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martes, 9 de enero de 2018

Ashbringer - Yūgen (2016)

Ya el black metal no es como antes, y por suerte! Especializados en partes iguales de brutalidad y melodía, aquí le vamos a entrar al black metal presentando nuevas expresiones y sonidos más actuales a todo nuestro catálogo de buena música, cosa que ya hemos hecho en el blog cabezón, porque ya sea que te guste o no, esto es muy buena música. Llena de distorsión y gritos guturales, sí, pero también contrastándola con secciones dulces, tremendamente nostálgicas y delicadas. Porque a lo largo de la pasada década fue creciendo y evolucionando una nueva forma de entender el black metal, y ese estúpido trasfondo primigéneo, diabólico, misantrópico y de total desconexión sociocultural que éste representaba. Cada vez se ha tornado más terrenal, más tangible, más concreto y más real, y por el mismo hecho también más angustiante, crudo, visceral, más cruel y más tierno y sensible al mismo tiempo, como la historia suicida que es el concepto de este muy buen disco para los amantes de la brutalidad. van llegando nuevas hordas herederas de esta forma de entender la música extrema (de la que Opeth no está demasiado alejada) y la banda Ashbringer es una de la más destacadas, porque su música tiene un pie en el black metal, pero es completada por elementos provenientes del folk y del ambient, otorgándoles un aire mucho más místico que brutal.

Artista: Ashbringer
Álbum: Yūgen
Año: 2016
Género: Black metal atmosférico
Duración: 56:06
Nacionalidad: EEUU


Empezamos por el concepto del disco, muy alejado del ideario idiota del demonio que no tiene otra cosa más entretenida que hacer en el Universo que devorarse doncellas y bebés, y torturar a los descerebrados humanos por la patada en el culo que le dió el déspota Dios hace ya mucho tiempo. Yo digo, con tanto lugar, con todo el Cosmos para vos ¿porqué el viejo barbudo no se mete su cielo en el culo y disfrutas de tu vida eterna, querido Satanás?.



Bueno, la lírica de este disco, y muchos discos de esta nueva versión del Black Metal, es muy distinto a todo ello....
Su única vía de escape era la pintura. Desde pequeño, solo disfrutaba plasmando sus sentimientos en forma de sombríos paisajes en lienzos. Su existencia, desprovista de sentido se le hacía cada vez más insoportable. ¿Qué razón tenía para seguir respirando?, ninguna. De alguna manera deseaba despedirse. Pensó que lo mejor para ello era un último cuadro. Decidió seguir vivo el tiempo que tardase en acabar su obra póstuma. Durante ese tiempo no demostró ningún cambio en su carácter, evitando de esta forma levantar sospechas de sus intenciones. Aunque por otro lado, tenía la certeza de que no había muchas personas que cuando se fuese lo echasen de menos. Este echo hizo su tarea más fácil, aunque nada ni nadie podría hacer que cambiase de opinión. En solo un mes acabó el tapiz. En él se podía ver un árbol en un campo nevado. A su alrededor lo rodeaba un paraje calcinado. Al finiquitar abrió la ventana. Miró hacia abajo. Vivía en un noveno piso, así que no había posibilidades de salir airoso. Una pesada y amarga lágrima calló por su rostro mientras que subía a la cornisa. Cerró los ojos y se dejó caer. La angustia acabaría en unos segundos.
Bienvenidos al universo de Ashbringer.



La metamorfosis del Black Metal de Ashbringer no solamente le corresponde a esta banda, alrededor de esta corriente giran desde hace mucho grupos como Agalloch o Wolves in the throne room, dándole aspectos de Doom o aires folk y dontando de los tracks de una sensibilidad que no tenía el primer black metal de Venom, cuyas letras idiotas hablaban solamente del culto a Satanás y la rebelión ante el Dios de los cristianos, y había algún que otro momento muy aislado de buen gusto. Esto es otra cosa. Incluso en su estética, ya no es necesario vestirse repletos de tachas y cuero negro y escupiendo blasfemias en el escenario.

Ashbringer es un combo de Atmospheric Black Metal procedentes de Estados Unidos. Comenzaron su periplo musical en 2014. Un año más tarde apareció su sencillo “The Bitter Taste of Life’s Only Certainty”, sirviendo para mostrarles al mundo su personal forma de crear música. En 2015 lanzaron su primer L.P “Vacant”. Finalmente Avantgarde Music lanzó al mercado el 3 de junio de 2016 su hasta la fecha último redondo. Bautizado con el nombre de “Yūgen” es el protagonista de esta crítica.
El line up es el siguiente: Nick Stanger (guitarra y voz. A su vez miembro de Departure Experiments, No Heroes, ex-Astral Blood, ex-The Broken Are Crowned), Nathan Wallestad (bajo. Ex-Astral Blood, ex-Skyhaven), Ian Sutherland (batería. También componente de Cool Pollution, Shirazad), Cormac Piper (teclado).
Bueno, sin más demora vayamos al fin a lo que es la review en sí. Este disco es grandilocuente y cautivador a partes iguales. Las composiciones están estructuradas a base de una infinidad de capas de notas. Desde el primer momento, el conjunto pone de manifiesto su grandiosa capacidad para crear enormes melodías, que sí bien en ocasiones pueden parecer demasiado dulzonas son sin duda superlativas. Por otro lado, la sensación generalizada es la de que cada track necesita al siguiente, ofreciendo de esta manera un plástico compacto a más no poder.
Es muy posible que los puristas de este género nada más le den al play les salga sarpullidos y pongan cara de asco, pero para cualquiera que desee oír algo diferente le resultará una maravilla.
La producción tiene el punto perfecto de crudeza, adjuntando un artwork que le viene como anillo al dedo para lo que aquí se muestra.
Los riffs son dramáticos e iracundos. Los hallamos fluidos, a doble armonía, carentes de distorsión y en acústico. Todo ello lo aderezan con melancolicos solos.
Las voces se basan en shrieks, y pinceladas anecdóticas de clean vocals. Por cierto, atención al tema que da nombre a este redondo y al uso de registros femeninos en la susodicha tonada.
La batería, a pesar de tender al mid tempo no deja completamente de lado lo más letales blast beats y los up tempos.
Personalmente destacaría “Oceans Apart” y “Yūgen” por las siguientes razones:
“Oceans Apart” os dejará con la boca abierta gracias a sus armoniosas seis cuerdas y su potencia. Preparaos para alucinar camaradas.
La progresión y desarrollo de “Yūgen” solo se puede describir con una palabra: épica. No os digo más, debéis escucharla.
Si buscáis solo violencia no será de vuestro agrado este Long Play. Pero si por el contrario deseáis frescura ya tardáis en haceros con una copia de este C.D.
Nota: 9
brokentomb





Buen disquito, no para todo el mundo, obviamnte, pero... ¿qué música lo es? Presenta este "Yugen" en esta semana donde traeremos bastante de la nueva ola de música.... ¿progresiva, alternativa, fuera del gran circuito comercial?, si si, de todo eso. Aquí tienen un disco que trascurren por la línea del black ambiental, repleto de interesantes giros en su música, debido a una gran riqueza instrumental y con una atmósfera fría y con una sensación de soledad en medio de la naturaleza. Los tipos se erigen como excelentes compositores, cada tema aquí recogido es una entidad en si mismo, que aunque se complementa con los demás, en el fondo brilla con luz propia.
"Yugen" es un álbum variado, no estamos ante el típico álbum de black metal que recrea una y otra vez el mismo riffs y acaba por sonar repetitivo y todo igual en la vorágine de distorción y gritos, todo lo contrario, en los temas que integran este trabajo se ofrece variedad en forma de pasajes ambientales, casi como intimista, recreados por buenas guitarras acústicas y algún elemento folk.
Y es que así es su estilo, su música transita desde la zona más sosegada a otras más viscerales, de mano de unos arranques de riffs de guitarra muy buenos, secundados por el atronar de la batería, al mismo tiempo que las voces aportan cierta desesperación al estar cargadas de rabia y dramatismo. El doom se filtra en algunas temas, debido a ese ritmo a veces lento, pero sobre todo la ambientación está perfectamente lograda, fría, folk, oscura y llena de nostalgia y soledad.
Interesante esto del black metal no solamente desde lo musical sino estaría bueno hacer un pequeño estudio social en torno al mismo. Lo que nació como una estupidez estrafalaria de espectáculo de neo-satanismo (cosa que no tendría mucho futuro en el tiempo) se fue transformando en algo más concreto y cercano, poético y terriblemente brutal por ser más tierno y sensible.
Con ustedes, parte de esta ola que considero muy interesante y que de vez en cuando viene a caer en el espacio del blog cabezón.

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Lista de Temas:
1. Solace
2. Oceans Apart
3. Lakeside Meditation
4. In Remembrance
5. Celestial Infancy
6. Yūgen
7. Omen
8. Glowing Embers, Dying Fire

Alineación:
- Nick Stanger / Guitar, Vocals, Mandolin, Synthesizer
- Nathan Wallestad / Bass
- Ian Sutherland / Drums, Percussion
- Robert Northrup / Guitar
- Cormac Piper / Keyboards, Oboe, Piano, Synthesizer
Additional performers:
Elizabeth Redding / Vocals on track 6
Cameron Becker / Trombone on track 7





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