Conocimos a esta banda israelí cuando nos la presentó Rockarte en una de sus animaciones. Este, su segundo disco, es un tributo monumental a la época dorada de Camel, Pink Floyd y el space rock más melódico. Tras el impacto de su aclamado debut de 2019 ("Mir"), el colectivo israelí regresó en este 2026 con su segundo trabajo de estudio. Y hay que decirlo sin vueltas: es una caricia sonora para cualquier oído hambriento de pasajes épicos, líricos, melódicos y desprovistos de pirotecnia innecesaria. Hablamos de un disco compuesto por cuatro extensas suites que rondan los diez u once minutos cada una y que conforman un viaje que funciona como un bálsamo en medio del caos moderno, dibujando verdaderos mapas geográficos sobre la mente del oyente a fuerza de melodías ensoñadoras, desde una elegancia canterburiana, guitarras latentes, contemplación bucólica, paz flotante y viaje interior. Lo dicho, cuando a los israelíes les das instrumentos musicales en vez de armas, dejan de andar generando masacres y le cantan a la paz y al amor, así que por favor inunden de instrumentos esa parte del mundo!
Artista: Telegraph
Álbum: Topography of Mind
Año: 2026
Género: Rock psicodélico
Duración: 45:21
Referencia: Discogs
Nacionalidad: Israel
Pero para no andar con vueltas le dejo la palabra a nuestro eterno comentarista involuntario de siempre, que nos cuenta lo siguiente sobre este disco...
Hoy presentamos al grupo israelí TELEGRAPH y su segundo trabajo fonográfico “Topography Of Mind”, el cual fue publicado el 22 de febrero último por vía autogestionada. Este cuarteto conformado por Avi Barak [batería y flauta], Liran Herrnstadt [bajo y voz], Eze Sakson [teclados y sintetizadores] y Tal Rubinstein (Stein) [guitarras y coros] cultiva una modalidad híbrida de psicodelia contemplativa y prog sinfónico a la usanza retro. Su disco anterior “Mir”, que data de septiembre de 2018, ya había llamado la atención en varios blogs dedicados a la difusión del art-rock, y ahora, este disco sucesor promete hacerlo aún más. TELEGRAPH se fundó en la ciudad de Tel Aviv en el año 2009 con músicos residentes en varias ciudades (Natanya, Tel Aviv, Ramat Gan y Hod Hashron). Tras un periodo de ruptura, el grupo se reunificó y empezó a centrarse en una carrera más consistente y, bueno, ya tiene en s ucurrículum un segundo disco de estudio. El material aquí recogido fue grabado en los Shalter Studios en marzo de 2024, siendo Itai Zichri el ingeniero de sónido. Él mismo compartió con Lenny Ben Basat las labores de mezcla y masterización. “Topography Of Mind” es un álbum conceptual sobre la memoria, sus pulsiones internas y sus maneras de manifestarse exteriormente. El grupo refuerza esta noción con una cita del poeta judío ucraniano SAUL TCHERNICHOVSKY: “El hombre no es sino el molde del paisaje de su tierra natal.” En algunos pasajes de este álbum, la gente de TELEGRAPH tuvo la colaboración de Salit Lahav. La portada fue realizada por Michael Druks. Bueno, revisemos ahora los detalles estrictamente musicales del disco que hoy nos convoca.
La pieza justamente titulada ‘Topography Of Mind’ se encarga de abrir el repertorio y lo hace a lo grande. Tras un breve preludio dirigido por la flauta a la que pronto se unen los demás instrumentos en un efímero delirio cósmico, el grupo arma un motif bastante ágil con nostálgicos ribetes Camelianos; el solo de órgano ostenta una eficiente vivacidad y el posterior solo de guitarra despliega un esplendor bastante estilizado. A mitad de camino emerge un interludio espacial que, de a pocos, pone los cimientos para un segundo despliegue de tonalidades sinfónicas, esta vez, situadas en un terreno híbrido entre los PINK FLOYD de 1975 y los GENESIS de 1976. En este nuevo contexto musical, la atmósfera lánguida sirve para impulsar una espiritualidad relajada e introspectiva. Los efectos finales son de alguien subiendo a un vehículo y encendiendo la radio y es así como llega el turno de ‘Field Of Fade Memory’, la pieza más larga del disco con sus 11 ¾ minutos de duración. Comienza con una aureola de expansiva y envolvente balada pastoral (como WHITE WILLOW y JORDSJØ), acomodándose a una ampliación de las vibraciones introspectivas que ya se introdujeron en la canción de apertura. Una segunda sección anima un poco las cosas con un luminoso motif en 7/8 que parece modelado bajo las guías simultáneas de GENESIS y ELOY. Una vez retornado el foco folk-progresivo, la banda le añade unos matices extra para gestar un epílogo en clave ensoñadora. Posiblemente tenemos aquí el cénit definitivo del álbum. ‘Valley Of Delirium’ perpetúa varios de los índices expresivos anteriores, empezando con un severo ahondamiento en los colores pastorales para la sección prologar. El notoriamente parsimonioso swing armado para el cuerpo central arrastra la sedosa gentileza del susodicho prólogo para que, en manos de los instrumentos eléctricos, ella adquiera un aura más engalanada. Poco antes se llegar a la frontera del octavo minuto, surge una punzante figura de bajo que empuja al colectivo a dejarse llevar por una luminosidad extrovertida que se deja arropar apropiadamente por texturas joviales dominadas por el sintetizador. El epílogo se basa en una retoma del prólogo.
‘Somewhere Along These Lines’ es el tema encargado de cerrar el álbum. Su línea de trabajo se asemeja en buena medida a la del tema #2, aunque con una suntuosidad más señorial, mostrando una gran cercanía con el paradigma de los PINK FLOYD de 1973-75. La sosegada estructura rítmica sostiene solventemente a las capas de teclados así como a los sucesivos solos de guitarra y de sintetizador, lo cual se traduce en una sobria suntuosidad que sabe ser elocuente con relativa delicadeza. Alrededor de la frontera del sexto minuto se empieza a instalar un nuevo motif que es, a su vez, más refinado y más misterioso: de este modo, el ambiente general incrementa su aura solemne, la cual incorpora algunos aires post-rockeros en su armazón sónico general. Todo esto es lo que se nos ofrece con “Topography Of Mind” desde los cuarteles de TELEGRAPH: una creativa muestra de reactivación del estándar prog-sinfónico para nuestros tiempos donde la estrategia musical pone énfasis en atmósferas meditabundas y una sistemática claridad melódica en clave de evocadora sencillez. En general, un disco bastante recomendable para cualquier buena colección de art-rock.
César Inca
Y claro... siempre lo digo, todo bien con tantas palabritas, pero mejor si lo escuchás por vos mismo...
Un disco para cerrar los ojos y dejar que la mente flote sobre un paisaje ondulado al atardecer, donde el tiempo parece detenerse por completo. Transmite una calma contemplativa profunda, una melancolía elegante y una paz casi terapéutica que te va desarmando tema a tema. No busca aturdirte ni provocarte sobresaltos; te envuelve en una atmósfera de ensueño donde las melodías te llevan de la mano en una catarsis lenta, majestuosa y sanadora. Y dejen que sigan así, que los músicos hagan esta música, porque sino por ahí agarran un fusil y se ponen a matar palestinos. Conque nos sigan haciendo esta música, estamos contentos..."Topography of Mind" consolida a Telegraph como una de las gemas más relucientes del sinfonismo y space rock actual, entregando un álbum redondo que es puro deleite para los amantes del sonido retro melódico, un progresivo contemplativo de la vieja escuela, flautas de ensueño, guitarras que hacen llorar al alma y un refugio perfecto contra el ruido del mundo... y también contra las masacres de gente inocente.
Lo podés escuchar desde su espacio en Bandcamp:
https://telegraphband.bandcamp.com/album/topography-of-mind
Lista de Temas:
1. Topography of Mind (11:07)
2. Field of Fade Memory (11:48)
3. Valley of Delirium (11:35)
4. Somewhere Along These Lines (10:51)
Alineación:
- Avi Barak / drums, flute
- Liran Herrnstadt / bass, vocals
- Eze Sakson / keyboards, synths
- Tal (Stein) Rubinstein / guitars, backing vocals
With:
Salit Lahav / flute




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