Ir al contenido principal

Lobos Sueltos: Agua de Wall Street

El agua entró en Wall Street y con ese pase mágico los especuladores se permiten cosas: como pedir glaciares para vender vacunas, o negociar el precio que debería tener para no perderla a pocos minutos de barrios que no accedieron nunca al agua potable. ¿Quién se esconde detrás de la más reciente embestida bursátil? ¿Qué implica la privatización de ese derecho básico? ¿Por qué las empresas que venden agua se presentan como la vanguardia sensible que la dona?

Por Mauro Fernandez


En su mansión al norte de Nueva York, Laurence Fink, uno de los treinta hombres más poderosos del planeta se despertó con sed. Era 2 de noviembre y cumplía 66 años. Todavía no había pandemia. Se levantó de la cama a las cinco de la mañana y no tomó nada. Con la garganta reseca apretó la nariz contra la ventana de la sala de estar, mirando al parque de cuatro hectáreas. Después de veinte segundos inmóvil, tragó saliva. Las mejores ideas de su vida las había tenido siguiendo intuiciones. Nadie sabría cómo se gestó la más reciente ofensiva sobre el agua, pero Larry recordaría siempre esa sedienta mañana.

Greenpeace sobrevuela el Cajón del Maipo post-lluvias.
Desde la organización explicaron que los aluviones
y deslizamientos de tierra fueron agravados principalmente
por la destrucción y tala del bosque nativo
en las cuencas y la intervención de quebradas,
ríos, laderas y montañas por las grandes empresas, afectando directamente
la estabilidad de los ecosistemas y su capacidad de respuesta
ante estos eventos, que funcionan como escudos naturales
para resistir estas lluvias.

Fink tiene ahora 68 años, es más largo que alto, tiene una alopecia profunda y usa anteojos sin marco. Se ríe seguido y la comisura derecha se le levanta con picardía porteña. Su padre era zapatero y su madre, profesora de inglés. Nació en Los Ángeles y estudió ciencias políticas en la Universidad de California donde se unió a la fraternidad universitaria Kappa Beta Phi. Catorce años después de recibirse, fundó y se convirtió en el número uno de BlackRock, hoy el fondo de inversiones más grande del mundo. En 2020, el grupo gestionó fondos por 8,7 billones de dólares, una riqueza que lo posicionaría como la tercera potencia mundial, sólo detrás de Estados Unidos y China. El fondo es copropietario de más de diecisiete mil empresas entre las principales farmacéuticas (Pfizer), alimentarias (Bayer-Monsanto y Coca-Cola), petroleras (Exxon Mobile) y tecnológicas (Apple y AOL), entre otras. Es la cueva donde nunca descansan los mejores lobos de Wall Street; una manada de la que Larry es el macho alfa.

El Embalse El Yeso, en la Cordillera de los Andes,
es uno de los más afectados por la sequía.

Si bien toma impulso con sus intuiciones, Fink siempre se basa en las proyecciones. Desde hace años que conoce los informes sobre la escasez del agua en el mundo, acelerada por el derretimiento de los glaciares, la contaminación, y su uso intensivo, en particular del sector agrícola — el 72% del consumo global se utiliza de ese modo de acuerdo a la ONU —, los municipios y las industrias. Según el World Resources Institute, en los últimos cincuenta años la demanda doméstica se incrementó en más de un 600 por ciento. Pero laONU estima que aún 2.200 millones de personas (casi un tercio de la población global) no tiene acceso seguro al agua potable, y tres mil millones no acceden siquiera a lavarse las manos con agua y jabón. Para los jugadores como Fink, gestionar e incrementar artificialmente esa escasez es una excelente oportunidad de negocios.

BlackRock avanzó en su proyecto por distintos frentes. En julio de 2020 publicó el informe Troubled Waters (aguas turbulentas), en el que advirtió que el estrés hídrico — mayor demanda que disponibilidad del recurso — produciría graves riesgos financieros en las próximas décadas. Mencionó especialmente los riesgos para el sector inmobiliario, el agrícola y la generación eléctrica. Lo vinculó, además, con las sequías y las inundaciones producto de la crisis climática. Reconoció el contexto y tomó carrera.

Meses más tarde, en diciembre de 2020, el agua comenzó a cotizar en Wall Street, esa cueva de Fink y otros popes de la economía de mercado global. Se trata, por el momento, de precios futuros para el comercio de agua de cuencas de California para el mercado agrícola. Pero también es lo que parece: el mecanismo técnico necesario para abrir formalmente el camino a la commoditización del agua. 

En los últimos días, la vicepresidenta de Estados Unidos, Kamala Harris, reconoció que “durante años y generaciones se pelearon guerras por el petróleo; en un corto tiempo se pelearán por el agua”. Para defender el recurso, Harris la catalogó como una “commodity preciosa”. Plantea así un escenario en el cual el agua nos llevará, o bien a la guerra formal y conocida, o otra más abstracta pero igual de sangrienta, la que deviene de ingresarla con un valor cuantificable, competitivo y comerciable al reino del capitalismo. Lo que propone la vicepresidenta norteamericana es que si queremos evitar que nos arrebaten el agua al calor del hierro, debemos aceptar — y abrazar — su valorización económica. 

El glaciar Perito Moreno, en Calafate.

En 2020 Fink mostró su primer modelo de ataque. Copropietario de la farmacéutica estadounidense Pfizer, dueña de una de las vacunas que se comercializa contra la Covid-19 exigió que los países que querían comprar la droga pusieran activos soberanos a modo de garantía para responder ante eventuales juicios futuros. 

El caso fue develado por una investigación periodística del Bureau of Investigative Journalism y reiterado en Argentina por Jorge Rachid, asesor del gobierno de la Provincia de Buenos Aires, quien declaró que Pfizer le exigió a la Argentina que sancionara una ley que eventualmente permitiera embargar los glaciares andinos. Si algo salía mal con la vacuna, Argentina respondería con sus cuerpos de hielo, nada menos que sus reservas de agua. El país, hasta ahora, rechazó esas condiciones.

 

¿Corderos atados?

Cordillera de los Andes. Centro-oeste de la Argentina. Departamento de Las Heras, Provincia de Mendoza. Allí se emplaza la Reserva Turística Villavicencio. Un paraíso verde entre las altas cumbres, a casi dos mil metros sobre el nivel del mar, que corona una construcción blanca de estilo andina. El Hotel Villavicencio tiene cuatro pisos y techos de tejas ocre. La reserva posee el 8% de la superficie total del departamento. El dominio de esas 72 mil hectáreas que incluyen el manantial, tres ecosistemas distintos, 240 especies de fauna y 200 especies de flora es privado. Desde el año 2000, lo administra la compañía multinacional Danone. El acceso es arancelado (hoy ingresar cuesta unos dos dólares) y parte de los caudales de agua son embotellados por esa compañía en botellas que llevan la imagen del hotel impresa y luego son vendidas a un dólar el litro.

Lejos de la figura clásica del villano de película que acompaña a las corporaciones agrotóxicas, fósiles o megamineras, las que venden agua, como si fueran ángeles de la industria alimentaria, avanzan con rostro humano y cercanía a las poblaciones. Son la vanguardia sensible de esta embestida sobre el bien estratégico del siglo XXI.

Según datos de 2018, sólo tres corporaciones controlan el 85% del mercado del agua en Argentina: Danone, Nestlé y Coca-Cola. ¿Quién se esconde detrás de las tres? Los lobos. El 10% de Coca-Cola (Coke Inc.) es controlada por BlackRock; en Danone, aunque el principal fondo de inversión es otro —el Massachusetts Financial Services—, el gigante norteamericano tiene más del 5%; y en Nestlé ningún accionista supera el 3 por ciento, excepto la compañía de Fink. Es sabido que estos gigantes financieros lanzan sus inversiones detrás de toda gran empresa global. Pero es clave para entender el criterio que aplican sobre el agua y su commoditización, así como para identificar a los ganadores y los perdedores de esta idea que, con la llegada de la tercera década del siglo veintiuno, deja de ser amenaza latente para convertirse en realidad.

La intención se oculta con publicidad. Coca-Cola propone que sientas el sabor.  Nestlé habla de buena comida, buena vida. Danone va más allá: un planeta, una salud dicen en un registro épico. Los sitios de las principales embotelladoras están inundados de noticias sobre sustentabilidad, medio ambiente, bienestar y reciclaje. Parecen una oenegé, cuando su core business es embotellar un derecho. Toda la estrategia de marketing está disfrazada de responsabilidad social, una estrategia que busca vestir al lobo con piel de cordero.

Coca-Cola, por ejemplo, acordó con el Gobierno de Salta, provincia del norte de Argentina, que llevaría agua potable a la región. En principio, con una prueba piloto que llevará veinte (sí, veinte) filtros familiares a comunidades originarias de los departamentos de Rivadavia y San Martín. No importa que para fabricar un litro de Coca-Cola se utilicen setenta litros de agua, sin contar la cantidad utilizada para el envase o el endulzante; caridad mata realidad. Aunque a pesar de su rol clave en el sector del agua embotellada a través de Bonaqua y Kin, el foco de la empresa norteamericana sigue siendo su gaseosa de bandera y su estrategia comercial no logra despegarse del impacto que produce como sí intenta, con mejor éxito, la francesa Danone.

Ya sea en la promoción de lácteos como garantes de salud, como en la gestión del agua, Danone no sólo busca parecer una oenegé: también las financia. Así, junto al programa SedCero —que integra junto con el Rotary, la empresa de marketing sustentable Diamonds, el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) y organizaciones sociales—, lanzaron en 2018 (y en la casa de gobierno argentina, la Casa Rosada) la Plataforma del Agua. Esta herramienta busca, según su sitio web, facilitar procesos de “desarrollo inclusivo y sustentable”. 

Desde ese espacio, el último Día Mundial del Agua que se celebró el 22 de marzo, Danone, SedCero, Avina y la Universidad Nacional de Quilmes firmaron un convenio con el Consejo Nacional de Coordinación de Políticas Sociales que depende de la Jefatura de Gabinete de la Nación. El documento con la carta intención no se hizo pública ni se conocieron avances posteriores, pero tanto desde el Estado como desde las organizaciones firmantes aseguran que la colaboración pondría a disposición del Consejo la información sobre vulnerabilidad en el acceso al agua generada por la mencionada plataforma, financiada por la principal embotelladora del país. Como si Danone fuera no una empresa privada que está extrayendo y comercializando lo que escasea en ese segmento de la población sino un ejecutor de políticas públicas que busca resolverlo.

Los datos de escasez de agua en Argentina son alarmantes. Según el INDEC, cinco millones trescientas mil personas no tienen acceso al agua potable en sus viviendas y más del 13% de los argentinos no gozan de acceso permanente a este recurso vital. En las zonas rurales, como el Gran Chaco —donde centra su actividad el programa SedCero—, la situación se agrava y la escasez hídrica alcanza al 41% de los hogares. La inexistencia de una ley nacional para regular el agua aumenta la complejidad del abordaje, imposibilita el acceso a los datos reales y deja librada la gestión a colaboraciones con privados que se benefician con la venta del recurso que se busca garantizar. 

El Consejo Nacional es un espacio de articulación entre distintas áreas del Estado que busca optimizar los recursos en relación a las poblaciones más vulnerables. Su presidenta, Victoria Tolosa Paz, no considera que el rol del sector privado en la gestión de estos datos despierte ninguna alarma. Por el contrario: cree que los datos hay que buscarlos allí donde están, para poder cruzar la información existente con los mapas de vulnerabilidad y acceso al agua y acercar soluciones urgentes a los que más necesitan ese recurso. “Sin datos no se pueden tomar decisiones”, dice en comunicación con Bocado. También asegura que “no existe ni existirá ningún entrecruzamiento de datos del Estado con el sector privado”. Pero el convenio sigue sin hacerse público y las preguntas se acumulan sin respuesta. Sobre todo una: ¿Qué gana Danone al involucrarse financiera y públicamente con esta iniciativa? 

Durante las semanas que duró esta investigación intentamos comunicarnos con la empresa pero nada logró más que una promesa de respuesta futura, el comunicado oficial por el acuerdo con el Consejo y una línea muy sugestiva: “sabemos que ya hablaron con las organizaciones”. Parece que la comunicación tras bambalinas fluye con una velocidad mucho más vertiginosa que el acceso a la información pública sobre el agua que embotellan, venden, gestionan y relevan, ahora en conjunto con un organismo dependiente del Poder Ejecutivo.

Buscando otras respuestas, aparece una declaración del exdirector financiero de Danone Argentina entre 2007 y 2010, François-Xavier Lacroix, ahora a cargo de Aguas Danone España. En una entrevista con ElEconomista.es, Lacroix reconoció que “el agua corriente no es competencia [a su negocio], pero dar agua gratis puede ser contraproducente”. Su razonamiento es el siguiente: “Hay que darle un trato adecuado al agua, porque si se ve como algo gratuito sin interés ni sofisticación, toda la categoría agua cae, y da más espacio a los productos que pueden ofrecer una experiencia de consumo más atractiva pero son menos sanos”. Si revisamos un poco más, veremos que no es un caso aislado en el sector. En esta misma línea se expresó tiempo atrás Peter Brabeck-Letmathe, CEO de Nestlé entre 1997 y 2008: “La posición de que todo ser humano debe tener derecho al agua es extrema. […] Personalmente creo que es mejor darle al agua un valor de mercado para que todos seamos conscientes de que tiene un precio.”

La doctora Ana Torlaschi preside el Comité de Salud y Ambiente de la Asociación Médica Argentina y se especializó en el mercado del agua embotellada y el acceso al agua segura. Torlaschi cree que “las empresas privadas tienen la capacidad de ver un negocio donde tendría que haber un derecho; aprovechan el agujero que deja el Estado”. Dice que “los gobiernos deberían proveer el agua segura a la población porque el acceso al agua es un derecho humano como lo es el derecho al aire” y no duda en considerar que “el agua va a ser el oro del futuro”. Cuando le consulto sobre el acuerdo entre el Estado y Danone, Torlaschi se pregunta sobre los datos que relevarán y exhibirán: “el que tiene la información tiene la manija, porque de la información que tenés, mostrás lo que querés”.




La estepa

 
La Veredita es un largo pasillo de casas bajas en el que se estima que viven unas ciento cuarenta familias. Está ubicado en el sudoeste de la ciudad de Buenos Aires, a dos cuadras del estadio de San Lorenzo, el club del que es hincha el Papa Francisco. Algunas de esas casas no tienen las cuatro paredes de material, se arreglan con nylon y frazadas. Durante catorce años, el barrio no tuvo agua. Ni siquiera es uno de los 57 barrios de emergencia relevados en la Ciudad de Buenos Aires (que habitan unas 73.600 familias): el Gobierno de la Ciudad no lo reconoce, alejando a sus habitantes de sus derechos básicos como el acceso al agua. Desde la primera toma tuvieron varios conflictos entre vecinos por intentar acceder al recurso que ya tenía el barrio lindante, Los Pinos, y la Federación de Asociaciones Bolivianas que queda cruzando la calle.

Laura tiene menos de cuarenta años, vive con su marido, dos hijos y una nieta pequeña. Tiene pelo oscuro, un mechón violeta y usa un barbijo negro con la pipa de Nike. Tiene ojos negros y una mirada profunda. Desde hace tres años gestiona el comedor de La Veredita al que asisten unas setenta familias a buscar la comida que prepara junto con otras dos mujeres. “Yo busco donde está la solución y avanzo, te atropello”, dice Laura cuando le pregunto por el agua. Cuenta que hace unos años, el Gobierno de la Ciudad colocó dos tanques en cada esquina. Mantenerlos funcionando es una tarea que obliga a los vecinos a mantenerse atentos: deben llamar por teléfono cuando el agua se está acabando. La distribución hacia cada casa la hacen los mismos vecinos con baldes. 

“Esa agua la ponés en el balde y en cinco minutos se pone amarilla”, relata Laura. “Tuvimos chicos con forúnculos, diarreas, todo por esa agua”. El gobierno no lo reconoce, pero lo sabe. Por eso, para beber, cada quince días acercan a cada familia cuatro bidones de cinco litros de agua de mesa (que en realidad es agua corriente, pero envasada) que comercializa la empresa Akua S.A. bajo la marca Freezy. Por familia supone alrededor de un litro por día. La familia tipo de La Veredita, tiene unos seis o siete integrantes, como mínimo. Laura atiende en el comedor a familias de nueve y hasta doce personas. Lo que les lleva el gobierno los enferma o no alcanza. El barrio está lleno de chicos que corren y juegan entre los bidones de agua que se amontonan vacíos.

La pandemia agravó varios problemas que ya existían. “Te dicen que te quedes aislada en tu casa por la pandemia, ¿pero cómo hacés si no tenés agua ni para lavarte las manos?”. Entre la sed y la enfermedad, Laura avanzó y atropelló. Varios vecinos del barrio se convirtieron en ingenieros hidráulicos a través de YouTube. En noviembre del 2020 buscaron un caño, lo cortaron, sellaron y canalizaron hacia el barrio. Con apoyo de una parroquia cercana consiguieron una tuneladora y pasaron los caños prolijamente por debajo del asfalto. Llevaron agua hasta los tanques del gobierno y se organizaron cada cuatro vecinos para comprar caños más pequeños para que el agua llegara hasta las casas. 

No cubre toda la cuadra, pero media Veredita tiene su canilla. Para los que aún no llega, usan las canillas populares que pueden abrir y cargar sus baldes con agua más segura que la que les acerca el gobierno y sin miedo a que se termine. Así pasaron la primera ola, organizándose para mejorar la higiene básica y permitiéndose el primer verano en el que los chicos pasaron el calor refrescándose en una pileta de lona.

Esta situación no es una excepción. De acuerdo al Observatorio Villero de La Poderosa, el 75% de las asambleas que integran en todo el país tienen conexiones informales, el 55% no poseen tanques para almacenarla y el 25% tienen sólo una canilla por casa. Uno de cada cinco no tiene ni una sola gota. Cuando alrededor del 40% de los habitantes de las villas tienen menos de 15 años y 7 de cada diez menos de 30, el ataque es contra el futuro. A Laura y a sus vecinos no les dejan alternativa: “No es la solución correcta, pero vamos tapando huequitos; más no podemos hacer”.

Las farmacéuticas que piden glaciares como garantía, los fondos de inversión que especulan con el precio del agua en Wall Street, o las multinacionales que ocupan grandes reservas naturales para embotellar un bien público están muy lejos de estas realidades. La cotización bursátil en Estados Unidos es irrelevante en la realidad cotidiana de los vecinos de los barrios populares. Las verdaderas guerras por el agua ya se están peleando allí. La privatización del bien común, la ausencia en la gestión estatal y la profunda desigualdad social son parte de esta embestida que crece desde la sed de los lobos y las maniobras de quienes visten de corderos mientras oscurecen el futuro de los pibes en la estepa latinoamericana.

Mauro Fernandez


Comentarios

Lo más visto de la semana pasada

Sylvan - Posthumous Silence (2006)

A través de cada tema vas a ir pasando por las secciones de un diario íntimo de una suicida. Ese es el concepto de este notable disco, tremendamente cargado de emociones y excelentes melodías. Artista: Sylvan Álbum: Posthumous Silence Año: 2006 Género: Neo-progresivo Duración: 70:09 Nacionalidad: Alemania Lista de Temas: 01. Eternity Ends (2:03) 02. (I) Bequest Of Tears (3:19) 03. In Chains (8:38) 04. (II) Bitter Symphony (1:20) 05. Pane Of Truth (9:06) 06. (III) No Earthly Reason (1:57) 07. Forgotten Virtue (6:43) 08. The Colors Changed (5:58) 09. (IV) A Sad Sympathy (1:42) 10. Questions (6:59) 11. Answer To Life (5:56) 12. (V) Message From The Past (3:00) 13. The Last Embrace (3:27) 14. A Kind Of Eden (4:55) 15. Posthumous Silence (4:59) Alineación: - Marco Gluhmann / vocals - Matthias Harder / drums, loop programming, sound effects - Sebastian Harnack / bass - Kay Sohl / guitar - Volker Sohl / keyboards

Arena - Songs From The Lion´s Cage (1995)

#Músicaparaelencierro. Álbum debut de esta Banda de Rock Neo Progresivo conformada por Clive Nolan en teclados (Arena, Pendragon, Shadowland, Caamora, Strangers on a Train, Neo, Casino) Mike Pointer en Batería (Miembro fundador de Marillion), John Carson en Voz (Hypermania), Keit More en Guitarra y Cliff Orsi en Bajo (es el único álbum con John Carson y Cliff Orsi). Horacio Manrique recuerda este disquito que alguna vez trajera Artie, y lo pone de nuevo en la palestra del blog cabezón, como para terminar el día con bastante Arena.   Artista: Arena Álbum: Songs from the Lion's Cage Año: 1995 Género: Neo Progresivo Duración: 58:14 Nacionalidad: UK Excelente album con atmosferas a lo Marillion e IQ , temas épicos separados por partes instrumentales que realizan la transición entre estos. Disco conceptual ampliamente recomendable para quienes gustan del buen Neo Progresivo y una buena elección para después acceder a los trabajos posteriores de esta banda que si bien f

Los Gatos - Los Gatos (1967)

Artista: Los Gatos Álbum: Los Gatos Año: 1967 Género: Blues rock Duración: 45:58 Nacionalidad: Argentina Lista de Temas: 02. Yo No Quiero Soñar 03. Ríete 04. Lo Olvidaras 05. Madre Escuchame 06. Un Día de Otoño 07. El Vagabundo 08. Me Haras Pensar en el Amor 09. Ayer Nomás 10. Mi Ciudad 11. El Rey Lloró 12. Qué Pensas de Mi Alineación: - Félix "Litto" Nebbia / voz, armónica , guitarra - Alfredo Toth / bajo, guitarra - Ciro Fogliatta / teclados - Oscar Moro / tambores , percusión - Kay Galiffi / guitarra

Don Cornelio y la Zona - Don Cornelio y la Zona (1987)

#Músicaparaelencierro. Como homenaje al recientemente desaparecido Palo Pandolfo (uno de los cantautores más destacados de la música argentina en las últimas tres décadas), reflotamos un discos que Artie había publicado hace ya mucho tiempo. Acá está, entonces, el disco homónimo de Don Cornelio, muy pedido por varios, como recuerdo de ese referente del rock argento que fue el poeta del rock "Palo" Pandolfo, con su combinación de lirismo y violencia reconocible en su rock, algunos dicen que fue heredero artístico de Pescado Rabioso , y desde hace 35 años que vino siendo bastante más que el flaquito que vino a poner oscuridad en el pop alfonsinista. Artista: Don Cornelio y la Zona Álbum: Don Cornelio y la Zona Año: 1987 Género: New Wave Duración: 67:32 Nacionalidad: Argentina Este es el primer disco de Don Cornelio y la Zona, editado en 1987, producido por Andres Calamaro es una verdadera joya del sonido underground, Palo Pandolfo es un músico que ha tenido una ext

Perdiendo La Cordura: Los Perros Rabiosos y El Rock De Los Fachos

Las fuerzas de "seguridad" atropellan la legalidad mientras pierden definitivamente el juicio: la Policía de la Ciudad golpeó y tiró gas pimienta a niños, niñas y adolescentes entre 13 y 18 años, en un desborde ilegal de violencia, que incluyó golpes y uso de gas pimienta contra niños, niñas y adolescentes entre 13 y 18 años, una vez más la Policía de la Ciudad atropelló la legalidad y el sentido común. Se pasó, en minutos, de una tarde normal en el cambio de turno de una escuela secundaria a una situación dantesca que dejó a personal educativo, una madre y una alumna con golpes de diversa intensidad, personas afectadas por los gases (entre ellas una niña de 13 años), un fuerte shock emocional en el estudiantado y la sensación de que las fuerzas de seguridad han perdido definitivamente el rumbo y el juicio. ¿Alguna vez los viste actuar con esta saña contra narcos? La comunidad educativa del Carlos Pellegrini defendió a estudiante que la Policía de la Ciudad intentó detene

Los Visitantes - Salud Universal (1992)

Artista: Los Visitantes Álbum: Salud Universal Año: 1992 Género: Rock Duración: 46:01 Nacionalidad: Argentina Lista de Temas: 01. Abajo, en la Ciudad 02. Pi-Pa-Pu 03. El Clavel 04. Tanta Trampa 05. Sangre 06. Playas Oscuras 07. La Cautiva/Albergue Warnes 08. Carne Nueva 10. La Grieta 11. Castro Barros - Miserere (Norte) 12. Fiesta 13. A Veces Sabes 14. Relampago de Cuchillos 15. Catarata de Amor Alineación: - Palo Pandolfo / Guitarra y voz - Marcelo Montolivo / Guitarra - Daniel Gorostegui / Teclados - Federico Gahzarossian / Bajo y coros - Horacio Duboscq / Saxofón y clarinete - Karina Cohen / Coros y percusión - Marcelo Belén / Batería

Novedades de Cabeza de Moog en tu Mail

Te invito a que te suscribas al buzón de novedades del blog cabezón. Porque si no lo hacías, ¡es momento de comenzar a hacerlo! Y en el caso de que estuvieses ya recibiendo las novedades por Email, te comento que ya no las recibirás y no es nuestra culpa ni responsabilidad (sino de alguien llamado Google). Pero a partir de ahora ofreceremos una forma adecuada (y mejor) para que te enteres de lo nuevo que va sucediendo en este espacio. ¡Y tendrás un moog en tu cabeza! Nota al margen: anteriormente hemos utilizado, al igual que muchos otros blogs, a FeedBurner como servicio de administración de RSS. Muchos bloggers han confiado durante años en él, utilizándolo como servicio de envío de correos automatizados a tus suscriptores. FeedBurner es (o fue, mejor dicho) una herramienta de gran importancia ya que desde el e-mail se podía acceder a las novedades del blog, y te permitía entrar al post que te interesaba sin necesidad de estar chequeando la web permanentemente. Pero lamento tener

Yes - Relayer (1974)

#Músicaparaelencierro. Seguimos recordando cada uno de los discos que componen el box-set "The Steven Wilson Remixes" de manera individual, y ahora le llegó el turno al que personalmente, más me gusta - ojo que no digo que sea el mejor, simplemente es el que más me gusta, por una serie de factores personales-. Y que junto a "Close to the Edge" y "Tales from Topographic Oceans" forman la trilogía máxima en lo que respecta a rock progresivo sinfónico. Esta obra nos muestra a Yes en su pináculo, con el talentoso Patrick Moraz reemplazando a Rick Wakeman y dejando impreso su propio estilo. Para ir cerrando otra semana a pura música, no podía quedar el "Relayer" afuera! Artista: Yes Álbum: Relayer Año: 1974 Género: Rock sinfónico Duración: 41:28 + 28:47 Nacionalidad: Inglaterra El infaltable Mago Alberto alguna vez presentó la versión remasterizada por Steven Wilson y dejamos entonces su opinión como eje de este posteo. Y ahora sí, las

Willy Crook & Funky Torinos - Eco + Valentino Jazz Bazar (1998)

#Músicaparaelencierro. LightbulbSun nos trae un homenaje póstumo al gran Willy Crook, el saxofonista promiscuo del rock nacional, y en esa tesitura copio uno de los textos que hay en el posteo: "Existe alguien a quien respeto mucho dentro del rock argentino. Ese alguien es Willy Crook. Quien nunca se amoldó a nada, siempre empujó desde el fondo, nunca ganó los aplausos populares, nunca manejó una banda ni lo quiso hacer, siempre gobernó su destino musical a antojo. De allí logró forjar con total magnetismo su carrera como frontman de la escasa actividad funk de nuestro país". A este disco, por alguna razón, se le anexa el homónimo de Valentino Jazz Bazar y ambos  conforman un trabajo donde alternan sus incomparables estilos y brindan un espectáculo plagado de muy buena música.   Artista: Willy Crook & Funky Torinos Álbum: Eco Año: 1998 Género: Rock / Funk / Soul Duración: 52:44 Nacionalidad: Argentina Acá está Eduardo Pantano, alias Willy Crook , saxofonista, g

Ciccada - Harvest (2021)

#Músicaparaelencierro. Comenzamos el día y la semana con otro de los grandes discos de este 2021, y por algo es que aparece como punto de partida, bien alto. El tercer trabajo discográfico de los griegos Ciccada, con una carrera envidiable ya que este fue uno de los discos más esperados (teniendo en cuenta la tremenda calidad de sus dos trabajos anteriores), y en este trabajo ratifican su enorme calidad musical, no solamente no defrauda sino que pone el listón aún más alto con su  sofisticada mezcla de folk prog, psicodelia, sinfonismo y art rock (imaginarse un cruce entre Jethro Tull, Gryphon y Gentle Giant, con un toque de Fairport Convention, Renaissance y Roxy Music, no estaría muy lejos de la realidad), con este trabajo estos griegos definitivamente se yerguen como uno de los mejores grupos modernos de rock (no digo exitosos, medición que va por otro lado y no por lo musical). Dedicado a Carlos el Menduco (además que la tapa podría ser de una publicidad de Mendoza, la tierra de

Ideario del arte y política cabezona

Ideario del arte y política cabezona


"La desobediencia civil es el derecho imprescriptible de todo ciudadano. No puede renunciar a ella sin dejar de ser un hombre".

Gandhi, Tous les hommes sont frères, Gallimard, 1969, p. 235.