Ir al contenido principal

¿A quién le importa?

Vivo en una ciudad distópica, de esas que aparecen en las buenas y malas series de ciencia ficción. Vivo en una ciudad donde un jefe de gobierno y sus ministros se jactan de sacarle lo poco que tiene a gente en situación de calle. Les quitan el colchón para que no tengan donde tirarse a dormir, los dejan sin sus pocas pertenencias. Poco falta para que los empujen más allá de la General Paz, como hacía el genocida Antonio Bussi en la provincia de Tucumán con los mendigos. Vivo en una ciudad donde la policía difícilmente aparezca para impedir un delito, pero se presenta en patota y detiene a manteros quedándose con los sándwiches, o las paltas, o las prendas que intentan vender para juntar un mango y alimentar así a sus familias. Una ciudad que cada día está más limpia de pobres expulsados, apaleados y escondidos, pero cada vez más sucia en sus calles y en su consciencia. Porque las encuestas dan muy bien si la policía de esta ciudad maltrata a los desposeídos. Total, sus votantes observan embelesados cómo el jefe de gobierno sube a Instagram fotos de París y su esposa mediática las de Madrid, feliz ella de no tener que soportar la epidemia de dengue. Hay gente que se muere en los hospitales o que busca desesperada en los contenedores de basura, mientras ellos publican fotos y sus seguidores miran Instagram para no ver lo que ocurre.

Por Sergio Olguín


Pero sobre todo vivo en una ciudad distópica a la que le debieron dar alguna especie de droga para que esté tan anestesiada. Solo así se puede entender que no sea un escándalo que haya habido un atentado a cuatro mujeres que culminó con la vida de tres de ellas y otra luchando por no morir. Las mujeres tenían, como todos nosotros, una orientación sexual. No habían hecho nada para merecer ni el más mínimo insulto, pero a un tipo le pareció que no ser heterosexual era suficiente como para prenderlas fuego con una bomba molotov. No ocurrió en un Macondo futurista, ni en una estación espacial de Ganimedes, ni en el Gilead de El cuento de la criada. Ocurrió en Barracas, al sur de esta ciudad, a pocos minutos de los que vivimos en los barrios de la zona sur, una hora de los barrios de la zona norte, a un poco más de una hora del barrio fuera de Buenos Aires en el que vive el jefe de gobierno de esta ciudad.
 
Como diría David Viñas, disculpen la tristeza. Soy de la vieja guardia que piensa que la mayoría de los medios de comunicación tiene en gran parte la culpa de todo lo malo que nos pasa. Agitaron grietas, hicieron verdades de mentiras, azuzaron a una población para que actuara estúpidamente contra sus propios intereses. Tengo esa mirada y no puedo evitarlo. Lo más moderno que puedo decir al respecto es que la política de odio alimentada por canales de aire y de noticias se trasladó a las redes sociales. Los perros guardianes del poder, como llamaba un teórico francés a los medios de comunicación, se convirtieron en esta jauría violenta de trolls e incels alimentados con el erario público. Desde ese submundo vuelve a la sociedad convertida en violencia real, pura y dura.
 
Esos mismos medios que se escandalizaban por el dedo levantado de un presidente (por otra parte, incapaz de mostrarle el puño a los poderosos), que horrorizados pasan en loop cómo roban un auto, una cartera, un celular, son los mismos que ignoraron o apenas dieron espacio el ataque y la muerte de mujeres que tenían una orientación sexual determinada. Eran cuatro mujeres que compartían una habitación en un hotel humilde de la parte pobre de la ciudad. Recapitulemos entonces: mataron a cuatro mujeres lesbianas y pobres. Imagino a los productores, editores y/o periodistas revisando el listado de temas con los que se pueden indignar. En ninguno les debe aparecer las palabras “lesbianas” y “pobres”. Por lo tanto le dedicaron poco y nada de su tiempo. Siguieron con la programación habitual.
 

Hay tres muertas: ¿Pero a quién le importa los nombres, qué hacían, qué pensaban? ¿Cuáles eran sus sueños, sus miedos, sus expectativas? ¿De dónde eran, quiénes las querían, a quiénes iban a ver al día siguiente de ser brutalmente atacadas? La indiferencia social convierte los crímenes de odio en estadística. No hay cuerpos, no hay deseo ni dolor, solo un número.
 
Tampoco hubo grandes declaraciones de políticos. Pedirle sensibilidad social al gobierno nacional es inútil. Como inútil es el gobierno de la ciudad para contener y cuidar a la gente en situación de riesgo. Líderes de partidos políticos, diputados, senadores, legisladores están todos ocupados en la gran política de leyes ómnibus y decretos faraónicos, como para meterse con algo tan trivial como es un crimen de odio. Hubo algunas excepciones: una declaración muy sensata de Juan Grabois en sus redes sociales y un proyecto de la legisladora de la Ciudad por el FIT, Alejandrina Barry, exigiendo justicia por las víctimas del atentado de odio. También Victoria Montenegro y María Rachid. Quizás haya habido alguna más. En todo caso, no abundaron las declaraciones ni los repudios.
 
El silencio es ideológico. La indiferencia es ideológica. La complicidad también. Si uno de los ideólogos, amigos o festejantes (no me queda claro el rango) del presidente como es Nicolás Márquez sale a expresar su homofobia, su violencia ultramontana y su reivindicación de la dictadura cívico-militar, lo que realmente ocurre es que desde el poder y el silencio de los medios se abre una puerta a la violencia. Todo crimen de odio es la continuidad de una política que se quiere imponer. Me preguntaría a cuánto estamos de que haya muertos en la Argentina por cómo piensan, como viven o cómo desean si no fuera que esos crímenes ya comenzaron. Ocurrieron en un hotel de esta ciudad cada vez más distópica.
 
Podemos suponer que este tipo de atentados pueden extenderse por todo el país y multiplicarse. El gobierno los avala, los medios no los reflejan, los políticos están midiéndose para las próximas elecciones, la gente pide una dosis más fuerte de anestesia para soportar lo que viene.
 
La vida es eso que pasa mientras matan a gente por odio sin que hagamos absolutamente nada.

Sergio Olguín






Comentarios

Lo más visto de la semana pasada

Robert Fripp & The League of Gentlemen - God Save The King (1985)

Y gracias a LightbulbSun (otra vez) tenemos al disco compilado del enano maldito junto a los Gentlemen, unidos para crear una música disco que ronda el New Wave, el post punk y el pop rock ¿disco-frippertronics? Sea como sea, parece que este fue un trampolín hacia lo que se convertiría en la próxima encarnación de Crimson. Pero no nos adelantemos que aquí de King Crimson estamos muy muy lejos, años luz, aunque no deja de ser interesante sobretodo para los incondicionales de Fripp. Otra entrada cortita y al pie de la que es imposible hablar demasiado, para saber de qué va esto tenés que escucharlo, punto. Artista: Robert Fripp & The League of Gentlemen Álbum: God Save The King Año: 1985 Género: Pop rock Duración: 43:47 Referencia: Rate Your Music Nacionalidad: Inglaterra A finales de los setenta, después de que King Crimson se separara, Fripp grabó por primera vez el maravilloso, pero aún bastante crimsoniano, "Exposure". Luego intentó algunos experi...

King Crimson - Red (Elemental Mixes) (1974 - 2024)

Y para empezar la semana siempre vamos con algo bueno ¿Y qué decir de esto que ahora nos trae El Mago Alberto?, tenemos uno de los disco claves del Rey Carmesí con temas inéditos, y me copio de uno de los comentarios de esta entrada: "El último gran álbum de los mejores King Crimson, los de la década de los ’70, veía la luz en aquel Noviembre de 1974. "Red" nacía proyectando su propia sombra densa, vestida de elementos de su sinfónico pasado, de un oscuro y rauco jazz y del naciente heavy metal, marcado este último por las distorsionadas guitarras y sus pétreos riffs, que dieron una visión un tanto peculiar de aquel primogénito del Hard Rock desde el especial prisma de Robert Fripp. (...) Este álbum sin duda marcó un antes y un después en la carrera de la banda, pues tras 7 años de silencio después de "Red", la banda volvió entrados los ’80 con otra onda completamente distinta, otra visión y concepción de su sonido, sonando también interesantes y originales, pe...

Los Grillos - Vibraciones Latinoamericanas (1976)

Nuestro amigo Julio Moya sigue con su tarea de palentólogo del rock latinoamericano y ahora nos presenta la historia de Los Grillos, y resumiendo les diría que si Jethro Tull hubiera sido andino, probablemente hubiese grabado este disco, ya que encontrarás flautas similares a Ian Anderson, junto con instrumentos de viento autóctonos. Un disco con 8 temas con una duración total que no alcanza la media hora. De alguna manera puede trazarse un paralelismo con Los Jaivas de Chile, pero se debe tener en cuenta que la raíz folclórica es diferente y con un sonido propio de altiplano. Aquí, uno de los discos más importantes de la historia del rock en Bolivia, y una de las mayores joyas del rock boliviano, expresión del folk rock temprano donde Los Grillos fundadon el sonido del Neo Folclore Andino, incursionando en el Moog a modo de "sintetizador andino". Si disfrutaste de "Alturas de Macchu Picchu" de Los Jaivas, o los bolivianos Wara o los argentinos Contraluz, descubrirá...

Los 100 Mejores Álbumes del Rock Argentino según Rolling Stone

Quizás hay que aclararlo de entrada: la siguiente lista no está armada por nosotros, y la idea de presentarla aquí no es porque se propone como una demostración objetiva de cuales obras tenemos o no que tener en cuenta, ya que en ella faltan (y desde mi perspectiva, también sobran) muchas obras indispensables del rock argento, aunque quizás no tan masificadas. Pero sí tenemos algunos discos indispensables del rock argentino que nadie interesado en la materia debería dejar de tener en cuenta. Y ojo que en el blog cabezón no tratamos de crear un ranking de los "mejores" ni los más "exitosos" ya que nos importa un carajo el éxito y lo "mejor" es solamente subjetivo, pero sobretodo nos espanta el concepto de tratar de imponer una opinión, un solo punto de vista y un sola manera de ver las cosas. Todo comenzó allá por mediados de los años 60, cuando Litto Nebbia y Tanguito escribieron la primera canción, Moris grabó el primer disco, Almendra fue el primer ...

Santana - Santana (1969)

Seguimos a puro rock chicano, y a puro Santana, gracias a Sandy que salva las papas del fuego en esta etapa que se llama "enquilombado con el trabajo y volviendo de vacaciones". Artista: Santana Álbum: Santana Año: 1969 Género: Jazz Rock / Fusion / Chicano Rock Duración: 37:02 Nacionalidad: Estados Unidos Lista de Temas: 1. Waiting (4:04) 2. Evil Ways (3:56) 3. Shades of Time (3:13) 4. Savor (2:45) 5. Jingo (4:21) 6. Persuasion (2:35) 7. Treat (4:43) 8. You Just Don't Care (4:35) 9. Soul Sacrifice (6:38) Alineación: - Gregg Rolie / Keyboards/Vocals - Michael Shrieve / Drums - David Brown / Bass - Michael Carabello / Congas - Jose 'Chepito' Areas / Timbales, congas, percussion - Carlos Santana / guitars, vocals Comienza una serie de publicaciones dedicadas al fenómeno llamado Chicano Rock!

Lito Vitale - Sobre Miedos Creencias y Supersticiones (1979)

Sandy nos deja el primer disco solista de un jovencísimo Lito Vitale haciendo un exquisito álbum de rock sinfónico. Un disco buenísimo que, aunque creo que está demás decirlo, es mi obligación: no lo encontrarán en otro lado... Ni lo piensen, llévenselo si no lo tienen. Artista: Lito Vitale Álbum: Sobre Miedos Creencias y Supersticiones Año: 1979 Género: Rock Sinfónico Nacionalidad: Argentina Duración: 1'13' Lista de Temas: 1. Baguala De Los Hueseros (11:33) 2. Alumbrando A Las Animas (4:05) 3. Pueblos Y Caminos (6:39) 4. Noche De La Salamanca (8:41) 5. La Luz Mala En El Campo (8:00) 6. Dios, El Fin (5:08) Bonus Tracks de "Lito Vitale Cuarteto" 7. El Chupetín Paleta (3:45) 8. Mañana Es Mejor (8:37) 9. La Enfermería, sala 4 (5:21) 10. Himno Coya (11:05) Alineación: Lito Vitale: teclados, composición y arreglos (para el cuarteto) Manuel Miranda: saxos, flauta traversa, quena, antaras y tarkas Marcelo Torres: bajo Jota Morelli: batería S...

Alma Kala - Alma Kala (EP - 2010)

Para quien no lo haya podido escuchar cuando lo compartimos, aquí va un exquisito EP de una banda cordobesa que lamentablemente se ha disuelto; música experimental de alto vuelo basada en temas autóctonos, con producciones propias y reversiones. Oscuro, melancólico, bien latinoamericano, pero sumamente muy disfrutable. No dejen de conocer este propyecto que no germinó pero auguraba un gran futuro. Otra gran resubida de Sandy! Artista: Alma Kala Álbum: Disco Difusión (EP) Año: 2010 Género: Folk fusión Nacionalidad: Argentina Duración: 16:25 Lista de Temas: 01 - Caramba 02 - Río Baja 03 - De estar estando 04 - Cardo o ceniza Alineación: - San Martinez / guitarra y sintetizadores - Violeta Carreira / voz - Diego El Ganame / Bateria - Ernesto Elortegui Palacios / bajo - Eva Arce / flauta traversa y accesorios - Santiago Ochoa / charango y guitarra

Asceta - The Fool Leading The Blind (2026)

Comenzamos la semana a todo RIO chileno de la mejor calidad que no solamente uno puede pedir, sino además que uno puede imaginarse. Por ello vamos a presentar el tercer y último disco de la banda liderada por el guitarrista y compositor Rodrigo Maccioni, probablemente su obra más imponente, desafiante y madura dentro de las corrientes del Rock in Opposition (RIO) y el avant-prog sudamericano, y otro de los mejores discos de este año 2026 según los muchachos de Progarchives. Manteniendo esa esencia sofisticada que los caracteriza, este trabajo se siente notablemente más enérgico y eléctrico que sus antecesores, dos excelentes trabajos que ya hemos presentado en el blog cabeza. La banda pisa con más fuerza en los terrenos del rock instrumental de vanguardia, sin perder jamás esa textura de música de cámara contemporánea. El disco es un prodigio de ingeniería compositiva. La paleta sonora es desbordante: conviven clarinetes, violas, chelos, fagot, corno inglés, piano eléctrico y una...

Matías Betti - Frutos verdaderos (2009)

El Stick como protagonista, música instrumental, en donde cada uno de los temas se abarca desde el rock para luego sorprendernos con canciones acústicas e íntimas, siempre con mucha melodía en vez de apostar a la espectacularidad. Un disco muy recondable que los invito a conocer, en otra gran resubida de Sandy. Artista: Matías Betti Álbum: Frutos verdaderos Año: 2009 Género: Progresivo ecléctico Duración: 46:59 Nacionalidad: Argentina Lista de Temas: 01. Tras los Pasos del Gigante 02. La Esencia 03. Bolero 04. Candilejas 05. El Camino de lo Imprevisto 06. Tribal 07. Alfonsina y el Mar 08. Mar Aéreo 09. El Sostenido y Vertiginoso Avance del Tiempo 10. Floreciendo 11. Verdadero Fruto Alineación: - Matías Betti / Stick Invitados: Andrea Alvarez: Batería y percusión Sergio Alvarez: Guitarra Renzo Baltuzzi: Guitarra Pablo Belmes: Cajón Peruano Berro: Guitarra Guillermo Cides: Stick ambients Adrià Grandia: Zanfona Lulo Isod: Batería

Don Cornelio y la Zona - Don Cornelio y la Zona (1987)

"Hola, les saludo desde Ecuador, he seguido la página desde hace unos años y han sido un gran soporte emocional en mi vida gracias a la música que me han compartido. Quería preguntarles si pueden revivir este álbum que descubrí hace poco". ¿Y cómo negarnos ante ese comentario?. Como homenaje al recientemente desaparecido Palo Pandolfo (uno de los cantautores más destacados de la música argentina en las últimas tres décadas), reflotamos un discos que Artie había publicado hace ya mucho tiempo. Acá está, entonces, el disco homónimo de Don Cornelio, muy pedido por varios, como recuerdo de ese referente del rock argento que fue el poeta del rock "Palo" Pandolfo, con su combinación de lirismo y violencia reconocible en su rock, algunos dicen que fue heredero artístico de Pescado Rabioso , y desde hace 35 años que vino siendo bastante más que el flaquito que vino a poner oscuridad en el pop alfonsinista. Artista: Don Cornelio y la Zona Álbum: Don Cornelio y la Zona ...

Ideario del arte y política cabezona

Ideario del arte y política cabezona


"La desobediencia civil es el derecho imprescriptible de todo ciudadano. No puede renunciar a ella sin dejar de ser un hombre".

Gandhi, Tous les hommes sont frères, Gallimard, 1969, p. 235.