Otro gran aporte de LightbulbSun para terminar la semana con una excelente muestra del rock progresivo italiano que todos amamos, con una banda que demuestra una sensibilidad única, melancólica y profundamente artesanal que sigue intacta tras décadas de trayectoria. Sumergirse en su sonoridad es viajar directamente a la edad de oro del rock progresivo sinfónico y pastoral de los años 70 para traerlo a la actualidad. Hay una clara influencia de la música clásica de cámara y del folk renacentista italiano, cruzada con esa atmósfera melancólica tan propia de los grandes referentes de la escena de Génova y Milán en los setenta (Museo Rosenbach, Picchio dal Pozzo o La Coscienza di Zeno), pero lejos de sonar a una pieza de museo acartonada, el disco destila una calidez orgánica notable pero viva, donde la producción cuida que cada respiro, cada roce de las cuerdas y cada soplido en la flauta tengan un peso emocional directo sobre tu pobre espíritu. Aquí les dejamos algo que muchos cabezone...