Otra maravilla del rock peruano. Un disco maldito, olvidado y fascinante... una diva peruana de la música popular y envidiada por las mejores voces de la ópera por ser quizás la mejor cantora lírica de todos los tiempos, soprano de gran éxito internacional en los años cincuenta que decía ser nada menos que una princesa (Ñusta) descendiente del Inca Atahualpa, especialmente conocida por su inusual registro vocal, que llegó a abarcar cinco octavas, y con un estilo que combinaba el canto lírico y -en primera instancia- lo andino y lo exótico, aunque aquí fue su primera y única incursión en el rock. Cantante autodidacta y con dotes naturales que jamás asistió a una clase de canto, se dedicó a cultivar la música peruana llevada a lo moderno, pero siempre con la base de la música incaica. Se comenta que parte del público peruano de los años 50 y 60 no le perdonó que mezclara el folclore andino con otros géneros populares, cuando causaba furor en Europa y ocupaba los primeros lugares en las l...