Amanecí con la boca seca y con un sabor rancio bañado de malestar, resaca le dicen en el barrio, y estos noruegos de The Windmill martillando en los parlantes. El disco se llama "Mindscapes" (2024). Paisajes mentales. Por el título, uno esperaría encontrarse con un retiro de yoga o una de esas estafas de autoayuda, pero no, estos tipos se dedican al rock progresivo, esa música hecha por tipos que saben usar demasiadas notas para explicar que les duele el alma o que leyeron mucho a Tolkien. Un laberinto sonoro pero al mismo tiempo de cristal, de unos noruegos muy detallistas y con mucha paciencia, tienen esa onda de Camel o Genesis (de cuando Peter Gabriel todavía usaba disfraces raros), pero con un toque moderno que te recuerda que estaban en el 2024 y que el mundo ya se estaba yendo al carajo, aunque ellos preferían hacer épicos solos de guitarra.
Artista: The Windmill
Álbum: Mindscapes
Año: 2024
Género: Rock sinfónico
Duración: 40:29
Referencia: Discogs
Nacionalidad: Noruega
Lo de estos tipos es el rock sinfónico de manual, pero con ese olor a bosque noruego, lo que hace es que quieras comprarte una capa y una flauta, disfrazado a lo Rick Wakeman pero en versión escandinava. El sonido es limpio, quizás hasta demasiado limpio y prolijo para mi gusto, porque suena como un quirófano donde operan a un elfo, y le hecho un poco en falta a algo de mugre y distorsión. Pero es innegable la limpieza, sonidos cristalinos impresos a fuego pueblan este disco, que arranca con "Fear", un tema de más de 20 minutos, que empieza con una flauta que parece sacada de un sueño húmedo de Ian Anderson y después se mete en un duelo de sintetizadores que te hace preguntar si todavía estamos en 1974 o si el tiempo es solo una broma pesada que nos gasta el destino. Es el elemento "ácido" de la mezcla, que a veces suena dulce como una enfermera que trae la morfina y otras veces es un grito chillón que te despierta de la resaca.
Después de la maratón de "Fear", te tiran otros tres temas cortos o medianamente cortos, que te obligan a admitir que los tipos saben tocar. Las guitarras tienen ese llanto melancólico que te hace pensar en todas las mujeres que te dejaron mientras escuchabas discos que ninguna de ellas entiendió. Al final, después de tanto arreglo orquestal, tanta épica y tanto viaje mental, todos llegamos al mismo lugar: el vacío del tramo final, y aquí no es la culminación de la vida sino del disco, y estos tipos te hacen el camino final más elegante, con capas de Mellotron y un sentimiento de "estamos perdidos, pero qué bien suena la banda". Ojalá el final de la vida también suene como el fin de este trabajo.
"Mindscapes" es un disco para cabezones, tipos que tienen tiempo que perder y neuronas que todavía funcionan (o que quieren terminar de quemar, cosa que ayudamos en el blog cabeza, tratando de hacer volar sus cabezas a puro sonido, ya sabés lo que dice el dicho: lo que no mata te hace más fuerte). Es música pretenciosa, sí, pero con un corazón que late debajo de tanto tecnicismo. Es como una mujer hermosa que te lee poesía mientras vos solo te la querés trincar, y la cosa se pone tan buena que hasta te gusta la poesía que escribió ella misma, que en otro momento que hubiese resultado horrenda. Todo sea por un buen momento entre las sábanas con la persona adecuada, aunque no escriba buena poesía. Eso sí, al otro día bancate la resaca, como esta que tengo ahora.
A fin de cuentas, lo que importa es lo bien que camines a través del fuego. Y estos noruegos caminan con flautas y teclados, pero al menos no se queman.Pero mejor si lo escuchás, porque ya estoy divagando demasiado. Yo sigo escuchando el disco mientras vuelvo a leer poesía de la mala, pero me sigue cayendo muy bien.
Muy buen disco de rock sinfónico, no vas a escuchar nada que no hayas escuchado antes, esto no inventa la pólvora, simplemente la sabe hacer explotar en toda su potencia. Así que si te gusta el progresivo clásico, el que tiene flautas, finales heroicos y canciones que duran más que un matrimonio promedio, mi recomendación es que le des una oportunidad. Si buscás tres acordes y un grito de guerra, seguí de largo y andá a escuchar punk cuadrado, te lo digo de verdad, acá no tendrás nada que te guste y la poesía que aquí se transmite te caerá pero que un chorro de meo sobre tu cabeza.
Lista de Temas:
1. Fear (22:47)
2. Calton Hill (4:55)
3. I Still Care (6:52)
4. Nothing in Return (5:55)
Alineación:
- Erik Borgen / lead & backing vocals, guitars
- Arnfinn Isaksen / bass
- Stig André Clason / guitars
- Morten Clason / flutes, saxophone, backing vocals
- Jean Robert Viita / keyboards, backing vocals
- Kristoffer Utby / drums
With:
Emil Olsen / acoustic guitar (1)
Artista: The Windmill
Álbum: Mindscapes
Año: 2024
Género: Rock sinfónico
Duración: 40:29
Referencia: Discogs
Nacionalidad: Noruega
Lo de estos tipos es el rock sinfónico de manual, pero con ese olor a bosque noruego, lo que hace es que quieras comprarte una capa y una flauta, disfrazado a lo Rick Wakeman pero en versión escandinava. El sonido es limpio, quizás hasta demasiado limpio y prolijo para mi gusto, porque suena como un quirófano donde operan a un elfo, y le hecho un poco en falta a algo de mugre y distorsión. Pero es innegable la limpieza, sonidos cristalinos impresos a fuego pueblan este disco, que arranca con "Fear", un tema de más de 20 minutos, que empieza con una flauta que parece sacada de un sueño húmedo de Ian Anderson y después se mete en un duelo de sintetizadores que te hace preguntar si todavía estamos en 1974 o si el tiempo es solo una broma pesada que nos gasta el destino. Es el elemento "ácido" de la mezcla, que a veces suena dulce como una enfermera que trae la morfina y otras veces es un grito chillón que te despierta de la resaca.
Después de la maratón de "Fear", te tiran otros tres temas cortos o medianamente cortos, que te obligan a admitir que los tipos saben tocar. Las guitarras tienen ese llanto melancólico que te hace pensar en todas las mujeres que te dejaron mientras escuchabas discos que ninguna de ellas entiendió. Al final, después de tanto arreglo orquestal, tanta épica y tanto viaje mental, todos llegamos al mismo lugar: el vacío del tramo final, y aquí no es la culminación de la vida sino del disco, y estos tipos te hacen el camino final más elegante, con capas de Mellotron y un sentimiento de "estamos perdidos, pero qué bien suena la banda". Ojalá el final de la vida también suene como el fin de este trabajo.
"Mindscapes" es un disco para cabezones, tipos que tienen tiempo que perder y neuronas que todavía funcionan (o que quieren terminar de quemar, cosa que ayudamos en el blog cabeza, tratando de hacer volar sus cabezas a puro sonido, ya sabés lo que dice el dicho: lo que no mata te hace más fuerte). Es música pretenciosa, sí, pero con un corazón que late debajo de tanto tecnicismo. Es como una mujer hermosa que te lee poesía mientras vos solo te la querés trincar, y la cosa se pone tan buena que hasta te gusta la poesía que escribió ella misma, que en otro momento que hubiese resultado horrenda. Todo sea por un buen momento entre las sábanas con la persona adecuada, aunque no escriba buena poesía. Eso sí, al otro día bancate la resaca, como esta que tengo ahora.
A fin de cuentas, lo que importa es lo bien que camines a través del fuego. Y estos noruegos caminan con flautas y teclados, pero al menos no se queman.Pero mejor si lo escuchás, porque ya estoy divagando demasiado. Yo sigo escuchando el disco mientras vuelvo a leer poesía de la mala, pero me sigue cayendo muy bien.
Muy buen disco de rock sinfónico, no vas a escuchar nada que no hayas escuchado antes, esto no inventa la pólvora, simplemente la sabe hacer explotar en toda su potencia. Así que si te gusta el progresivo clásico, el que tiene flautas, finales heroicos y canciones que duran más que un matrimonio promedio, mi recomendación es que le des una oportunidad. Si buscás tres acordes y un grito de guerra, seguí de largo y andá a escuchar punk cuadrado, te lo digo de verdad, acá no tendrás nada que te guste y la poesía que aquí se transmite te caerá pero que un chorro de meo sobre tu cabeza.
Lo podés escuchar desde su espacio en Spotify:
https://open.spotify.com/intl-es/album/5BpkfJ0qWfD7BKMHvj4xs5
Lista de Temas:
1. Fear (22:47)
2. Calton Hill (4:55)
3. I Still Care (6:52)
4. Nothing in Return (5:55)
Alineación:
- Erik Borgen / lead & backing vocals, guitars
- Arnfinn Isaksen / bass
- Stig André Clason / guitars
- Morten Clason / flutes, saxophone, backing vocals
- Jean Robert Viita / keyboards, backing vocals
- Kristoffer Utby / drums
With:
Emil Olsen / acoustic guitar (1)





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