Ir al contenido principal

Indio: No se puede vivir dentro de una sanguchera de vidrio

Entre las decenas de mensajes cruzados por Indio, tras el viernes de estupor en Plaza de Mayo –la terrible necesidad de asimilar ese golpe en compañía–, el homenaje del sábado de los hijos putativos del Indio (sus bellos Fundamentalistas) y la despedida pletórica del domingo en Villa Dominico, me faltaba hablar con mi amigo Martín. Hoy lo hicimos y hablamos de Indio, de la transversalidad generacional de su obra, del héroe de nuestra adolescencia al sabio de los últimos años, cuando las pérdidas se nos fueron acumulando y de cómo, sobre todo en la última década, nos interpeló frente al paso del tiempo, las enfermedades, la decrepitud, la muerte y en qué estado la vieja cosechera te encuentre. Ese ya nuevo mandamiento: “Aspiro a que la muerte me encuentre vivo”. Aun nos fascinamos, ya achacados ricoteros, al ver pibitos de diez u once años llorando en el asfalto de Avellaneda. Porque estos días fueron una vorágine de ese estado de ánimo que él siempre nos conminó a cuidar: llorar, cantar, abrazarse, beber, llorar, cantar, en loop.


Por Mariano Vázquez

Si tengo que vanagloriarme de algo,
es del simple hecho de estar a la altura de la vida
que me ha tocado vivir.

Indio Solari, 1991

 

Por estos días, Indio, como un Carlitos Busqued, vino a traernos las noticias del futuro. Como en esa entrevista en Cerdos & Peces de 1986 cuando advirtió que “los psicópatas serán los hombres del siglo XXI”. O  cuando en 1987, en el suplemento Kaos de la revista Fin de Siglo, habló del arrojo, de la bravura: “Este pequeño trozo de posibilidad existe porque los locos, los héroes, los soñadores que ayer fueron muertos lograron infectar con sus sueños mínimamente este espacio. El problema del heroísmo es que tiene valor por lo peculiar y no por lo abundante, por lo diverso y no por lo continuo”. El futuro llego y es todo un palo.

Con Martín hablamos también de la revancha de Olavarría. Del último recital de Indio en las tablas, en marzo de 2017, al que fuimos juntos. Veinte años después de aquella suspensión infame, y el recuerdo de la histórica conferencia de prensa en la que el Indio demudó a una sociedad neoliberamente pacata y conservadora que vivía en la sanguchera de vidrio:

“Pensar que vivir cuesta vida, que no se puede vivir dentro de una sanguchera de vidrio, que la vida protegida entre algodones y no expuesta a ninguna experiencia no es rica […].  No hace mucho me preguntaban por qué no dábamos reportajes, y yo les decía que lo que sucedía es que ya teníamos la suficiente edad para, en vez de bajarles línea a los chicos, escucharlos, porque en sus nervios hay mucha más información del futuro que la que tipos de nuestra edad puedan tener para aconsejarlos. Esto es de ellos y yo supongo que lo que suceda de aquí en más no es responsabilidad de ellos, sino de aquellos que tendrán que correr con la tribulación de decisiones férreas, firmes, que han tomado, supongo que con algún tipo de convicción. Y que a partir de ahí ya no depende de nosotros tener ninguna otra actitud, porque cada uno es dueño de reclamar por lo que le ha sido escatimado […]  No va a ser la última vez que vengamos a Olavarría. Que quizá hay que esperar un tiempo. Los corazones jóvenes se lastiman y quizá no tienen la posibilidad de cicatrizar durante un tiempo esas cosas. Yo creo que no sería bueno que vengamos rápidamente […] Estos chicos lo que quieren es venir a estar abrazados con su novias, venir a bailar, venir a ver un espectáculo de rock y a escuchar las cosas que a ellos los conmueven. Y eso es un derecho que creo que ha sido avasallado este fin de semana. Eso es lo que yo pienso. […] Yo no estoy para bajarle línea a los chicos. Nosotros hacemos canciones y la banda es de ellos. Yo estoy más para escucharlos. Quizá, esto que está sucediendo es un acto de rebeldía que todos tendríamos que escuchar. Yo no creo en la malevolencia de esos corazones de doce, de trece, de catorce años. No creo en eso, no creo que esos chicos sean malos, que sean vándalos, que sean todas esas cosas que se dicen. Esos son los fantasmas de la gente que cree que un concepto estético es adoración del demonio, que cree que una chica que mastica chicle mientras está hablando está cometiendo un pecado. Yo supongo que nuestra sociedad anida todo este tipo de cosas […] la gente más conservadora con respecto a su forma de vida ve en esto algún peligro para su manera de ver las cosas. El tiempo dirá si esos, si esa cosmovisión tan conservadora y pacata es la que va a determinar nuestras vidas”.

Perdón el paréntesis.

Hace nueve años yo vivía en Bolivia y algo de mi parte intuía que podía ser el último recital de Indio. Viajé desde La Paz. Mi amigo Martín me sacó la entrada. Partimos con tiempo junto a Coti, su esposa –la única que manejaba: ¡estás frita, angelita!–. Dormimos en Olavarría la noche previa, dentro del auto, aunque poco. Terminamos estacionados junto a un galpón a medio construir donde se montó un boliche improvisado. Tomamos fernet, con la música a todo volumen de la banda de sonido de nuestras vidas, y charlamos con grupos de pibes y pibas para entender por qué seguían a Indio. Nosotros, de la vieja escuela, queríamos entender cómo aquel viejo axioma ricotero había cruzado hasta el siglo XXI tan mágica y vitalmente.

Yo venía cascoteado, empastillado (receta del Dr. Saturno), con el alma herida y los remos pinchados. Y ahí estaba, bajo el ala de Martín.

Pero en la charla telefónica de hoy me recordó que también habíamos estado juntos en el primer recital de Indio, en 2005, en el Único de La Plata. Y que este año, para su cumpleaños, le regalé un póster de Rocambole. Esa conexión cósmica. Como esa canción, Salando la heridas, que la tuvo sonando en su cabeza todo el día de ayer y al entrar en un lugar cualquiera, era exactamente la canción que estaba sonando. Indio dijo alguna vez: “Creo que la amistad que siempre está vigente es con aquellas personas con las que estás haciendo cosas […] y aunque nos vemos poco, no nos vemos para salir de caravana; estamos profundamente vinculados por los planes, por todo aquello de tantos años”.

Le contaba que en mi última sesión de terapia todo fue el Indio. Y que tuve una revelación: hasta que descubrí a Los Redondos, allá por 1986, no tenía una banda favorita, solo cosas que me gustaban, lo que se escuchaba en casa. Desde entonces fue la música de mi alma. Me abrió pistas del futuro, nuevos libros, insospechados corajes y la fiereza de la vida.

Martín me contó que no pudo entrar al Gatica por el dolor de ver ese cajón y que todo se le mezclaba con la muerte reciente de su madre, pero que junto a Coti y a su hijo se abrazaron durante horas con mil desconocidos. Yo le conté lo duros que fueron esos últimos cien metros, de la pura suerte de vivirlos abrazado al amor de mi vida y que cuando salimos del adiós en Dominico para tomar el tren de regreso, en una fábrica habían abierto el portón y una banda tocaba temas de Los Redondos y que bajo esa llovizna pude dejar de llorar un poco y ponerme a cantar con hermosos desconocidos hermanados en el mismo dolor y en la misma música. Una poética de la vida tatuada para siempre. Hidalga resistencia.

Porque todos estos días fueron así: llorar, cantar, extrañar, saturando pañuelitos de papel.

Los dos admitimos que no servimos para tristes despedidas.

Con Martín hablamos de esta pérdida que es irreparable: para la cultura rock, para el arte, para el alma y para el estado de ánimo, y que en los últimos años Indio nos legó la sabiduría sobre la futilidad de la vida. De héroe, de rocker-poeta, de sabio.

También nosotros nos hemos puesto grandes, pero no debemos olvidar que nos enseñó a vivir como indica nuestro propio temple.

En vos, Martín, quiero agradecer todo este tránsito, y a todos en este tránsito.

Recuerdo que cuando entré al Avellaneda, en 1986, en las paredes había grafiteadas lo que para mí eran poemas: indagando descubrí que eran letras de una banda de rock, Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota. Un compañero más grande del centro de estudiantes me prestó un casete. Recuerdo su fisonomía, su cara, pero no su nombre. A él también le tengo que agradecer ese hecho fundacional. Como a todos los que vinieron después, porque desde aquel día nunca me bajé de ese barco de locura y contracultura ricotera.

Antes de cortar la llamada nos dimos cuenta de que a los dos se nos había quebrado la garganta y apuramos la despedida antes de que llegara el llanto. Porque de esto se trató siempre: de las banderas en tu corazón, del amor cuando la noche es más oscura, de las canciones, de los amigos que nos llevaron hasta ellas, de los camaradas de rutas, de los abrazos con desconocidos rotos cicatrizados por una canción de Indio, de los recitales, de los rituales, de las perdidas y del misterio fútil de la vida.

Esto es todo amigos…


Mariano Vázquez


Comentarios

Lo más visto de la semana pasada

Los 100 Mejores Álbumes del Rock Argentino según Rolling Stone

Quizás hay que aclararlo de entrada: la siguiente lista no está armada por nosotros, y la idea de presentarla aquí no es porque se propone como una demostración objetiva de cuales obras tenemos o no que tener en cuenta, ya que en ella faltan (y desde mi perspectiva, también sobran) muchas obras indispensables del rock argento, aunque quizás no tan masificadas. Pero sí tenemos algunos discos indispensables del rock argentino que nadie interesado en la materia debería dejar de tener en cuenta. Y ojo que en el blog cabezón no tratamos de crear un ranking de los "mejores" ni los más "exitosos" ya que nos importa un carajo el éxito y lo "mejor" es solamente subjetivo, pero sobretodo nos espanta el concepto de tratar de imponer una opinión, un solo punto de vista y un sola manera de ver las cosas. Todo comenzó allá por mediados de los años 60, cuando Litto Nebbia y Tanguito escribieron la primera canción, Moris grabó el primer disco, Almendra fue el primer ...

Fulano - Lo Mejor (1996)

Y seguimos con nuestra saga de algo de lo mejor que ha dado Chile a la música universal, y recordamos al grupo de "fusión subversivo", uno de los mejores grupos que nos ha dado Chile, revolucionarios, talentosos, experimentales, lindando entre el rock progresivo, el jazz rock y el RIO, con Frank Zappa y Hermeto Pascoal como referencias principales, se dedicaron a la revolución cultural y con una postura ácida y contestataria en plena dictadura militar. Su arte fue reconocido mundialmente y han influido en gente como Mike Patton, por ejemplo. Fulano inventó uno de los sonidos más novedosos escuchados en la tradición de música chilena, con teclados, percusiones e instrumentos de viento como eje de su lenguaje, el sexteto se puso por encima de categorías, y encabezando la vanguardia. Sus discos nunca fueron masivos ni tuvieron éxitos comerciales, pero abrieron caminos insospechados en los sonidos hechos en Chile. Aquí con un recopilatorio de algunos de sus mejores temas hasta el...

VAK - Aedividea (2015)

Otro disco desconocido y recontra recomendado. Recordamos otra belleza desconocida, otro genial disco que aterrizó en el blog cabezón, un discazo de una genial agrupación francesa, otra joya desconocida que hizo su aparición en el blog y no podemos dejar de recomendar encarecidamente que lo escuchen y conozcan. Zeuhl de la vieja escuela pero en los tiempos de hoy, para oídos expertos, o para espíritus jóvenes repletos de búsqueda musical, VAK los va a mantener un buen rato con los oídos ocupados, otra gran aventura que te propone el blog cabezón: "Ya hacía falta por aquí algo de Zeuhl puro sin disolver. Zeuhl recién horneado pero en esta ocasión hediondo a vieja escuela. Hecho en Francia para que la cuña apriete, Aedividea rebosa de momentos muy familiares para el escucha kobaiano, quien rapidamente se sentirá identificado con el más clásico Magma, Weidorje, Eider Estellaire y hasta Eskaton (lo juro por sus 4 visiones...). Con el obvio añadido de la tecnología actual, VAK recrea ...

Ficción - Sobre La Cresta De La Ola (2006)

Y seguimos con Ficción y su rock sinfónico venezolano que ya hemos presentado oportunamente, aquí vamos con su segundo disco. Quizás menos inspirado que el primero, el disco entrega 8 temas nuevos, y 5 son instrumentales, y se nota la química y la gran interacción entre los músicos, entregando potencia y dinámica, porque si hay un baluarte histórico y oculto dentro del rock progresivo y sinfónico latinoamericano que decidió desafiar el paso del tiempo con una entrega de madurez y virtuosismo instrumental, ese es este emblemático grupo. "Sobre La Cresta De La Ola", los encuentra consolidando una propuesta que cruza el pulso clásico de las grandes catedrales sinfónicas de los setenta con la pegada enérgica del jazz-rock instrumental y la vanguardia. Hablamos de un disco donde la instrumentación toma el rol protagónico absoluto con una predominancia de temas donde el diálogo musical habla por sí solo, demostrando que la química de la banda seguía tan afilada como en sus mejor...

Akenathon - Peregrino (2010)

"Akenathon en vivo tiene ese aire místico mezcla con taller mecánico, la complejidad y la simpleza..." se ha dicho de esta buena banda platense, un álbum relativamente sencillo pero efectivo y sumamente ecléctico, donde conviven lo sinfónico, el rock, el tango, el blues, y mil cosas más, dando como resultado un álbum único, personal y muy bueno, ya que el grupo plasmó en este trabajo un sonido principalmente encuadrado en el rock progresivo y sinfónico, mechado con influencias del jazz, blues, matices de hard rock, sutiles pasajes folklóricos y baladas. Se los recomiendo mucho si aún no los conocen. Artista: Akenathon Álbum: Peregrino Año: 2010 Género: Eclectic Prog Nacionalidad: Argentina Vamos a recordar el primer álbum de Akenathón , una de las bandas que más empuje le viene dando a esta gran muestra de dinamismo y actividad que tiene hoy en día la ciudad de La Plata en cuanto la cultura prog. Y para quienes no los conozcan, Akenathon "La mística del ...

Gonzalo Farrugia - Stellium (1999)

Otro de los discos destacados del blog, disco solista de Farrugia, fundador de Psiglo y ex miembro de Crucis, quien supo tocar con Días de Blues y Pappo, quien fuera responsable de la nueva versión del Himno Nacional Mexicano, la cual fue adoptada como la versión oficial... una bestia en la batería que dejó su nombre grabado a fuego en el rock latinoamericano. Y les dejo las siguientes palabras de Carlos M.: "Sin duda me quedo pensando que algo debe suceder en el Uruguay, una ciudad y una cultura que permite que los pensamientos y la creatividad vuelen por todas partes y con todos los elementos que para algunos no sería bueno mezclar, pero para estos uruguayos les importa poco y fusionan todo lo que se les da la gana". Aquí, su disco solista... Artista: Gonzalo Farrugia Álbum: Stellium Año: 1999 Género: Progresivo ecléctico Duración: 50:42 Nacionalidad: Uruguay No sé si catalogarlo como un disco histórico, sino más bien un disco de un histórico, y si no saben ...

Fulano - En Vivo en Los Angeles de Chile (2002)

Definieron su música como "eclectisismo antihegemonico", y con eso tenemos una cierta idea de lo que desarrollaron tan bien. Comenzamos la semana con más Fulano y más del mejor rock chileno, en uno de los rescates culturales de cosas que nunca tendrían que quedar en el olvido, esta vez con uno de los grupos musicales más inquietos de Chile, en un registro en vivo donde el histriónico Jaime Vivanco aún estaba en el mundo de los vivos (un artista que no dejó de sorprender aún luego de su trágica muerte), junto a monstruos como Jorge Campos, Arlette Jequier, Cristian Crisosto, Jaime Vasquez y Paul Aliaga. Siempre fieles a su inquietud más que a cualquier otra convicción, generando un espacio de contracultura y resistencia musical en tiempos de dictadura, y creando esa especie de R.I.O. y Avant Garde contestatario que a pesar de todas las predicciones y suposiciones, tuvo éxito! Aquí, una extrañeza tremendamente particular, fuera de lo común y por demás talentosa, demostrando por...

Simetría Imperfecta - Otra Realidad (2011)

Como cada viernes nos gusta hacer, y más si estamos en la antesala de un fin de semana largo, los queremos llenar de música para que se acuerden de este maravilloso blog cabeza, y por eso ahora saltamos de estilo y de país, nos vamos a Argentina para recordar a unos pibes que se mandaron un muy lindo disco de metal progresivo. Ellos se llamaron Simetría Imperfecta, cultivaron un estilo que unía el sonido de Pain of Salvation, Symphony X y Dream Theater con mucha dignidad y buscando siempre sus propias formas y desarrollos. Un trabajo honesto que dignifica a lo grande el paradigma histórico del metal argento y también ensalza muy solventemente el ideal de la música progresiva a punta de vigor y potencia. Otra cosita para que conozcan en el finde largo y no nos extrañen tanto! Y ya el martes volveremos a tratar de hacer de hacerte estallar esa cabecita de Moog que tenés al pedo, a fuerza de pura buena música.   Artista: Simetria Imperfecta Álbum: Otra Realidad Año: 2011 Género: ...

Jukka Tolonen - Tolonen! (1971)

Este lunes empezamos una saga donde el protagonista es el gran guitarrista Jukka Tolonen, y será una saga dedicada a nuestra querida Vicky que fue la que nos trajo el tema Finlandia a la escuelita de rock, y más presisamente nos reseño los discos de Tasavallan Presidentti y bueno, desde allí no paramos con el tema Finlandia, más todos los aportes del Mago Alberto que también nos trajo varias cositas de aquellos pagos lejanos. Aquí, el tremendo guitarrista de los Tasavallan Presidentti (entre muchos otros grupos, Wigman entre ellos) en su primer disco solista a los 19 añitos. Es un muy buen disco pero no es el mejor que ha sacado, pero no importa porque es el puntapié inicial que servirá para traerles varios y enormes discos de este muchacho. Agradezcanle a Vicky y quieran al blog cabezón. Artista: Jukka Tolonen Álbum: Tolonen! Año: 1971 Género: Jazz rock psicodélico Duración: 32:34 Nacionalidad: Finlandia Lista de Temas: 1. Elements (Earth/Fire/Water/Air) (8:06) 2. Ra...

Fulano - Animal en Extinción (2015)

Y seguimos con esta gran banda chilena, ahora con su último disco de estudio publicado, que cierra su último ciclo y su historia, que es la historia de la música en rebelión (rebelión hacia el sistema, hacia las convenciones, hacia las modas). Fulano es, en cierto sentido, más que una simple banda o agrupación de personas. Parece ser más una forma de comportamiento, un ethos que importa ir por un camino paralelo al usual. Su discurso antimilitar y antifascista fue un sello propio en la resistencia a la dictadura (por algo siempre hacemos referencias a ellos, y les tenemos tanta simpatía). Luego, tras el regreso a la democracia y sobre todo la muerte de su pianista Jaime Vivanco, la banda se disolvió para regresar a la escena en 2009, tras seis años, pero las desaveniencias escalonadas entre sus integrantes referenciales terminaron por llevar a su fin la historia de Fulano en 2015, dejando como legado este disco póstumo. Aunque será una historia terminada que jamás termina realmente, al...

Ideario del arte y política cabezona

Ideario del arte y política cabezona


"La desobediencia civil es el derecho imprescriptible de todo ciudadano. No puede renunciar a ella sin dejar de ser un hombre".

Gandhi, Tous les hommes sont frères, Gallimard, 1969, p. 235.