Artista: Cervello
Álbum: Melos
Año: 1973
Género: Rock progresivo italiano
Duración: 35:41
Referencia: Discogs
Nacionalidad: Italia
Este es uno de esos discos que mucha gente que lo escuchar se le da por escribir sobre él, así que vamos al meollo directamente con el comentario de un amigo de la casa:
También gracias al apoyo de Danilo Rustici, hermano de Corrado y guitarrista de Osanna, Cervello firma un contrato de grabación con ‘’Dischi Ricordi’’, y en el verano de 1973 graban en Milán su único álbum: Melos, en el que unieron música sinfónica con rock progresivo. Se trata de una música progresiva muy amplia en su concepción, que toma del rock lo mismo que toma de una fuente creativa propia, con un estilo ‘’a la italiana’’, el resultado es algo complejo y autentico, con finos arreglos con guitarras acústicas, elaborado puntillosamente y con un sinfín de arreglos y pasajes, o por lo menos por momentos pareciera lograr eso, así como con partes experimentales también.
Parte considerable del cuerpo de las composiciones son pasajes folk, acústicos y tranquilos, aunque el sonido sabe volverse más ‘’rockero’’, sobresaltándose con pasajes más pesado y eclécticos, atascos más agresivos. El rock alcanza lugares de alto vuelo compositivo, pasajes frescos y entretenidos. Las flautas son dominantes en la mayoría de las canciones, ya que cuatro miembros de la banda tocaron ese instrumento, y las utilizan, junto a los saxofones, para reemplazar los teclados y mellotron, populares en el género progresivo. Lori y Prota se fueron del grupo antes de la grabación del álbum, y fueron reemplazados por Gianluigi Di Franco y Remigio Esposito.
El álbum pareciera no tener altibajos, los cambios constantes y la complejidad se mantienen álgidos durante todo el trabajo y esto refuerza la frescura que se obtiene a la hora de la escucha. Parecen impulsados por un fuerte deseo de innovación. ‘’Melos’’, en el momento de la publicación, fue muy subestimado, aunque era objetivamente, a pesar de la corta edad de los músicos, muy adelantado a su tiempo, innovador y no fácil de escuchar. La ausencia del teclado, la dureza de la guitarra de Rustici, el saxofón y la flauta, la complejidad general dificultaban la comparación con otros registros del género.
Uno de los fundadores de la banda fue Corrado Rustici, quien recuerda aquellos años: "Grabé mi primer disco (Melos) en el 73, con la banda progresiva Cervello, un disco ahora considerado como uno de los mejores 20 álbumes del prog italiano. Fue un período en el que en Italia hubo movimientos culturales y sociales bastante pesados: era muy difícil tocar. De vez en cuando, grupos como Jethro Tull, Genesis, Gentle Giant y Van Der Graaf Generator lleganban a Italia; estos músicos hicieron cosas increíbles, yo comencé a sentir la necesidad de medirme con ellos. Supe lo suficientemente temprano que era importante para mí dejar Italia. Formamos un grupo llamado Nova y decidimos mudarnos, con gran sacrificio, a Inglaterra. Allí tuve la oportunidad de conocer, tocar y aprender de grandes músicos estadounidenses y británicos. Todos los grandes viajes que he hecho han servido para seguir esta voz interior mía ".
El álbum tuvo un pobre éxito de ventas y el grupo se separó en 1974. El grupo, sin embargo, tiene grandes méritos por haber representado una de las expresiones más originales del progresivo italiano menor (menor en el sentido de no ser parte del grupo restringido de los grupos más famosos). Corrado Rustici, después de una breve colaboración con Osanna, continúa su carrera en la Nova, y al mismo tiempo sigue una carrera como solista y productor. Gianluigi Di Franco emprende la actividad de solista y autor, colaborando con el percusionista Toni Esposito hasta principios de la década de los ochenta.
Y antes de seguir con más cháchara, los invito a que conozcan un poquito de este disco tan particular y que recomendamos tanto...
Como no podía faltar, también traemos las sabias palabras de nuestro eterno comentarista involuntario de siempre, que nos cuenta esto de este disquito que ahora traemos a la palestra.
Siguiendo el modelo de sus compatriotas de Osanna (y de rebote, empapándose también de ciertas influencias de King Crimson y VdGG), el grupo italiano Cervello hizo un aporte muy interesante a la escena progresiva de su país con “Melos”, su único disco. Las semejanzas con Osanna son bastante palpables, tal como se nota a través de los siguientes rasgos: el convincente uso de riffs y punteos de guitarra, la mezcla extraña pero efectiva de rock pesado, jazz-rock y sensibilidad melódica, los arreglos traviesos y constantes de flauta y saxo, los abiertos contrastes entre las secciones eléctricas y las acústicas, amén del registro tenor nasal del vocalista principal. El sonido encarnado por el ensamble se siente un poco rústico (de modo semejante al de Jumbo y De De Lind), pero el resultado final de los arreglos y el despliegue de energía se erigen como dos cualidades esenciales para la valía artística de “Melos”. A falta de teclados, el saxofonista Giulio D’Ambrosio usa capas múltiples de saxo (a lo David Jackson) a fin de crear orquestaciones de fondo en algunos pasajes calculadamente dramáticos. Y en fin... para completar el vínculo con Osanna, resulta que el guitarrista de Cervello es hermano menor del de Osanna, Danilo Rustici.
‘Canto del Capro’ da inicio al disco con un tenor psicodélico misterioso y claroscuro, el cual recién a los tres minutos aterriza en un atractivo motivo de 5/4 sostenido sobre una base hard: en todo caso, a mí me parece que el fade-out llega demasiado pronto, pues el jam final podía dar para más. ‘Trittico’ sigue a continuación, mostrando una de las partes más complejas y multicolores del disco: esta pieza encarna a la perfección el contraste entre lo bucólico y lo eléctrico, que tal como mencionamos, es una de las deudas artísticas más notables que Cervello tiene para con Osanna. ‘Euterpe’ pone más énfasis en lo bucólico: el modo en que los arpegios coordinados de guitarra eléctrica y acústica sostienen las florituras de flauta y saxo, y luego, el solo de guitarra, permiten sostener un aire de reflexión, aunque para nada languidez. Esta pieza irradia una verídica potencia rockera que se superpone a sus texturas de base acústica. ‘Scinsicne (T.R.M.)’ es tal vez la pieza más tenebrosa del disco. Comienza con una intro onírica, en la cual flotan las líneas de flauta, los adornos de guitarra en sus notas más agudas y los toques de vibráfono; luego sigue una sección cantada situada en los parámetros del prog duro y jaezado típico del grupo, para terminar con un epílogo instrumental disonante en el cual el saxo y la guitarra ofrecen un duelo tan parco como envolvente. Éste es mi tema preferido del disco, y en este caso también me pasa por la cabeza que una expansión más minuciosa sobre las ideas musicales expuestas en ‘Scinsicne’ hubiera servido para sacarles mejor provecho. Una vez más, el vibráfono entra en acción como instrumento vital de introducción en el tema homónimo: la entrada de la flauta y el compás lento nos hacen evocar a lo ofrecido en las partes más tranquilas de ‘Euterpe’. Luego las cosas suben un poco de intensidad para dejar paso a un final épico que apela a una monotonía efectista. ‘Galassia’ comienza retomando los climas oníricos de ‘Trittico’, aunque el tenor bucólico está más claramente emparentado con ‘Euterpe’ y ‘Melos’. En todo caso, las intervenciones de guitarra eléctrica y la emergencia de una sección pesada en el final sirven para darle un cierre explosivo al asunto. La última pieza consiste en una breve balada acústica.
En fin, tenemos en “Melos” una pequeña joya escondida dentro de la muy prolífica tradición progresiva italiana de los 70s: Cervello es un ítem recomendable para los coleccionistas de música progresiva procedente de esta región del mundo, así como para los amantes de la vertiente hard del mismo género.
«Melos» de Cervello, una joya más de la corona italiana del progresivo
Cervello es otro de esos cometas refulgentes con sabor a pasta y pomodoro de la historia del rock progresivo italiano, que llegan, dejan un destello hermoso y luego se van para no volver. Formados en 1970 en Nápoles, compuesta por cuatro miembros: Gianluigi Di Franco en la voz principal, Corrado Rustici en la guitarra, xilófono, flauta y coros (hermano de Danilo Rustici, guitarrista de Osanna), Remigio Esposito en la batería, Giulio D’Ambrosio en los bronces y Antonio Spagnolo en el bajo y la guitarra acústica. La banda se inspiró principalmente en el naciente movimiento del rock progresivo británico que comenzaba a desembarcar con fuerza en el país de la bota, y el jazz. Nos dejaron como testamento de su buen quehacer, un único álbum, el debut llamado «Melos«, considerado como una joya de la era dorada del rock progresivo italiano (también conocido con las siglas RPI).
Nótese como esta banda no tiene teclados, algo bastante extraño para una banda de rock progresivo italiano. Spoiler: no se extrañan para nada.
La grabación del álbum se llevó a cabo en los estudios RCA de Roma en 1973 y se lanzó ese mismo año; aunque las fuentes de las fechas son imprecisas (como es usual en las bandas del RPI), integrantes de la banda apuntan como fecha de lanzamiento un 23 de septiembre. El productor fue justamente Danilo Rustici, en apoyo a su joven hermano de tan solo 17 años por aquella época. El sonido acuñado por Cervello fue una mezcla de sonidos mediterráneos con jazz fusión, con una fuerte influencia del rock progresivo británico, en concreto cosas como los primeros King Crimson, más algunas trazas de música docta y hard rock. Todo esto, unido a letras que derivaban de la mitología griega, hizo que las piezas de «Melos» fueran complejas y cuidadosamente arregladas, con un fuerte énfasis en los cambios de tempo y variadas secciones instrumentales.
El álbum se abre con la pieza que sirve de introducción: «Canto Del Capro«, casi como música hipnótica en formato de una «jam session» psicodélica y con una letra hablada que suena terrorífica. Todo esto sirve para establecer el ambiente general del disco, el cual es bastante oscuro. Llegamos a la segunda pieza, la obra maestra de «Trittico«, una suite de tres partes, donde la primera sección nos deja con los pelos de punta en los primeros dos segundos con una melodía inolvidable que no habría desentonado en ningún disco del Genesis más clásico, más bellos intermezzos de flauta traversa. Luego, previo a un agudo grito de Di Franco llega abruptamente la violenta segunda sección absolutamente influenciada por aquel «Mirrors» de 21st Century Schizoid Man, con agresivos trallazos de bronces que se atropellan, unido a un solo de guitarra impresionante de Rustici (que nos puede recordar acá al mejor Fripp) y una tercera sección melódica y melancólica que nos deja en trance. Simplemente, una de las mejores piezas que nos supo regalar el rock progresivo italiano, bravissimo.
«Euterpe» es una bella pieza tranquila y bucólica, con una combinación de xilófono y flautas absolutamente imperdible, y un solo de teclado hermoso. Scinsicne (T.R.M.) es una pieza algo tenebrosa, con una intro misteriosa y secciones muy rockeras con un Rustici absolutamente virtuoso y demoledor a las seis cuerdas, que nos pueden recordar al mejor Biglietto per l’inferno y un curioso «fade out» que se podría haber resuelto de mejor forma.
La homónima «Melos» probablemente es la contendiente a mejor pieza del disco, y eso es mucho decir, ya que venimos teniendo material de un nivel muy alto. En sus cinco minutos de duración se revela épica, con flautas pastorales bellísimas, y unos coros a la «In the Court» logradísimos, más una sección de un riff de bronces que ya lo hubiese querido para sí la PFM.
«Galassia» sigue en terrenos de alta calidad. Comienza retomando los climas oníricos de la primera sección de «Trittico«, aunque el tenor bucólico está más claramente emparentado con ‘Euterpe’ y ‘Melos’, además de contar con un mellotron no acreditado. En todo caso, las intervenciones de guitarra eléctrica y la abrupta llegada de una sección con guitarra y bronces tocando al unísono a toda velocidad sirven para darle un cierre explosivo al más puro estilo hard rockero. Tenemos al final una breve coda acústica llamada «Affresco» que casi parece una canción infantil salida de algún cuento de fantasía perdido de los 70′.
A pesar de la calidad excepcional de «Melos«, la banda pasó absolutamente desapercibida con este trabajo, y nunca alcanzó siquiera un mínimo de éxito comercial en Italia o en el resto del mundo, lo que probablemente hizo de catalizador para que el proyecto quedara trunco. Sin embargo, la música de Cervello ha sido redescubierta por los fans del rock progresivo en las últimas décadas y ha sido puesta en el lugar que merece por su originalidad y creatividad como uno de los trabajos definitivos del rock progresivo italiano, ahí con los más grandes. El álbum se ha convertido en un objeto de culto y ha sido reeditado varias veces en vinilo y CD.
Es por ello que Corrado Rustici (quien es el que cuida el legado de la banda, aqui su Bandcamp) reunió en 2017 a dos de sus ex-colegas Antonio Spagnolo y Giulio D’Ambrosio, más el joven Virginio Simonelli como vocalista, Sasà Priore en teclados y David De Vito en batería, para irse de gira a Tokio, Japón a tocar «Melos» en su totalidad, más algunas piezas de Osanna (su hermano mayor Danilo falleció en 2021 por el COVID-19), dejándonos el excelente «Live in Tokyo» (2017) que vale mucho la pena escuchar.
Conclusiones: La historia de Cervello es un verdadero «Déjà vu» de muchísimas bandas del rock progresivo italiano: Una historia de un grupo de músicos talentosos que crearon música innovadora y emocionante, pero que nunca recibieron el reconocimiento que merecían en su momento. Sin embargo, en este caso en particular, y a sus 5 décadas, «Melos» sigue siendo un álbum impresionante y conmovedor, y una de las joyas ocultas del rock progresivo italiano.
Espero que les guste, como verán esto viene recomendado por todos lados, y también espero que agradezcan a LightbulbSun que los quiere mucho aunque no se lo merezcan. Por lo pronto, nos encontraremos el lunes con más música, en este espacio que se dió en llamar el blog cabezón.
Lo podés escuchar desde Spotify:
https://open.spotify.com/intl-es/track/68Xq1VKahheMDtnxskrTHX
Lista de Temas:
1. Canto Del Capro (6:30)
2. Trittico (7:14)
3. Euterpe (4:27)
4. Scinsione (T.R.M) (5:39)
5. Melos (4:55)
6. Galassia (5:45)
7. Affresco (1:11)
Alineación:
- Gianluigi Di Franco / lead vocals, flute, small percussion
- Corrado Rustici / lead guitar, recorder, flute, vibraphone, vocals
- Giulio D'Ambrosio / electric saxophone (contralto & tenor), flute, vocals
- Antonio Spagnolo / bass, 6- & 12-string acoustic guitars, pedals, recorder, vocals
- Remigio Esposito / drums, vibraphone




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