¡Salto al vacío y sin red!. Pogo, barroquismo, cero solemnidad, mucho pulso y la elegancia de caerse a pedazos. Ayer los presentamos y hoy los volvemos a traer como uno de los mejores discos de este año, así que preparate para que estos pibes chilenos te sacudan el polvo con "Morir Saltando", el flamante disco de Hesse Kassel presentado en el blog cabeza por el Mago Alberto. Así que dejate llevar por el desconcierto inicial y permitite disfrutar de una banda que prefiere romperse la cabeza contra el escenario antes que sonar predecible, porque "Morir Saltando" es eléctrico, urgente, un poquito cínico y sumamente disfrutable. Un discazo que te sacude el letargo y te recuerda que el rock todavía puede ser divertido, inteligente y desfachatado a la vez. Así que podrás disfrutar del arte de la caída libre, de melodías que te pescan desprevenido, de ritmos complejos que te hacen mover, querer bailar y... sobreto, saltar hasta morir. Otro discazo desconocido y super recontra recomendado! No seas boludo y no dejes de escucharlo en este fin de semana que se viene a toda música.
Artista: Hesse Kassel
Álbum: Morir Saltando
Año: 2026
Género: Avant Prog
Duración: 44:02
Referencia: Progarchives
Nacionalidad: Chile
Hesse Kassel es de esas bandas que nunca encajaron en una sola casilla y, la verdad, qué bueno que sea así. Con "Morir Saltando", el grupo se despacha con un disco que parece una coctelera donde metieron de todo, al igual que con su primer disco, o incluso más, pero no suena forzado, es así como les sale y es así como lo disfrutan: rock alternativo con chispazos math-rock, un barroquismo medio decadentista, elementos RIO y Avant prog y una urgencia punk de mandarse de cabeza a la pileta sin saber si tiene agua.
Pero vamos con el comentario que nos regala el Mago Alberto, junto al disco...
Un material sólido que no defrauda y que sin dudas satisfará a quienes frecuentan este espacio.
En un contexto musical saturado por el reggaetón, la balada latina comercial, la cumbia y otras propuestas de escaso valor artístico, por no decir ,INFUMABLES, irrumpen proyectos como Hesse Kassel. Esta banda trasandina sorprende desde el primer track con una propuesta singular y novedosa que sumerge al oyente en paisajes distópicos, con arreglos inesperados y un gusto estético admirable.
Mención aparte merece su vocalista principal: una voz agresiva, singular y con muchísimo estilo, un atributo poco frecuente dentro del género. Si atraviesan ese momento de incertidumbre en el que no saben qué escuchar, recuerden este nombre: Hesse Kassel, ojalá continuen con esta propuesta, este es su segundo trabajo discográfico, Googleen, no se van a arrepentir. Uno de los trabajos más sobresalientes de este 2026.
Mago Alberto
Y no sé si tiene sentido agregar demasiado, porque abajo de toda esa maraña de arreglos intrincados y texturas eléctricas, hay canciones gancheras. Te sorprenderás tarareando un estribillo mientras tu cerebro intenta descifrar qué carajo hizo la base rítmica en el compás anterior. Ese contraste entre lo enroscado y lo directo es lo mejor que tiene el disco y la banda en sí.
El título no es casualidad. El disco entero respira esa sensación de adrenalina pura, de mandarse un salto al vacío sabiendo que podés golpear contra el piso, pero con la convicción total de que el viaje valió cada segundo.
Hoy en día está lleno de bandas "serias" que te quieren explicar la física cuántica con tres acordes tristes. Por suerte, Hesse Kassel te agarra del cuello con guitarras filosas, quiebres rítmicos continuos y una actitud de "bueno, se pudrió todo, hagamos lo que tengamos ganas sin que importe nada" muy a lo The Mars Volta. Es sofisticado pero desprolijo en el sentido punk: huele a sala de ensayo transpirada, no a laboratorio clínico.
Morir Saltando, es el segundo disco de la banda que se ha hecho un nombre en el Nuevo Rock Chileno. Un trabajo que comenzaron a trazar en el invierno de 2025 y recoge algún material que ya tenían y temas decididamente más cortos. En charla con Culto se explayan sobre el proceso, los cambios que operaron en su música, la experiencia de su comentado show en Lollapalooza y su primer viaje a México.
Les restaban apenas dos minutos. Diligentes, los músicos de Hesse Kassel
llevaban el registro del tiempo total que completaba su nuevo disco,
Morir Saltando. Trabajaban en Tulpa, la última canción que registraron, y
se dieron cuenta que les faltaba muy poco para completar los 45 minutos
que les requiere el vinilo. Es decir, necesitaban que el cierre de la
canción no se expandiera mucho más allá. “Pasamos por varias ideas
-recuerda el tecladista Joaquín “chapa” González-. Pero no nos gustaban
mucho. Almorzamos para relajarnos un poco y yo estaba pensando mucho en
Eclipse del Dark Side of the Moon, así como un final alto. Metí el
piano, le dimos y quedó”.
Tulpa, se grabó en abril pasado en Estudio
Palo Quemado. Las otras 5 canciones del álbum ya se habían registrado en
el mismo estudio durante enero pasado, pero los músicos sintieron que
necesitaban una canción más. Entre sus compromisos como estudiantes
universitarios, lograron hacerse un espacio y por fin, cerraron el
álbum. Un paso muy esperado; Hesse Kassel logró atención de la crítica y
el público gracias a su disco debut, La Brea (2025), el que los
posicionó como uno de los nombres claves en el Nuevo Rock Chileno,
merced a su sonido tan delicado como pesado, cruzado por la profunda voz
hablada de Renatto Olivares.
Por ello, en este segundo álbum el
sexteto iba a contar con mayor atención. Pero contrario a lo que podría
pensarse, aseguran que no sintieron presión alguna por responder a
expectativa alguna. “Yo diría que incluso fue al revés -asegura el
guitarrista Mauricio Rosas-. Lo más peludo de hacer música y estar en
una escena es justamente la pantalla que te dan. Y ya teníamos pantalla,
entonces hay que darle para adelante nomás. Uno como artista lo único
que pide es que te escuche al menos una persona. Incluso diría que este
nos salió más fácil que el primero”.
El álbum se financió con los
recursos que se hicieron gracias a su intensa agenda de directo. De
hecho, incluye material que la banda ya estaba tocando en vivo. Los fans
más enterados ya conocían temas como Pornomiseria (que data de los días
de La Brea), Mariposa y Sancho Plagio. Otras fueron compuestas en el
invierno de 2025, mientras el grupo ensayaba para su presentación en
Sala Metrónomo de agosto pasado. De hecho Pornomiseria fue la primera
que trabajaron para el nuevo disco y es la que suena más similar a lo
que presentaron en su debut; dura 14 minutos y tiene extensos pasajes
instrumentales que alternan momentos delicados y duros. “Pero de ahí en
adelante, hablamos que fueran temas más cortos, ojalá que todos los
temas sean más concisos, ya no más intros largas, ya no más outros
largas, que sea un tema y listo”, dicen.
Hubo varias razones que
confluyeron en esa decisión; la atención sobre el grupo les permitió
acceder a festivales y eventos de mejor calado, donde los tiempos son
más acotados. Los temas del primer álbum son extensos, lo que traía como
consecuencia que apenas podían tocar unas tres o cuatro canciones. “Y
hasta cierto punto, también era bien extenuante tocarlo en vivo -apunta
“Chapa” González- Tocar un tema de 10 minutos para después pasar a otro
tema de 10 minutos y otro tema de 10 minutos, además la interpretación
es delicada, hay que estar muy concentrado a las dinámicas”.
No
solo trabajaron canciones más precisas y algo más breves, también
cambiaron algunas letras. “Muchas de las canciones del disco tenían
letras muy distintas a las que quedaron -dice “Chapa”-. Me acuerdo que
para las elecciones estábamos bien pendientes, gana Kast y dijimos
‘chuta, tenemos que cambiar las letras’, ya no están las condiciones
como para cantarle a la paz y al amor, hay que decir algo”.
La
canción que tuvo más cambios fue No me puedo relajar; un composición
arrojada y visceral que originalmente se llamaba ¿Qué hay en la caja?
“Pero, a mí no me gustó el título porque pensaba al tiro en Seven, la
película de Morgan Freeman con Brad Pitt que termina diciendo “what’s in
the box”, como que no me lo podía tomar en serio por eso”, apunta
Mauricio Rosas. Con el tiempo, le cambiaron el nombre a Senda Mayor,
título que tampoco convencía del todo al grupo. Finalmente, cambio de
letra mediante, llegó al definitivo. “El cambio de nombre responde al
cambio de letra también”, agrega.
Una vez que los Hesse Kassel ya
tenían listo el disco, les faltaba aún un paso clave: el título. “Nos
faltaba incluso la portada, nos faltaba todo lo que no era la música”,
explica Rosas. Con el tiempo corriendo él pensó en una idea. “A mí me
daba vuelta la idea de hacerlo con algún refrán o alguna cosa que haga
alusión a Chile. Y por ahí escuché una expresión que a mí siempre me ha
gustado mucho que es ‘a medio morir saltando’, la encuentro muy
evocativa. Y para no ponerla entera, le pusimos Morir Saltando, que
también te evoca una imagen muy particular y creo que tiene mucho que
ver con la música que hacemos”.
La foto de portada ilustra a una
mariposa, en alusión al título de una de las canciones del disco. Con
prisma mediante, se tomó en el insectario del Parque O’Higgins y fue
trabajada por Max Nadjar y María Ignacia Adell, aunque no tiene
demasiada postproducción. “Vimos esa foto y dijimos ‘esta tiene que ser
portada, tirémosla’”, recuerda “Chapa” González.
El crecimiento le
permitió a Hesse Kassel acceder a mejores escenarios. Este año tuvieron
una comentada presentación en Lollapalooza, donde más de algún distraído
se vio sorprendido por la peculiar propuesta del grupo. “Yo llegué muy
pesimista al Lolla porque no esperaba mucho, era domingo en la tarde
además -recuerda Rosas-. Estábamos a punto de salir al escenario y desde
un costado no se veía a nadie. Después subimos y claro, ahí estaban
todos”.
Esa presentación también es recordada por una dura alocución
de Renatto Olivares contra los haters de las bandas chilenas en
internet. Una decisión gatillada como apoyo a Candelabro, quienes fueron
duramente criticados por las visuales que proyectaron en su show contra
el recién asumido presidente José Antonio Kast. “Estuvimos viendo a
Candelabro, cachamos cuando pasó todo y cuando llegamos a casa vimos que
los estaban haciendo pedazos, estaban diciendo cosas muy brígidas sobre
ellos. Ahí se volvió mandatorio decir algo”, explica “Chapa”.
Tras
el Lollapalooza, la banda tomó el avión para volar por primera vez a
México. Tuvieron una presentación sold out en el Foro Indie Rocks y al
día siguiente en Puebla. También tenían en agenda una sesión para un
canal cultural en Xochimilco que se canceló a último momento. El viaje
coincidió con el regreso a clases, por lo que González y Rosas,
compañeros en la carrera de psicología en la UDP debieron avisar a los
profesores por su ausencia. Con todo, aseguran que la experiencia fue
notable. “Fue una locura, nunca esperamos que hubiese tanta gente en el
Foro. Hasta ahora, es la tocata solos más grande que hemos tenido y es
loco pensar que fue en México, ni siquiera fue en Chile. La gente en
México es muy cariñosa, nos dieron varios regalos. Es de los recuerdos
más lindos que tengo con la banda, por lejos”.
Discazo, repito, no se lo pierdan. Y por favor, agradezcan al Mago Alberto...
Lo podés escuchar desde su espacio en Bandcamp:
https://hessekassel.bandcamp.com/album/morir-saltando
1. Pornomiseria
2. No me puedo relajar
3. El reflejo
4. Mariposa
5. Sancho plagio
6. Tulpa
Alineación:
- Renatto Olivares /Guitar, vocals, saxophone
- Luca Cosignani /Guitar, vocals
- Mauricio Rosas /Guitar
- Matthew Hopper /Bass guitar
- Eduardo Padilla /Drums, percussion
- Joaquín González /Keyboards, piano, backing vocals




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