Y vamos con el cuarto y último álbum de la tetralogía "Nédema" correspondiente a la novela homónima de Omar Quijano, reversionada e interpretada por Jano: "La isla se incendió o se hundió. Nadie sabe bien lo que pasó. Hoy su lugar sigue siendo anónimo… quizás en miles de pavesas en el aire, o en algún reino abisal. Los hundidos aún respiran en las fotos, mientras los vivos sueñan con las cenizas". Hablamos de un disco que funciona como el desembarco definitivo en la isla de los mitos, donde la melancolía del viejo continente dialoga con la bruma austral con una orquestación que incluye bandoneón sinfónico, desembarcos folclóricos y calidez acústica. Así llegamos al final de este concepto musicalizado, a su desembarco final, con toda esa nostalgia crepuscular y quietud eterna que trasparenta su música. Y solo queda disfrutar de este gran disco y esperar a ver cuál será el próximo paso de Jano, que desde que lo conocimos no para de darnos muy agradables sorpresas. A...