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miércoles, 1 de agosto de 2018

Rush - Vapor Trails (2002)

Otra vez nuestro amigo Neck dando su aporte, en una muestra de todo lo que se mueve por la lista de correo cabezona, donde claramente queda expuesto que lo sale aquí es solamente la punta del iceberg (y que si no estás suscrito, no deberías perder más tiempo). A pedido del público, aparece "Vapor Trails" un álbum que nació bajo circunstancias difíciles, y emocionalmente complicadas (tras la trágica perdida de la hija y la mujer de Neil Peart, algo que fue grabado a fuego en su vida hasta el día de hoy), fue como si Rush aprendieran a ser Rush otra vez. Sin duda "Vapor trails" es un disco clave en la carrera del grupo y los que conocen la historia del trío saben que, tras la devastadora tragedia personal que sufrió Neil Peart, significó una resurrección para el grupo, dándoles una segunda juventud de la que siguen haciendo gala a día de hoy.

Artista: Rush
Álbum: Vapor Trails
Año: 2002
Género: Hard rock alternativo
Nacionalidad: Canadá


El anterior había sido en 1996, el trío canadiense esta mas allá del bien y del mal y sin embargo sigue en carrera. Era el 17º disco de su carrera y decía bastante sobre la actualidad de la banda por aquellos años.
Seis años habían transcurrido sin publicar material nuevo cuando el disco llegó a las tiendas y lo hizo con cierta polémica entre algunos fans por su sonido. La mezcla final no salió precisamente al nivel que siempre había ofrecido el pulcro grupo canadiense y la saturación en algunos momentos hacía difícil poder disfrutar de su jugoso contenido. Con el paso de los años Geddy Lee y Alex Lifeson reconocieron lo evidente, la mezcla sonaba distorsionada y se precipitaron al publicarlo de ese modo. Creo que también respondía a una moda entre las discográfica, en medio del incipiente "Loudness War", y por ello el grupo presentó, en el 2007, el "Vapor Trails Remixed", con una versión mucho más lograda en cuanto a mezcla y producción. Creo que no exagero si digo que tras pasar de nuevo por la mesa de mezclas tenemos un disco diferente, que invita a ser descubierto de nuevo, con cada instrumento distinguible; la variada y amplia cantidad de capas de guitarra con las que Lifeson suplió los hasta entonces habituales arreglos de teclados son fácilmente apreciables; el bajo, voces y batería ya no parecen en constante lucha por destacar atronando por momentos para conseguirlo.


Por supuesto, tendrá sus detractores, aquellos a quien no guste lo que puedan considerar una remezcla que suaviza el tono de un disco realmente agresivo y crudo, pero como siempre digo, las opiniones son como el culo, cada uno tiene el suyo.

Vapor Trails (en español: Estelas de Vapor) es el título del decimoséptimo álbum grabado en estudio por la agrupación canadiense de rock progresivo Rush, siendo la primera grabación en estudio que la banda realiza en casi seis años. Con el álbum en directo lanzado anteriormente ("Different Stages"), Rush cerró un capítulo de su historia, después del cual la banda atravesó dificultades emocionales, principalmente a raíz de sucesos en la vida personal de Neil Peart. Con Vapor Trails, la banda regresa a la vida artística, reinventándose nuevamente.
Rush es históricamente conocido por cambios en su estilo musical con propósitos definidos; tanto para definir el estilo de cada álbum individualmente así como para cada etapa creativa de la banda. Vapor Trails trajo un cambio en muchos aspectos fundamentales del sonido de Rush: por primera vez desde el álbum "Caress of Steel", de 1975, la banda no utiliza sintetizadores para la grabación de un álbum. Adicionalmente, la guitarra es predominantemente armónica en lugar de melódica: no se escuchan solos ni efectos procesados. En lugar de eso, el sonido del álbum se apoya fuertemente en guitarras rítmicas con distorsión tradicional y grabación de la voz, guitarra e incluso el bajo en varias pistas simultáneas, brindándole un tono más oscuro como resultado total.
Vapor Trails es definitivamente un replanteamiento dramático de la propuesta fundamental de Rush, de una manera muy similar al momento histórico vivido por la banda a principios de los años 80, lo cual sugiere que nuevamente Lee, Lifeson y Peart se han trazado una nueva dirección, aún cuando todavía se pueden escuchar compases extraños como por ejemplo en Freeze, donde se alterna entre 6/4, 5/4 y 4/4, sugiriendo que aún explorando nuevas tendencias, Rush mantiene su esencia progresiva.
Wikipedia

El caso de "Vapor Trails" se había convertido en un asunto delicado para los fans, a los que no les había gustado la mezcla original. Sobre el tema, Geddy Lee se excusó con lo siguiente: "Vapor Trails fue un disco hecho bajo circunstancias difíciles en lo emocional, estábamos aprendiendo a ser Rush de nuevo, y como resultado, pudimos haber cometido errores".

https://diablorock.com/2017/05/24/rush-97-07-muerte-resurreccion-gloria-vol-1-vapor-trails/





Venían de dos discos tremendos como "Counterparts" y "Test for Echo" y habían pasado 6 años (y mucha tragedia) en el medio. La primer característica distintiva de "Vapor Trails" es que no tiene teclados ni sintetizadores, algo que no ocurría desde "Caress of Steel" de 1974, lo que le da un tono extremadamente rockero que la banda había perdido en sus discos ochentosos como "Signals", "Grace Under Pressure", "Power Windows" y "Hold Your Fire". El arranque es definitivamente explosivo con Neil Peart poniendo las cosas en su lugar desde el primer compás de "One Little Victory". Pasamos por "Ceiling Unlimited" que tiene unas líneas de bajo imposibles de ser tocadas mientras se canta, hasta llegar a "Ghost Rider", la primer canción que realmente emociona con una lírica basada en las sensaciones recogidas por Neil Peart en sus viajes por America del Norte, tras la trágica perdida de su hija y su mujer con un año de diferencia.


Por supuesto que aunque no los hayamos mencionado aún, Alex Lifeson y Geddy Lee están ahí. Respecto al bajista, he visto a pocos que puedan tocar y cantar de esa forma y en este disco no es la excepción. Alex Lifeson se ha corrido del estereotipo de guitar-hero de los primeros años y sostiene con capas y capas de guitarras todo el andamiaje sonoro de Rush.
Recogemos algunos comentarios variados sobre este disco, que tiene muchas interpretaciones y muchas opiniones distintas...

Tras seis años de ausencia vuelve el trío canadiense con un disco que (me) deja un sabor de boca un tanto raro, un poco de decepción, algo de perplejidad, asombro y disfrute a partes iguales.
La historia de Rush es lo suficientemente larga como para poder apreciar unas muy claras etapas en función de las influencias asimiladas en cada periodo: Si los primeros años del grupo (70s) fueron experimentales, casi alucinógenos, una segunda etapa (80s) mucho más madura fue la que les consolidó como el grupo de rock progresivo por excelencia, influyente en las nuevas generaciones de grupos del estilo. Entrados los 90s, las nuevas tendencias musicales procedentes de Seattle marcaron tanto el devenir del rock en general que llegó hasta los maestros de un estilo que estaba en el lado opuesto de aquellos patrones compositivos. Así se parieron discos cuyas influencias hicieron a Rush dejar atrás los teclados y marcaron los ritmos gruesos de guitarra y los aires tristes en la mayoría de sus composiciones.
Cada etapa se ha ido cerrando con un disco en directo, así es que después del triple “Different stages live”, el que suscribe pensaba que iba a haber un cambio mucho más sustancial en el concepto del nuevo disco, máxime teniendo en cuenta el tirón de grupos que han mamado de ellos, caso de Dream Theater por ejemplo. De ahí lo que comentaba al principio sobre la ‘decepción’.
Sin embargo, si uno escucha atentamente el disco no se trata de una obra fácil ni en cuanto al trabajo que lleva dentro ni tampoco en cuanto a la asimilación del propio trabajo. No es un disco de rock progresivo al uso, tampoco tiene mucho que ver con los Rush más antiguos ni con la etapa de teclados y samplers de los 80, más bien es una continuación lógica de discos como “Test for Echo” o “Counterparts” aunque muy marcado por las condiciones personales de los miembros del grupo: la tragedia familiar de Neil Peart -sobre todo-, la personalidad de Alex Lifeson y la madurez de Geddy Lee.
Es un disco mucho más guitarrero que lo anterior, . Tampoco hay teclas, y las melodías y letras son más bien de corte pesimista, casi grunge, con algunas que recuerdan bastante a los Led Zeppelin del “Houses of the Holy” o del “Physical Graffitti”, especialmente en “Secret touch”.
La batería de “One little victory” abre el disco de forma casi brutal, pero es solo un espejismo, aunque el tema en sí es un compendio de lo que es el disco entero. Hay otros cortes que tienen poco que ver, y que siguiendo la comparación Zeppeliniana (ya digo que encuentro muchas reminiscencias) se acercarían más al “III”, menos enérgicos como es el caso de “Peaceable kingdom”, “How it is” o “Out of the cradle”. “Vapor trail” y “Ceiling unlimited” son lo más parecido a los Rush más clásicos, y en el resto de temas se dejan ver mucho más las influencias oscuras.
Habilidad, maestría, personalidad y la tranquilidad que da el tenerlo ya todo hecho. El maestro Neil Peart recupera la dirección musical, soberbio. La voz de Geddy Lee sigue impasible al paso del tiempo pero pierden algo de protagonismo las partes de bajo (excepción de “Ghost rider”) , y la guitarra de Alex Lifeson sigue sorprendiendo por lo la sobriedad y la carencia de solos, ni falta que le hace.
En definitiva, disco majo para los abiertos de orejas y los seguidores de toda la vida, y perfectamente prescindible para los que se suben al carro después de escuchar a Dream Theater. Esperemos que en la próxima gira se acerquen por estas tierras, sería la primera vez en la historia y ya va siendo hora, aunque me da a mí que… en fin.
Alvar de Flack


La Grabación
Las cosas parecían ir bien para el grupo a mediados de los 90’s, Test for Echo llegó al número 5 de la lista Bilboard top 200, los tres músicos recibieron la Orden de Canadá del gobierno, entre otras cosas por haber donado más de 1 Millón de dólares a bancos de alimentos a lo largo de los años. Muchas de sus canciones fueron usadas en comerciales y películas con el subsiguiente pago de regalías. Fueron votados como los músicos más importantes de Canadá por la revista JAM ShowBiz. Pero todo terminó de manera abrupta tras la doble tragedia en la familia de Neil Peart entre Agosto de 97 y Junio de 98. Interrumpieron su actividad y no estaba claro que el grupo seguiría después de 4 años de manera que ambos Geddy Lee y Alex Lifeson se dedicaron a grabar sus discos solistas. Un buen día Neil apareció de nuevo. Los músicos al saber que volvía a componer y a ensayar en enero de 2001 contrataron a gente conocida para hacerlo sentir más cómodo, al productor Paul Northfield, al pintor Hugh Symes, reservaron los estudios Reaction de Toronto y fueron componiendo poco a poco cada canción mientras Peart practicaba la batería que no había tocado en cuatro años. Comenzaron de cero como si grabaran por primera vez tomándose su tiempo. De hecho tras tres meses de escribir se tomaron un descanso y al volver decidieron desechar el 80% de lo anterior y comenzar de nuevo. Una vez que la música estaba más o menos completa se agregaron las letras de Peart que después afinaron entre Geddy Lee y él mismo. Todo el proceso les llevó hasta Enero de 2002 y al final Geddy quedó con la tarea de producir la masterización final junto con Howie Weinberg. El álbum se publicó en Mayo y la gira comenzó en Junio.
El Contenido
Los defectos de este disco son los mismos que los libros sobre alpinismo, muy pocas veces el autor que no es un escritor profesional es capaz de explicar sus sentimientos sin echar mano de recursos baratos y cursis. Peart obviamente tenía tablas escribiendo letras y poemas, pero lo personal de su experiencia previa a veces no puede ponerse en palabras tan fácilmente, sobre todo en términos abstractos, así que acertadamente ofrece imágenes que solo pueden tener sentido para alguien que por ejemplo haya hecho parapente en el caso de “Ceiling Unlimited”, o que haya pasado muchas noches a cielo abierto como en “The Stars Look Down” y “Earthshine”. No se escucha ningún teclado, todas las variantes armónicas vienen de una gran cantidad de pistas de guitarras y bajos, en algunas canciones llega a haber media docena de ellas. Asimismo, las voces se doblan de manera muy parecida a las de “My Favorite Headache”, el disco solista de Geddy Lee.
Como era de esperar todas las letras hablan de un modo u otro sobre el proceso de recuperación de Peart haciendo a veces alusiones más o menos claras a su viaje en moto cubriendo las diferentes etapas, cada una representada por una carta del Tarot. Habían grabado trece canciones con la idea de descartar alguna, pero al final no descartaron ninguna por lo cual el disco es un poco más largo que lo habitual.
“One Little Victory” tiene un inicio percusivo casi como de batucada dese el primer segundo. La letra habla de la superación de los pequeños problemas del día a día que se vuelven monstruosos en un contexto de depresión. En la gira usaban esta canción para comenzar la segunda parte disparando los lanzallamas que representaban la bola de fuego de la portada.
“Ceiling Unlimited” habla del cumplimiento de metas que parecen inalcanzables, usando términos usados en aeronáutica como una metáfora del sentimiento de estar limitado cuando en realidad no hay barreras reales.
“Ghost Rider” es un autoretrato del mismo Peart como un viajero que lleva sus problemas a cuestas, es la canción que más claramente describe su viaje en moto, representada por la carta de la Rueda de la Fortuna. Tres canciones fuertes para el inico, todas fueron incluídas en las siguientes dos giras.
“Peaceable Kindom” habla de la imposibilidad de encontrar un sitio agradable donde vivir tranquilo, inspirada en los atentados del 11S que sucedieron mientras grababan, aunque el hecho concreto no se menciona en la letra en ningún momento, lo que la hace tristemente vigente en estos días. Para representarla usan la carta de la Torre.
A este inicio vigoroso siguen tres canciones pesimistas: “The Stars Look Down” vuelve al tema de verse abrumado; “How it is” habla sobre la fatalidad de las cosas que no podemos cambiar; “Vapor Trails” es una observación de las vidas que pasan como los rastros de vapor que dejan los aviones por solo unos segundos desapareciendo después sin dejar huella.
El disco continúa con las dos canciones preferidas por Geddy Lee. “Secret Touch” es una canción introspectiva sobre sentirse aislado, comenzando con un arpegio de guitarra que viene a ser uno de los pocos momentos de calma del disco y con una de las frases clave: “there is never love without pain”. “Earthshine” es una visión poética sobre el mismo tema de “Ceiling Unlimited” y “The Stars Look Down” a través del fenómeno de observar el reflejo de la Tierra en la Luna. Esta es una de las mejores canciones de la última época del grupo, nunca cayó del repertorio de sus conciertos desde 2002. “Sweet Miracle” es tal vez la canción más pesimista a pesar del título, expresando el sentimiento como de ser barrido por la marea en un arrecife. “Nocturne” habla sobre la imposibilidad de descansar; “Freeze” sobre el pasmo debido al terror, por lo que fue subtitulada como la IV parte de “Fear” y finalmente “Out of a Cradle”, tomada parcialmente de un poema de Walt Whitman, sobre la sensación de renacer tras el arduo proceso de recuperación, una pequeña nota optimista que cierra el disco.
La regrabación
El proceso de grabación fue largo y traumático, aunque en entrevistas ellos no lo recuerdan como el álbum más difícil de grabar de su carrera. Sin embargo sí que les llevó mucho tiempo, tanto que las últimas fases escaparon al control del grupo ya enfrascado en preparar una larga gira. La primera señal de que algo no estaba bien fue cuando Alex Liefson escuchó la mezcla final en un diskman durante sus vacaciones en Hawaii y llamó por teléfono a Geddy Lee para decirle que le parecía muy bien, pero éste le contestó: “No sé qué pensar, a mi me suena horroroso”. El disco se vendió bien la primera semana solo para después caer en picado. Las críticas apuntaban a que la grabación final estaba completamente saturada, y prueba de ello fue que un fan conocido en la red como Bubba Skarda generó una mezcla limpiando la distorsión y el “clipping” con Audacity que de hecho suena un poco más clara, evidenciando la distorsión en las partes que no quedaron limpias.
A la luz de esto para el recopilatorio Retrospective 3 en 2009 el ingeniero Richard Chycki remezcló las dos piezas extraídas de este álbum, “One Little Victory” y “Earthshine”. La mejora en el sonido fue tan clara que no solo le dieron créditos de autoría a Rick Chycki por estas dos versiones, para la publicación de la compilación “The Studio Albums 1989-2007” solo 8 años después de la edición original, encargaron al productor David Bottrill volverlo a mezclar y masterizar completo eliminando parte de la compresión. Bottrill decidió incluso usar pistas de solos de guitarra que no habían sido utilizadas, pero algunas partes también fueron disminuidas en la mezcla final, por ejemplo algunos platillos que antes eran exasperantes ahora se escuchaban muy por debajo. La nueva versión se puso a la venta con la portada cambiada y es ahora la versión oficial. En la gira eligieron las cuatro piezas que parecían funcionar mejor en directo y las tocaron en cada concierto: “One Little Victory”, “Earthshine”, “Secret Touch” y “Ceiling Unlimited” alternada con “Ghost Rider”. En la gira siguiente del R30 solo incluyeron dos de ellas.
La edición antigua se fue agotando poco a poco hasta desaparecer literalmente como un rastro de vapor. Ahora es muy difícil de encontrar y por supuesto da pie a gente en la red a decir que se escucha mejor que la nueva (hay gente para todo). En balance muy probablemente la venta de ambas ediciones en conjunto no haya llegado a cubrir ni la cuarta parte de lo que costó tener reservado un estudio de grabación por casi un año. Sin embargo, si bien el producto en sí supuso una gran pérdida comercial dio pie no solo a las giras más exitosas en la historia del grupo, sino a su vuelta a los estudios de grabación en los siguientes años.
Pantagruel




Lista de Temas:
1. One Little Victory
2. Ceiling Unlimited
3. Ghost Rider
4. Peaceable Kingdom
5. Stars Look Down
6. How It Is
7. Vapor Trail
8. Secret Touch
9. Earthshine
10. Sweet Miracle
11. Nocturne
12. Freeze (part Iv Of ‘fear’)
13. Out Of The Cradle

Alineación:
- Geddy Lee / Bajo, voz
- Alex Lifeson / Guitarras eléctricas y acústicas, mandolina
- Neil Peart / Batería y percisión




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