
Otro aporte de estos geniales chilenos para nuestra sección de lo mejor que ha salido de Chile en materia musical, ideal para que se desburre cualquiera que no conozca a esta gran banda chilena que se llamó La Desooorden, su estilo ecléctico y comprometido ahora en una disco contra las papeleras que envenenan ciudades, en una muestra de que el arte, el mejor arte, no debe porqué quedar ajeno a la realidad y puede comprometerse intrínsecamente con las mejores causas. La banda ha aumentado en dureza y tristeza, con una mayor participación de la guitarra y en la proporción de saxos, recuerda al Van Der Graaf Generator de sus primeros tiempos, y su música se ha vuelto un poco más compacta, con el folclore sudamericano completamente integrado de forma natural, lo que se traduce en percusión e instrumentos de cuerda, y el canto es nada menos que intenso, su estilo sigue siendo aquí extremadamente originales y una vez más muy recomendable para todos los que estén interesados en la música artística única. Un disco espectacular, como todos los de ésta tremenda banda.
Año: 2007
Género: Jazz-Rock / Folk-Prog / Rock Progresivo ecléctico
Duración: 61:57
Nacionalidad: Chile
¡Que gran banda chilena! Si el disco que presentamos ayer les gustó este les va a volar la cabeza de moog. El trabajo que han venido realizando estos grandes músicos es sencillamente espectacular, y lo han sabido reflejar en cada uno de los discos que han publicado. Este disco se ve enfocado hacia el conflicto medioambiental provocado por la celulosa "Celco" en la ciudad de Valdivia de donde ellos son oriundos (cualquier similitud con la papelera Bosnia de Fray Bentos contaminando el río Uruguay, frente a Gualeguaychú, es solamente casual pero bien podríamos llevar el paralelismo).
Y vamos con el primer comentario de terceros, que tenemos una fila de gente que ha escrito y desparramado tinta tratando de describir este trabajo, así que empezamos de a uno...La Desooorden es el nombre de una original banda chilena, originaria de Valdivia, nacida en 1994.Gustavo BolasiniY se trata de una original y ecléctica agrupación que mixtura estilos dentro de un marco progresivo, incluyendo fusión, jazz, toques folclóricos locales y más. Además se caracterizan por construir obras de concepto basadas en temas de importante conciencia social y política, como por ejemplo en su anterior disco de 2004 titulado “La Isla de los Muertos” (el tercero en su haber), tratando el tema de la explotación del Baker por parte de una multinacional en 1906 lo que ocasionó múltiples muertos y desolación en la región.
En su nueva obra, titulada “Ciudad de Papel”, recientemente editada, trata la problemática del medio ambiente, específicamente la destrucción del humedal Río Cruces y la desaparición de sus cisnes.
Y para hacerlo, toma de muy buena manera su eclecticismo estilístico y de sus calidades musicales para lograr un trabajo sumamente ágil y variado.
Desde el excelente e introspectivo “Fumarolas de Alma” que abre el disco de manera minimal y casi étnica, la dureza hard rock de “Ciudad de Papel” que nos pinta el conflicto musicalmente, el estupendo “El Gran Acuerdo” un hermoso jazz, el melancólico “Migraciones Eternas” con un excelente saxo y una expresiva voz derivando casi al final en un free jazz con toques latinos de gran nivel, sin dudas uno de los picos de la obra; llega el momento de otro pico del disco, “Acción Por Los Cisnes” que principia con una línea de vientos para desembocar en un clima étnico sobre el que se desarrolla el estupendo tema; o los maravillosos “Homínidos (Historia de Seres Nerviosos)” un tema de puro rock progresivo instrumental con una picante guitarra y un logrado saxo y “Esto No Es Un Juego” un potente hard rock progresivo hasta el climático cierre “Boletos Para Ir” de desoladora belleza con un hermoso violín.
Integran “La Desooorden” Alfonso Banda en Guitarra, Fernando Altamirano en Voz, Francisco Martín en Bajo, Karsten Contreras en Voz y percusión, Peter Pfeiffer en Saxo y Rodrigo González en Batería y percusión. Además se suman a este proyecto integrantes del coro “Ma Non Troppo” y del “Coro de Niños de Colegio Aliwen”
Una excelente presentación en caja de cartón desplegable con toda la información de la obra y gráfica acorde a la misma.
Un disco muy recomendado para mentes abiertas con ganas explorar e interesarse en lo que pasa en la realidad cotidiana a nuestro alrededor.

Cada uno de sus temas toma fuerza en base a drámaticos testimonios de uno de los tantos atentados hacia el medioambiente en nuestro suelo latinoamericano, esta vez la tragedia ecológica del Río Cruces pero podría ser en Entre Ríos al bordé del Paraná, en donde fusionan perfectamente un sonido con bases en el Rock Progresivo y el Jazz con excelentes toques de folklore. Los mismos músicos han comentado sobre eso: "En Uruguay y en Argentina tienen problemas similares en el río y mucha gente se ve afectada", por lo que la temática del disco se puede extrapolar adonde quieran.
La propuesta de La Desooorden resulta francamente cautivadora, y ello es visible desde el empaque de lujo. En Ciudad de Papel la banda, a la vez que mantiene elementos propios de su música, expande la paleta sonora. La mezcla estilística es notable, y si en el pasado mostraron influencias del jazz, el folclor y el progresivo, ahora sumamos una aproximación bastante más intensa hacia el rock, que en sus momentos más densos los asemeja a Tool. A nivel estructural también hay cambios, y muchos de los temas del disco se acercan al formato canción, si bien éste es cruzado por variados segmentos instrumentales destacando notables solos de guitarra y saxo a lo largo del trabajo. Así, mientras La Isla de los Muertos se trataba de un trabajo mucho más unitario, aquí los temas también funcionan como entidades aisladas. El estilo vocal también cambia, siendo menos frecuente el canto recitativo y teatral.
Sonidos algo medio-orientales son los que abren el disco en Fumarolas del Alma, tema que se desarrolla en forma dramática, recordando a los mejores momentos musicales de las obras de Cirque du Soleil. Incluye el notable coro: “No le preguntes al agua/cuanta sed tiene el hombre”, que resume en forma brillante el concepto del disco. El tema homónimo muestra a la banda alcanzando una intensidad que previamente era sólo insinuada, mientras que a la vez se mezcla con sonidos de trutrucas, kultrunes, un coro sinfónico y múltiples percusiones étnicas, en una forma absolutamente única.
Tras El llamado del Totoral, un instrumental dominado por el trabajo de diversas percusiones, sigue El Gran Acuerdo, que en un estilo jazzero y lúdico recrea las maquinaciones entre Anacleto Angelini y el señor gobernador (“de baratissima conciencia”) para la instalación de la planta de celulosa: “El agua no importa, la gente no importa, salute por el costo del progreso”.
Migraciones Eternas conjuga diestramente la musica y líricas, con una primera sección vocal describiendo el daño de la lluvia ácida, para luego de un final falso lanzarse a una coda que tras un suave comienzo aumenta su intensidad, con una mezcla de sonidos tribales, guitarras afiladas y teatrales voces al unísono describiendo el paso de palabras a acciones de los contrarios a la planta de celulosa. Sin dudas la banda logra generar ambientes notablemente distintos manteniendo a la vez un sonido propio. Eso queda aún más claro con La Voz de los Niños, donde el piano y un coro de niños genera algo semejante a una canción de cuna.
A través de grabaciones de voces de los distintos involucrados nos informamos de la visión de los pobladores de Valdivia. Así, en Acción por los Cisnes, nombre del grupo que inició las protestas en Valdivia, escuchamos a una activista, en un muscular tema jazz-rock. En Tralcao se presentan las comunidades mapuches, mientras la voz recuerda a Pancho Sazo de Congreso y la banda realiza un memorable trabajo percusivo con instrumentos étnicos como la tabla, recordando a Dead Can Dance de Into the Labyrinth y Spiritchaser.
Homínidos es un vibrante instrumental con potentes riffs de guitarra y gran espacio para solos de saxo, tras el que comienza el denso Los Trabajadores, tema que guarda similitudes con Ciudad de Papel, volviendo a aparecer el coro sinfónico. En E-N-E-U-J la guitarra alcanza un dominio absoluto en un tema rockero, rugiente y directo.
Sin lugar a dudas, uno de los mejores trabajos de 2007.
"Ciudad de papel" es un llamado de atención sobre la tragedia ambiental ocasionada en 2004 a raíz de los residuos descargados por la planta de Celulosa Arauco y Constitución (Celco) sobre el valdiviano Río Cruces, recordada por la mortandad de miles de cisnes de cuello negro (Cygnus melanocoryphus) registrada en el santuario de la naturaleza Carlos Anwandter.
Aquí un video de uno de los temas, llamado "La Voz de los Niños":
En las presentaciones del disco, cada músico subía al escenario caracterizado como un pájaro de la fauna silvestre chilena, era parte de la puesta en escena con que el grupo. Y además de las canciones de puro rock progresivo bien ecléctico, el disco incluye grabaciones de pájaros de la zona y diálogos de lo que sería luego un futuro documental sobre el tema, del que decían los músicos: "Es un documental sobre la contaminación de la planta y la repercusión que ha tenido en el medio ambiente, empezaron a hacerlo hace casi dos años y nos incluyeron en el proceso, pero nos adelantamos un poco y sacamos el disco antes".En los mismos días en que era editado "Ciudad de papel", otra de las plantas de la misma empresa forestal ocasionó un derrame (digamos, otro, ya que en total fueron varios) de desechos tóxicos, esta vez sobre el río Mataquito, en la VII Región.
LA DESOOORDEN / Ciudad de Papel. Cuarto álbum de estudio de La DESOOORDEN, “disco conceptual que transforma un conflicto ambiental en música y poesía. Es una canción al recuerdo de ese bello humedal del Río Cruces, pleno de vida, hot transformado en un río mustio” (1). Proyección interpretada por Alfonso BANDA M. (guitarra, ebow y percusiones de niño en 6), Fernando ALTAMIRANO B. (voz y trutruca en 2), Francisco MARTÍN S. (bajo, piano, trompe, didgeridoo en 6 y motosierra en 10), Karsten CONTRERAS K. (voz y ocarina en 1 y 6), Peter PFEIFFER J. (saxo tenor, barítono y soprano, didgeridoo, trutruca en 8, ocarina en 1) y Rodrigo GONZÁLEZ M. (batería y percusiones), contando con la participación de Henry VÉLIZ (trompeta), Benjamín RUZ (violín), Coro Ma Non Troppo, Coro de Niños del Colegio Aliwen (Taller de Canto Enseñanza Básica), Sofía y Alfonsina OLIVARES (coros niños), Juan BASUALTO (motosierras) y Meydelles JARA (voz en 4) como músicos invitados.
Peculiarmente, la música de La DESOOORDEN me remite hacia mis años maravillosos de preadolescente, cuando algo de lo que disfrutaba enormemente era acompañar a mi hermana Verónica a las Peñas de la zona para oír tocar grupos folclóricos como el DÚO SUR, Violeta PARRA, ARAUCA (grupo en el que mi hermana cantaba y que a veces me dejaban tocar las claves o el bombo) o a los propios FOLKLORISTAS. Y es que la música de La DESOOORDEN posee esos timbres peculiares del folclor latinoamericano, fusionados con lo más selecto de los ritmos rock, cuya estructura musical remite a las grandezas del rock progresivo. "Ciudad de Papel" es el cuarto álbum de estudio de este grupo chileno, uno que ha sabido colocarse como hacedor de música sensible a las consecuencias del quehacer del ser humano, pensada con inteligencia e interpretada con pasión. En suma, un gran equilibrio entre cerebro y corazón. Ahora bien, pretender escuchar la música de La DESOOORDEN desde perspectivas sustentadas meramente por el grueso de las bandas de folclor o rock progresivo no tiene sentido. Uno tiene que partir desde el entendimiento de que este grupo en particular, explora sus conceptos desde configuraciones aventuradas en la experimentación, mismas que se traducen tanto en ciertas referencias musicales como en la fusión que hacen de las músicas folclórica, rock, jazz, algo de pop latino y, desde luego, otro tanto de rock progresivo, caracterizado por la vanguardia. En la parte folclórica tenemos sobre todo las maneras de cantar y los característicos sonidos de determinados instrumentos musicales, destacando percusiones y silbatos. El rock se identifica –a veces metálico y a veces natural-, por acordes de guitarra eléctrica y sus respectivos solos así como por ritmos eléctricos, mientras que el jazz vuelca su sonoridad desde metales y determinadas secuencias rítmicas, libres o estructuradas. El pop latino es un tanto más difícil de encontrar; éste se aparece por ejemplo en ‘El gran acuerdo’, con las formas sátiras y retorcidas identificadas en la canción latina de protesta en gente como… ¿cómo se llama el grupo que canta la canción ésa de “gringo frijolero”?, porque más o menos a esas formas musicales (no a lo líricos) me refiero… en fin. Por último, que no lo menos importante, el rock progresivo vanguardista se comprende en estructuras musicales intrincadas, altibajos emocionales expresivos, soporte musical preciso en bajo y batería, pero más importante que eso, en la fusión de todo lo descrito antes, manteniendo el aire crimsoniano que le oímos en su álbum anterior. De toda esa amalgama de sonidos, La DESOOORDEN no desperdicia la oportunidad de interpretar músicas del mundo (‘El llamado del totoral’), permitiéndose explorar el uso de instrumentos como el didjeridoo y las percusiones africanas. ¿Quieres algo más variado.
Pero no se puede obtener un buen resultado si los responsables de definir la idea no están preparados con mostrada calidad y La DESOOORDEN son un grupo crecidamente capacitado tanto para generar la idea musical como para fabricarla con seguridad de que los resultados serán insuperables. Aunado a lo anterior, en "Ciudad de Papel" se escucha un gran compañerismo entre sus músicos, reforzado con una gran pasión interpretativa. Más que competente lo que tenemos aquí es un álbum superior, razón por la que otorgo a éste evaluación de 9 sobre 10, postulándolo en los ProgAwards 2007.
Alfredo Tapia-CarretoY si son varios los que escriben, no podía faltar las palabras de nuestro eterno comentarista involuntario de siempre, que nos cuenta lo siguiente sobre este disco...
Dejándose llevar por la corriente de creatividad e ingenio que se manifestó en su disco precedente "La Isla de los Muertos", el ensamble chileno La Desooorden vuelve a la carga con otro magnífico concept-disc: "Ciudad de Papel". Aunque la temática sigue combativamente comprometida con la cuestión ambiental, esta vez el leit-motif se concentra en la contaminación ambiental a nivel global por causa de los excesos de la galopante industrialización. El sonido grupal se siente más cargado, lo cual quiere decir que pone menos énfasis en las texturas de raigambre mística (completamente apropiada para el disco anterior) y más énfasis en la articulación fluida de diversos matices, adornos y complejidades dentro de su bien definida vertiente rock-fusión. También resulta un disco más extenso, durando un total de 1 hora y casi 2 minutos. Este disco destila una mayor dosis de aspereza propia del rock dentro de la compleja amalgama estructural creada por la banda; en las partes más serenas salen a relucir las influencias de Congreso y, en general, los estándares del rock-fusión en cuanto a densidad rítmica y sensibilidad melódica. La labor del guitarrista es más destacada en comparación con "La Isla de los Muertos", pues se da más abasto para meter solos y fraseos y hacerlos destacar en medio de las orquestaciones de saxos y los consistentemente contundentes aportes de la dupla rítmica.César Inca
Con una cadencia tribal sincopada al punto de reflejar una especie de reflexión sosegada desde el corazón de la tierra, "Fumarolas del Alma" conforma el inicio del disco: se trata de un tema en el que la energía global del ensamble va transitando fluidamente sobre las cadencias rítmicas, mientras que el violín (invitado de lujo, Benjamín Ruiz) dialoga mágicamente con el saxo de Peter Pfeifer. El tema homónimo sube los decibeles un poco, especialmente en los momentos (como el inicial) donde los riffs guitarreros marcan la pauta, pero pronto nos encontramos con pasajes más contenidos en los que la instrumentación se matiza a fin de dejar que el canto dual de Altamirano y Contreras salga al frente y maneje la energía de las letras. Hay un interludio hermoso que supone el momento más relajado del tema antes del retorno del motivo inicial con un añadido cariz épico. A continuación siguen dos instrumentales, "El Llamado del Totoral" y "El Gran Acuerdo". El primero comienza con retazos sostenidos de didgeridoo contrapunteados por golpes de percusiones exóticas, creando al poco rato una danza ceremonial refrescante. El segundo es un ejercicio de jazz-rock, emparentado con lo que hacen Akinetón Retard (otro gran ítem chileno) en sus momentos menos explosivos: con la presencia de invitados en violín y trompeta el sonido queda lleno de manera muy efectiva. "Migraciones Eternas" me suena, en principio, a una combinación de los espíritus respectivos de las dos primeras canciones, logrando así manejar la continuidad estilística del disco. Pero además contiene una variantes y expansiones en su desarrollo que permiten a La Desooorden dar rienda suelta a sus ambiciones estilísticas, definitivamente, una de las gemas más sofisticadas de "Ciudad de Papel". "La Voz de los Niños" tiene una aureola más cinematográfica, destacando el pasaje de piano sobre el que fluye un coro infantil mientras la ocarina y ciertos artilugios percusivos ornamentan sutilmente el ambiente.
"Acción por los Cisnes" continúa con esta tendencia cinematográfica en el comienzo, donde la voz de una activista y el ruido de consignas nos invitan a tomar conciencia sobre la alarmante urgencia del problema ambiental. Cuando el ensamble entra en acción, las cosas regresan a su caudal musical habitual de complejidad, aunque ciertamente con una aura más marcada hacia lo tenebroso y lo misterioso. "Tralcao (Lugar de Truenos)" mantiene la explícita onda ecológica, transmitiendo esta vez una onda acústica donde se resalta lo percusivo: dicho sea de paso, el solo de saxo soprano es exquisito, realmente. ?Homínidos? es un instrumental donde la banda coquetea ligeramente con sonoridades propias del rock vanguardista. "Los Trabajadores" reitera parcialmente la cadencia de la canción 2, con la variante de que aquí se hacen algunos guiños ocasionales al funk. "E-N-E-U-J" pone, en su motivo principal, toda la carne rockera en el asador en un frenesí bien metido en el rock duro y la psicodelia, emanado desde la guitarra y desde la esforzada labor de la batería, generando así un acercamiento con Zeppelin y Red Hot Chili Peppers. Los parajes donde aparece la trompeta invitada ayudan a crear oasis de variedad en medio de este torrente. El disco termina con los paisajes reflexivos de "Boletos Para Ir", los mismos que son introducidos por delicados arpegios de guitarra sobre los que flotan etéreas líneas de saxo soprano. Los tambores étnicos y los ornamentos delicados de bajo ayudan a mantener un aura de evocación antes de que entren las partes cantadas. Los vuelos ocasionales del violín y los ornamentos adicionales de trompeta ayudan a completar el colorido espiritual de este envolvente mensaje de despedida.
"Ciudad de Papel" se impone como un más que digno sucesor de la obra magna "La Isla de los Muertos". Tal como señalé al inicio de esta reseña, "Ciudad de Papel" emerge como de una inercia de la iluminación creativa que hizo posible el disco de estudio precedente, pero a su vez logra capturar y plasmar una identidad propia, más explícitamente enérgica. Sin duda, La Desooorden logra en este disco darnos uno de los aportes más significativos del rock vanguardista latinoamericano para este año 2007.
Un disco demasiado recomendado, que ademas de tratar de un tema tan delicado como el ocurrido demuestra la gran capacidad de creación e interpretación de estos virtuosos músicos. Sin lugar a dudas, uno de los mejores discos del año 2007 a nivel mundial, pero sobretodo importante para nosotros como latinoamericanos y como defensores de la vida. ¡Tremendo discazo! Impresionante! Y continuaremos con más Desooorden en el blog cabeza.
Lo podés escuchar desde su espacio en Bandcamp:
1. Fumarolas del alma
2. Ciudad de papel
3. El llamado del totoral
4. El gran acuerdo
5. Migraciones eternas
6. La voz de los niños
7. Acción por los cisnes
8. Tralcao (lugar de truenos)
9. Homínidos (historia de seres nerviosos)
10. Los trabajadores
11. E·N·E·U·J (esto no es un juego)
12. Boletos para ir
- Alfonso Banda / guitarras, trompe
- Rodrigo González / batería, percusión
- Fernando Altamirano / voz, trutruca
- Peter Pfeifer / saxofones tenor, barítono y soprano, didgeridoo, trutruca, ocarina
- Francisco Martín / bajo, piano, didgeridoo, chainsaw
- Karsten Contreras / voz, ocarina y percusión
Invitados:
Coro “Ma Non Troppo”
Coro de Niños de Colegio Aliwen


Muchas graciassss de verdaddd!!! <3
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