Ir al contenido principal

El Último Unicornio de Arturo Meza

Recientemente apareció "El último unicornio" (Ala Ediciones), libro cuyo objetivo, escribe su autor Mario Alquicira, es "detenerse en la obra de Arturo Meza". Se trata de un trabajo que en 450 páginas busca abarcar la obra musical, literaria y pictórica de uno de los músicos más elusivos del rock mexicano y que, confiesa Alquicira, cuando sentía tenerlo "se me volvía a escapar". A pesar de la volatilidad del músico y el personaje, el texto rastrea al compositor desde sus inicios en el rock progresivo y en la experimentación, hasta algunos de sus más recientes trabajos sonoros. Saca a la luz la vena pictórica del guitarrista y se detiene a explorar la abundante producción literaria de este nativo de Michoacán.



Por David Cortés

El lanzamiento de El último unicornio coincidió con el concierto del 21 de mayo pasado en el Teatro Metropolitan, en el cual Arturo Meza celebró 45 años de trayectoria, acompañado de muchos amigos con quienes ha tocado durante ese periodo. Acordes y desacordes conversó brevemente con Mario Alquicira, a propósito de este interesante aporte a la bibliografía del rock que se hace en México. 

¿Qué te atrajo en la persona, en la música de Arturo Meza, que te llevó a trabajar en El último unicornio?
La primera vez que vi tocar a Meza fue en marzo de 1992. Yo tenía escasos 15 años. Me impactó sobremanera escuchar el tema “Ayunando entre las ruinas”. Fue como una impronta. Previamente, en 1989, había caído en mis manos un cassette grabado que tenía, de un lado, Sin título y del otro 70 centavos. Aunque lo escuchaba con regularidad, no fue sino a partir de ese concierto que empecé a interesarme por conseguir sus discos originales y seguirle la pista. La única manera de enterarse de sus presentaciones era acudir semanalmente al Tianguis Cultural del Chopo o estar pendiente de escuchar en sus conciertos el anuncio de los siguientes. Después, tuve la oportunidad de establecer trato directo con él y conocerlo más de cerca. Sin duda, su música y su poesía constituyeron una influencia determinante en mi formación humana y en la consolidación de mi identidad. Mientras los chicos de mi edad se entusiasmaban por los grupos de rock en inglés, yo me sentía cada vez más atraído por el rock mexicano subterráneo que había conocido gracias a la estación de radio Espacio 59. Anhelaba convertirme en músico y comencé mis lecciones de guitarra con Jarris Margalli, quien acababa de grabar su segundo disco con Mistus, titulado precisamente Eternamente subterráneo. Empezamos a prestarnos discos de rock mexicano y a acrecentar nuestras respectivas colecciones. Así nació la idea de publicar un fanzine llamado Con los pies sobre la tierra, una de cuyas secciones era la referente a algunos discos clásicos de rock nacional subterráneo de diferentes épocas y estilos. En esa selección de la extensa lista de discos resaltaban 70 centavos, Réquiem, Ayunando entre las ruinas, Para un compa y En el monte de los equinoccios, todos ellos de Arturo Meza. Puede decirse que el antecedente directo de El último unicornio fue ese fanzine, cuyo primer y único número apareció en octubre-noviembre de 1992.

Hace siete años editaste Los otros dioses ocultos, una “radiografía espiritual” de Jarris Margalli, ¿cómo lograste enfocarte al mismo tiempo en dos temas si no distintos sí difíciles?
No me asumo como biógrafo ni como historiador. No he hecho más que aportar el hilo para unir el amasijo de datos. Para tal efecto, me di a la tarea de leer una gran cantidad de biografías (no sólo de músicos sino de personajes históricos en general) y ver muchos rockumentales. Los libros biográficos cumplen una función principal: penetrar en la vida del otro mediante una voz narrativa que proporcione ciertas minucias y detalles de la persona en cuestión. Es una forma de acercamiento al otro, algunas veces sujetos desconocidos, otras conocidos. En ambos casos, el propósito es resaltar la memoria como facultad humana. Tanto la biografía de Margalli como la de Meza pretenden rescatar una parte de la documentación de la historia del rock en México mediante testimonios. Se trató de una ambiciosa iniciativa que buscó recopilar y difundir los archivos hemerográficos, fonográficos y fotográficos olvidados en relación con tales artistas. 

¿Qué fue lo más difícil de trabajar en este libro? En la introducción comentas que cuando sentías que ya lo tenías atrapado, se te volvía a escapar.
De pronto, me di cuenta de la gran abundancia de material que había reunido a lo largo de los años y de la necesidad de sistematizar toda esa información. En cierta medida, el libro se fue escribiendo solo; había que irle dando forma y estructura nada más. Lo más difícil fue tratar de abarcar la totalidad de la obra (musical, literaria y pictórica); empresa prácticamente imposible, tratándose de un autor tan prolífico como él. En algún punto tuve que hacer un corte. El confinamiento obligado por la pandemia me permitió concentrarme y dedicar un buen número de horas al proyecto. Mi actividad laboral (como docente y psicoterapeuta) migró además a lo virtual, pudiendo maximizar tiempos. Arturo se caracteriza por ser elusivo y huidizo, por lo que aprovechaba los momentos en que venía a Ciudad de México para acercarle el manuscrito y conocer sus impresiones. De su puño y letra hizo precisiones, correcciones y añadidos, lo cual me estimuló para seguir adelante. Antes de su concierto sinfónico en Toluca, el 28 de noviembre de 2021, leyó el último borrador. “Está increíble tu libro, felicidades”, me escribió. Entonces supe que habían valido la pena todos esos años de esfuerzo y dedicación. La enorme dificultad para conseguir editorial y que ésta se tomara en serio el proyecto para que el libro se publicara, distribuyera y difundiera, me llevó a contactar a Ala Ediciones que ya tenía en su haber dos títulos publicados de la colección “Rock para leer”, el primero de ellos autoría de Piro Pendás, líder de Ritmo Peligroso y conductor del podcast Cómo está la banda. Fue él precisamente quien me recomendó a la editorial.

Cuentas que durante 15 años tuviste en mente la idea de escribir la vida de Arturo Meza, ¿cuándo te decidiste, cuánto tiempo te llevó acabar el proyecto?
Entrevisté a Meza por primera vez en 1992, en la casa donde vivía en la colonia Vértiz Narvarte, a propósito del fanzine ya mencionado. En esa época, estaba produciendo el cassette doble A la siniestra del padre y terminando de escribir Ansina como endenantes, su primera novela. Muy amablemente me recibió y me concedió una hora de su valioso tiempo. En ese momento no imaginaba todavía que me convertiría en su biógrafo, sólo tenía la convicción de haber sostenido una conversación memorable (aún conservo aquella grabación). En diciembre de 2011 lo entrevisté por segunda vez, cámara de video en mano, en su casa de Guáscaro, Michoacán. Para ese entonces, ya estaba decidido a emprender el proyecto biográfico, para lo cual lo primero que hice fue una cronología. En esa ocasión, tuve también oportunidad de visitar a Lieto Bozz en su casa de Tingüindín, uno de los informantes clave para armar las piezas del rompecabezas. Con Los otros dioses ocultos me di cuenta de que el leitmotiv era el rock mexicano y Margalli el hilo conductor. De igual forma, en El último unicornio la figura de Meza era al mismo tiempo un pretexto para realizar un recorrido por los momentos importantes en la historia del rock nacional, con testimonios de sus protagonistas. De ahí que me diera a la tarea de entrevistar a gente como Carlos Alvarado, Luis Pérez-Ixoneztli, Walter Schmidt, José Luis Fernández Ledesma, Arturo Romo, Luis Álvarez “El Haragán”, Rafael Catana, Ana de Alba, los integrantes del grupo Tribu, etcétera.  Años más tarde, en abril de 2016, por medio de su hijo Giel, recibí la invitación para presentar su libro The End en el Teatro Bar El Vicio. Para ese entonces, ya había empezado a escribir El último unicornio. Luego, en otra presentación de The End realizada en Cuernavaca, en mayo de 2018, en el marco del I Congreso Internacional del Centro de Estudios de la Cultura “De guerra y muerte”, le di a leer el primer borrador. En estricto sentido, me llevó seis años escribir El último unicornio, pero es el resultado de los más de 30 años que he dedicado a seguir a Meza.

Procuras hacer un recuento profundo de la totalidad de Arturo Meza y si bien su obra discográfica y literaria es más o menos conocida, su obra pictórica es desconocida. Personalmente, ¿cuál de esas tres facetas ejerce una mayor fascinación en ti?
Como cualquier artista, Arturo Meza no puede ser entendido a cabalidad sin cada una de las facetas que lo conforman. La investigación que realicé durante todos estos años me sirvió, en primer lugar, para desentrañar yo mismo los misterios que me intrigaban en torno a su vida y obra. Si bien el enigma no fue del todo despejado, me sirvió para llenar muchas de las lagunas existentes. Hay un fenómeno muy curioso entre sus seguidores: quienes gustan de su música casi no han leído su obra literaria (porque no les gusta, no la conocen o no la entienden) y viceversa: los que se adentran en la lectura de sus novelas lo consideran más un literato que un músico. Otro fenómeno digno de análisis es el que se refiere a su pasado experimental e instrumental: la vertiente progresiva de Meza parece no interesar a sus fans, como si se tratara de otro artista. Desde luego, existen sus excepciones. Por eso considero que el Meza-pintor es indisociable del Meza-músico y del Meza-escritor. Respecto a su obra pictórica, lamento no haber podido adquirir más que una de las piezas, el resto de sus cuadros (como se lee en el libro) lo destruyó.

Al terminar el libro, ¿cambió tu perspectiva acerca del trabajo de Arturo Meza?
Lo pude conocer más de cerca, su lado humano. Como se ve en el libro, no es un ser exento de contradicciones. Tiene un temperamento de artista y puede llegar a ser muy radical. Lo más difícil fue mesurar mis apreciaciones, para evitar delatarme como un admirador incondicional. En el epílogo lo digo, citando a Freud: el mayor riesgo del biógrafo es ver a su personaje como un héroe idealizado. 

Finalmente: todo creador, al finalizar un trabajo, encuentra algunos detalles que le hubiera gustado omitir o resaltar, ¿hay algo en El último unicornio que te gustaría cambiar?
Hay muchos talentos que se conjugan en esta obra: el collage de la artista plástica boliviana Antagónica Furry, la pintura de Adrián Monsiváis, la fotografía de Armando Velasco y Fernando Aceves, la caricatura de Jorge Flores Manjarrez, la pluma de Federico Arana, José Xavier Návar, Javier Hernández Chelico, etcétera. Hubo mucha gente que se fue sumando al proyecto de manera desinteresada y entusiasta. Al final, este libro ya no es mío ni de Meza, le pertenece a la historia. Sólo el tiempo lo dirá. A lo largo del proceso me cuestioné varias veces si debía esperar a ver concluida la obra de Meza (en el dado caso de que yo lo sobreviviera) para publicar el libro y que éste fuera póstumo. Me decidí por hacerlo en vida de él, asumiendo los posibles riesgos que eso conlleva, uno de los cuales es que Arturo no estuviera conforme con el producto final. Después de todo, nadie hubiera contado su vida mejor que él mismo. Aun así, lo hice. Pienso que hubiera sido peor quedarme con la duda acerca de qué hubiera pasado. A fin de cuentas, el propósito principal era el de hacer un merecido reconocimiento a su labor artística y creo firmemente que los homenajes deben hacerse en vida. Así es que no me arrepiento.


David Cortés


Comentarios

Lo más visto de la semana pasada

Le Orme - Uomo Di Pieza (1972)

LightbulbSun nos trae un clásico del rock progresivo italiano. A ver; si hay un momento en el que el rock progresivo italiano dejó de mirar de costado a los británicos para patear la puerta con una personalidad propia, apabullante y rebosante de romanticismo mediterráneo, es este. Editado en 1972, "Uomo di Pezza" no es solo el disco más emblemático de Le Orme, sino la piedra basal indiscutida de ese movimiento, donde la melodía popular se cruza con las estructuras clásicas sin perder jamás el pulso sanguíneo ni la dulzura y romanticismo. Una de las audacias de este disco es la total ausencia de guitarras eléctricas, acá no vas a encontrar riffs pesados ni solos de distorsión desenfrenada; todo el peso armónico y el muro sónico recae sobre un arsenal de teclados analógicos deslumbrantes entrelazados con melodías acústicas y el bajo melódico. Los arreglos de cámara y la polifonía vocal demuestran una precisión quirúrgica, logrando que un formato de trío suene con la densidad, e...

Sonar - Three Movements (2023)

Ya presentamos al elegante y excelso guitarrista Stephan Thelen y mencionamos que Sonar es su banda principal, y este es un discazo que se alzó como uno de los mejores discos del 2023, al menos eso es lo que dicen los muchachos de Progarchives. Rock In Opposition, Avant-Prog, Math Rock y Experimental, concebido y compuesto por Sonar, con la participación de David Torn (Tori Amos, Bill Bruford, Tony Levin, David Sylvian, Michael Shrieve, Steve Roach, Don Cherry y un largo etcétera) en arreglos improvisaciones  y J. Peter Schwalm (compositor alemán muy relacionado con el trabajo de Brian Eno, además de componer música electrónica y ambiental para cine, teatro, radio, ballet y otro largo etcétera) y otro músicos adicionales que aportan lo suyo para crear tres movimientos basados en la matemática aplicada a lo rítmico, que crea un verdadero ritual sonoro, ideal como para empezar la semana, que aunque sea corta, la llenaremos de música y de buenas vibras. No pueden dejarlo pasar, más ...

Los 100 Mejores Álbumes del Rock Argentino según Rolling Stone

Quizás hay que aclararlo de entrada: la siguiente lista no está armada por nosotros, y la idea de presentarla aquí no es porque se propone como una demostración objetiva de cuales obras tenemos o no que tener en cuenta, ya que en ella faltan (y desde mi perspectiva, también sobran) muchas obras indispensables del rock argento, aunque quizás no tan masificadas. Pero sí tenemos algunos discos indispensables del rock argentino que nadie interesado en la materia debería dejar de tener en cuenta. Y ojo que en el blog cabezón no tratamos de crear un ranking de los "mejores" ni los más "exitosos" ya que nos importa un carajo el éxito y lo "mejor" es solamente subjetivo, pero sobretodo nos espanta el concepto de tratar de imponer una opinión, un solo punto de vista y un sola manera de ver las cosas. Todo comenzó allá por mediados de los años 60, cuando Litto Nebbia y Tanguito escribieron la primera canción, Moris grabó el primer disco, Almendra fue el primer ...

Quetango Quartet - Postango (2006)

Una joyita canadiense-argentina que mezcla el tango con la música de cámara, el jazz y tiene una pizca del clásico rock progresivo setentero, aunque esto ni por casualidad puede tratarse dentro de los parámetros del rock. . Este trabajo discográfico destaca por su propuesta de vanguardia, donde las ciudades de Quebec y Buenos Aires se descubren mutuamente a través de una sofisticada fusión de jazz contemporáneo, música de cámara y tango instrumental. El álbum recibió un gran reconocimiento crítico y fue nominado al prestigioso premio canadiense ADISQ en la categoría de Álbum Instrumental del Año. Esa introducción sirve solamente para aquellos distraídos que no sepan que cosas como estas están disponibles en el blog, como tantas maravillas que pueblan nuestro catálogo cabezón. Que lo disfruten!. Artista:  Quetango Quartet Álbum: Postango Año: 2006 Género: Tango, Progressive fusion, avantchamber Nacionalidad: Canada (Quebec) & Argentina Duración: 42:19 min Y vamos c...

Ergo Sum - Ergo Sum (1997)

Si hay un rincón de Sudamérica donde la potencia instrumental del progresivo supo reinventarse con una personalidad arrolladora en los noventa, ese es Chile. Vamos a recordar un disco imposible de conseguir hoy en día, un buen álbum de prog folk (muy al estilo Jetro Tull pero más pesado), un álbum es recomendable ya que combina la fusión, el folk, los ritmos latinos, el heavy y el sinfonismo de manera ágil y sólida, es que éste es un álbum que a pesar de su corta duración dejó grabado un progresivo de amplio espectro, pero con flautas traversas y percusión además de los típicos instrumentos de rock, y sin recurrir al tradicional colchón de teclados que suele dominar el género, este quinteto construye un sonido robusto, filoso y profundamente original, y con una guitarra que lidera el timón con solos pirotécnicos y una pegada filosa que por momentos dialoga con la escuela de los grandes violeros del virtuosismo. Muy buen disco que deberían conocer, una inyección de energía que te sacude...

Dave Bainbridge - To The Far Away (2021)

Otro de nuestros discos casi desconocidos y muy recomendados, ahora vamos a recordar un disco verdaderamente hermoso y emotivo inspirado en las consecuencias de la pandemia, más de 70 minutos de pura magia, y uno de los mejores discos que han salido en el 2021 (y si no me creen a mí, miren el puntaje que tiene en Progarchives , que raya en la perfección). 13 temas memorables, que realizan una combinación de estilos tremenda, algo que verdaderamente es una de las características de lo que denominamos "música progresiva", pero que en algunos casos lo hacen tan pero tan bien que casi deberían crear una denominación nueva, como en este caso (bueno, eso le pasó a Magma cuando definieron su música como "Zeuhl", aunque hay muchísimos otros casos donde debería haber pasado lo mismo). El señor Dave Bainbridge es un virtuosísimo multi-instrumentista que se encarga de casi todo (la revista "Prog" lo incluyó como uno de los mejores guitarristas, luego de Steve Hackett...

Los Barrocos - Sin Tiempo Ni Espacio (1974)

Este disco también lo había publicado hace muchísimo tiempo y ahora reaparece para que lo descubra mucho cabezón novato y desprevenido. Básicamente, Los Barrocos fueron un grupo que mezcló la música clásica con el rock, al punto de tener en su repertorio temas de rock pesado y otros de música de cámara. Y esta es otra casi desconocida banda argentina que tocaba rock con mezcla de música de cámara con la inclusión de violines, fue un proyecto muy interesante por cierto. Formados en 1970 y enrolados en el sonido progresivo de aquellos años, tuvieron muy buenos temas e hicieron muchos recitales, pero debido al desgaste de luchar con las discográficas, que derivaron en diferencias internas, el grupo terminó por disolverse y hoy está casi olvidado, injustamente. En este pequeño espacio los venimos a recordar, a ellos y su música. Que lo disfruten. Artista: Los Barrocos Álbum: Sin tiempo ni espacio Año: 1974 Género: Rock psicodélico Nacionalidad: Argentina Una gran oportunidad pa...

OdraReg - God's Garden (2004)

Otro proyecto creado por uno de los músicos de la legendaria banda venezolana Témpano, y con eso ya digo bastante. Seguimos con nuestra sección de progresivo latinoamericano que tenemos mucho y muy bueno para presentarles, ahora con un disco de una banda venezolana, registro publicado en Francia por el sello Musea en un efectivo cóctel de sinfonismo, psicodelia, jazz-rock y experimentación electrónica. La verdad, conocía de la existencia de este trabajo pero nunca había tenido oportunidad de escucharlo, y ahora aterriza en el blog cabezón. El sonido de esta banda es asombroso, y su música también, es dinámica, viva, aventurera, atomporal y muy personal, con un toque latino indefinible. ¡Simplemente tremendo! Si querés asombrarte con algo, te invito a que conozcas este tremendo proyecto que lamentablemente solo ha sacado un solo disco, así que hay que disfrutarlo y sacarle el jugo. Es lo que hay... Artista: Odra Reg Álbum: God's Garden Año: 2004 Género: Jazz rock progresivo...

Serú Girán - La Grasa de las Capitales (Edición 40 Aniversario) (1979 / 2019)

Esta edición especial tiene su lanzamiento digital hoy, y nosotros no podíamos dejar de mencionarlo. Un disco bien para que aparezca en el blog cabezón un viernes. Porque no es una versión cualquiera, porque salió hoy mismo, porque es una gran sorpresa tenerlo aquí y porque lo trae el Mago Alberto.  A partir de la recuperación del histórico catálogo discográfico de Music Hall, realizada por el Instituto Nacional de la Música (INAMU), y con un minucioso trabajo de producción que incluyó la remasterización del sonido desde cintas, restauración de arte de tapa e inclusión de un insert con fotos originales nunca antes vistas, se lanza a 40 años de su publicación una edición especial de "La Grasa de las Capitales", segundo disco del legendario Serú Girán. Con la idea de escuchar cada vez mejor estas obras que traspasan el tiempo, es que anunciamos estas cosas maravillosas que van saliendo, y es que así se vive la mejor música en el blog cabezón. Artista: Serú Girán Álbum: ...

Mojo Pojo - Mojo Pojo (2010)

Ya que estamos reviviendo parte de la mejor música venida de Venezuela, ahora recordamos a Mojo Pojo, llenos de virtuosismo y pirotecnia, este fue su primer disco y ya lo habíamos presentado hace años atrás. Música pretenciosa, dinámica, colorida, muchos temas instrumentales, fueron teloneros de Yes y Jethro Tull, y han hecho la delicia de sus seguidores. Aquí, el disco homónimo de una banda que les recomiendo que conozcan. Para que vayan teniendo mucho para escuchar en este fin de semana, revivimos una buena banda con nombre raro que lanzó su disco homónimo en el 2010, donde la banda combina el jazz, diferentes tendencias de rock muy potentes, la música progresiva y hasta algunas pinceladas experimentales producto de su libertad creativa, siendo quizás una de las bandas más originales dentro de la movida musical en Venezuela, con un estilo difícil de etiquetar. Otro de los discos desconocidos que damos a divulgar  acá en el blog cabeza, y por cierto, son cosas que no vas a encontr...

Ideario del arte y política cabezona

Ideario del arte y política cabezona


"La desobediencia civil es el derecho imprescriptible de todo ciudadano. No puede renunciar a ella sin dejar de ser un hombre".

Gandhi, Tous les hommes sont frères, Gallimard, 1969, p. 235.