Entramos de cabeza al fascinante terreno de la arquitectura sónica en tiempo real de los entrañables pibes de EASÍ. o el arte de construir universos al borde del abismo. Es en ese contexto que presentamos el último y flamante disco de este explosivo dúo bajo-batería que desarma notas por doquier con su experimentación de estilos hechos pedazos con TNT. Y con su nuevo trabajo, el dúo entrega una placa de seis canciones que funciona como una clase magistral de riesgo y virtuosismo aplicado a la música instrumental contemporánea, todo enmarcado en una muy buena producción (digo sin temor a equivocarme que es el disco donde lograron el mejor sonido). En el universo del jazz-rock progresivo instrumental, el concepto de "virtuosismo" a menudo corre el riesgo de caer en la fría masturbación técnica: notas por segundo sin alma ni destino. Lo valioso de un disco como Cuando las luces se apagan es que el virtuosismo está supeditado por completo al servicio del clima y la composición....