Comenzamos la semana con tres monstruos homenajeando a la música de King Crimson. Me refiero a que los Stick Men (Tony Levin, Pat Mastelotto, Markus Reuter) están de vuelta luego de una década sin sacar ningún disco de estudio, y aunque los temas de este disco son todos originales y nuevos, están inspirados en ese complejo trabajo del Rey Carmesí tan poco accesible y desmesurado, y según explican Stick Men, este trabajo nuevo es un profundo tributo, totalmente autorizado y respaldado por el enano cascarrabias Robert Fripp, que supone 60 minutos de energía pura y cinética, ya que no solo escribieron 12 nuevas composiciones, sino que diseñaron un vocabulario sonoro completamente nuevo para ellas, y en el corazón del impresionante sonido de Stick Men reside un virtuosismo instrumental que roza lo telepático. Suntuoso, demente, criminal, elegante, titánico, virtuoso, paranoia industrial, adrenalina y complicidad cósmica, todos esos apelativos le encajan perfecto y sin embargo no alcanzan...