Ir al contenido principal

Que el país se prenda fuego: incendios en la Patagonia, trumpismo y abandono

El fuego no es solo una imagen de catástrofe ambiental. Es el síntoma de un orden político que combina negacionismo, desfinanciamiento y alineamiento extremo con agendas que celebran la destrucción como signo de fuerza.


Por Luna Rey Cano y Mercedes Pombo



Difícilmente alguien no se haya enterado de lo que está pasando en la Patagonia. El territorio incendiado ya supera las doce mil hectáreas. El fuego llegó a tres de nuestros Parques Nacionales: Los Alerces, Los Glaciares y Lanín. Destruyó viviendas, infraestructura y proyectos de vida. No se trata de un evento excepcional, sino de un patrón: los incendios se repiten cada verano, pero cada año nos encontramos con menos capacidad estatal para prevenirlos y combatirlos.

Las partidas vinculadas a cuestiones ambientales en el presupuesto 2026 cayeron drásticamente con respecto a períodos anteriores. El presupuesto destinado al Servicio Nacional de Manejo del Fuego (SNMF) se reduce un 69% en términos reales con respecto a 2023. Esto se traduce en menos informes de alerta temprana, menos vuelos de detección, menos equipamiento y menos brigadistas.

Sofía Cerella, presidenta de la Asociación de Bomberos Voluntarios de El Hoyo, denunció que el gobierno nacional no se contactó de ninguna manera incluso días después del comienzo de los incendios. El relato de Jade Sívori va en el mismo sentido: ausencia estatal por arriba, organización comunitaria por abajo. Una vez más queda claro quiénes están en la primera línea poniendo el cuerpo: las vecinas y los vecinos que, la mayoría de las veces, ni siquiera cuentan con ropa ni condiciones adecuadas para enfrentar el fuego. No lo hacen por épica; lo hacen porque, ante la ausencia de una respuesta estatal, no queda otra que salir a cuidar lo poco que queda.

Lo que está pasando en la Patagonia era, lamentablemente, predecible. El cambio climático incrementa la probabilidad histórica de incendios forestales, como muestran diversos estudios científicos en la región patagónica. A esto se suma que el propio Servicio Nacional de Manejo del Fuego había advertido que la combinación de precipitaciones deficitarias y escasas nevadas invernales haría de este verano uno “pródigo en incendios forestales”.

  

Los límites del Mercado 

El modo en que el gobierno nacional está actuando frente a los incendios patagónicos no es una excepción: sigue el mismo patrón que vimos en otras catástrofes ambientales recientes. La idea de que “el mercado lo resuelve todo” muestra sus límites precisamente cuando el territorio arde o cuando una ciudad queda arrasada. Ante las desoladoras inundaciones en Bahía Blanca, el Presidente anunció que no enviaría ayuda nacional. La capacidad estatal para asistir, coordinar, reconstruir o prevenir fue reducida a cero. Ese gesto político es una señal: ante la devastación, el Estado se retira.

El paradigma del Gobierno respecto de la protección de nuestro patrimonio natural se sintetiza en lo que el Presidente dijo acerca de la contaminación de los ríos durante su campaña presidencial: «una empresa puede contaminar un río todo lo que quiera» porque, cuando haya escasez, el agua «dejará de valer cero» y la contaminación se frenará sola por efecto del mercado. El ambiente, entonces, no es algo que deba protegerse preventivamente; es una mercancía cuyo valor recién podrá determinarse cuando ya sea tarde.

Las externalidades ambientales son una de las principales fallas de mercado: consecuencias de actividades económicas que no se reflejan en los costos privados. En criollo, cuando una empresa contamina un río, genera impactos económicos y sociales que afectan a mucha gente, pero para la empresa que contamina no sale más caro: en la mayoría de los casos es más barato seguir contaminando. Justamente por eso se vuelve necesaria la intervención del Estado.

El negacionismo climático y la cruzada contra el ambientalismo se explican también por esto: para prevenir y reparar catástrofes se requiere del Estado, que pueda planificar, invertir y regular. Y esto choca de frente con el núcleo discursivo del Gobierno.

¿Cuál es el marco teórico que se usa para justificar el abandono estatal? En la presentación de su libro en el Luna Park, el Presidente afirmó que las externalidades “fueron resueltas por Coase asignando derechos de propiedad”. Coase escribió sobre conflictos muy acotados entre privados con poder similar, en contextos donde los daños son compensables con dinero. En su clásico texto “El problema del costo social”, el ejemplo es un médico molestado por el ruido de una panadería, o un arroyo contaminado que afecta a pescadores y puede resolverse mediante pagos.

Ese esquema no se traslada a la realidad actual. Miles de hectáreas incendiadas no pueden compensarse económicamente ni solucionarse a través del accionar de individuos que persiguen sus propios intereses. Tampoco un bosque nativo que tarda años en recomponerse, ni una cuenca hídrica destruida, ni una comunidad desplazada.

Por eso, más que teoría económica aplicada, lo que vemos es una coartada ideológica para recortar prevención y desmantelar lo público. La planificación de largo plazo, la inversión sostenida, los sistemas de alerta y brigadas profesionales no dan ganancia inmediata: son políticas estatales. Y sin ellas, el resultado es el que nos toca atestiguar: territorios arrasados y comunidades obligadas a enfrentar solas la emergencia.

 

Trumpismo invertido

El negacionismo climático de Trump responde a intereses concretos y explícitos. La financiación de campañas, think tanks y estructuras partidarias ha convertido la duda climática en una industria organizada. El sector “Oil & Gas” fue uno de los principales aportantes a Trump en el año 2020 y en 2024.

Sin embargo, el hecho de que este negacionismo vaya más allá de políticas aisladas y que no solo no se oculte o se le dé una lavada de cara ambiental (greenwashing) como hacen otros países, no se explica solo por la presión del lobby petrolero.

La negación del cambio climático no es un simple desacuerdo con la ciencia. Como plantea el artículo del Niskanen Center, constituye una forma de conciencia histórica del trumpismo: una manera de leer el pasado y proyectar el futuro que desestima los lazos comunes de la humanidad y privilegia la confrontación entre Estados soberanos. El clima, en cambio, no reconoce fronteras. Por eso incomoda: obliga a pensar interdependencias, responsabilidades compartidas y límites ecológicos.

El trumpismo disuelve esta tensión negándola, amparado en la posición privilegiada de Estados Unidos: un país con recursos económicos y bélicos que le permiten hacer frente a las consecuencias del cambio climático o imponerlas sobre otros.

Que el cambio climático se transforme en bandera ideológica responde así a la filosofía política antiliberal del trumpismo, que antepone la soberanía nacional a cualquier compromiso universal.

Para comprender esta concepción de lo político resulta útil Carl Schmitt, pensador cuyas ideas han cobrado renovada vigencia. Para Schmitt, una comunidad política no puede ser omniabarcante; se constituye siempre a través de la exclusión de un enemigo.

No hace falta que ese enemigo sea moralmente inferior ni que deba ser eliminado: basta con reconocer que puede existir un enfrentamiento real y, en casos límite, mortal. Lo político no existe sin conflicto. La idea de un mundo definitivamente pacificado, regido por normas universales y consensos permanentes, es para Schmitt una “ficción deshonesta”.

Desde esa perspectiva, el derecho internacional, los acuerdos ambientales globales o las instituciones multilaterales aparecen como mecanismos de limitación de la soberanía. El cambio climático, leído en ese registro, no sería una crisis material que amenaza la vida, sino un instrumento de intereses extranjeros para condicionar a Estados “fuertes”. Cuando Trump desvaloriza la agenda climática o abandona acuerdos internacionales, no solo protege intereses petroleros: reafirma una filosofía política que considera ilusoria la idea de una humanidad con un destino común.

Milei se alinea con esta posición de modo casi mimético. No solo repite consignas, replica el núcleo ideológico: desprecio por regulaciones ambientales, negación de la crisis ecológica, desmantelamiento de políticas públicas de prevención y adaptación. El negacionismo climático se vuelve así dispositivo político, habilitando recortes, privatizaciones y desprotección territorial. Pero con una paradoja evidente: mientras Trump reivindica una soberanía agresiva y proteccionista, el gobierno argentino avanza en el sentido contrario, renunciando a instrumentos básicos de defensa nacional y ambiental.

El modus operandi del Gobierno invierte la filosofía política trumpista: los intereses nacionales quedan completamente relegados frente a los mandatos de una agenda globalista a la que Milei quiere pertenecer.

Esto se ve con claridad en la Patagonia. Cada vez que los incendios arrasan bosques nativos, reaparece la hipótesis de la especulación inmobiliaria. No es conspiración: hay incentivos materiales evidentes. Al mismo tiempo que se desfinancia el manejo del fuego, se impulsa la derogación de la Ley 26.737 de Tierras Rurales, que limita la compra de tierras por parte de extranjeros y protege zonas estratégicas como ríos, fronteras y glaciares. Aunque hoy esa derogación está judicializada, el oficialismo insiste en “liberar la compra por parte de privados extranjeros”. Es evidente cómo se conjugan estos elementos: menos protección, más territorio arrasado, mayor superficie disponible para comercializar.

El propio gobierno, en su Política de Inteligencia Nacional 2025, reconoce presiones simultáneas de actores estatales y corporativos sobre los recursos estratégicos del país y afirma la necesidad de articular variables ecológicas, geopolíticas y productivas. Sin embargo, los recortes al Servicio Nacional de Manejo del Fuego, el avance sobre leyes ambientales y la desregulación inmobiliaria van en sentido inverso.

Las ideas instrumentalizadas por Trump para defender su soberanía nacional son invocadas por Milei para entregar la nuestra.

 

Argentina a contramano del mundo 

El tablero internacional cambió de reglas. Como muestra el informe de Fundar sobre la reconfiguración de la globalización, no estamos ante una simple “desglobalización”, sino ante una reorganización geoeconómica: los Estados vuelven a ocupar el centro. Las potencias ya no confían en mercados libres y desregulados; priorizan modelos productivos propios; fortalecen políticas industriales; aplican proteccionismo técnico; restringen inversiones extranjeras estratégicas; reorganizan cadenas de valor para reducir vulnerabilidades; y usan al Estado para orientar tecnología, energía y seguridad económica.

En síntesis: estamos viendo una transición desde tratados de libre comercio sin condiciones hacia políticas activas orientadas a mitigar riesgos, proteger sectores clave y planificar estratégicamente.

La estrategia del gobierno argentino va a contramano de esta tendencia. Mientras Estados Unidos, la Unión Europea y China refuerzan capacidad estatal, planificación productiva e innovación; acá se impulsa apertura indiscriminada, desregulación amplia, debilitamiento de instrumentos públicos de protección y reducción de capacidades nacionales justo cuando el mundo exige lo contrario.

Esa desalineación se traduce en políticas concretas: avance sobre la Ley de Bosques, flexibilización de la Ley de Tierras, desfinanciamiento del manejo del fuego, discusión sobre la Ley de Glaciares y mayor exposición de territorios estratégicos. El resultado es visible: Patagonia ardiendo, humedales convertidos en negocios inmobiliarios y glaciares bajo presión.

  

Entre la lanza y la bolsa

En este marco, los incendios no son solo una catástrofe ambiental. Son el síntoma de una forma de relación con el mundo. Hartmut Rosa lo piensa en términos de aceleración y alienación: una sociedad que solo concibe el crecimiento permanente transforma el territorio en recurso o estorbo (Rosa 2016). Los tiempos largos de la naturaleza como el crecimiento de un bosque, la restauración de un suelo o los ciclos del agua no encajan en ese ritmo acelerado; por lo tanto, el bosque se vuelve obstáculo.

Cuando el mundo deja de “responder”, cuando ya no se lo percibe como algo con valor propio sino como objeto disponible, se habilitan políticas autoritarias, negacionismo y discursos de fuerza. “Drill, baby, drill” no es un eslogan aislado: expresa un modelo de relación con la tierra en el que perforar, extraer y quemar son signos de poder.

Ursula K. Le Guin propone otra historia: antes de la herramienta que hiere, estuvo la herramienta que sostiene. Antes de la lanza, la bolsa. La bolsa reúne, guarda, cuida y hace posible la vida en tiempos largos. Frente a la narrativa heroica del avance y la conquista, propone la narrativa del cuidado. Frente a la épica del dominio, el sostén de lo común. 

Quizás la verdadera disputa política de nuestro tiempo no sea solo entre globalismo y nacionalismo, sino entre esas dos historias: la de la lanza que incendia el mundo y la de la bolsa que intenta conservarlo.

El fuego no es solo una imagen de catástrofe ambiental. Es el síntoma de un orden político que combina negacionismo, desfinanciamiento y alineamiento extremo con agendas que celebran la destrucción como signo de fuerza. Trump proclama “America First” y “drill, baby, drill”: Milei obedece. Mientras tanto, los incendios arrasan territorios cuyos habitantes nunca fueron consultados sobre este destino. 

Al mismo tiempo que se combate el incendio en el terreno, se vuelve urgente otra tarea: disputar la historia desde la cual pensamos qué vale la pena cuidar. Volver a la bolsa no es nostalgia ni romanticismo: es recuperar la posibilidad de organizar la vida alrededor del cuidado y no de la conquista. Sin esa otra narrativa, los incendios no serán una excepción sino el idioma del futuro.

Nuestra Patagonia y su gente sigue necesitando nuestra ayuda: 

  • FUNDACIÓN SI – ALIAS: DONAFUNDACIONSI

 
Luna Rey Cano y Mercedes Pombo

 



Comentarios

Lo más visto de la semana pasada

Los 100 Mejores Álbumes del Rock Argentino según Rolling Stone

Quizás hay que aclararlo de entrada: la siguiente lista no está armada por nosotros, y la idea de presentarla aquí no es porque se propone como una demostración objetiva de cuales obras tenemos o no que tener en cuenta, ya que en ella faltan (y desde mi perspectiva, también sobran) muchas obras indispensables del rock argento, aunque quizás no tan masificadas. Pero sí tenemos algunos discos indispensables del rock argentino que nadie interesado en la materia debería dejar de tener en cuenta. Y ojo que en el blog cabezón no tratamos de crear un ranking de los "mejores" ni los más "exitosos" ya que nos importa un carajo el éxito y lo "mejor" es solamente subjetivo, pero sobretodo nos espanta el concepto de tratar de imponer una opinión, un solo punto de vista y un sola manera de ver las cosas. Todo comenzó allá por mediados de los años 60, cuando Litto Nebbia y Tanguito escribieron la primera canción, Moris grabó el primer disco, Almendra fue el primer ...

Viaje Musical por un Año: Gran vals - F.Tárrega

29 de Julio Gran vals Francisco Tárrega (1852-1909) Después del tumulto emocional ocasionado por las chaconas de Bach, nos entretendremos alegremente con el hombre considerado «padre de la guitarra clásica», el español Francisco de Asís Tárrega Eixea, natural de Villarreal, provincia de Castellón. De niño solía esperar a que su padre, que tocaba flamenco, estuviera fuera de casa; entonces cogía su guitarra e imitaba los sonidos que había oído. Cierto día escapó corriendo de la vigilancia de su niñera y cayó en una acequia, causándose una peligrosa lesión en los ojos. Su padre quiso aprovechar el interés del muchacho por la música y, pensando que si no recuperaba la vista —al final no la recuperó—, la interpretación podía ser una buena forma de ganarse la vida, se trasladó con su familia a Castellón, donde el joven Francisco estudió piano y guitarra. Sus dos primeros profesores también eran invidentes. La ceguera no le impidió triunfar. Era un buen pianista, pero la guitarra sig...

Porcupine Tree - Fear Of A Blank Planet Transmission 6.1 (2007)

LightbulbSun nos presenta la edición definitiva en video de la obra maestra de Porcupine Tree "Fear of a Blank Planet", y no se trata exactamente de un DVD en vivo en el sentido tradicional, "Transmission 6.1" es el número de catálogo de la edición especial de lujo en formato DVD-Audio / DVD-Video que acompañó el lanzamiento del álbum de estudio en 2007, y esta edición especial es muy apreciada por los melómanos por ofrecer la producción integral del álbum con un sonido envolvente impecable y de alta resolución... Ideal para que recuerden este gran disco en el fin de semana. Artista:  Porcupine Tree Álbum:  Fear Of A Blank Planet Transmission 6.1  Año:  2007 Género: ---- Duración:  83:01 Referencia:   Rate Your Music Nacionalidad:  Inglaterra Cuando salió en 2007, Steven Wilson —siempre un obsesivo de la calidad sonora— quiso que la experiencia de "Fear Of A Blank Planet" fuera inmersiva. Y bueno, de ahí salió esta versión... El DVD inclu...

Daniel Melingo - H2O (1995)

Artista: Daniel Melingo Álbum: H2O Año: 1995 Género: Reggae/Rock Duración: 47:43 Nacionalidad: Argentina Lista de Temas: 1. Viejo sol 2. H2O 3. Alegría de vivir 4. Belfegor 5.  Nada Ophelia 6. Dub 78 7. Fermín 8. Maldito policía 9. Lejos 10. Nieve mortal 11. Juan Alineación: Daniel Melingo / Voz, guitarra, programación, acordeón, clarinete Cachorro López / Programación, coros Martín Aloé / Bajo Graham Hawthorne / Batería Ciro Baptista / Percusión Tom Malone / Trombón Sandra Baylac / Coros Sebastián Schon / Programación, piano Pablo Guadalupe / Batería Quebracho / Coros Pomo / Batería Ira Seagal / Guitarra española, guitarra eléctrica Willy Crook / Voz de "Belfegor" Pedro Aznar / Bajo, melódica Stan Getz / Saxo soprano (¡¡¡!!!) Larry Etkin / Trompeta Didi Gutman / Órgano Hammond Andrés Calamaro / Voz Pipo Cipolatti / Narrador Guillermo Vadalá / Bajo Patán / Piano Fender Rodhes

Pablo "El Enterrador" - Pablo El Enterrador (1983)

Gracias a Facundo revivimos este tremendo disco de los míticos rosarinos sinfónicos con elementos folk, un gran disco que si no lo conocés te los recomiendo encarecidamente, escuchalo y vas a ver porqué... Y sirve para dar la bienvenida a Facundo al staff del blog cabezón. Y este fue su disco debut, con un sonido que mezcla Genesis y Jethro Tull con los clásicos del rock argentino, Piazolla y el folklore argento, lleno de inspiración genuina que se entrega al verdadero arte, mostrando no solo mucho compañerismo musical sino además el alto nivel del arte musical de cada uno de los miembros de la banda, desplegando una propuesta diversa, llenando con intrincados patrones cada rincón del espacio sonoro, con la dupla de dos teclados contraponiéndose sobre una base sólida y rica, que sintetizan uno de los mejores y más convincentes álbumes progresivos argentos lanzados en la primera mitad de los años 80. ¿Cómo podía faltar este disco en este blog?... sería pecado. Artista:  Pablo "E...

King Crimson - Red (Elemental Mixes) (1974 - 2024)

Y para empezar la semana siempre vamos con algo bueno ¿Y qué decir de esto que ahora nos trae El Mago Alberto?, tenemos uno de los disco claves del Rey Carmesí con temas inéditos, y me copio de uno de los comentarios de esta entrada: "El último gran álbum de los mejores King Crimson, los de la década de los ’70, veía la luz en aquel Noviembre de 1974. "Red" nacía proyectando su propia sombra densa, vestida de elementos de su sinfónico pasado, de un oscuro y rauco jazz y del naciente heavy metal, marcado este último por las distorsionadas guitarras y sus pétreos riffs, que dieron una visión un tanto peculiar de aquel primogénito del Hard Rock desde el especial prisma de Robert Fripp. (...) Este álbum sin duda marcó un antes y un después en la carrera de la banda, pues tras 7 años de silencio después de "Red", la banda volvió entrados los ’80 con otra onda completamente distinta, otra visión y concepción de su sonido, sonando también interesantes y originales, pe...

Godspeed You! Black Emperor - Lift Yr. Skinny Fists Like Antennas To Heaven! (2000)

Sobre el tercer álbum de estos canadienses, que aparece en el blog cabeza gracias a LightbulbSun, nos ilustra el señor Wikipedia : "Lift Your Skinny Fists Like Antennas to Heaven está estructurado y concebido más como una sinfonía que como un disco convencional de música popular o rock. Las cuatro pistas están compuestas por movimientos, con diferentes subtítulos, que se funden entre ellos. El álbum entero es instrumental, excepto por algunos fragmentos hablados. El álbum comienza con crescendo orquestal con algunas reminiscencias al Bolero de Maurice Ravel. El álbum consiste en cuatro pistas continuas en el CD. Las duraciones de los movimientos individuales fueron tomadas de la discografía oficial. Los tiempos para cada movimiento aparecen en la contraportada del álbum, pero éstos son bastante imprecisos". Y así empezamos el día, con mucha música y un álbum doble de los Godspeed You! Black Emperor que sin duda marcaron una época con un sello propio de calidad y búsqueda....

Rush - Kia Forum Inglewood, CA June 7-9-11-13, 2026 (2026)

Y cerramos la semana con otro enorme aporte de LightbulbSun: De lo que estamos hablando no se refiere a un álbum en vivo (oficialmente editado) como tal, bueno, al menos todavía no, sino que vamos a presentar parte de los primeros shows de la gira "Fifty Something" que acaban de suceder este junio de 2026 en el Kia Forum de Los Ángeles. Obviamente es un evento histórico, y si sos seguidor de la banda y del progresivo, entiendo que vayas a disfrutar todo el fin de semana con esto. Acá te comparto los puntos clave de lo que estuvo pasando en esos conciertos, y lo mejor es que LightbulbSun se zarpa y nos comparte el sonido de esto de lo que te estamos hablando: ahora podés atesorar los cuatro días que Los Angeles pudo disfrutar, con un Rush increíblemente a pleno y listo para escucharlo durante todo el finde, mientras nos esperás que recargamos pilas y nos encontramos el lunes de la semana que viene, que hoy nos toca cerrar el viernes a lo grande. Y ojo que acá hay un montón de ...

Luis Alberto Spinetta - Peluson of Milk (1991)

Vamos cerrando otra semana muy especial en el blog cabezón, sonde han circulado grandes obras, como siempre y gracias a todos los que participan en el staff,  y ahora le toca el turno nuevamente al gran Flaco, pero no con un disco cualquiera, sino con la mejor versión que pueden escuchar de "Peluson of Milk". Esto es en exclusiva y viene de la mano del Mago Alberto, que con su magia consiguió una versión especial, que no salió a la calle, que tiene el mejor sonido, con la fidelidad adecuada que merece su obra y que, al menos en este disco, no estuvo nunca representada en las distintas versiones y ediciones que se comercializaron. Así que cerrando otra gran semana en el blog cabezón, y engalanando la Biblioteca Sonora, presentamos un disco con mejor calidad que el que tiene el CD que seguramente guardás en tu colección. Únicamente esto pasa en este humilde espacio, para alegría de la comunidad. Artista: Luis Alberto Spinetta Álbum: Peluson of milk Año: 1991 Género: ...

Historia del Prog Rock en Costa Rica

Para complementar nuestra sección de grupos costarricenses de rock progresivos, presentamos una nota sobre su historia, bastante más jugosa que lo que uno podría imaginarse en un primer momento. En Costa Rica durante la primera mitad de los 60, el rock es considerado esencialmente una música de baile, y esa era precisamente su función. Eso explica, en parte, la recarga de covers en los repertorios. La cultura de música popular costarricense antes del rock estaba dominada por las orquestas, y si bien las orquestas tocan mucho material original específico a cada una, la mayoría del repertorio podía consistir en versiones de clásicos o de éxitos recientes popularizados en la radio. Por Fo León Al nacer en 1959 de la mano de los Twist Masters, el rock costarricense sigue el único patrón conocido, adaptando material extranjero con pericia y con mucha atención a la fidelidad. Complementando esto, las bandas desarrollan su propio material y conforme van madurando, van creando más mater...

Ideario del arte y política cabezona

Ideario del arte y política cabezona


"La desobediencia civil es el derecho imprescriptible de todo ciudadano. No puede renunciar a ella sin dejar de ser un hombre".

Gandhi, Tous les hommes sont frères, Gallimard, 1969, p. 235.