Mantener la independencia de la Reserva Federal para servir a Wall Street. El 9 de julio de 2026, el presidente de la Reserva Federal, Kevin Warsh, dejó en claro dos cosas. La primera, que es, según estimaciones difundidas durante su audiencia ante el Comité Bancario del Senado, el presidente de la Fed más rico de la historia, con una fortuna personal que se acerca a los 200 millones de dólares. La segunda, que su vínculo con Silicon Valley no es lateral ni circunstancial, sino estructural. Sobre esa base, hizo un anuncio que podría pasar a la historia de la política monetaria estadounidense: la creación de cinco grupos de trabajo para revisar los fundamentos de la estrategia de la Fed. Entre ellos, el Grupo de Trabajo sobre Productividad y Empleo, encargado de estudiar el impacto económico de la inteligencia artificial, confirmó a tres figuras muy precisas: Marc Andreessen, Asha Sharma y Charles I. Jones. No eran economistas neutrales. No eran burócratas de carrera. Eran, cada uno des...