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jueves, 28 de diciembre de 2017

Daniel Giraudo - Diente de Esquimal (2011)

Seguimos trayendo parte de la cultura rockera nacida en las provincias argentinas. En el 2011 Daniel Giraudo publicó "Diente de esquimal", un disco concebido 20 años atrás y distribuído por la revista cordobesa La Central. Daniel aparece en los 70 como cantante, guitarrista y compositor del grupo Martín Maguceno, en el 75 forman parte de "Rock para mis amigos Vol.2", un compilado de rock nacional editado por el sello Talent en donde también participaron Pescado Rabioso, Manal, y otros pioneros del rock argento, fueron parte de las bandas que participaron de las míticas "misas rock" que organizaba el cura Mariani, impulsor de la teología de la liberación, en la Cripta. En los 80 Giraudo vuelve a la carga con Tamboor que fue un grupo refinado pero sin perder la fuerza y esencia rockera. Este disco contiene grabaciones posteriores a Tamboor, ocho fueron grabadas en Córdoba en 1990 y 2 en Granada (España) 5 años más tarde, canciones remasterizadas en Bs. As en el 2011.

Artista: Daniel Giraudo
Álbum: Diente de esquimal
Año: 2011
Género: Rock, Rock progresivo
Duración: 44:04
Nacionalidad: Argentina (Córdoba)


Daniel Giraudo es definitivamente un imprescindible del rock cordobés. Y de Argentina según mi criterio, pero por algún motivo que nunca analicé seriamente, el rock de Córdoba no se ha proyectado a nivel nacional como el de Rosario. Un cordobés radicado en la ciudad ibérica de Málaga.
Retomo aquí una entrada que dejó inconcluso nuestro amigo Luis de Catamarca, cuando desapareció del Staff cabezón, de su participación en el blog, del país, del mundo y de esta existencia. A modo de recuerdo y homenaje trato de terminar una entrada de un disco que no escuché ni tengo, disco del que que no hay videos ni ninguna referencia, así que si algún cabezón lo tiene a mano por favor que avise, le estaremos muy agredecidos de que lo pueda compartir...

Vamos entonces al disco fantasma que el bueno de Luis no nos pudiera compartir...

La Central (http://www.revistalacentral.com.ar) es una revista cordobesa que va ya por el número 20. Está hecha por conocidos periodistas ligados históricamente al rock de Córdoba. Una historia que incluye entre sus ancestros a Los Burdos, un grupo de estudiantes-periodistas responsables de algunos de los programas humorísticos más ácidos y subversivos de los que se tenga memoria, emitidos desde la FM Galena, ochentosa experiencia de radio realmente alternativa. Alguno de Los Burdos fueron parte de la banda cordobesa Proceso a Ricutti, seguramente la que más repercusión tuvo a nivel nacional en su momento. Jorge "Droopy" Campos, activo periodista radial que pasó por muchas radios -dirigió alguna, incluso-  es el director de La Central. ¿Qué es La Central? Lo que diríamos una revista cultural de amplio espectro, pero con el rock en su centro. Pues bien, La Central desde su número 16 incluye en sus ediciones un cd de músicos cordobeses y el elegido para inaugurar la serie es "Diente de esquimal" de Daniel Giraudo.

Daniel Giraudo volvió al disco. No por propia iniciativa sino por impulso de varios amigos periodistas que editan la revista cultural La Central , quienes entendieron que Diente de esquimal , tal el título de la obra en cuestión que había quedado en suspenso hace 20 años, merecía estar a disposición del soberano. Una vez que convencieron al ex líder de Tamboor para que actualizara el repertorio, generaron las condiciones para que el disco tangible se distribuya gratuitamente con su publicación.
La tarea no fue simple: Giraudo reside en España y la reconstrucción de un disco al que todos consideraban una obra maestra demandaba de una ardua curaduría. Maremotos de e-mails con tomas primarias, respuestas con versiones alternativas, entrevistas parciales para conseguir fundamentaciones para el booklet y así. “Lo fuimos gestando con Dirty Ortiz, Lucio Carnicer, Droopy Campos… Entre idas y venidas, finalmente salió. El esfuerzo de los chicos fue impresionante”, suelta Giraudo desde su hogar ibérico, aún conmovido por ser objeto de semejante reivindicación. Pero la movida se puede entender desde el lado de la reproducción: se trata del “eslabón perdido” de una discografía de fusión con identidad cordobesa, que dialogaba de igual a igual con lo que proponían hacia mediados de los ’80 los grandes del rock nacional.
–¿Tuviste que regrabar, o apenas mejoraste el audio?
–Antes de venirme para acá, y por suerte, me agarró esa etapa en la que los arreglos se podían secuenciar. Así que esta propuesta me encontró con todo el planteo hecho. Con las músicas y poesías enfocadas. Retoqué muy poco y sólo metí voces en algunos temas. Además, me pude juntar con Camacho Cagliero, sonidista cordobés que hace siete años labura con León Gieco, quien me empujó a hacer una remasterización. Metimos todo en (el sistema de edición) Pro Tool y empezamos. Todo eso me estimuló.
–Si no aparecían tus amigos periodistas, ¿este disco quedaba en el olvido?
–Ese es el meollo de la situación. A estos temas, yo siempre los sentí más que pensarlos, así que tuve muy claro que no quedaban desvalorizados ni olvidados por no ver la luz. Hay música que tiene vida propia independientemente de que te la editen o no. Muchos compositores que admiro trabajan para engrosar su colección privada. Y en su momento, trabajé en esos términos.
–¿Música para vos solo?
–Mirá, tengo una foto de hace 20 años en la que agarro un matafuego del viejo diario Córdoba y simulo pegarle a un tecladista amigo. Había ido a la Redacción para que me entrevistara Mariana Winocur con la idea de contar que tenía este disco. Golpeé las puertas indicadas en Buenos Aires, además. Al no encontrar respuesta, lo hice para mí. Y fue producto de una libertad fulminante. Ahora el desafío pasaba por ver si tanto la música como la letra seguían aguantando el paso del tiempo. Este disco aguantó el paso de tiempo, definitivamente.
–Es decir que el material trasciende el concepto de “justicia histórica”.
–Pienso que podría haber sido un disco de hoy, claro. Hay temas míos y otros de Tamboor que son olvidables, no han resistido el paso del tiempo. O mejor dicho, tienen que ver con un determinado tiempo, refieren a un período puntual. Pero no me ha pasado eso con Diente de esquimal , que llegó bien al momento de su descongelamiento.
–En el sobre interno, hacés una analogía entre un horno de barro de Ischilín y un iglú del ártico, como si a ambos símbolos los atravesara algo en común.
–¿Eso salió en el sobre interno? ¡¡¡Droopy lo publicó!!! Es un periodista nato, tiene una dosis de traición que es formidable. Lo que me hizo escribir lo publicó… Está perfecto. Tanto como cuando me insistió “Daniel, al disco te lo publicamos por las buenas o por...” Voy a la pregunta: Conociendo al horno de pan personalmente y al iglú mediante una revista, se me revelaba un diálogo de formas; dos culturas que no se conocen apuestan por un símbolo de igual morfología aunque para distinto uso. Me alucinaba, además, la diferencia de temperatura que existe entre ellos; uno se activa a 200 grados, el otro sobrevive bajo cero.
La Voz

Lista de Temas:
1. Diente de esquimal
2. El escorpión

3. De la ribera
4. Del Caribe
5. Atado a la evolución
6. Pozo de la suerte
7. Prestidigitador (Digital)
8. Solo un candil
9. El traje del que espera
10. El arenal

Alineación:
Daniel Giraudo / Todo lo que se escucha

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