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Escalandrum - Sesiones ION Obras de Mozart y Ginastera (2017)


Comentado en la lista de correo, Leandro trae este disco de Escalandrum, el décimo disco del genial sexteto, grabado en vivo y en bruto, con apenas un par de micrófonos y sin edición posterior, en ese apasionante deporte del riesgo que tanto nos gusta a quienes preferimos las aventuras musicales y la experimentación a las fórmulss prearmadas, obteniendo a Mozart y Ginastera pero en clave Escalandrum. Aquí, la actual vanguardia del jazz argentino.

Artista: Escalandrum
Álbum: Sesiones ION Obras de Mozart y Ginastera
Año: 2017
Género: Avant-Garde Jazz
Duración: 43:35
Nacionalidad: Argentina


Lista de Temas:
Wolfgang Amadeus Mozart:
1. Concierto para piano y orquesta No. 23 en La mayor, K. 488: Primer movimiento
2. Concierto para piano y orquesta No. 23 en La mayor, K. 488: Segundo movimiento
3. Rondo alla turca: 3er movimiento de la sonata para piano No. 11 en La mayor, K.331
4. Lacrimosa: de la Misa de Requiem en re menor, K. 626
5. Primer movimiento de la Sinfonía No. 40 en Sol menor, K. 550
Alberto Ginastera:
6. Pequeña danza (adaptación del Malambo de la Suite Estancia, op. 8)
7. Danza de la moza donosa (de las Danzas argentinas, op. 2)
8. Malambo para piano, op. 7
9. Milonga (canción del árbol del olvido, op. 3)

Alineación:
- Daniel "Pipi" Piazzolla / drums
- Nicolás Guerschberg / piano, arrangements
- Mariano Sivori / bass
- Damián Fogiel / tenor saxophone
- Gustavo Musso / alto saxophone, soprano saxophone
- Martín Pantyrer / bass clarinet




Piensan el jazz como un estilo que da libertad y sus grupos componen para resguardar lo artesanal de la música, por ello los Escalandrum amplían cada vez más sus horizontes musicales adaptando distintos géneros para crear música propia. En este disco adaptan a los compositores Wolfgang Amadeus Mozart y Alberto Ginastera al jazz argentino.
Con cuatro premios Gardel ganados junto a su banda (Mejor Álbum de Jazz y un Gardel de Oro por "Piazzolla plays Piazzolla", Mejor Álbum de Jazz por "Vértigo", Mejor Producción del Año y Mejor Orquesta de Tango por "Estaciones Porteñas") al que se le suma otro del Pipi Piazzolla Trío por "Transmutación" (Mejor Álbum de Jazz), se lanzan con otro disco integrado por obras de estos dos excepcionales compositores que fueron grabadas en el mítico estudio argentino a única toma, utilizando la técnica del inventor de la estereofonía en los años 30s. La idea de esta grabación surgió a partir de una invitación de Osvaldo Acedo (manager de Estudios ION), para conmemorar los sesenta años de la legendaria sala. Mientras que, el repertorio, nació de la sumatoria de comisiones especiales encargadas al grupo durante el año 2016: una por parte de la Fundación Konex, para que Escalandrum interprete música de Mozart en su Festival de Música Clásica; y otra a pedido del Ministerio de Cultura de la Nación, para que realice un homenaje al gran compositor Alberto Ginastera en el año del centenario de su nacimiento.
Yo al disco recién lo estoy escuchando así que no opinaré, pero les dejo algunos de los comentarios que encontré, que hay varios... Dedicado al Canario para que vea que de acá tambièn le mandamos cosas maravillosas, no solamente le mandamos a Marioneta Macri que está de gira en su país.


Por distintos motivos, el Sexteto Escalandrum es un caso paradigmático dentro de la música popular argentina. El primero es el tiempo en que se han mantenido juntos (están orillando las dos décadas) con una formación estable (en su primer disco tuvo un fugaz paso por el grupo el contrabajista Guido Martínez). El segundo es la coherencia musical que ha mantenido el sexteto, ya sea interpretando sus propias composiciones o desarrollando creativos arreglos sobre la obra de otros autores (antes de este, han grabado dos excelentes discos dedicados a la música de Astor Piazzolla). Y un tercer motivo es la continuidad que han podido darle a sus grabaciones y la importante repercusión que han logrado en el público, y no sólo en nuestro país. Conviene entonces recordar los nombres de estos notables músicos: Daniel “Pipi” Piazzolla, nieto del gran Astor, en batería, Nicolás Guerschberg en piano y responsable de todos los arreglos, Mariano Sívori en contrabajo y una línea de cañas integrada por Damián Fogel en saxo tenor, Gustavo Musso en saxos alto y soprano y Martín Pantyrer en clarón. Si bien el grupo tiende a definirse como jazzístico, algo entendible a partir de su integración y el amplio espacio que se les da a las improvisaciones en su música, es menester señalar que se perciben en Escalandrum influencias varias, aparte de jazz, que van desde los ritmos ciudadanos hasta la música académica, sin desdeñar algún toque folclórico.
Este disco responde a sendos encargos, sin que ello vaya en desmedro de la personalidad y originalidad del grupo y lo compositores elegidos en este caso fueron nada menos que Wolfgang Amadeus Mozart y Alberto Ginastera. En el caso del genio de Salzburgo, era importante ver de que manera el sexteto resolvía la aparente contradicción entre la inagotable vena melódica del músico y el gusto por la improvisación del grupo. Hay que apresurarse a señalar que los formidables arreglos de Guerschberg resolvieron con enorme solvencia esa aparente contradicción y eso se puede ya apreciar en el primer movimiento del concierto n° 23 para piano y orquesta, en el que tras la breve introducción de los vientos, el piano desarrolla la melodía para desembocar en un brillante solo de saxo soprano de Gustavo Musso, antes que el piano reaparezca en una breve cadenza. El segundo movimiento de ese concierto, el melancólico adagio, es expuesto por el piano con un gran apoyo del clarón por detrás y culmina en un solo de contrabajo. El tercer movimiento de la sonata para piano, K.331, Rondo alla turca, es una de las melodías más conocidas de Mozart y está expuesta por el clarón, antes que Fogel desarrolle un gran solo de saxo tenor y Pipi ofrezca un breve break de batería. Lacrimosa es uno de los momentos más dramáticos de la Misa de Requiem, K.626, última obra compuesta por Mozart y en ella se luce ampliamente Pantyrer, primero introduciendo el tema y luego en un brillante solo. El segmento mozartiano concluye con un arreglo del primer movimiento de la Sinfonía n° 40, su segmento más popular en ese terreno y tras la introducción de la melodía por los vientos hay dos excelentes solos de Musso en saxo alto y otra vez Pipi. La obra de Alberto Ginastera también ha dado lugar a diversas transcripciones (Emerson, Lake & Palmer, el grupo Argentos) y Escalandrum se incorpora a ese trabajo, comenzando con la Pequeña danza, adaptación del malambo de la Suite Estancia, transcripta en un enjundioso arreglo en el que se vuelve a lucir Musso en el soprano. La Danza de la moza donosa es una de las obras más conocidas de Ginastera y el lírico tema es presentado por el clarón, con un gran trabajo de los vientos y una muy buena participación de Fogel, mientras el Malambo para piano está introducido por ese instrumento y tras algunos momentos muy libres hay otro gran solo de Pipi Piazzolla. El disco finaliza con la Milonga, de la Canción del árbol del olvido, un melancólico tema que permite destacadas intervenciones de Pantyrer y Sívori. Escalandrum ha presentado otro notable trabajo, que confirma el talento de sus integrantes y las formidables virtudes de Nicolás Guersghberg como arreglador, en la que será seguramente una de las mejores ediciones discográficas del año.
Jorge García



Un disco singular lleno de belleza y sorpresas: Mozart y Ginastera son diseccionados por Escalandrum y la música emerge triunfal, en una grabación que utiliza la técnica del inventor de la estereofonía en los años '30. Un placer y un orgullo presentar esta edición del Club del Disco, que parece tener destino de clásico.
Escalandrum es un grupo flexible y amante de los desafíos. Este sexteto de amigos hace 18 años que esquiva los lugares comunes y se va tornando indefinible: la formación es la de un grupo de jazz, claramente, con su base rítmica y sus tres vientos, pero el repertorio se va ensanchando como el universo, llevándolos a galaxias cada vez más lejanas. Esa inquietud y amplitud de miras hace que le lluevan los más diversos encargos. Así fue que recientemente a la Fundación Konex se le ocurrió encargarle un concierto Mozart, y al Ministerio de Cultura de la Nación un programa en homenaje a Ginastera, aprovechando que en 2016 se celebraban números redondos de ambos compositores (260 años del nacimiento de uno y 100 del otro).
Nicolás Guerschberg, pianista y arreglador del grupo, comenzó a revisar el repertorio del austríaco para ver qué podía adaptar para sexteto, y le sacó punta al lápiz. Con buen tino, eligió dos movimientos del Concierto para piano no. 23, donde el piano ya tiene un lugar asignado, y "amplió" para el grupo el famoso Rondo alla turca, de la Sonata para piano no. 11. Además arregló el Lacrymosa del Requiem (última obra, que Mozart dejó inconclusa en su lecho de muerte) y el muy conocido primer movimiento de la Sinfonía 40, quizás el máximo desafío, en tanto es la pieza más conocida a nivel popular de las cinco, seguida de cerca por el Rondo. En el caso del compositor argentino Alberto Ginastera (1916-1984), la selección se centró en obras del primer período, todas de la época nacionalista del autor, lo que se aprecia viendo los números de opus.
Todos los arreglos potencian la calidad de los seis instrumentistas: ahí se ve la mano de Guerschberg, que no por nada toca con ellos hace tanto tiempo. Cuando todo comienza, se escucha el ride de Pipi Piazzolla y al entrar los vientos uno debe rendirse ante tanta belleza: como si Mozart se hubiera juntado con Benny Goodman o Dave Brubeck. Luego, la entrada del piano y el contrabajo nos acercan aún más a un sonido con mucho de cool jazz, y acá influye poderosamente no sólo el tipo de grupo y el toque de sus músicos, sino también el audio, que es un protagonista central de este disco que, no por nada, se llama Sesiones Ion.
No es necesario explicar a esta altura qué significa esa sala de grabación en la historia de la música argentina de los últimos 60 años. No sólo porque allí se grabaron históricos discos de monstruos sagrados de la música mundial, sino porque sigue vigente y tiene a Osvaldo Acedo, su alma, despierto y con ganas de probar nuevas cosas. O viejas, según cómo se mire... Los micrófonos son relativamente nuevos, pero la técnica utilizada para grabar, es propia de los comienzos del desarrollo del estéreo por el inglés Alan Blumlein (1903-1942): simplemente el par de micrófonos, uno sobre el otro, y alrededor el grupo de músicos tocando. Claro, no hay posibilidad de sobregrabación, ni deseos de editar nada. Ni siquiera hay mezcla. Lo que suena es lo que se grabó y, cómo se tocó, queda. No hay trucos. Acedo invitó a Escalandrum a grabar en su estudio con esta técnica, y el resultado es fantástico.
La música está viva en cada segundo de este disco, y la suma del repertorio clásico con el toque de Escalandrum lo transforma en una grabación atemporal, destinada a ser un mojón en la trayectoria del grupo. Volviendo a los arreglos, en el caso de Ginastera la apropiación quizás suene más natural por tratarse de piezas que usan ritmos nativos, pero hay que ver cómo milonguizaron la Sinfonía 40 de Mozart. No se trata de un experimento humorístico, sí quizás algo lúdico, pero luego hay espacio para la improvisación y el deleite ya es total: los sonidos, con esa mezcla de clasicismo vienés, jazz y milonga hacen que nos olvidemos ya de dónde estábamos y nos dejemos arrastrar por la música.
Una combinación de nobles elementos no podía dar como resultado sino una gran obra de arte. Disco para atesorar y escuchar cientos de veces.
Club del Disco


El sexteto Escalandrum presenta su décimo disco Sesiones ION-Obras de Mozart y Ginastera (Club del Disco, 2017), integrado por obras de estos dos excepcionales compositores que fueron grabadas en el mítico estudio argentino a única toma, utilizando la técnica del inventor de la estereofonía en los años '30. La idea de esta grabación surgió a partir de una invitación de Osvaldo Acedo (manager de Estudios ION) para conmemorar los sesenta años de la legendaria sala, mientras que el repertorio nació de la sumatoria de comisiones especiales encargadas al grupo durante el año 2016: una por parte de la Fundación Konex para que Escalandrum interprete música de Mozart en su Festival de Música Clásica, y otra a pedido del Ministerio de Cultura de la Nación para que realice un homenaje al gran compositor Alberto Ginastera en el año del centenario de su nacimiento. A casi 20 años de su nacimiento, Escalandrum refuerza con este disco el desafío de ampliar sus horizontes musicales.
En lo que respecta a Mozart, se seleccionaron dos movimientos del Concierto para Piano no. 23, y se amplió el famoso Rondo alla turca, de la Sonata para Piano no. 11. Además, se arregló el Lacrymosa del Requiem (última obra, que Mozart dejó inconclusa en su lecho de muerte) y el muy conocido primer movimiento de la Sinfonía 40. En el caso del compositor argentino Alberto Ginastera, la selección se centró en obras del primer período, todas de la época nacionalista del autor, lo que se aprecia viendo los números de opus.
Los arreglos, a cargo del pianista Nicolás Guerschberg, potencian la calidad de estos seis instrumentistas de excepción. Cuando todo comienza, se escucha el ride de Pipi Piazzolla y al entrar los vientos, uno debe rendirse ante tanta belleza: como si Mozart se hubiera juntado con Benny Goodman o Dave Brubeck. Luego, la entrada del piano y el contrabajo nos acercan aún más a un sonido con mucho de cool jazz, y en este punto influye poderosamente el audio, que es un protagonista central de este disco el cual, no por nada, se llama Sesiones Ion. Esta sala, donde se grabaron históricos discos de monstruos sagrados de la música mundial, sigue activa y vigente comandada por Osvaldo Acedo, su alma, despierto y con ganas de probar nuevas cosas. Los micrófonos son relativamente nuevos, pero la técnica utilizada para grabar es propia de los comienzos del desarrollo del estéreo por el inglés Alan Blumlein (1903-1942): simplemente el par de micrófonos, uno sobre el otro, y alrededor el grupo de músicos tocando. No hay posibilidad de sobre-grabación, ni deseos de editar nada. Ni siquiera hay mezcla. Lo que suena es lo que se grabó y cómo se tocó, queda. No hay trucos. Acedo invitó a Escalandrum a grabar en su estudio con esta técnica, y el resultado es fantástico.
Escalandrum lleva dieciocho años de trayectoria con su formación original, más de cuarenta países recorridos y diez discos editados. Verdaderos embajadores de la música argentina en el mundo, poseen un gran reconocimiento de prensa y público, tanto por su original sonoridad como por su poderosa actitud en el vivo. Sus integrantes son aclamados músicos con importantes carreras en su haber: Daniel “Pipi” Piazzolla en batería, Nicolás Guerschberg en piano, Mariano Sívori en contrabajo, Gustavo Musso en saxo alto y soprano, Damián Fogiel en saxo tenor y Martín Pantyrer en clarinete bajo y saxo barítono. Escalandrum fue distinguido en 2002 como grupo revelación por los diarios Clarín y La Nación, y en 2005 por la Fundación Konex como una de las cien figuras más destacadas de la última década de la Música Popular Argentina. En 2008 fue el grupo invitado de Dave Holland en nuestro país. En 2010 realizó varias giras internacionales y fue el primer artista argentino invitado a participar del Bridgestone Music Festival de San Pablo, Brasil. En 2011 fue nominado al Grammy Latino compartiendo terna con Chick Corea y Al Di Meola. En 2012 fue ganador del Premio Gardel de Oro (máxima distinción de la industria musical argentina) y del Premio Gardel al Mejor Album de Jazz (por su anterior disco “Piazzolla plays Piazzolla”). En 2014 tocaron junto al ex Megadeth Marty Friedman y en 2016 presentaron el disco “3001”, grabado junto a Elena Roger.
Boletin Folklore


Sesiones ION, de Escalandrum, es, probablemente, el proyecto más ambicioso hasta ahora encarado por el elogiado sexteto que lidera Pipi Piazzolla. Lo más curioso es que no fue pensado originalmente como un disco. En realidad, son dos proyectos hechos a pedido que luego terminaron transformándose en un CD.
En la lámina interna se indica que el programa de Mozart fue comisionado por la Fundación Konex, para su Segundo Festival de Música Clásica (Dino Saluzzi realizó un trabajo similar), y que el de Ginastera fue un encargo del Ministerio de Cultura de la Nación como parte de la conmemoración del centenario del nacimiento del compositor argentino.
Tanto de uno como de otro hay obras bastante conocidas. El tercer movimiento de la Sonata para piano K.331 sin duda es el más famoso de esa obra. Igual de conocidos son los dos primeros de la Sinfonía N° 40 o la "Lacrimosa" del Réquiem. Con Ginastera esto se repite. La elección está centrada en obras de las más "folklóricas" de su catálogo. El programa tiene piezas del ciclo Danzas argentinas y de la suite Estancia. (Sólo como ejemplo, de las tres danzas argentinas, la de la "Moza donosa" es la más difundida e interpretada.)
La versión de Escalandrum de estos dos programas es libre (o casi), por eso la escucha y cualquier análisis posterior deben tener ese mismo objetivo. Que cada uno tenga la libertad de escucharlo, aceptarlo o rechazarlo. Éstas serán sólo algunas acotaciones de quien ya escuchó el disco.
Recontextualizar la música tiene un riesgo y el resultado queda librado al gusto de cada oído. Cuanto más se acerca al original mozartiano, más costoso es para este grupo convencer con su versión. Cuanto más se aleja, entra en un terreno jazzístico donde las pautas son otras; por lo tanto, el juego es más fluido.
No resulta fácil determinar cuál fue la intención de Escalandrum para cada obra. Lo mejor del grupo está en esas escapadas a la improvisación, no en la exposición de melodías famosas ni en la búsqueda del espíritu de las obras de Mozart ("Lacrimosa" es parte de algo tan programático como una misa réquiem, que ya es un sentimiento en sí misma y que pierde su condición ante cualquier otro intento interpretativo).
Otro universo totalmente distinto es el de Ginastera porque allí se nota que el grupo se siente cómodo. Esta segunda parte del disco es la más interesante. Vale la pena escuchar cómo suena el nacionalismo de Ginastera desde la óptica de un grupo de jazz del siglo XXI, uno de los mejores, más sólidos y originales de estas latitudes. La escucha podrá sorprender a más de uno. Y ésa es una de las características de este gran sexteto.
Párrafo aparte para la grabación. Por un lado, no parece acertada la decisión de grabar en vivo porque la mayoría de las músicas de Mozart requieren una precisión y articulación a las que los intérpretes de música clásica están acostumbrados, pero los de la popular, no. El entrenamiento del trabajo en orquestas es otro y, excepto un movimiento de la sonata para piano, todo el programa Mozart es orquestal.
Por otro, sí resulta un acierto cuando todo suena fluido y con swing porque el tipo de registro que hizo Osvaldo Acedo, con apenas un par de micrófonos y sin edición posterior, adquiere una calidez que parece insuperable.
En conclusión, con este disco el sexteto salió empatado.
Mauro Apicella


Desde el encargo de Ptolomeo II a los 70 sabios de Alejandría para que el Antiguo Testamento pudiese leerse en griego, la traducción de textos es una discusión en perpetuo movimiento. No se habían inventado las mesas de café, las academias ni las cátedras universitarias y ya había agarradas acerca de las proporciones entre obediencia, libertad y creatividad que podrían estimular y legitimar una traducción. Hablando de música, la traducción y sus posibilidades –con más propiedad, la transcripción– ha sido fuente pródiga de nuevas obras. Los vihuelistas españoles del Renacimiento tomando a los polifonistas flamencos, Bach transcribiendo a Bach y, más acá en el tiempo, los estatutos de las tradiciones oral y escrita que se entreveran, podrían ser ejemplo de las maneras en que la idea de obra se balancea entre la certeza del texto y los azares de la interpretación. Idea que se ha tensado hasta llevar a pensar que interpretar ya es traducir, y en todo caso la literalidad no es sino una invención.
Sobre algunas de estas ideas, Escalandrum acaba de publicar Sesiones ION. Obras de Mozart y Ginastera, un disco con estimulantes lecturas de obras del genio de Salzburgo y el maestro argentino. Se trata del resultado de dos sesiones en el mítico estudio de la calle Hipólito Irigoyen, con la dirección técnica del también mítico Osvaldo Acedo, que utilizó dos micrófonos de cinta Royer 121 según la técnica de Alan Blumlein, precursor en la década de 1930 de lo que más tarde se llamó “estéreo”.
¿Quiénes son Mozart y Ginastera para Escalandrum? En principio una fuente, claro, que Daniel Pipi Piazzolla (batería), Nicolás Guerschberg (piano y arreglos), Damián Fogiel (saxo tenor), Martín Pantyrer (clarinete bajo), Gustavo Musso (saxo alto y soprano) y Mariano Sívori (contrabajo) proyectan más allá de las notas traducidas o, hablando de jazz, de lo que podía ser el Rhythm changes para los músicos del bebop.
En la equilibrada combinación entre individualidad y grupo, Escalandrum logra una obra sobre la obra, se desprende con personalidad de las fuentes que no dejan de ser evidentes. Así, en una “traducción poética”, la música de Mozart y Ginastera son poco más que los planos que conducen a la música de Escalandrum.
Dos momentos del Concierto para piano y orquesta en La mayor K488, el tercer movimiento de la Sonata para piano N°11 en La mayor K331 –el conocido Rondó alla turca–, el Lacrimosa del Requiem K626 y el primer movimiento de la Sinfonía n°40 en Sol menor K550, son las piezas elegidas de Mozart. En general abordadas con una contención por momentos demasiado respetuosa –como si de la tradición escrita se hubiese transcripto también el proverbial “miedo al error” que el jazz no conoce–, en el Mozart de Escalandrum los pasajes más interesantes podrían encontrarse en las excursiones solistas. Así es como en el momento más irreverente de esta parte del disco, el Rondó alla Turca, los ritmos irregulares y el amplio espacio para solos se acercan maravillosamente al aura mozartiana sin renunciar a la identidad de una formidable banda de jazz de estos tiempos.
En este sentido, el encuentro con Ginastera, con su producción más temprana, la del nacionalismo objetivo, resulta más franco. Las adaptaciones del Malambo del ballet Estancia Op.8, la encantadora Danza de la moza donosa –la segunda de las Danzas argentinas Op.2–, el Malambo para piano Op.7 y Canción del árbol del olvido Op.3, funcionan mejor, traducen con propiedad los humores de la música de Ginastera, sus honduras y ligerezas y en la ejecución dejan su propio sello.
La música del disco deriva de trabajos que habían sido oportunamente encargados a Escalandrum –que ya había realizado una operación similar sobre la música de Astor Piazzolla–, y que fueron presentados por el sexteto el año pasado. Lo de Mozart fue para Segundo Festival de Música Clásica de la Fundación Konex y lo de Ginastera fue un encargo del Ministerio de Cultura de la Nación, como parte de la conmemoración del centenario de su nacimiento. Son estos los desafíos que caracterizan a Escalandrum, y que más allá de gramáticas y estilos hacen propio un rasgo esencial de cualquier música que aspire a la trascendencia: el riesgo.
Santiago Giordano


Cuando en 2003 editaron Sexteto en movimiento –y más aún, cuando la primera pieza, “Movimiento para Sexteto”, empezaba a sonar– ya la cosa quedaba bien clara: ese organismo que formaban (¡y forman desde hace dieciocho años!) Daniel Pipi Piazzolla en batería, Nicolás Guerschberg en piano y arreglos, Mariano Sívori en contrabajo, Damián Fogiel en saxo tenor, Martín Pantyrer en clarinete bajo y Gustavo Musso en saxo alto y soprano nunca iba a quedarse quieto.
Estas Sesiones Ion involucran varias cuestiones singulares. Por un lado, celebrar los sesenta años de uno de los estudios de grabación más emblemáticos del país y utilizar una primigenia técnica estereofónica, en tomas directas, sin sobregrabar, editar ni mezclar en post-producción. Por otro lado, el registro de dos repertorios comisionados por la Fundación Konex y el Ministerio de Cultura de la Nación: uno dedicado a Mozart y otro a Ginastera.
Y es aquí donde no quedan dudas de la excelencia del grupo. La brillante manera en la que los vientos traman lo que, como acompañamiento, hace la mano izquierda de un instrumento de teclado en el Segundo Movimiento del Concierto para piano y orquesta No 23; cómo se pasan el memorable motivo del Rondo alla turca para, después, transformar los trinos mozartianos en redobles de una precisión impecable en los parches y platillos de Piazzolla; la belleza “tanguera” que destilan del Lacrimosa.
De Ginastera se toman algunas obras del periodo nacionalista, con una poderosa versión de “Malambo para piano” –aquí Piazzolla se calza las botas en las manos para levantar polvareda–, una “Danza de la moza donosa” que crece, dulce y melancólica y el arrullo final de “Milonga”.
Nicolás Russo

Espero que lo disfruten como se debe!




Comentarios

  1. Antes de que pregunten, aquí no hay links de descarga. Cómprense el disco, nosotros se los presentamos, hasta ahí llagamos.

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  2. Gracias Moe por la dedicatoria, acabo de ver esto ahora, me pondría a leerlo ahora mismo, pero la emoción por la venida a España de tu presidente nubla mi vista, jaja. Un abrazo!

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  3. Son muy buenos. Mucha gente brillante y creativa en Argentina.

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OdraReg - God's Garden (2004)

Otro proyecto creado por uno de los músicos de la legendaria banda venezolana Témpano, y con eso ya digo bastante. Seguimos con nuestra sección de progresivo latinoamericano que tenemos mucho y muy bueno para presentarles, ahora con un disco de una banda venezolana, registro publicado en Francia por el sello Musea en un efectivo cóctel de sinfonismo, psicodelia, jazz-rock y experimentación electrónica. La verdad, conocía de la existencia de este trabajo pero nunca había tenido oportunidad de escucharlo, y ahora aterriza en el blog cabezón. El sonido de esta banda es asombroso, y su música también, es dinámica, viva, aventurera, atomporal y muy personal, con un toque latino indefinible. ¡Simplemente tremendo! Si querés asombrarte con algo, te invito a que conozcas este tremendo proyecto que lamentablemente solo ha sacado un solo disco, así que hay que disfrutarlo y sacarle el jugo. Es lo que hay... Artista: Odra Reg Álbum: God's Garden Año: 2004 Género: Jazz rock progresivo...

Serú Girán - La Grasa de las Capitales (Edición 40 Aniversario) (1979 / 2019)

Esta edición especial tiene su lanzamiento digital hoy, y nosotros no podíamos dejar de mencionarlo. Un disco bien para que aparezca en el blog cabezón un viernes. Porque no es una versión cualquiera, porque salió hoy mismo, porque es una gran sorpresa tenerlo aquí y porque lo trae el Mago Alberto.  A partir de la recuperación del histórico catálogo discográfico de Music Hall, realizada por el Instituto Nacional de la Música (INAMU), y con un minucioso trabajo de producción que incluyó la remasterización del sonido desde cintas, restauración de arte de tapa e inclusión de un insert con fotos originales nunca antes vistas, se lanza a 40 años de su publicación una edición especial de "La Grasa de las Capitales", segundo disco del legendario Serú Girán. Con la idea de escuchar cada vez mejor estas obras que traspasan el tiempo, es que anunciamos estas cosas maravillosas que van saliendo, y es que así se vive la mejor música en el blog cabezón. Artista: Serú Girán Álbum: ...

Mojo Pojo - Mojo Pojo (2010)

Ya que estamos reviviendo parte de la mejor música venida de Venezuela, ahora recordamos a Mojo Pojo, llenos de virtuosismo y pirotecnia, este fue su primer disco y ya lo habíamos presentado hace años atrás. Música pretenciosa, dinámica, colorida, muchos temas instrumentales, fueron teloneros de Yes y Jethro Tull, y han hecho la delicia de sus seguidores. Aquí, el disco homónimo de una banda que les recomiendo que conozcan. Para que vayan teniendo mucho para escuchar en este fin de semana, revivimos una buena banda con nombre raro que lanzó su disco homónimo en el 2010, donde la banda combina el jazz, diferentes tendencias de rock muy potentes, la música progresiva y hasta algunas pinceladas experimentales producto de su libertad creativa, siendo quizás una de las bandas más originales dentro de la movida musical en Venezuela, con un estilo difícil de etiquetar. Otro de los discos desconocidos que damos a divulgar  acá en el blog cabeza, y por cierto, son cosas que no vas a encontr...

Ideario del arte y política cabezona

Ideario del arte y política cabezona


"La desobediencia civil es el derecho imprescriptible de todo ciudadano. No puede renunciar a ella sin dejar de ser un hombre".

Gandhi, Tous les hommes sont frères, Gallimard, 1969, p. 235.