Imaginate que un científico loco que fumó demasiada porquería mete en una licuadora música de videojuegos antiguos, algunos discos de National Health y Gong, la discografía más rara de Frank Zappa, un poco de jazz-fusion de ese que te marea, entonces el resultado será este disco. Vamos a presentar algo al que podríamos denominar neo Canterbury de un dúo de franceses que se las traen, en otro de los muy buenos discos del pasado 2025. Este es un fascinante proyecto cuya música se mueve entre los sonidos de Canterbury y el jazz-rock, incorporando un toque ligero de Zeuhl, resultando tremendamente adictivo para quienes gusten de esos estilos. Y es cautivador, tanto musical como tímbricamente, gracias al uso de instrumentos inventados por ellos mismos, así que están ante una propuesta bastante especial que los invito a conocer. Este es su primer álbum, algo con un sonido muy fresco que forma una experiencia casi mágica desde el primer sonido hasta el último. Así que ponete los auriculares...