Ir al contenido principal

Ha Llegado la Hora del Sol y la Flor


 De pronto un conjunto postergado,
La Cofradía de la Flor Solar,
se convierte en uno de los mejores productores
de rock argentino con posibilidades de figurar entre
los grandes.
Copiamos una nota publicada en la famosa y desaparecida revista Pelo, allá por agosto de 1971, y donde habla de la célebre banda platense donde se pueden encontrar toda una ideología y una búsqueda que resultan inimaginables que se den hoy en día. Iconos de una época desbordante de imaginación, rebeldía, dinamismo e ideales, impusieron y sellaron a fuego el under artístico argentino, quedando grabado en la memoria cultural como un hito que marcó un momento muy especial en Argentina y el mundo.

La historia de la Cofradía de la Flor ha sido contada, deformada y, muchas veces, exagerada. Sencillamente el asunto es así: "Fundamentalmente no somos un conjunto musical —explican ellos mismos— somos un grupo de trabajo que, entre las cosas que hace, probablemente la música sea una de las más importantes o la que toma mayor estado público".
Las otras cosas que hacen, desde una casa compartida ubicada en el confín de la ciudad de La Plata, están relacionadas con la artesanía: trabajan el cuero, pintan murales, hacen decoración y también trabajamos en Fonum (una compañía platense que se dedica a la construcción de equipos de sonido). En esa casona, a las que ellos no escatiman borbotones de elogios, viven nueve personas: tres parejas, dos "libres" y Luciana: una beba de dos meses hija de Kubero e Isabel.
La mayoría de sus miembros llegó a La Plata para seguir carreras universitarias. A más de tres años de la unión comunitaria todos ellos han abandonado esos estudios. El justificativo es bastante diluido pero no menos cierto: "En un momento —dicen— nos dimos cuenta que era más interesante mantener férreamente la comunidad y vivir lo que pasa en vez de estudiarlo".
Surgidos en la misma época que Almendra y Manal (mediados del '68), La Cofradía es sin embargo uno de los grupos más postergados del movimiento de música popular argentina. Las razones para que eso haya ocurrido parecen ser muchas y, obviamente, están entrelazadas en larga, pero desconocida historia del grupo. Esta es, sintéticamente: Sin ese nombre, ni con las ambiciones musicales actuales, cuatro de sus primitivos miembros llegaron desde la provincia de Entre Ríos: eran Morsi, Kubero, Tzocneh y Paul. Instalados en la ciudad de La Plata se inscribieron en diversas carreras pero
mantuvieron como vínculo un grupo musical que habían formado que, como único antecedente contaba con algunas actuaciones en su propia provincia.
A ese grupo se unieron algunos integrantes y se presentaron por primera vez en la ciudad platense en un baile organizado por los estudiantes de arquitectura. "En esa época —cuenta Kubero sin disimular su tonada provinciana— tocábamos temas de los Beatles, pero también hacíamos algunas cosas nuestras, que en su mayoría eran composiciones acústicas y muy melodiosas. Las mejores eran: «Te deslizaste en mi costado» y «Ella no vino hoy»". En ese momento los Gatos eran la máxima representación del rock (que en esa época era confundido con la palabra beat) y los Walkers, los In y los Mockers insistían en dar los últimos estertores de las canciones cantadas en inglés. Buenos Aires era casi el único centro musical y el interior (inclusive La Plata) todavía no habían asimilado la corriente de la música pop que meses después los influiría fundamentalmente. "A fines de 1968 grabamos toda esa serie de temas que mencionaba Kubero —aclara Morsi, diminutivo de su verdadero sobrenombre: "Morcilla"—. Vinimos a Buenos Aires a meternos con los aparatos de grabación por primera vez: lo hicimos en un estudio de Villa del Parque. Allí comenzó parte de nuestra lucha y de nuestra odisea a la vez. Con esa cinta obtenida sin mucha experiencia y con bastante apuro comenzamos a recorrer todas las grabadoras de la Capital. Invariablemente, rebotábamos en todos lados". "A propósito de eso —interviene el «Mono» Koehn, algo así como una especie de manager integrante de la comunidad— también golpeamos la puerta de Mandioca. Y fíjate qué paradoja: en aquel entonces nos rechazaron: dijeron que lo que hacíamos era antiguo: que tenía cosas de rock. Ahora, dos y medio más tarde, nuestro productor es Jorge Álvarez, dueño en aquel entonces de Mandioca, y nuestro long play es una reunión de grabaciones con los rocks más pesados que se hayan hecho en la Argentina.
Aunque en parte desmentida por el propio Jorge Álvarez esa anécdota sintetiza algunos de los típicos contratiempos e incomprensiones por los que transitó el conjunto de La Cofradía de la Flor Solar. Pero no todas las culpas las tienen que llevar los grandes fantasmas" y los "productores negantes". El grupo estaba en una etapa de experimentación y tenían, como es lógico, algunas fallas reconocibles en cualquier grupo que da los primeros pasos.
En los primeros meses de 1969 se alían con Manuel Román, un representante capitalino que era para ellos el contacto necesario que estaban urgenciados de conseguir en Buenos Aires, ya que ellos desde La Plata tenían una carencia de información y de medios para actuar en la ciudad. Román los presentó por primera vez en la Capital en el teatro del Globo, en la calle Charcas. Poco después ese ciclo, reforzado con grupos como Almendra, se trasladó al auditorio del ya disuelto Instituto Di Tella. Román se convierte en productor del grupo y consigue la grabación de un simple en RCA Víctor. Eso ocurre en el invierno del '69: registran dos temas sin objeciones por parte del sello: "Sombra fugaz por la ciudad" y "La mufa", dos intentos escasamente logrados de balada con características telúricas que, al menos aparentaban tener buenas intenciones. Para editar el disco habían firmado un contrato de dos años en exclusividad con el sello, pero la escasa venta de la placa (apenas mil cuatrocientos ejemplares, la mayoría de ellos adquiridos por la ciudad de La Plata) hace que la grabadora acceda a algo que ellos ansiaban: desligarse de esa atadura de 24 meses.
Al llegar la primavera se presentan en el Festival del Anfiteatro de Buenos Aires. Por primera vez actúan con todos los grandes del rock porteño. Su actuación no es destacada, para algunas crónicas apenas "mediocre". Ellos mismos aseguran ahora haber pasado por una prueba tan importante "sin pena ni gloria".
"A pesar del golpe del Anfiteatro —asegura Kubero— no nos dejamos caer. Seguimos presentándonos en la mayor cantidad de lugares que pudiéramos conseguir: así fue cómo empezamos a recorrer el interior de la provincia de Buenos Aires: subimos a escenarios de Juárez, Nueve de Julio, Laprida y otras ciudades importantes del centro de la provincia.
"Para esa época -memoran- ya organizábamos nuestros propios recitales en La Plata y conseguíamos gente con mayor facilidad. Pero no nos dedicamos a eso solamente: hicimos conocer allá a los mejores conjuntos del rock porteño. En marzo del '70 quedamos reducidos a trío, porque Paúl se fue a hacer la conscripción. Un mes después inventamos algo que salió bastante bien: las 30 horas continuadas de música en la que se presentaron los mejores conjuntos de Buenos Aires y La Plata. Fue un gran éxito y nos sentimos súper bien entraron y salieron cuatro mil personas. Desde ese momento empezamos a componer e interpretar música más pesada.
Pero no demasiado: en una nueva vinculación con Jorge Álvarez graban un tema para incluir en álbum promocional ("Pidamos peras a Mandioca") que fue uno de los últimos estertores del sello. La composición incluida se denomina "Juan" y, aunque había mejorado muchísimo con respecto a las grabaciones anteriores, La Cofradía de la Flor Solar continuaba sin encontrar su verdadero camino.
Recién en noviembre de ese año en el Festival B.A.ROCK I, demuestran verdadera coherencia y consiguen por primera vez aceptación masiva: "En realidad subimos al escenario de B.A.ROCK con bastante miedo —confiesa Kubero—; para colmo había algunos silbidos: vos sabés. Pero el asunto se transformó después del primer tema el asunto cambió radicalmente. El temor nuestro viene de las actuaciones frente al circuito de Buenos Aires: vos sabés, nosotros somos de La Plata y es difícil que te acepten en la Capital. Pero en B.A.ROCK que había mucha gente y provenía de todas partes, no sólo del círculo que va a los recitales, nos sentimos muy cómodos y eso se notó en la interpretación: pocas veces salimos tan «llenos» como ese día".
Eso que explican ellos, que aparenta ser el típico prejuicio provinciano es, con todas las implicancias, absoluta y sinceramente real: hay un cierto rechazo por parte del público porteño de recital a todo lo que no provenga de su ciudad o que sea bien conocido. Sin embargo, tanto en La Plata como en el interior del país se está haciendo, muchas veces, música popular nacional bastante más genuina.
Casi un año después de esa actuación, y una vez sorteado otro ciclo de inconvenientes, La Cofradía consigue editar su primer long play, una selección de temas grabado en veinte horas de estudio. Desde algunas ideas de la tapa, hasta la música pesadísima del rock (uno de los más duros que se tocó en la Argentina), hasta la medida, importante, penetración de las letras revelaron, de pronto, que este grupo fue un gran postergado: por lo menos en el último año.
Quizás toda su historia de inconvenientes y tropiezos ha de cambiar radicalmente a partir de este momento: cuando el gran público escuche, sin prejuicios-localistas, a este conjunto que es tan "viejo" como Almendra y Manal, pero que hoy se convierte en una fuerza verdaderamente nueva, con un sentido inédito y pocas veces logrado en la Argentina. No sería demasiado arriesgado predecir entonces que el conjunto de la comunidad Cofradía de la Flor Solar figura en algunos meses más, en las primeras filas del rock del sur. Su primer álbum, por lo menos, ya está allí.

Mágicas Ruinas



Comentarios

Lo más visto de la semana pasada

Le Orme - Uomo Di Pieza (1972)

LightbulbSun nos trae un clásico del rock progresivo italiano. A ver; si hay un momento en el que el rock progresivo italiano dejó de mirar de costado a los británicos para patear la puerta con una personalidad propia, apabullante y rebosante de romanticismo mediterráneo, es este. Editado en 1972, "Uomo di Pezza" no es solo el disco más emblemático de Le Orme, sino la piedra basal indiscutida de ese movimiento, donde la melodía popular se cruza con las estructuras clásicas sin perder jamás el pulso sanguíneo ni la dulzura y romanticismo. Una de las audacias de este disco es la total ausencia de guitarras eléctricas, acá no vas a encontrar riffs pesados ni solos de distorsión desenfrenada; todo el peso armónico y el muro sónico recae sobre un arsenal de teclados analógicos deslumbrantes entrelazados con melodías acústicas y el bajo melódico. Los arreglos de cámara y la polifonía vocal demuestran una precisión quirúrgica, logrando que un formato de trío suene con la densidad, e...

Sonar - Three Movements (2023)

Ya presentamos al elegante y excelso guitarrista Stephan Thelen y mencionamos que Sonar es su banda principal, y este es un discazo que se alzó como uno de los mejores discos del 2023, al menos eso es lo que dicen los muchachos de Progarchives. Rock In Opposition, Avant-Prog, Math Rock y Experimental, concebido y compuesto por Sonar, con la participación de David Torn (Tori Amos, Bill Bruford, Tony Levin, David Sylvian, Michael Shrieve, Steve Roach, Don Cherry y un largo etcétera) en arreglos improvisaciones  y J. Peter Schwalm (compositor alemán muy relacionado con el trabajo de Brian Eno, además de componer música electrónica y ambiental para cine, teatro, radio, ballet y otro largo etcétera) y otro músicos adicionales que aportan lo suyo para crear tres movimientos basados en la matemática aplicada a lo rítmico, que crea un verdadero ritual sonoro, ideal como para empezar la semana, que aunque sea corta, la llenaremos de música y de buenas vibras. No pueden dejarlo pasar, más ...

Los 100 Mejores Álbumes del Rock Argentino según Rolling Stone

Quizás hay que aclararlo de entrada: la siguiente lista no está armada por nosotros, y la idea de presentarla aquí no es porque se propone como una demostración objetiva de cuales obras tenemos o no que tener en cuenta, ya que en ella faltan (y desde mi perspectiva, también sobran) muchas obras indispensables del rock argento, aunque quizás no tan masificadas. Pero sí tenemos algunos discos indispensables del rock argentino que nadie interesado en la materia debería dejar de tener en cuenta. Y ojo que en el blog cabezón no tratamos de crear un ranking de los "mejores" ni los más "exitosos" ya que nos importa un carajo el éxito y lo "mejor" es solamente subjetivo, pero sobretodo nos espanta el concepto de tratar de imponer una opinión, un solo punto de vista y un sola manera de ver las cosas. Todo comenzó allá por mediados de los años 60, cuando Litto Nebbia y Tanguito escribieron la primera canción, Moris grabó el primer disco, Almendra fue el primer ...

Quetango Quartet - Postango (2006)

Una joyita canadiense-argentina que mezcla el tango con la música de cámara, el jazz y tiene una pizca del clásico rock progresivo setentero, aunque esto ni por casualidad puede tratarse dentro de los parámetros del rock. . Este trabajo discográfico destaca por su propuesta de vanguardia, donde las ciudades de Quebec y Buenos Aires se descubren mutuamente a través de una sofisticada fusión de jazz contemporáneo, música de cámara y tango instrumental. El álbum recibió un gran reconocimiento crítico y fue nominado al prestigioso premio canadiense ADISQ en la categoría de Álbum Instrumental del Año. Esa introducción sirve solamente para aquellos distraídos que no sepan que cosas como estas están disponibles en el blog, como tantas maravillas que pueblan nuestro catálogo cabezón. Que lo disfruten!. Artista:  Quetango Quartet Álbum: Postango Año: 2006 Género: Tango, Progressive fusion, avantchamber Nacionalidad: Canada (Quebec) & Argentina Duración: 42:19 min Y vamos c...

Ergo Sum - Ergo Sum (1997)

Si hay un rincón de Sudamérica donde la potencia instrumental del progresivo supo reinventarse con una personalidad arrolladora en los noventa, ese es Chile. Vamos a recordar un disco imposible de conseguir hoy en día, un buen álbum de prog folk (muy al estilo Jetro Tull pero más pesado), un álbum es recomendable ya que combina la fusión, el folk, los ritmos latinos, el heavy y el sinfonismo de manera ágil y sólida, es que éste es un álbum que a pesar de su corta duración dejó grabado un progresivo de amplio espectro, pero con flautas traversas y percusión además de los típicos instrumentos de rock, y sin recurrir al tradicional colchón de teclados que suele dominar el género, este quinteto construye un sonido robusto, filoso y profundamente original, y con una guitarra que lidera el timón con solos pirotécnicos y una pegada filosa que por momentos dialoga con la escuela de los grandes violeros del virtuosismo. Muy buen disco que deberían conocer, una inyección de energía que te sacude...

Dave Bainbridge - To The Far Away (2021)

Otro de nuestros discos casi desconocidos y muy recomendados, ahora vamos a recordar un disco verdaderamente hermoso y emotivo inspirado en las consecuencias de la pandemia, más de 70 minutos de pura magia, y uno de los mejores discos que han salido en el 2021 (y si no me creen a mí, miren el puntaje que tiene en Progarchives , que raya en la perfección). 13 temas memorables, que realizan una combinación de estilos tremenda, algo que verdaderamente es una de las características de lo que denominamos "música progresiva", pero que en algunos casos lo hacen tan pero tan bien que casi deberían crear una denominación nueva, como en este caso (bueno, eso le pasó a Magma cuando definieron su música como "Zeuhl", aunque hay muchísimos otros casos donde debería haber pasado lo mismo). El señor Dave Bainbridge es un virtuosísimo multi-instrumentista que se encarga de casi todo (la revista "Prog" lo incluyó como uno de los mejores guitarristas, luego de Steve Hackett...

Los Barrocos - Sin Tiempo Ni Espacio (1974)

Este disco también lo había publicado hace muchísimo tiempo y ahora reaparece para que lo descubra mucho cabezón novato y desprevenido. Básicamente, Los Barrocos fueron un grupo que mezcló la música clásica con el rock, al punto de tener en su repertorio temas de rock pesado y otros de música de cámara. Y esta es otra casi desconocida banda argentina que tocaba rock con mezcla de música de cámara con la inclusión de violines, fue un proyecto muy interesante por cierto. Formados en 1970 y enrolados en el sonido progresivo de aquellos años, tuvieron muy buenos temas e hicieron muchos recitales, pero debido al desgaste de luchar con las discográficas, que derivaron en diferencias internas, el grupo terminó por disolverse y hoy está casi olvidado, injustamente. En este pequeño espacio los venimos a recordar, a ellos y su música. Que lo disfruten. Artista: Los Barrocos Álbum: Sin tiempo ni espacio Año: 1974 Género: Rock psicodélico Nacionalidad: Argentina Una gran oportunidad pa...

OdraReg - God's Garden (2004)

Otro proyecto creado por uno de los músicos de la legendaria banda venezolana Témpano, y con eso ya digo bastante. Seguimos con nuestra sección de progresivo latinoamericano que tenemos mucho y muy bueno para presentarles, ahora con un disco de una banda venezolana, registro publicado en Francia por el sello Musea en un efectivo cóctel de sinfonismo, psicodelia, jazz-rock y experimentación electrónica. La verdad, conocía de la existencia de este trabajo pero nunca había tenido oportunidad de escucharlo, y ahora aterriza en el blog cabezón. El sonido de esta banda es asombroso, y su música también, es dinámica, viva, aventurera, atomporal y muy personal, con un toque latino indefinible. ¡Simplemente tremendo! Si querés asombrarte con algo, te invito a que conozcas este tremendo proyecto que lamentablemente solo ha sacado un solo disco, así que hay que disfrutarlo y sacarle el jugo. Es lo que hay... Artista: Odra Reg Álbum: God's Garden Año: 2004 Género: Jazz rock progresivo...

Serú Girán - La Grasa de las Capitales (Edición 40 Aniversario) (1979 / 2019)

Esta edición especial tiene su lanzamiento digital hoy, y nosotros no podíamos dejar de mencionarlo. Un disco bien para que aparezca en el blog cabezón un viernes. Porque no es una versión cualquiera, porque salió hoy mismo, porque es una gran sorpresa tenerlo aquí y porque lo trae el Mago Alberto.  A partir de la recuperación del histórico catálogo discográfico de Music Hall, realizada por el Instituto Nacional de la Música (INAMU), y con un minucioso trabajo de producción que incluyó la remasterización del sonido desde cintas, restauración de arte de tapa e inclusión de un insert con fotos originales nunca antes vistas, se lanza a 40 años de su publicación una edición especial de "La Grasa de las Capitales", segundo disco del legendario Serú Girán. Con la idea de escuchar cada vez mejor estas obras que traspasan el tiempo, es que anunciamos estas cosas maravillosas que van saliendo, y es que así se vive la mejor música en el blog cabezón. Artista: Serú Girán Álbum: ...

Mojo Pojo - Mojo Pojo (2010)

Ya que estamos reviviendo parte de la mejor música venida de Venezuela, ahora recordamos a Mojo Pojo, llenos de virtuosismo y pirotecnia, este fue su primer disco y ya lo habíamos presentado hace años atrás. Música pretenciosa, dinámica, colorida, muchos temas instrumentales, fueron teloneros de Yes y Jethro Tull, y han hecho la delicia de sus seguidores. Aquí, el disco homónimo de una banda que les recomiendo que conozcan. Para que vayan teniendo mucho para escuchar en este fin de semana, revivimos una buena banda con nombre raro que lanzó su disco homónimo en el 2010, donde la banda combina el jazz, diferentes tendencias de rock muy potentes, la música progresiva y hasta algunas pinceladas experimentales producto de su libertad creativa, siendo quizás una de las bandas más originales dentro de la movida musical en Venezuela, con un estilo difícil de etiquetar. Otro de los discos desconocidos que damos a divulgar  acá en el blog cabeza, y por cierto, son cosas que no vas a encontr...

Ideario del arte y política cabezona

Ideario del arte y política cabezona


"La desobediencia civil es el derecho imprescriptible de todo ciudadano. No puede renunciar a ella sin dejar de ser un hombre".

Gandhi, Tous les hommes sont frères, Gallimard, 1969, p. 235.