buen material, ideal para quienes amen el sonido de la banda... y en el caso de que los odies, mejor deja esto de lado y pasate por la verdulería de la esquina.

Artista: CAN
Álbum: Ege Bamyasi
Año: 1972
Género: Krautrock
Duración: 39:26
Nacionalidad: Alemania




Libre de convenciones, he aquí un grupo que desde el principio mezcló la monotonía primitiva con técnicas e ideas musicales frescas y originales. Trajeron al mundo del rock progresivo un estilo musical inédito, verdaderamente progresivo y muy personal. Su música nunca se doblegó a las teorías musicales ni a los clichés establecidos, creando una música atemporal que estaba adornada con una pizca de genialidad. O varias pizcas... claro, según el oído que lo interpretara.

Dejo el cuarto trabajo de CAN el cual contiene el tema "Spoon" que llego al Top Ten en Alemania debido a que era fué utilizado para el thriller alemán del momento llamado "The Knife", fue un trabajo aclamado por la crítica en ese momento.
 
Ege Bamyasi (Ocra o gombo egeo en Turco) es el cuarto álbum de estudio de la banda alemana de Krautrock, Can, editado en 1972 por United Artists y Mute.[2]​[3]​ Este álbum sigue el estilo de Tago Mago, pero su sonido es mucho más comercial que su predecesor.
Solo "Soup" sigue con la experimentación que existía en temas de su antecesor como "Aumgn" y "Peking O", y es la canción más larga. También se destacan temas como "Pinch", donde lo más importante es la compleja percusión de Jaki Liebezeit. También hay que destacar el mayor énfasis en elementos étnicos en la percusión en algunos temas.
Representa la transición hacia el sonido más atmosférico que la banda desarrollaría en Future Days y suele ser considerado entre los mejores álbumes de la banda.
En el 2020 fue incluido en la lista de los 500 mejores álbumes de todos los tiempos de la revista Rolling Stone, ocupando el puesto 454. 

 

Con solo escucharlo, es muy posible qye quedes enganchado a los contagiosos ritmos que se dejan llevar en este álbum. Pero ojo, que esto no es para cualquiera, sino para quienes estén dispuestos a aventurarse, tanto auditivamente como en su salud mental. Aunque pensando un poco, votan y se suicidan con tanto loco delirante descerebrado que a comparación de la realidad, esto son melodías de jardín de infantes...

Ege Bamyasi: uno de los grandes paradigmas de Can y el krautrock
El cuarto disco de la banda de Colonia, es probablemente el trabajo más adecuado para comenzar a conocer su discografía, y a partir de él viajar hacia atrás en el tiempo o hacia adelante.
Representa un punto álgido en el que sus cuatro fundadores, Holger Czukay (bajo, ingeniería, edición), Jaki Liebezeit (batería), Michael Karoli (guitarra) y el único que aún vive, Irmin Schmidt (teclados), lograron un notable e insuperable punto de equilibrio entre las improvisaciones cargadas de su particular forma de entender el jazz y el rock y el formato “canción”.
Por su parte, el vocalista Damo Suzuki, había encajado perfectamente en el concepto de Can, erigiéndose en un punto focal por su desenfada forma de cantar y moverse.
El año previo, el grupo había publicado el doble LP Tago Mago (1971), uno de los más aventurados capítulos del krautrock en el cual abordaron lo experimental, el funk, el free rock, la psicodelia y los timbres jazzísticos con absoluta libertad.
En Ege Bamyasi decantaron todo ese magma sonoro y lo convirtieron en 40 minutos exactos de absoluta brillantez. Liebezeit con su estilo matemático pero a la vez libre de ataduras, Czukay con su sólidas líneas de bajo que se movían entre varios estilos, la guitarra llena de efectos de Karoli, y los envolventes y psicodélicos teclados de Schmidt, alcanzaron un punto de perfección insuperable.
El disco abre con “Pinch”, como si fuera la continuación de Tago Mago, nueve minutos sin compromisos (que en realidad eran más pero Czukay editó el jamming) con todos los elementos característicos de Can.
En seguida suena “Swing Swan Song”, probablemente uno de los temas más envolventes y exquisitamente psicodélicos de toda su discografía, que es dirigido por la magistral línea de bajo sobre la que navegan los demás instrumentos y la voz sorprendentemente delicada y comedida de Suzuki.
Uno de los temas más distintivos del sonido Can es “One More Night”, con el ritmo robótico de Liebezeit apoyado por el bajo, que invita al baile eterno. Sobre él van agregando “trazos” Karoli y Schmidt, como si de un cuadro impresionista se tratara, mientras Suzuki se las arregla para tararear y escupir contorsiones vocales.
Pero el momento más memorable del disco es sin duda “Vitamin C”, con el cual se abre el lado B, en el que el japonés repite la frase “Hey you! You’re losing your Vitamin C” sobre la base rítmica absolutamente hipnótica de esa dupla única de Liebezeit-Czukay y los teclados fantasmales que al final se quedan solos tras el prematuro fade out al resto de los instrumentos.
Es claro que 3 minutos y medio se hacen cortos. Este tema ha sido utilizado en varias películas, entre ellas “Inherent Vice” (2014) de Paul Thomas Anderson o “Los Abrazos Rotos” (2009) de Pedro Almodovar, y en especial la rítmica ha sido sampleada por varios artistas, incluyendo al propio Czukay en su disco Good Morning Story (1999).
Los sonidos finales de “Vitamin C” se yuxtaponen con el comienzo de “Soup”, el tema más largo con más de 10 minutos, el cual en su primera mitad habita el mismo terreno de “Pinch” con su estilo libre pero rítmico, mientras que la segunda mitad explora la distorsión, el noise y la experimentación reminiscencia del largo tema “Aumgn” de Tago Mago.
“I’m So Green”, comienza con un fade in, señal inequívoca que Czukay escogió sólo un extracto de un largo tema, que refuerza esa teoría que ellos mismos lanzaron al ruedo de que “ninguna canción de Can está realmente finalizada” y que existen miles de horas de grabaciones producto de larguísimas sesiones en su Inner Studios.
El cierre del disco es otra obra maestra: “Spoon”. Es una de sus composiciones más conocidas debido a su inclusión como tema principal de la serie policial de la televisión alemana “Das Messer”.
Fue lanzada como single y vendió más de 300.000 ejemplares. Fue además, uno de los primeros intentos de combinar un drum machine y una batería real.
El origen del extraño nombre es de origen turco. Por un lado Ege Bamyasi tiene que ver con la región del Egeo, que en turco es Ege Bölgesi. Debajo del título aparece el término Okrashoten, referido a la planta conocida como okro, también llamada (según la cultura) dedos de señorita o en el Caribe quimbombó y que en el arte original de Ingo Trauer aparecen como parte de la lata (Can) que distingue la portada del disco.
Han pasado medio siglo y Ege Bamyasi sigue ejerciendo gran influencia sobre músicos de todo tipo. En los años 90, en medio del surgimiento del aluvión del post-rock, Can y en general todo el krautrock fue reivindicado y recuperado de un cierto olvido en el que había quedado como raros especímenes de los 70.
Desde entonces son clara referencia de lo que significa crear sin fronteras y expandir las posibilidades sonoras. Qué duda cabe que el sonido de Can es en sí mismo un estilo. Y en ese sentido, Ege Bamyasi es uno de los paradigmas.

Juan Carlos Ballesta


Claro que también lo podés escuchar, desde acá abajito...

 
 
Esta es una música verdaderamente hipnótica, inimitable y también inigualable en su época (y creo que en cualquier otra). Ninguna canción del álbum es floja y ninguna sobresale entre las demás. Y también, muy divertida, por cierto... que no es poco!
 
Aunque a principios de los setentas ya era inminente la llegada de una era musical caracterizada por la sofisticación, la refinación e intrincadas estructuras musicales abordadas desde rincones como el clasicismo y lo sinfónico, Europa era un caldo hirviente de colores y texturas más variopinta, en lo profundo. Desde Alemania, por ejemplo, Can estaba formando parte del vanguardista krautrock a favor del free jazz, la experimentación y la psicodelia.
Con una carrera ya cimentada, en el ‘72 lanzaron Ege Bamyasi, repleto de exotismo, disonancia e improvisación que fomenta liberarse de las estructuras acostumbradas que —fueran populares o conservadoras— significaban un límite al ejercicio creativo. Además, por supuesto, bajo el favor a lo trivial, se conservan fuera de foco con influencia de lenguaje turko y vocalización aleatoria; algo nada acostumbrado en las obras más solemnes que suelen ser citadas como pilares en la escena progresiva. Cabe aclarar, siendo de esperar, que no solo el lenguaje vocal sufre esta exposición distintiva.
Desde el vamos, con Pinch no podemos tener menor krautrock de lo esperado. La experimentación se transmite con un alejamiento de lo americano o lo inglés en el rock, aproximándose a un viaje de jam ácido, con vocales eclécticas y un groove hipnótico asaltado por efectos ajenos a la musicalidad occidental tradicional.
Sing Swan Song parece más “estable” y “normal”, pero su viaje se centra en encontrar texturas exóticas que aprovechar con la contemplación de la repetición y la variación. Cada miembro se permite libres variaciones e irrupciones, no a manera de sello personal sino como diversificación sonora. Estas intenciones orientadas a un trance hipnótico se repetirán sin fin como motivo en el concepto. Pero cada canción encontrará su sello personal. One More Night, por ejemplo, se aleja de la armonía para reposar en el sabor del groove y la síncopa.
Vitamin C, aún más experimental que sus predecesoras, es un momento muy particular en el disco. Por momentos parece un loop, pero de verdad la banda está trabajando una musicalidad muy atípica de su época. Florece tanto la disonancia como la mezcla de texturas, que es su punto más fuerte. Cuando no se prioriza esto, el órgano logra un momento exótico muy brillante.
Ahora bien, Soup es el punto más fuerte del disco. En un todo, es una canción que se aventura a la psicodelia y una libre improvisación muy influenciada por el jazz. Incluso, por breves momentos, es la única canción que llega a rescatar algo de blues y hard rock, aunque sin dejar de ofrecer disonancia. I’m So Green relaja el ambiente. Dentro de su jocosidad y de su irreverente humor, se las arregla para experimentar con efectos y giros psicodélicos. Spoon, como cierre, recuerda algo al segundo track del álbum, pero es más un cóctel de ideas interconectadas por una nata identidad ecléctica.
Aunque el disco se resume en psicodelia, experimentación e improvisación, la realidad de su denso contenido dice más al momento de escucharlo. Se aleja de la textura tradicional inglesa o italiana, tomando solo lo más necesario de sus bases. De más está decir que su humor y contenido lo aproxima a la cotidianidad del día a día de una Europa menos occidental y de transformación.
Por tanto, la aproximación del escucha debe ser experimental también para entrar en sintonía previa y así disfrutar uno de los giros de tuerca más relevantes durante los setentas. Como clásico de culto, Ege Bamyasi es la continuación de una herencia cultural fuera de las masas y la solemnidad acostumbradas, casi podríamos decir como una contracultura incluso dentro de la escena progresiva.
 
 
 
 
 
Lista de Temas:
1. Pinch
2. Sing Swan Song
3. One More Night
4. Vitamin C
5. Soup
6. I'm So Green
7. Spoon

Alineación:
- Holger Czukay / bass, engineering, editing
- Michael Karoli / guitar
- Jaki Liebezeit / drums
- Irmin Schmidt / keyboards
- Damo Suzuki / vocals
 
 



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Ideario del arte y política cabezona

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"La desobediencia civil es el derecho imprescriptible de todo ciudadano. No puede renunciar a ella sin dejar de ser un hombre".

Gandhi, Tous les hommes sont frères, Gallimard, 1969, p. 235.