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David Bowie - Honky Dory (1971)

El Mago Alberto nos trae un clásico, un álbum que, para Bowie, reflejaba el entusiasmo de su visita a EEUU. Viajando en micro desde Washington a California, Bowie se enamoró de ese país y escribió tributos a algunos de sus artistas más icónicos: Andy Warhol, Bob Dylan, Lou Reed. Influenciado por cantantes y compositores folk como James Taylor y Cat Stevens, quienes dominaban los listados norteamericanos en ese momento, Bowie empezó a componer melodías acústicas. Tras seis meses de perfeccionar canciones que básicamente eran folk, logró amplificar esas melodías originales a grandiosas canciones de glam rock, claro que con la inestimable ayuda de Rick Wakeman y el guitarrista Mick Ronson (hay comentarios de lo bueno que era ese tipo para mejorar las canciones de David, al menos en este álbum). Un álbum que se grabó en solo dos semanas, con un promedio de una canción por día. "Hunky Dory" es hoy un clásico pero no fue un éxito comercial al principio, pero sentó la base para Ziggy Stardust y todo lo que vendría después.

Artista: David Bowie
Álbum: Honky Dory
Año: 1971
Género: Rock / Glam Rock
Nacionalidad: Inglaterra



De más está decir que "Hunky Dory" es uno de los mejores álbumes de los primeros años de David Bowie, y de toda su carrera, además.

Hunky Dory es el cuarto álbum de estudio del músico y compositor británico David Bowie, lanzado por RCA Records en 1971. Fue el primer disco de Bowie en ser distribuido por RCA, que siguió siendo su discográfica durante una década. Stephen Thomas Erlewine de Allmusic describió a Hunky Dory como «una selección caleidoscópica de estilos pop, atados por la visión de Bowie: una profunda y cinematográfica mezcla de arte de todos los niveles, sexualidad ambigua, kitsch y clase".
El álbum ha sido aclamado por la crítica desde su lanzamiento, y es considerado como uno de los mejores trabajos de Bowie. Time lo eligió como parte de su lista de los "100 mejores álbumes de todos los tiempos" en enero de 2010, con el periodista Josh Tyrangiel elogiando la "ambición terrestre de Bowie de ser un poeta bohemio con estilo pródigo". El estilo de la portada del álbum, diseñado por George Underwood, fue influenciado por un libro de fotos de Marlene Dietrich que Bowie llevó consigo a la sesión de fotos.
Wikipedia



Y aquí les dejo el comentario del Mago Alberto sobre este disco...

Personalmente, David Bowie no es santo de mi devoción, pero debo reconocer que "Honky Dory" es una obra de arte suprema, un disco comparable -como hacía mención en el posteo de Syd Barrett- al "Artaud" de Spinetta, por trazar ese paralelismo musical y artístico, un disco esencial para cualquier ser humano que se precie de escuchar buena música.
Cuando Bowie, con sus incipientes 24 años, decide darnos como ofrenda este terrible disco, jamás habrá pensado que dejaría para la posteridad una verdadera obra de arte, condimentada por cuerdas, caños y acústicas que te van minando el cerebro, y te van enganchando de a poco para llevarte de la mano a un viaje eterno e indescriptible.
De principio a fin este disco no tiene desperdicio, mucho más cuando el 90 por ciento de las canciones son casi todas acústicas, con hermosísimos arreglos de piano a cargo de nada más y nada menos que de Rick Wakeman (en esa época Bowie y Wakeman eran muy amigos y Bowie siempre quiso que el rubio pelilargo fuera un músico estable dentro de sus proyectos, pero Wakeman eligió a Yes), cuerdas envolventes y poderosos caños, completan el que quizás sea el álbum más emocionante de Bowie.
Cabezonas/es, si alguno todavía no terminó la lista de los 10 discos que se llevaría a una isla desierta, les digo.... no se olviden de este!!
"Honky Dory" es el disco que toda la crítica musical mundial lo pone en un lugar preferencial, es como la joya de la abuela, y nada de eso es suficiente para describir este derroche de talento.
Un pecado que no hayamos posteado antes esta obra maestra. Acá tienen la versión remasterizada con bonus tracks, como para que tengan y guarden.
ESENCIAL es poco. Para cargar en tu teléfono o tu reproductor personal y no borrarlo JAMAS.
Mago Alberto







No me voy a detener demasiado en comentar este disco, y además ya hay muchos otros que lo hicieron antes que yo, y mucho mejor.

Para empezar. “Hunky Dory” es mi disco favorito de David Bowie de todos los tiempos. ¿Por qué?. Porque tras el fracaso comercial de “The Man who sold the world” se puso muy nervioso y creyó imprescindible crear canciones más al estilo de l gran álbum “Space Oddity”.
Canciones con melodías maravillosas, atrevidas, sofisticadas. un  calidoscopio maravilloso de muchos estilos. Desde “el crooner” hasta el más vanguardista. Un disco absolutamente genial.
Empezó con “Life on Mars?” , el extravagente nombre que había sugerido  a una canción que le habían encargado para que la adaptara al ingles. Esa canción se llama “Comme d´ habitude” de Claude François, que finalmente sería “My Way”, con la letra de Paul Anka. Una de las más odiadas del propio Frank Sinatra, porque siempre le recordaba a su propia muerte.

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Bowie se vengó utilizando casi idénticos acordes de la futura “My Way” con otra melodía. La letra ya la tenía escrita. Obra maestra . Una de sus mejores melodías de todos los tiempos.
Me contaba Ken Scott , el productor e ingeniero de “Hunky Dory, que llegaba de grabar a los Beatles en Abbey Road, que le asombró el poder para mejorar las canciones del guitarrista Mick Ronson.
Rick Wakeman tocó el piano en la grabación veraniega de aquel año 1971, pero el arreglo de cuerda de Ronson es una auténtica obra maestra. Además, apoyando su arreglo con el “mellotron” , genial, como habían hecho los Moody Blues en “Night  in white satin”.
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En “Hunky Dory están los ángeles y demonios del propio Bowie, que por aquella época se había dejado el pelo larguísimo , con una imagen a lo Greta Garbo.
Le hizo una canción a Andy Warhol, porque el 1 de agosto había estado en la Factoría de Andy Warhol  e incluso le hizo una demostración de mimo .Warhol le intrigaba porque había sido el mecenas de la Velvet Undergound , un grupo casi desconocido en Europa, que   le gustaba mucho. En el extraño tema, le llama a Warhol como “un grito”. De ese viaje también graba “Queen bitch” , que es un homenaje al estilo de la Velvet.
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Bowie se lo había pasado en grande en Nueva York,  aquellos días de agosto, porque había cobrado dinero fresco. Tenía nuevo manager, Tony de Fries y a Bowie le había conseguido un contrato con la RCA de tres discos . Tony le dió unos 37.500 dólares como adelanto del contrato. Pero también fue un problema, como veremos después.
Siguiendo la línea que escribía con guitarra le hizo un homenaje inteligente a Bob Dylan. En la especie de carta hecha canción , le dice a Robert Zimmerman que le gusta mucho su “amigo” Dylan.
Es curioso saber ahora que para Bowie , el single debía haber sido “Quicksand” , una maravillosa canción, con el sensacional arreglo, otra vez, de Mick Ronson . Bowie escribe que puede ser un potencial superman, pero que es mortal. Confiesa su amor por la Garbo y las mentiras de Churchill. Maravillosa canción. Repito.
DavidBowie
Luego está Kooks , dedicada a su hijo, Duncan Jones, que tenía unos pocos meses de vida. No puede tener más el estilo de After the gold Rush . Bowie me lo dijo y siempre asegura que le gustan mucho las melodías de Neil Young.
Para su nueva casa de discos, Changes era el tema estrella. Otro gran arreglo de Ronson, con Wakeman al piano. Bowie, que le gustaba Peter Noone, de los Herman Hermits , le dió su sobresaliente Oh you Pretty Things, que fue el primer éxito en solitario de Noone.
El disco acaba con un impenetrable The Bewley Brothers , quizá referido a su hermanastro que se tiró al vacío en su manicomio. Muy difícil de saber. Y es el comienzo de lo que sería el sonido de Ziggy Sradust.
Ken Scott me contó que el álbum era simplemente una pequeña obra maestra. Grandes canciones, magníficamente estructuradas y arregladas por Mick Ronson , que siempre ha sido mejor músico que Tony Visconti desde cualquier punto de vista. Sobre todo para Ken Scott.
Ken me dijo que un par de semanas después de acabar  “Hunky Dory” , Bowie le pidió estudio en Trident para ese mismo mes de septiembre del año 1971.
Ken le preguntó lo que había pasado con el magnífico album que acababan de terminar. Bowie ,simplemente, despectivo le contestó que a la compañía no le había gustado ni a Tony, el manager, porque era demasiado decadente, había que hacer algo más rockero. Bowie ya se había inventado a Ziggy.
Julian Ruiz



Hunky Dory: el disco que marcó la transición de David Bowie a Ziggy Stardust y al éxito

Con David Bowie hay una cosa bastante complicada, y esa es definir cuál es su mejor disco. Podemos hablar de la Trilogía de Berlín, de Aladdin Sane, de The Rise And Fall of Ziggy Stardust, Diamond Dogs o Station to Station o sus últimos materiales como The Next Day o Blackstar. Sin embargo, todos ellos fueron después de Hunky Dory, el cuarto material de estudio que el británico creó en 1970 y lanzó el 17 de diciembre de 1971.
Con esto no queremos decir que canciones como “The Man Who Sold The World” o “Space Oddity” no tengan su respectivo protagonismo, sino que adquirieron su fama luego de que Bowie alcanzara el éxito e incluso, fueron relanzadas como sencillos para tener un mayor impacto y más alcance en el mercado. Todo esto a partir de Hunky Dory y sus sucesores.
La historia comienza con Bowie viajando a Nueva York con la esperanza de hacer contactos para firmar en una disquera, hacer giras y finalmente grabar las canciones para Hunky Dory, un disco que mezcla un poco de pop, glam, art rock y folk, pero que además sirvió como transición para definir en su totalidad a Ziggy Stardust, el personaje más andrógino y con mayor popularidad en la carrera de Bowie.
Antes de llegar a los Estados Unidos, David Bowie tocaba en bares londinenses donde se escuchaba folk. Su cabello era largo y poco a poco comenzaba a adoptar una personalidad andrógina. De ahí es que él quedó impregnado por dicho género y en 1970 creó varios demos para su nuevo material. Sin embargo, cuando llegó a América, se dio cuenta de que necesitaba un poco más de rock, que el folk pasaría de moda y que tendría que darle un upgrade a sus canciones. 
Pero no solo eso, sino que después de hacer un viaje en autobús de Washington DC a California, David quedó completamente enamorado e influenciado por los que se convirtieron en sus nuevos amigos e ídolos: Iggy Pop, Andy Warhol y The Velvet Underground. En ese tiempo Nueva York era la cuna del arte pop, Andy Warhol era uno de los grandes exponentes de las celebridades de Hollywood y a su vez tenía The Factory, uno de los lugares donde se dieron cita numerosas personalidades de la música, arte, cultura, cine y entretenimiento. 
Bowie también conoció en algunos bares neoyorquinos a seres marcianos, todos acompasados por los riffs de The Velvet Underground e influenciados por el punk. Es entonces cuando todas estas cuestiones le afectan a su alma creativa y dan paso a canciones como “Andy Warhol”, “Song for Bob Dylan” o “Queen Bitch”, una canción altamente impregnada de la personalidad y arte de Lou Reed.
Hunky Dory: el disco que marcó la transición de David Bowie a Ziggy Stardust y al éxitoAhora, para poder encauzar todas sus canciones y darles un toque fresco e irse introduciendo un poco en el glam rock, género del cual se convertiría en uno de los principales exponentes, David echó mano del bajista Trevor Bolder, el guitarrista Mick Ronson y el tecladista Rock Wakeman, quienes más tarde se convertirían en su banda Ziggy Stardust’s Spiders From Mars y continuarían trabajando con él en sus próximos discos.
Con todo esto aterrizado, para el momento en el que Bowie regresó a Londres para grabar Hunky Dory en los Trident Studios, Ken Scott se convirtió en el productor y reemplazo de Tony Visconti. A la hora de comenzar los ensayos y grabar estas 11 canciones, David decidió darles completa libertad a todos y cada uno de los músicos con la finalidad de que imprimieran en cada corte su propia experiencia dentro del rock. De ahí es que podemos escuchar guitarras acústicas —que a su manera conservan un poco del folk—, pero también guitarras eléctricas y mucho piano. 
“Él se dio cuenta de que el periodo del folk estaba muriendo y tenía que seguir adelante. Especialmente con bandas glam como T. Rex”, comentó Bolder en su momento. Wakeman por otra parte aseguró que las canciones de Hunky Dory las catalogaba como “la colección más fina y mejor hecha que ha habido en un disco”. 
Y es cierto. Desde que comienzas a escuchar “Changes” te encuentras con un piano que da paso a un saxofón, y posteriormente a una conjugación de ritmos y melodías. Este tema es el preludio que anuncia que David Bowie está dispuesto a cambiar, que quiere mejorar, experimentar y que además, a su manera, busca expresar su amor hacia Estados Unidos, el país que se convertiría en su hogar en los próximos años y el que también sería la causa de su fuerte adicción a la cocaína y al dejo personal pero no creativo.
Además de “Changes” nos encontramos con “Life on Mars?”, posiblemente uno de los tracks más recordados de Bowie y que además está inspirado en la canción de Claude François, “Comme d’Habitude”, de 1967. Una chica de cabello castaño que va a ver películas para escapar de su vida o mejor dicho, de su realidad. La melodía por sí sola es dramática, intensa y triste. Pero no menos impactante.
Hunky Dory fue grabado en tan solo dos semanas. La banda se quedaba en el apartamento de Bowie en Londres para “no perder tiempo”. Cuando fue lanzado al mercado no tuvo un mayor impacto, pero fue el disco encargado de trazar el camino para Ziggy Stardust, un personaje que durante su paso por Estados Unidos Bowie creó en referencia a Iggy Pop, pero que también fue el encargado de llevarlo al éxito en sus próximos discos. Al éxito, a la inspiración creativa y también a la perdición.
Alejandra Torales



Hunky Dory de David Bowie: Así inspiraron los Estados Unidos esta obra maestra de 1971
Era 1971 y Bowie ya tenía en su poder 3 discos, y una variedad de hits tales como “Space Oddity” y “The Man Who Sold The World”, solo le faltaba la mirada eterna del mainstream, ya que al under lo tenía bajo la manga. Ahí, en el comienzo de la década Glam, sale un joven David con el disco que le ganaría la atención a todo el mundo (Y los conquistaría al año siguiente con su obra maestra “The Rise And Fall Of Ziggy Stardust And The Spiders From Mars”), es en ese momento cuando entra en juego Hunky Dory.
41 minutos de pura emoción, de puro regocijo y la mayor conexión con el público hasta ese entonces de David, debido a su gran abanico de melodías pegajosas y pop.
De entrada nos chocamos con el Funky y divertido “Changes” (Al igual que la reseña anterior, también quizás lo conozcan por su aparición en Shrek 2), una canción saltarina y divertida, con una letra directa y muy inteligente. Destacando especialmente el estribillo, donde decenas de capas de la voz de David se desenvuelven de diversas formas para llevarte al éxtasis de la canción.
En “Oh! You Pretty Things” y “Kooks” son presentadas un par de canciones pop en su máxima expresión, quizás con un mayor apego al público general en “Kooks”, y dejando un poco más para su público fiel del under en “Oh! You Pretty Things”, con su extraña y hermosa manera de entrelazar armonías y melodías.
Pero obviamente el premio mayor se lo lleva la aclamadísima “Life on Mars?”, una de las mejores canciones en la carrera de Bowie, y quizás una de las mejores canciones en la historia de la música pop. Esta canción no solo te lleva a lugares inexplorados, si no que se deleita de una maravillosa letra crítica a Estados Unidos (David la escribió en el primer viaje en colectivo que tuvo al llegar al país), con frases directas pero no por eso menos poéticas (Algo que podría resumir todo el álbum), como “Echale un ojo al abogado, pegándole al tipo equivocado[…]” o “Está en el frente torturando a Estados Unidos, que Mickey Mouse esta criando vacas” (Uno haciendo referencia a la brutalidad legal, y el otro al negocio de comida rápida). Obviamente el apabullante grito al comienzo del estribillo, y la nota alta que pega al gritar “Is there life on Mars?” son parte de los momentos cumbres no solo de la canción, si no del disco.
Bowie siguió hablando de EUA, pero en este caso a través de personalidades famosas de la época, tales como Andy Warhol, Bob Dylan y Lou Reed, haciendo una especie de canción tributo a cada de uno de los 3 respectivamente, tomando también su estilo musical, y de no tenerlo como en el caso de Warhol, su estilo artístico general.
En la última canción, “The Bewlay Brothers”, David exprime el jugo poético que no exprimió en todo lo anterior del disco con sus alegorías directas, y esto le juega en contra y a favor. En contra por que contrasta quizás un poco con el resto de las canciones, pero a favor, porque lo logra de manera estupenda, una de las marcas registradas de Bowie, la rareza y la dicotomía planificada.
En fin, que más decir de tal clásico que no se haya dicho, más que recomendarles muy fuertemente que le peguen una escuchada a todo oídos, y si nunca lo escucharon antes, me alegra saber que van a tener una de las mejores experiencias musicales de todas.
Puntuación: 10/10
Juan Bloise


Lista de Temas:
1. Changes
2. Oh! You Pretty Things
3. Eight Line Poem
4. Life On Mars?
5. Kooks
6. Quicksand
7. Fill Your Heart (Biff Rose, Paul Williams)
8. Andy Warhol
9. Song For Bob Dylan
10. Queen Bitch
11. The Bewlay Brothers
Bonus tracks on 1990 remaster
12. Bombers (Previously Unreleased)
13. The Supermen (Alternate Version)
14. Quicksand (Demo Version)
15. The Bewlay Brothers (Alternate Mix)

Alineación:
- David Bowie / vocals, guitar, alto & tenor saxes, piano (2,3,11)
- Mick Ronson / guitar, Mellotron (?), backing vocals, arrangements
- Rick Wakeman / piano
- Trevor Bolder / bass, trumpet (?)
- Mick Woodmansey / drums, percussion





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