Imaginate un saxo demente que suena como los gritos desesperados de una chancha violada por un ejército de Tyrannosaurus rex, mientras al lado están tocando dos Steve Vai junto a un pulpo gigante (el de la tapa del disco) que con sus ocho palillos destroza la batería y un bajo que no existe porque fue morfado por uno de los dinosaurios... bueno, este disco suena a algo de eso. 13 temas pirotécnicos, instrumentales, donde el virtuosismo hace gala y es el principal protagonista, y da forma a un disco salvaje como el ejército de Tyrannosaurus rex violadores de cerditas, brutal, que no te da respiro y no te tiene piedad, con 4 japoneses que se desviven por hacerte mierda los tímpanos en una excelente muestra de Brutal Prog, moviéndose desaforadamente en un limbo donde convive el Rock In Opposition, el metal progresivo y el Avant, pero que no tiene un estilo exacto como para poder definirlo, así que más que tratar de describirlo te invito a que lo escuches. Eso sí, agarrate el peluquín! U...