Ir al contenido principal

Apocalypse. The Castle. Edición Rockarte

Y llega la animación del día, desde Yankilandia, estos Apocalypse (nada que ver con sus homónimos brasileros) creaban suites progresivas sobre lejanos castillos medievales. Su disco de 1976, auto-producido por el propio grupo y usado originalmente como demo, está repleto de largos temas con armonías vocales masculinas y femeninas, violín, mellotrones y guitarras y teclados con mucho fuzz. Un disco de puro rock progresivo, donde a lo largo de 38 minutos y cinco canciones, demostró el alto nivel musical e instrumental del grupo. Pero tras no despertar el interés de ningún sello, "The Castle" permaneció inédito hasta que en 2021, gracias al interés por la cinta máster original que se creía perdida fue descubierta en un sótano, por lo que llega la hora de por fin descubrir una de las tantas maravillas musicales que quedaron perdidas en el tiempo, pero como todo lo verdadero se contrapone con el deseo del tiempo de olvidar cosas valiosas, acá reaparece para que reavivemos la llama del arte, y Rockarte se encarga de sacarlo del olvido y, además, animarlo.


Otra sorpresita que aparece antes de terminar la semana...

Cuánto adoramos éstas románticas historias de nuestros días! Aunque bien pensado,  no sé yo si no nos hacen añorar más,  tiempos mejores. Lo típico. Banda de cualificados músicos enamorados por el entorno musical de su momento. Viven en Chicago, y graban en Elmhurst, Illinois, todo un álbum en demo. 1976. Poco queda para el "apocalipsis" zombie de los imperdibles. La cinta acabará criando polvo en un sótano olvidado, hasta su descubrimiento y limpieza en 2021.
Los hermanos Tom Salvatori (bajo, guitarras, guitarra clásica) y Michael Salvatori (guitarras double-neck-comodebeser, voz, recorder), la mujer de Michael, Gail Salvatori (teclados, violin, voz) y Scott Magnesen (batería,  percusión) son (si, otros más! ), Apocalypse.
"The Spirit" (6'53) inicia éste afortunado descubrimiento, (21 de Marzo, su lanzamiento en Guerssen!), en Gentle Giant lenguaje. Y al primer segundo se aprecia la estratosférica calidad de la banda. El uso de voz bi-sex me los lleva a los canadienses Et Cetera, (que también sacaron su disco en 1976!), por parecidas influencias. Y a tantos poetas francófonos  del progresivo de Canadá,  Harmonium en cabeza. Gloriosas cuerdas Elka/Mellotron y Hammond a la Kerry Minnear ponen el attrezzo prog para las llamativas vestimentas sonoras con que visten su música. Guitarra clásica como intro de "Only The Children Know" (7'27), deliciosa tesitura vocal y mobiliario Yes, que bebe directamente de manantiales "Fragile" / "Close to The Edge". Aunque los moogs de Gail tienen también regusto a Emerson. Que éstos no se privan de nada. Así que el factor majestuoso llena cada segundo de "Turning  Around" (5'03) con un downer rock a la americana que reina con ésa facilidad melódica hacia la pompa hippiosa. Con unos deliciosos arreglos cameristicos  que no pueden ser más de su momento. El elemento folk-prog es muy relevante también. Con un comienzo típico de banda de Quebec, sería "The Castle" (7'35). Con su acústico remanso y el nítido violín que sugiere plena libertad en el campo o la idealización de una vida poética medieval. Temas recurrentes del progresivo más delicado de los 70.
Gail es tan extraordinaria a los teclados como al violín. Toda la banda brilla a alturas de reconocimiento masivo. Debió de ser así. Pero hay tantos casos similares.....Que reafirman lo de la suerte como elemento fundamental del éxito. Talento a raudales, para qué? Para criar polvo en un estante. Ése final de guitarra in crescendo de puro Howe, me da la razón en mi pensamiento. "All The People" (10'32) finaliza ésta joya condenada al olvido, con más sinfonismos líricos, en perfecta sincronía  entre "Stairway to Heaven" y fantasioso folk progresivo que derrocha introspección y madurez.
No, no es música para éstos tiempos. Sino para transportarse a aquellos, donde todo era más inocente y honesto. En un respeto absoluto por el oyente, en su transmisión artesanal de sentimientos cálidos y humanos. Música abrumadoramente buena que hace todavía peor, éste presente. No sé yo...


J. J. Iglesias

 

Y ahora la razón por la que estamos acá...

Edición Rockarte


Texto expandido de la entrada:
https://www.facebook.com/share/v/18i7FxdXrh/

Lo podés escuchar completo desde su espacio en Bandcamp:
https://apocalypsechicago.bandcamp.com/album/the-castle




Comentarios

Ideario del arte y política cabezona

Ideario del arte y política cabezona


"La desobediencia civil es el derecho imprescriptible de todo ciudadano. No puede renunciar a ella sin dejar de ser un hombre".

Gandhi, Tous les hommes sont frères, Gallimard, 1969, p. 235.