Vivimos en esta época donde estamos todos rotos. El presidente, tu hermana, mis días, tu sueldo. Vivimos de una manera que en cualquier momento puede pasar cualquier cosa. Un tiempo en que queremos que pase cualquier cosa. Un estallido, una serie, quemar el Roca, un feriado puente, que a Yanina Latorre le vaya mal. Estamos en cualquiera y así vamos organizando nuestros días. Salimos y no sabemos si volvemos. Volvemos y no sabemos si salimos, scrolleamos y no sabemos quiénes somos. Nadie dice que el transporte público es laboratorio del neoliberalismo. ¿Será que no se puede etiquetar como identidad? ¿Será que nadie de afuera financia semejante exabrupto? Viajamos mal para trabajar mal, para cobrar peor. Volvemos mal para comer mal y dormir peor. Por Diego Valeriano ¿Cómo se banca la angustia de esperar el bondi que no llega, el tren que no arranca, el sueldo que no alcanza, el sueño que se interrumpe, la vida que se escapa? Llegamos y no parece nuestra casa. Nos acostamos y no...