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jueves, 21 de diciembre de 2017

Taproban - Per Aspera Ad Astra (2017)

Más rock progresivo italiano para no perder esta costumbre que tenemos en el blog cabezón. Y ahora es nuestro amigo Lino quien otra vez nos trae a Taproban, y digo "otra vez" porque ya nos había presentado su anterior obra llamada "Strigma" del año 2013. Ahora reaparece con el último disco de la banda. Solemne, grandilocuente, el quinto álbum de la banda los muestra una banda haciendo gala de sus sonidos bombásticos y rimbombantes, con mucho de ELP pero tambièn con elementos de Genesis y Yes sumado a su sangre italiana y muchos Moogs, Hammonds y mellotrones con muy pocas voces, siendo un buen ejemplo de rock progresivo retro y orientado al teclado, hecho en la Italia de hoy en día.

Artista: Taproban
Álbum: Per Aspera Ad Astra
Año: 2017
Género: Rock progresivo italiano
Duración: 50:25
Nacionalidad: Italia

Per aspera ad astra es una frase en latín que significaría en castellano «A través del esfuerzo, el triunfo», «Por el sendero áspero, a las estrellas», «Por las rudezas del camino, hacia las estrellas» o «Hacia las estrellas a través de las dificultades».
Se utiliza también en la forma ad astra per aspera, derivada de la frase original utilizada en la obra de Séneca, el joven.​ La frase de Séneca fue: «Non est ad astra mollis e terris via».
La frase Per aspera ad astra inspiró además un pasaje de la Regla de san Benito (Regula 58,8): «Praedicentur ei omnia dura et aspera, per quae itur ad Deum» («Prevénganlo de todas las cosas duras y ásperas por las cuales se va a Dios»).​
Wikipedia

Me llegan muchos aportes de nuestros amigos y este se suma al listado que nunca logro poner al día. Esto es lo que nos comenta Lino sobre este disco que ahora nos presenta.
En un pasado alegre, donde los amigos disfrutaban de un buen foro, presenté una banda formada en 1996 en Roma, Italia por el tecladista Gianluca De Rossi, el baterista Fabio Mociatti, el cantante Paolo Cedrone y el bajista Stefano Proietti, el nombre del grupo proviene de Taprobana, el antiguo nombre de la isla de Ceilán (Sri Lanka). Sus influencias principales en ese entonces fueron bandas británicas de los 70 como Genesis, Gentle Giant y King Crimson. Grabaron dos demos antes de cambiar a los músicos, Valter Strappolini (batería) y Roberto Pizzi (bajo) entrando a la banda en este punto. Su nuevo sonido agregó una fuerte influencia E.L.P. con teclados prominentes.
Este es el quinto álbum de estudio para la banda, pero también hicieron algunos trabajos para varios álbumes de temas (Colossus Project) con canciones largas. La música está guiada por teclados en el estilo sinfónico, a veces un poco rimbombante no muy lejos de ELP y Nuovo Era. Las guitarras de este último están dejando espacio a las teclas, el bajo y la batería que están en lo más alto de la mezcla. El álbum comienza con fuerza en la primera mitad con algunos teclados y líneas de bajo impresionantes, la banda no necesita muchas voces que en realidad son muy breves. La segunda parte del álbum se vuelve un poco más débil, especialmente la canción "D.I.A.N.A." con un sonido tecno barato y una melodía pobre. Las cosas mejoran con la siguiente canción "Agata Lost in the Mirror Whale", donde la guitarra por primera vez sale de su caparazón para tomar la delantera. La última canción "Octopus" trae de vuelta la grandeza de la primera mitad con algunas líneas complejas de teclados. Este es otro buen lanzamiento para esta banda. Aquellos que disfrutan de la música de los 70 querrán poner su mano en esto, Moe, demas amigos, no se la pierdan
Lino Cabrera






Como les comentaba recién, tengo más aportes que tiempo para hacer una buena entrada, así que como aún no escuché completamente el disco, ni tengo tiempo como para hacerlo y luego hacer una reseña, directamente copio un par de videos y los acertados comentarios de terceros.





Y para empezar, vamos a ver la opinión de nuestro eterno comentarista involuntario de siempre (el otro día le pregunté cómo hacía para escribir tantas reseñas, otro día les comento qué me respondió):
TAPROBAN es el nombre de una banda italiana formada en Roma en la segunda mitad del último decenio del milenio pasado, y ahora lo traemos a colación por motivo de su más reciente trabajo fonográfico “Per Aspere Ad Astra”. Habiendo iniciado su existencia como cuarteto, el grupo pasó rápidamente a funcionar como trío, siendo así que cada uno de sus discos de estudio ha sido grabado con este formato: “Per Aspere Ad Astra”, que es el quinto disco de la banda, sucede por un lapso de 4 años al precedente, titulado “Strigma”, mientras que éste salió al mercado 7 años después del tercero, “Posidonian Fields”. Tras haber mantenido un ritmo sostenido de un disco por cada dos años para sus tres primeros trabajo, la actividad de los TAPROBAN se hizo más espaciada, pero siempre mantuvieron incólume su compromiso con el paradigma del rock sinfónico, creando así cercanas afinidades con otras abundantes bandas compatriotas que han venido emergiendo desde el revival de los 90s. El grupo está actualmente conformado por el trío de De Rossi, Roberto Vitelli [bajo, pedales bajos y guitarras] y Ares Andreoni [batería y percusiones], y desde ya anticipamos que lo que nos ha brindado esta gente con “Per Aspera Ad Astra” resulta bastante interesante para los perpetuos amantes del progresivo sinfónico, pero mejor vayamos ahora a los detalles del disco.
El álbum comienza a lo grande con ‘Outside Nowhere’, tema que dura nada menos que un cuarto de hora. Comenzando con un despliegue sinfónico regido bajo las pautas de las viejas escuelas de GENESIS y LE ORME, y caracterizado por una majestuosidad envolvente y serena, el cuerpo central se instala poco después a punta de ferviente luminosidad manierista en la que las persistentes influencias de LE ORME ahora se alimentan de añadidos toques al estilo de sus compatriotas de METAMORFOSI y el modelo Yessiano de la fulgurosa época 1971-2. Luego sigue otro motif en 9/8 donde el grupo explora unos matices más sobrios de su persistente pomposidad, casi haciendo una cruza entre GENESIS y TRIUMVIRAT. Su función es la de exponer un pasaje expresionista motivado por una especie de relax contemplativo antes de que la fastuosidad manierista vuelva al ruedo en todo su esplendor. Finalmente, el epílogo, construido sobre un compás lento bañado de estilizada ceremoniosidad, se centra en un lirismo. La miniatura ‘Fragments of Life’ brinda un recurso de lirismo pastoral en base al matrimonio del flotante sintetizador y las sobrias escalas de guitara acústica, siendo su función principal la de guiarnos hacia la emergencia de ‘Il Difficile Equilibrio Tra Sorgenti d’Energia’, tema que encarna el primer momento cumbre del disco. Su combinación de exquisito vitalismo e inspirada musculatura a la hora de hilar los diversos motifs que completan el conjunto melódico de la pieza sirven para exponer un recto ejercicio de esplendores y tensiones bajo un excelsamente inspirado ejercicio de sinfonismo. El solemne señorío que se impone en la sección final resulta vital para redondear la faena con admirable solvencia. Esto suena muy propio del peculiar universo italiano, tanto en su vieja escuela (ALPHATAURUS, METAMORFOSI, MUSEO ROSENBACH) como en las áreas de las nuevas generaciones (LA MASCHERA DI CERA, NUOVA ERA). ‘Ves Ml’ TaHghach’ prosigue por la huella del fantástico tema que acaba de concluir y capitaliza las enormes vibraciones fastuosas que conforman su núcleo sonoro para darle un nuevo giro de tuerca vigoroso al paradigma del sinfonismo de tenor pesado cuya raigambre en la primera generación progresiva italiana ya ha sido mencionada.
Las cosas viran hacia un esquema más cibernético con la consiguiente dupla de ‘Nexus’ y ‘D.I.A.N.A.’, la cual ocupa un espacio total de 9 minutos. ‘Nexus’ exhibe un clima abiertamente futurista donde los solos y ornamentos progresivos de los sintetizadores se encuadran en una peculiar mezcla del VANGELIS de los 80s y los PINK FLOYD de la etapa del “The Division Bell”. Cuando los teclados pasan a centrarse en la creación de capas envolventes, el saxofón del invitado Antonio Marangolo aporta unas florituras efectivas, y sí se anuncia el arribo de la sección cantada. Ésta pudo haber sido más larga pues el canto, sin ser particularmente virtuoso, encajaba muy bien dentro de la plasticidad cáusticamente plástica de la pieza. Pero bueno, la canción está diseñada para que el canto tenga una presencia muy breve a fin de que pueda instalarse para el epílogo un envolvente pasaje de piano. Por su parte, ‘D.I.A.N.A.’ (título que responde a las siglas de ‘Domotic Interface Artificial Neurological Android’) prosigue por esta línea cibernética e incluso ahonda en ella al modo de una cruza entre la dimensión electrónica de THE ALAN PARSONS PROJECT y la faceta más fastuosa de lo que aún quedaba de grandeza en los TANGERINE DREAM del periodo 80-83. Como su motif es repetitivo, aquí sí notamos que hay un aprovechamiento justo del tiempo empleado. ‘Agata Lost In The Mirror Whale’ es la pieza a cargo de devolver al ensamble de TAPROBAN al sendero del sinfonismo, y lo hace promoviendo una soltura sobria donde la grandilocuencia de turno se deja insuflar de una luminosa serenidad. En los pasajes finales, la reinante serenidad se alimenta de una mesurada dosis de vigor en una suerte de fulgor climático que, de todas formas, habrá de desembocar en un breve momento de calma. ‘Entwinings’ es un bello instrumental de corte Genesiano basado en orquestaciones mellotrónicas que se impulsan desde las escalas de piano que se explayan en el pilar. Se engaza este tema con el último del disco, el cual se titula ‘Octopus!’ y dura poco más de 6 ¼ minutos. Su prestancia extrovertida recibe herencias bien definidas de las piezas #3 y #4, con lo cual cumple con lo que parece ser su misión: completar el círculo del despliegue sonoro diseñado para el disco.
En nuestro balance final de “Per Aspera Ad Astra”, debemos apreciar a éste como un disco que tiene como mérito principal el de crear un puente entre la línea retro-progresiva y la más futurista dentro del actual enclave de la escena progresiva sinfónica italiana. La gente de TAPROBAN se ha lucido solventemente con este nuevo disco, el cual no defraudará a los acérrimos seguidores del rock sinfónico de ayer, hoy y siempre.
Calificación: 7,5/10
César Inca

El disco comienza a lo grande con “Outside Nowhere”, tema que dura nada menos que un cuarto de hora. Despliegue sinfónico regido bajo las pautas de las viejas escuelas de Genesis y Le Orme, y caracterizado por una majestuosidad envolvente y serena, el cuerpo central se instala poco después a punta de ferviente luminosidad manierista en la que las persistentes influencias de Le Orme ahora se alimentan de añadidos toques al estilo de sus compatriotas de Metamorfosi METAMORFOSI y el modelo Yessiano. Luego sigue otro motif en 9/8 donde el grupo explora unos matices más sobrios de su persistente pomposidad, casi haciendo una cruza entre Genesis GENESIS y Triumvirat. Su función es la de exponer un pasaje expresionista motivado por una especie de relax contemplativo antes de que la fastuosidad manierista vuelva al ruedo en todo su esplendor. Finalmente, el epílogo, construido sobre un compás lento bañado de estilizada ceremoniosidad, se centra en un lirismo. La miniatura “Fragments of life” brinda un recurso de lirismo pastoral en base al matrimonio del flotante sintetizador y las sobrias escalas de guitara acústica, siendo su función principal la de guiarnos hacia la emergencia de “Il difficile equilibrio tra Sorgenti d’energia”, tema que encarna el primer momento cumbre del disco. Su combinación de exquisito vitalismo e inspirada musculatura a la hora de hilar los diversos motifs que completan el conjunto melódico de la pieza sirven para exponer un recto ejercicio de esplendores y tensiones bajo un excelsamente inspirado ejercicio de sinfonismo. El solemne señorío que se impone en la sección final resulta vital para redondear la faena con admirable solvencia. Esto suena muy propio del peculiar universo italiano, tanto en su vieja escuela como en las áreas de las nuevas generaciones. “Ves Ml’ TaHghach” prosigue por la huella del fantástico tema que acaba de concluir y capitaliza las enormes vibraciones fastuosas que conforman su núcleo sonoro para darle un nuevo giro de tuerca vigoroso al paradigma del sinfonismo de tenor pesado cuya raigambre en la primera generación progresiva italiana.
Las cosas viran hacia un esquema más cibernético con la consiguiente dupla de “Nexus” y “D.I.A.N.A.”, la cual ocupa un espacio total de 9 minutos. “Nexus” exhibe un clima abiertamente futurista donde los solos y ornamentos progresivos de los sintetizadores se encuadran en una peculiar mezcla del Vangelis de los 80s y Pink Floyd de la etapa del “The Division Bell”. Cuando los teclados pasan a centrarse en la creación de capas envolventes, el saxofón aporta unas florituras efectivas, y sí se anuncia el arribo de la sección cantada. Ésta pudo haber sido más larga pues el canto, sin ser particularmente virtuoso, encajaba muy bien dentro de la plasticidad cáusticamente plástica de la pieza. La canción está diseñada para que el canto tenga una presencia muy breve a fin de que pueda instalarse para el epílogo un envolvente pasaje de piano. Por su parte, “D.I.A.N.A.” (título que responde a las siglas de Domotic Interface Artificial Neurological Android) prosigue por esta línea cibernética e incluso ahonda en ella al modo de una cruza entre la dimensión electrónica de The Alan Parsons y Tangerine Dream. Como su motif es repetitivo, aquí sí notamos que hay un aprovechamiento justo del tiempo empleado. “Agata Lost In The Mirror Whale” es la pieza a cargo de devolver al ensamble de Taproban al sendero del sinfonismo, y lo hace promoviendo una soltura sobria donde la grandilocuencia de turno se deja insuflar de una luminosa serenidad. En los pasajes finales, la reinante serenidad se alimenta de una mesurada dosis de vigor en una suerte de fulgor climático que, de todas formas, habrá de desembocar en un breve momento de calma. “Entwinings” es un bello instrumental de corte Genesiano basado en orquestaciones mellotrónicas que se impulsan desde las escalas de piano que se explayan en el pilar. Se engaza este tema con el último del disco, el cual se titula “Octopus” y dura poco más de 6 ¼ minutos. Su prestancia extrovertida recibe herencias bien definidas de las piezas 3 y #4, con lo cual cumple con lo que parece ser su misión: completar el círculo del despliegue sonoro diseñado para el disco.
Miguel Scovino

Y agradezcan a Lino por semenjante regalito! espero que lo disfruten en esta Navidad :)


Lista de Temas:
1. Outside Nowhere (15:07)
2. Fragments of Life (1:26)
3. Il Difficile Equilibrio Tra Sorgenti d'Enegia (8:16)
4. Ves Ml' TaHghach (4:48)
5. Nexus (5:07)
6. D.I.A.N.A. (3:58)
7. Agata Lost in the Mirror Whale (3:25)
8. Entwinings (1:57)
9. Octopus! (6:21)

Alineación:
- Gianluca De Rossi / keyboards, vocals
- Roberto Vitelli / bass, guitars
- Ares Andreoni / drums, percussions
Guest musician:
- Antonio Marangolo / saxophone (5)







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