Ir al contenido principal

La mesa Beatle: Avellaneda Blues

Buenos días desde La Barra Beatles. Barra que fue duramente golpeada hace unos días al conocerse la partida de Javier Martínez, uno de los pioneros del Rock Argentino. Es que en La Barra Los Beatles aglutinan, tienen suma importancia en nuestro encuentro, pero el Rock Argentino también somos nosotros, crecimos con él, fueron las canciones de cuna de nuestra adolescencia, se lo transmitimos a hijos, amigos, conocidos, vecinos, novias y a toda aquella persona que quiera conocer nuestra esencia.


Por Jorge Garacotche

Estaba por la calle, se me dio por mirar el celular y leí: “Este sábado 4 de mayo, a las 15:30, falleció el legendario Javier Martínez”. Duro golpe para mí porque a este tipo le debo muchas cosas, y lo mejor es que se lo pude contar en persona arrancándole una sonrisa. Creo que todos los que intentamos escribir canciones, letras, desde el rock, le debemos algunas cosas claves. Me refiero a retomar esa línea que dibujaron los tangueros en donde hay un espacio en donde ya no se sabe que es pero reconocemos una convivencia extraña: la poesía, lo sabio, la filosofía, el análisis de lo que nos rodea, la mirada como un puñal, hacia afuera pero también hacia adentro, la durísima sinceridad de un anónimo que camina las calles de la ciudad donde florecen hipócritas por todos lados. La denuncia interna de lo feo pero también de la ingenua esperanza de aprender a ser mejor.

Javier era oriundo de Berazategui, una ciudad del Conurba sur en donde otros aires recorren las personas y tratan de moldear algo distinto a la gran ciudad. Seguramente esa mezcla producto de venir de esa localidad, la Buenos Aires de los 60´s, el reciente hippismo, que acá era minoritario pero fiel y coherente, hizo de este enorme personaje una suma de cosas que, al ser editadas en forma de disco, se transformaron en una clase de vida, lecciones de cómo deberíamos ser. Para mí fue eso lo que descubrí en las canciones de Manal.

Un domingo gris, lluvioso, de esas tardes tristes porque al mediodía anunciaron que se suspendía la fecha de fútbol dejando huérfanos a los hinchas, ese día Alfredo me hizo escuchar en su casa un álbum que tenía dibujada una bomba. Era todo amarillo y arriba, en rojo, decía Manal. Disco que hoy miro su lista de temas y pensaría que es un compilado con los mejores temas del trío. Pero no, así debutaban, haciendo desfilar canciones brillantes con letras que me mantenían ahí, súper concentrado intentando comprender cada uno de los mensajes. Por supuesto que no era sencillo, esas palabras no eran las que escuchaba en la escuela, no estaban en la radio, menos en la televisión que se sacrificaba en pos de idiotizarme. Mi vieja miraba telenovelas que eran un espanto, llegaba una vecina y comentaban cosas que me preocupaban, acerca de los que estaban en esa telenovela, ¿será así trabajar, estar en pareja, ser una persona grande? Me lo preguntaba una y otra vez, mientras me resistía a pensar que me esperaba una vida así, rodeado de falsedad, gente superficial, dramas pseudo terribles en casas lujosas que no se parecían en nada a la mía. Personas maquilladas groseramente que hablaban un castellano raro, describiendo situaciones de gente de otro país, suponía. El que se enojaba se iba a llorar a su cuarto, nosotros que vivíamos todos en una misma pieza; otra se iba a la cocina y abría una heladera enorme repleta de cosas, ¿dónde vive esta gente, de qué país son, están en Argentina? Por eso escuchando esas letras de Manal sentía que por ahí esos tipos vivían cerca de mi casa, o a lo mejor trabajaban a unas cuadras de la fábrica en donde explotaban a mi viejo.

En un momento sonó un tema extraño, arrancó una guitarra melodiosa, triste,  arrojando notas espaciadas. Enseguida Alfredo me dijo que era un Blues, algo que yo nunca había escuchado, el ritmo cansino que parecía arrastrarse por los parlantes me recorría dejándome atónito. El Blues y su magia envolvente, su legado histórico. El Blues, así con mayúscula, significa tantas cosas, nunca fue solo un ritmo, siempre lo pensé como un compendio de mensajes, de documentos de época, de los movimientos de la sangre de los perdedores, de los postergados. Por eso no es nada fácil escuchar Blues, si uno de se conecta no hay un mejor puente hacia esas cosas internas.

Sonaban frases que parecían perderse entre tantos recuerdos: “Vía muerta, calle con asfalto siempre destrozado, tren de carga, el humo y el hollín están por todos lados, hoy llovió, y todavía está nublado…”. Frases cotidianas, sobre todo para mí, que vivía en un barrio pobre.

Y sigue, se ve que el tipo tiene cuerda para rato: “Sur y aceite, barriles en el barro, galpón abandonado, charco sucio, el agua va pudriendo un zapato olvidado, un camión Interrumpe el triste descampado…”.

Menos mal que uno siempre tiene un amigo o un hermano mayor o una novia, que le pasa data, que lo aviva y lo aleja a empujones afectivos de la superficialidad. De ese modo conocí canciones, libros, películas, personajes, que no estaban en mi radar, le doy la razón a ese que dijo “nadie se salva solo”.

Lo más loco es que gracias a esas letras de Manal empecé a preguntar cosas a gente que me parecía que tendría una respuesta. Entonces comencé a escuchar sobre filósofos cínicos, poetas malditos, sabios desconocidos, maestros condenados a la cicuta, mujeres que revolearon por el aire mandatos berretas, gente despierta que sacó a patadas en el culo a religiosos y conservadores, es decir, empecé a tener información sobre esos benefactores de la humanidad que no fueron tan escuchados, por eso los “otros” nos trajeron hasta este incendio.

“Luz que muere, la fábrica parece un duende de hormigón, y la grúa, su lágrima de carga inclina sobre el Dock, un amigo duerme, cerca de un barco español…”.

Una cosa que me encantaba de las letras de Martínez era que al cerrar los ojos podía ver todo lo que describía, es más, creo que él trataba de conseguir eso apoyado en una música que cautivaba, donde un lejano piano ponía cierto clima cinematográfico. La guitarra seguía ahí, aclimatando con notas hermosas, bluseras, regalando colores a un mundo cautivante, ¡qué violero Claudio Gabis, loco! Un notable formado en la intuición y la genialidad que viene de fábrica, un tipo que amaba los trenes, que una tarde caminaba por las vías de Avellaneda y Gerli junto a su amigo Luis Gambolini, y mientras paseaban fue recibiendo mensajes con sonidos de acordes, los reunió y comenzó a cranear el tema. Días después, en una fiesta organizada por Piri Lugones, los Manal conocieron a Jorge Alvarez y Pedro Pujó, sus futuros productores discográficos, Gabis le mostró esa secuencia a Javier y así fue naciendo la letra del tema. Cuando le mostraron “Avellaneda blues” a Jorge Alvarez este supo de inmediato que debía producir al grupo.

El tema contiene varios acordes de paso que embellecen a la parte cantada, algo típico del jazz; la línea de bajo viaja en forma melodiosa, tocado con una  delicadeza que sorprende, en un bajista poderoso como el Negro Alejandro Medina. La batería es muy jazzera, Martínez allí se mueve como pez en el agua, manejaba muy bien los climas por ser cantante, un caso raro. Lo que recomiendo escuchar con detenimiento es el solo de guitarra de Claudio. Allí hay algunos cambios en la armonía que exhiben los conocimientos del trío, su amplitud estilística, pero es maravilloso como uno nota que las notas de la guitarra llevan una melodía entre blusera y tanguera que emociona todo el tiempo, es un solo inquietante para escuchar con muy poca luz y una botella de whisky generosa.

“Amanece, la avenida desierta, pronto se agitará, y los obreros fumando impacientes, a su trabajo van, sur, un trozo de este siglo, barrio industrial…”.
Claro, cuando uno recorre el Dock, fichando ese barrio industrial, piensa en muchas cosas, es una foto extraña y vieja a la vez, pero es la antigua Buenos Aires que resiste al paso del tiempo, al futuro se lo ve muy poco por allí, quizá alguna vecina se anime a decir que nunca lo vio. Cuando uno escucha esa belleza tanguera llamada “Niebla del Riachuelo”, del inmenso Cadícamo, sabe que Javier Martínez fue en esa línea, tuvo la creatividad y el sentimiento imprescindible como para arrimarse a una mesa donde se sientan un grupo selecto de gente elegida. Dice el periodista y escritor Sergio Pujol en su libro “Canciones argentinas”: la melodía de ‘Avellaneda Blues’ prácticamente no existe, es apenas un cauce musical concebido por Martínez mientras lee en voz alta su propia letra.

La música beat local (todavía no existía el rótulo “rock argentino”) estaba dominada por agrupaciones como Los Shakers, Los Walkers y Los Mockers entre otros, que interpretaban temas en la lengua de Shakespeare, así la definían como para justificarse. Pero Martínez narraba su propia visión: “Todos me decían que no se podía cantar en español porque el idioma sonaba mal y carecía de swing, creo que en realidad tenían miedo de dar ese paso. Yo, en cambio, lo necesitaba como medio de expresión”. Es la realista reflexión de un creador, de un revolucionario, que quizá no comprenda como sus contemporáneos se niegan a revolucionar, pero claro, es ingenuo y humilde a la vez, al creer que todos tienen el coraje como para arriesgar. 

Una noche en el bar “La Academia” tuve un encuentro con Javier Martínez, un amigo lo organizó. Aproveché para mostrarle mi enorme respeto por haber marcado un camino que lleve a una vocación secreta, nada menos. En un momento se quedó pensando y recordó que en esa esquina una vez se cruzó con un amigo baterista, le contó que venía de tocar en Villa Gesell, en el mítico Juan Sebastián Bar, y que hacía poco se había incorporado al Gastón´s Group, un proyecto de música comercial de esos años, infló el pecho para decirle que iba rumbo a Casa América, allí por la avenida de Mayo, a comprarse una batería CAF, la mejor que había creado la industria argentina por esos años.

Eran tiempos en los que se reunían personajes de leyenda casi por azar, y entre todos escribían algunos de los mejores capítulos de la Historia Cultural Argentina. En septiembre de 1968 el trío conoció a Jorge Alvarez, un valiente editor de esos años que había puesto en circulación nada menos que “Operación Masacre”, la audaz investigación de un tal Rodolfo Walsh. Alvarez se vio entusiasmado por la música del trío, prometió financiar una grabación y sugirió que cambien de nombre. Fue el propio Martínez quien pensó en “Manal”, una palabra que tenía que ver con mano, porque hacía referencia a una frase muy de esa época: “¿cómo viene la mano?”, un modo de preguntar ¿cómo están las cosas, o cómo va el asunto?. Alvarez notó una cruel indiferencia de parte de los sellos discográficos para con este nuevo grupo, entonces, continuando por el camino de los osados, decidió crear su propio sello: Mandioca. El 12 de noviembre de 1968, en la Sala Apolo, en avenida Corrientes 1382, a tres cuadras del Obelisco, se produce el debut en vivo de Manal. En la platea se sentaron personajes de la talla de Leopoldo Torre Nilsson y el escritor David Viñas.

A principios de 1970 se publica el primer álbum del trío. El arte de tapa, obra del artista plástico Rodolfo Binaghi, mostraba un collage de fotos de los músicos dentro de una bomba a punto de estallar, algunos pensaron que era un homenaje a los anarquistas.

Esta pérdida irreparable nos ha eliminado un mojón, se están yendo grandes personajes de nuestra cultura, mi amigo, el periodista Carlos Salatino, lo resume: “Se está yendo el Siglo XX”, y es así, personajes, ideólogos, creadores, que nos formaron se van yendo, nos quedan sus obras, los carteles que indican el camino, donde doblar, donde no estacionar, pero la orfandad empieza a ser parte del paisaje, las cosas se nos van poniendo más difíciles. También es cierto que lo que hoy entretiene a nosotros/as mucho no nos alcanza, nos queda la sensación de que apunta hacia otro lado, nos queremos arrimar como para no desentonar, pero en el fondo sabemos que somos sapos de otros pozos, pozos cavados en otras tierras y por otros obreros de la construcción de panoramas distintos. Veremos qué hacemos, iremos desmalezando con una venda en los ojos que nos impone el paso de los años. Uno resiste, intenta adaptarse, gana y pierde en esa batalla simbólica, pero aún continúa acá, ese es el gran triunfo, oye esa voz que cada mañana ingresa por la ventana  y deja las semillas del agradecimiento, una bolsita con alimento balanceado para quienes jamás vamos a vender la esperanza.

Jorge Garacotche - Músico, compositor, integrante del grupo Canturbe y Presidente de AMIBA

 
 
 

Comentarios

Lo más visto de la semana pasada

Le Orme - Uomo Di Pieza (1972)

LightbulbSun nos trae un clásico del rock progresivo italiano. A ver; si hay un momento en el que el rock progresivo italiano dejó de mirar de costado a los británicos para patear la puerta con una personalidad propia, apabullante y rebosante de romanticismo mediterráneo, es este. Editado en 1972, "Uomo di Pezza" no es solo el disco más emblemático de Le Orme, sino la piedra basal indiscutida de ese movimiento, donde la melodía popular se cruza con las estructuras clásicas sin perder jamás el pulso sanguíneo ni la dulzura y romanticismo. Una de las audacias de este disco es la total ausencia de guitarras eléctricas, acá no vas a encontrar riffs pesados ni solos de distorsión desenfrenada; todo el peso armónico y el muro sónico recae sobre un arsenal de teclados analógicos deslumbrantes entrelazados con melodías acústicas y el bajo melódico. Los arreglos de cámara y la polifonía vocal demuestran una precisión quirúrgica, logrando que un formato de trío suene con la densidad, e...

Sonar - Three Movements (2023)

Ya presentamos al elegante y excelso guitarrista Stephan Thelen y mencionamos que Sonar es su banda principal, y este es un discazo que se alzó como uno de los mejores discos del 2023, al menos eso es lo que dicen los muchachos de Progarchives. Rock In Opposition, Avant-Prog, Math Rock y Experimental, concebido y compuesto por Sonar, con la participación de David Torn (Tori Amos, Bill Bruford, Tony Levin, David Sylvian, Michael Shrieve, Steve Roach, Don Cherry y un largo etcétera) en arreglos improvisaciones  y J. Peter Schwalm (compositor alemán muy relacionado con el trabajo de Brian Eno, además de componer música electrónica y ambiental para cine, teatro, radio, ballet y otro largo etcétera) y otro músicos adicionales que aportan lo suyo para crear tres movimientos basados en la matemática aplicada a lo rítmico, que crea un verdadero ritual sonoro, ideal como para empezar la semana, que aunque sea corta, la llenaremos de música y de buenas vibras. No pueden dejarlo pasar, más ...

Los 100 Mejores Álbumes del Rock Argentino según Rolling Stone

Quizás hay que aclararlo de entrada: la siguiente lista no está armada por nosotros, y la idea de presentarla aquí no es porque se propone como una demostración objetiva de cuales obras tenemos o no que tener en cuenta, ya que en ella faltan (y desde mi perspectiva, también sobran) muchas obras indispensables del rock argento, aunque quizás no tan masificadas. Pero sí tenemos algunos discos indispensables del rock argentino que nadie interesado en la materia debería dejar de tener en cuenta. Y ojo que en el blog cabezón no tratamos de crear un ranking de los "mejores" ni los más "exitosos" ya que nos importa un carajo el éxito y lo "mejor" es solamente subjetivo, pero sobretodo nos espanta el concepto de tratar de imponer una opinión, un solo punto de vista y un sola manera de ver las cosas. Todo comenzó allá por mediados de los años 60, cuando Litto Nebbia y Tanguito escribieron la primera canción, Moris grabó el primer disco, Almendra fue el primer ...

Quetango Quartet - Postango (2006)

Una joyita canadiense-argentina que mezcla el tango con la música de cámara, el jazz y tiene una pizca del clásico rock progresivo setentero, aunque esto ni por casualidad puede tratarse dentro de los parámetros del rock. . Este trabajo discográfico destaca por su propuesta de vanguardia, donde las ciudades de Quebec y Buenos Aires se descubren mutuamente a través de una sofisticada fusión de jazz contemporáneo, música de cámara y tango instrumental. El álbum recibió un gran reconocimiento crítico y fue nominado al prestigioso premio canadiense ADISQ en la categoría de Álbum Instrumental del Año. Esa introducción sirve solamente para aquellos distraídos que no sepan que cosas como estas están disponibles en el blog, como tantas maravillas que pueblan nuestro catálogo cabezón. Que lo disfruten!. Artista:  Quetango Quartet Álbum: Postango Año: 2006 Género: Tango, Progressive fusion, avantchamber Nacionalidad: Canada (Quebec) & Argentina Duración: 42:19 min Y vamos c...

Ergo Sum - Ergo Sum (1997)

Si hay un rincón de Sudamérica donde la potencia instrumental del progresivo supo reinventarse con una personalidad arrolladora en los noventa, ese es Chile. Vamos a recordar un disco imposible de conseguir hoy en día, un buen álbum de prog folk (muy al estilo Jetro Tull pero más pesado), un álbum es recomendable ya que combina la fusión, el folk, los ritmos latinos, el heavy y el sinfonismo de manera ágil y sólida, es que éste es un álbum que a pesar de su corta duración dejó grabado un progresivo de amplio espectro, pero con flautas traversas y percusión además de los típicos instrumentos de rock, y sin recurrir al tradicional colchón de teclados que suele dominar el género, este quinteto construye un sonido robusto, filoso y profundamente original, y con una guitarra que lidera el timón con solos pirotécnicos y una pegada filosa que por momentos dialoga con la escuela de los grandes violeros del virtuosismo. Muy buen disco que deberían conocer, una inyección de energía que te sacude...

Dave Bainbridge - To The Far Away (2021)

Otro de nuestros discos casi desconocidos y muy recomendados, ahora vamos a recordar un disco verdaderamente hermoso y emotivo inspirado en las consecuencias de la pandemia, más de 70 minutos de pura magia, y uno de los mejores discos que han salido en el 2021 (y si no me creen a mí, miren el puntaje que tiene en Progarchives , que raya en la perfección). 13 temas memorables, que realizan una combinación de estilos tremenda, algo que verdaderamente es una de las características de lo que denominamos "música progresiva", pero que en algunos casos lo hacen tan pero tan bien que casi deberían crear una denominación nueva, como en este caso (bueno, eso le pasó a Magma cuando definieron su música como "Zeuhl", aunque hay muchísimos otros casos donde debería haber pasado lo mismo). El señor Dave Bainbridge es un virtuosísimo multi-instrumentista que se encarga de casi todo (la revista "Prog" lo incluyó como uno de los mejores guitarristas, luego de Steve Hackett...

Los Barrocos - Sin Tiempo Ni Espacio (1974)

Este disco también lo había publicado hace muchísimo tiempo y ahora reaparece para que lo descubra mucho cabezón novato y desprevenido. Básicamente, Los Barrocos fueron un grupo que mezcló la música clásica con el rock, al punto de tener en su repertorio temas de rock pesado y otros de música de cámara. Y esta es otra casi desconocida banda argentina que tocaba rock con mezcla de música de cámara con la inclusión de violines, fue un proyecto muy interesante por cierto. Formados en 1970 y enrolados en el sonido progresivo de aquellos años, tuvieron muy buenos temas e hicieron muchos recitales, pero debido al desgaste de luchar con las discográficas, que derivaron en diferencias internas, el grupo terminó por disolverse y hoy está casi olvidado, injustamente. En este pequeño espacio los venimos a recordar, a ellos y su música. Que lo disfruten. Artista: Los Barrocos Álbum: Sin tiempo ni espacio Año: 1974 Género: Rock psicodélico Nacionalidad: Argentina Una gran oportunidad pa...

OdraReg - God's Garden (2004)

Otro proyecto creado por uno de los músicos de la legendaria banda venezolana Témpano, y con eso ya digo bastante. Seguimos con nuestra sección de progresivo latinoamericano que tenemos mucho y muy bueno para presentarles, ahora con un disco de una banda venezolana, registro publicado en Francia por el sello Musea en un efectivo cóctel de sinfonismo, psicodelia, jazz-rock y experimentación electrónica. La verdad, conocía de la existencia de este trabajo pero nunca había tenido oportunidad de escucharlo, y ahora aterriza en el blog cabezón. El sonido de esta banda es asombroso, y su música también, es dinámica, viva, aventurera, atomporal y muy personal, con un toque latino indefinible. ¡Simplemente tremendo! Si querés asombrarte con algo, te invito a que conozcas este tremendo proyecto que lamentablemente solo ha sacado un solo disco, así que hay que disfrutarlo y sacarle el jugo. Es lo que hay... Artista: Odra Reg Álbum: God's Garden Año: 2004 Género: Jazz rock progresivo...

Serú Girán - La Grasa de las Capitales (Edición 40 Aniversario) (1979 / 2019)

Esta edición especial tiene su lanzamiento digital hoy, y nosotros no podíamos dejar de mencionarlo. Un disco bien para que aparezca en el blog cabezón un viernes. Porque no es una versión cualquiera, porque salió hoy mismo, porque es una gran sorpresa tenerlo aquí y porque lo trae el Mago Alberto.  A partir de la recuperación del histórico catálogo discográfico de Music Hall, realizada por el Instituto Nacional de la Música (INAMU), y con un minucioso trabajo de producción que incluyó la remasterización del sonido desde cintas, restauración de arte de tapa e inclusión de un insert con fotos originales nunca antes vistas, se lanza a 40 años de su publicación una edición especial de "La Grasa de las Capitales", segundo disco del legendario Serú Girán. Con la idea de escuchar cada vez mejor estas obras que traspasan el tiempo, es que anunciamos estas cosas maravillosas que van saliendo, y es que así se vive la mejor música en el blog cabezón. Artista: Serú Girán Álbum: ...

Mojo Pojo - Mojo Pojo (2010)

Ya que estamos reviviendo parte de la mejor música venida de Venezuela, ahora recordamos a Mojo Pojo, llenos de virtuosismo y pirotecnia, este fue su primer disco y ya lo habíamos presentado hace años atrás. Música pretenciosa, dinámica, colorida, muchos temas instrumentales, fueron teloneros de Yes y Jethro Tull, y han hecho la delicia de sus seguidores. Aquí, el disco homónimo de una banda que les recomiendo que conozcan. Para que vayan teniendo mucho para escuchar en este fin de semana, revivimos una buena banda con nombre raro que lanzó su disco homónimo en el 2010, donde la banda combina el jazz, diferentes tendencias de rock muy potentes, la música progresiva y hasta algunas pinceladas experimentales producto de su libertad creativa, siendo quizás una de las bandas más originales dentro de la movida musical en Venezuela, con un estilo difícil de etiquetar. Otro de los discos desconocidos que damos a divulgar  acá en el blog cabeza, y por cierto, son cosas que no vas a encontr...

Ideario del arte y política cabezona

Ideario del arte y política cabezona


"La desobediencia civil es el derecho imprescriptible de todo ciudadano. No puede renunciar a ella sin dejar de ser un hombre".

Gandhi, Tous les hommes sont frères, Gallimard, 1969, p. 235.