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lunes, 27 de noviembre de 2017

Spock's Beard - V (2000)

Y continuamos con el grupo yanky que tomó su nombre de un capítulo de la serie "Star Treck" a principios de los '90. Una agrupación que se forma en Los Ángeles, con unos miembros fundadores (Neal Morse, Ryo Okumoto, Dave Meros, Nick D'Virgilio y Alan Morse) que ya poseían experiencia como músicos de sesión y de estudio habiendo trabajado con gente como Phil Collins, Peter Gabriel, Eric Clapton, Steve Luckater, por mencionar algunos. Renovando el sonido progresivo desde los grandes grupos del pasado, con sus complejísimos y acostumbrados juegos de voces a lo Gentle Giant, pero desde una faceta más popera a lo Beatles a lo que se le suma el sinfonismo y vuelo instrumental a lo Yes o Genesis y la fuerza de Kansas, todo mezclado y creando un sonido muy propio que ya los identifica como uno de los grandes del progresivo de estos tiempos. Este disco contiene lo que ya son clásicos de la banda que siguen interpretando en sus conciertos hasta la actualidad, donde hay de todo, hasta una sección de guitarra española, canciones larguísimas y suites memorables.

Artista: Spock's Beard
Álbum: V
Año: 2000
Género: Rock progresivo / Rock sinfónico
Duración: 63:29
Nacionalidad: EEUU

Cuando hablamos de rock progresivo muchos se remontan a los primeros años setenta cuando en el mundo la música de Yes, Genesis, Pink Floyd, ELP y King Crimson, Jethro Tull (entre otros) brillaban con sus grandes creaciones y con una búsqueda artística inigualable. Los cambios de década y el dominio de las compañías musicales comerciales que convirtieron la música en un objeto de consumo para "oídos fáciles", fueron determinantes para combatir a los grupos que hacían música como forma de arte, y entonces el sonido progresivo se estancó en lo clásico de los setentas. En los ochenta algunas grandes bandas sobrevivieron a todo ésto mediante un "aggioramento". La aparición de nuevas bandas como Marillion, IQ y Pendragon fueron las que mantuvieron la bandera de lo que se llamó más adelante neo-prog, pero a partir de los años noventa se produjo un renacimiento del rock progresivo con todas las letras y el mayor vuelo creativo, y el escenario que antes dominaban los grupos ingleses se amplió, destacándose entre otras movidas la llamada escena escandinava que nos ofrece grupos de un nivel excelente.


En nuestros días esta vertiente musical tan rica está más vigente que nunca y podemos citar a muchas bandas más destacadas que por su trayectoria y el nivel de sus trabajos formaron parte de esta renovación del rock progresivo: Spock´s Beard, The Flower Kings, Dream Theater, Pain Of Salvation y Porcupine Tree (hay más, muchos más, pero bueno, los demás los mencionaremos en otro momento). La cuestión es que todos ellos salvo Porcupine Tree, y al que le sumamos a Marillion, terminaron en el proyecto denominado Transatlantic que hoy estamos presentando. Pero cada agrupación tiene su propia historia, su propio sonido y sus propias obras de arte.
Esta es otra obra maestra del rock sinfónico-progresivo que salió en el año 2000 de la mano de los yankys Spock's Beard, se trata de su quinto album de estudio llamado "V" y que supuso el penúltimo álbum en el que militó el genial multinstrumentista y compositor Neal Morse. Aclamado como uno de los mejores discos del quinteto norteamericano, este trabajo fue grabado antes de que el gran Neal Morse abandonara a la agrupación.





Como ya dijimos antes, la música de Spock´s Beard es el fruto de la versatilidad compositiva de Neal Morse, fuente de imaginación inagotable, y tiene fuertes influencias del rock progresivo de las grandes bandas de los años setenta tales como Genesis y Yes; las melodías bien definidas toman lo mejor de The Beatles, y las complejas armonías vocales con extravagantes juegos de contrapuntos en cortes al estilo Gentle Giant, y algunas fusiones curiosas con toques de latin jazz y música folk, son su sello personal y característico.



A partir del tercer disco, Spock’s Beard intentó combinar su destacada fórmula de rock progresivo con piezas más comerciales, a veces alejándose de su própósito inicial. En cambio, en este quinto disco el grupo recupera un balance adecuado. Si bien, tenemos dos piezas cortas, éstas sirven como descanso para piezas de enorme complejidad y duración como "At the end of the day" y "The Great Nothing".
Aquí les dejo la impresión de nuestro colaborador involuntario de siempre, que nos da su punto de vista sobre este disco:

Tras crear dos primeros discos, de excelente factura y llenos de imaginación compositiva, el repertorio de SPOCK’S BEARD fue gradualmente decayendo en sus dos siguientes trabajos, llegando incluso a la reiteración insensata de fórmulas musicales que en su momento eran llamativas e interesantes. Con su quinto disco, emblemáticamente denominado "V", el quinteto liderado por Neal MORSE optó por crear y ostentar un sonido más agresivo y visceralmente rockero, como estrategia principal para introducir algún tipo de cambio o evolución dentro de su trayectoria. Esto funciona en muchos aspectos, pues el resultado general crea una impresión de que SPOCK’S BEARD ha recuperado el filo y la energía de antaño, así como también se da mayor espacio de lucimiento para las guitarras solistas de Alan MORSE y el órgano Hammond de Ryo OKUMOTO, quien como fiel admirador de EMERSON y LORD, es un convencido amante de las distorsiones sonoras de este instrumento. Creo, sin embargo, que el agotamiento a la hora de ofrecer nuevas ideas compositivas sigue presente, por lo que insisto en que el principal mérito de "V" está en el campo de los arreglos, donde se decide acercar el progresivo característicamente ‘tradicionalista’ de la banda hacia los senderos más potentes del hard rock y, de modo más sutil, del prog metal. En este sentido, no debe llamarnos la atención que la sección rítmica se haga notar bastante en la mezcla: de hecho, es fácil constatar que el baterista Nick D’VIRGILIO y el bajista Dave MEROS se lucen en sus respectivos roles, funcionando de manera compacta y mostrando a la vez sus particulares destrezas en varios de los momentos más intensos de "V".
Son dos las suites que forman parte de este nuevo repertorio, siendo así que uno abre y el otro cierra el álbum. Ambas suites muestran las mejores virtudes del álbum: una capacidad de resolver y reelaborar creativamente una serie de ideas melódicas un tanto sencillas, para generar así sendas obras de colosales ambiciones. ‘At the end of the day’ contiene una sección de latin-jazz-flamenco, una idea que ya había aparecido en su primer álbum "The Light". La otra suite, ‘The great nothing’, se prolonga hasta los 27 minutos de duración, lo cual resulta excesivo a la luz de lo tediosos y redundantes que resultan algunos pasajes lentos, pero tampoco carece de puntos bien logrados, como por ejemplo: la inquietante introducción de mellotron, densa y casi siniestra; la confluencia de psicodelia y funky en la sección ‘Come up breathing’, con mención especial para el solo de Hammond de OKUMOTO; la energía contagiante de ‘Submerged’ , que me hace evocar al YES más entusiasta del "Tales" (lástima que esta sección sea tan breve); en general, la fluida armonización entre los cinco músicos en las partes eléctricas de las dos últimas secciones.
De los temas más breves que se ubican en medio, destaco principalmente el potente ‘Revelations’, que a partir de una cadencia rítmica más bien lánguida, exhibe un vendaval de genuina fuerza rockera rayana con lo sombrío, a medio camino entre ‘Perfect strangers’ de DEEP PURPLE y ‘Kashmir’ de LED ZEPPELIN. Otro buen tema es ‘Thoughts (Part II)’, aunque no resulta tan efectivo como el mencionado anteriormente; en todo caso, este tributo a los contrapuntos instrumentales y vocales de GENTLE GIANT es una atractiva retoma de la canción ‘Thoughts’ (original de su segundo disco, "Beware of Darkness"), con un atractivo juego de contrastes y extravagancias atonales. Los otros dos temas presentan la faceta más notoriamente accesible del grupo, sin mayor atractivo que el gusto momentáneo de disfrutar de melodías banales.
En suma, un disco que muestra una mejoría de SPOCK’S BEARD en cuanto a la inventiva compositiva en comparación con algunos trabajos anteriores, pero que no deja de mostrar signos de desgaste creativo. En lo personal, me quedo preferentemente con sus dos primeros discos, y en menor medida, con el sexto ("Snow"), y el tercero ("The Kindness of Strangers").
César Inca


Aqui llega el quinto trabajo de los Spocks en una brillante y cuidada entrega. La impresion tras el cuarto trabajo sin ser mala no habia sido como las del principio. Lamentable no he oido el tercer disco, "The Kindness of Strangers" pero es que los dos primeros "The Light" and "Beware of Darkeness" son de tal calibre que el "Day for Night" se me antojo un poco flojillo; con unas melodias muy brillantes y unos coros muy cuidados, con baladas rompedoras y un sabor "country" que no habia aparecido antes, pero insisto en que no llegaba al nivel de los dos primeros, verdaderas piezas de arte progresivo. Ahora "V" toma el reto de aquellos dos primeros trabajos y ahi queda eso, señores. Dejemos que el tiempo juzgue pero puede que sea este el mejor trabajo de Spock's Beard.
La excelencia instrumental de estos ya veteranos musicos (en su experiencia con los Beard y con sus relaciones con otros musicos: Genesis, Tears for Fears, Eric Clapton, etc.) se demuestra de sobra a lo largo del disco y ese verdadero hombre-orquesta que es Neal Morse ha dado muestra de una versati- lidad compositiva admirable.
El disco consta de seis temas: "At the End of the Day" es un tema fantastico, en "Thoughts part. II" (y dale con las segundas partes...) dejan correr toda la vocacion Gentle Giant de los Beard haciendo un tema que podria haber salido perfectamente del "Octopus" de la legendaria banda del gigante, con sus disonancias, coros, voces a capela y demas ingredientes. "The Great Nothing" con sus mas de 27 minutos es uno de esos largometrajes de final de disco, tan caracteristicos del progresivo, con unos solos (Okumoto, amigo, te has lucido!) y unos pasajes instrumentales realmente transportadores.
En definitiva, Spock's Beard tiene claro lo que le gusta y lo que le gusta a su publico. Suenan mas Spock's Beard que nunca y eso a muchos nos gusta. "V" es un candidato a estar entre los mejores discos del año. Sin duda.
Jose Manuel


Hay que estar contentos, porque estamos viviendo uno de los años más destacados en lo que respecta al rock progresivo de la última década. Y entre fantásticos álbumes como "Remedy Lane" (Pain Of Salvation), "Six Degrees Of Inner Turbulence" (Dream Theater), "In Absentia" (Porcupine Tree) y "The Odyssey" (Symphony X), el nuevo trabajo de Spock's Beard, en mi opinión, es simplemente el mejor. Realmente una increíble coyuntura de influencias que se adaptan y concluyen en un propio y espectacular sonido. Podríamos decir que "Snow" es una obra maestra de calidad, de algún modo, extraña. Un tipo de álbum que es único y que no es frecuente que aparesca.
De todos modos, es triste saber que Neal Morse está fuera de la banda, lo que provoca que sus composiciones parecieran que no son de este mundo. Él y sus compañeros cogen los momentos más fantásticos de The Beatles y, en su propia manera, hacen las mejores composiciones posibles con esa referencia. Las fuertes emociones causadas por el álbum "Brave" de Marillion, también pueden sentirse en la propia musicalidad de Spock's Beard. Por un lado, aquí encontramos lo mejor de la sonoridad y los contrapuntos de Gentle Giant, y por otro, el inmenso horizonte creativo de Yes. Todo esto en un álbum conceptual con una historia maravillosa que claramente, en parte, viene con la influencia del sufrimiento y de la depresión de la existencia que provocaron los ataques terroristas del once de septiembre.
Para mí, este es el mejor disco de 2002 hasta el momento y pienso que será el álbum del año y probablemente, el mejor álbum de la banda por su complejidad y sensibilidad. Hay temas realmente notables tales como 'Long Time Suffering', 'Devil's Got My Throat', 'Snow's Night Out', 'Ladies And Gentlemen, Mister Ryo Okumoto On The Keyboards', entre otros. Tampoco podemos dejar de destacar canciones más emotivas, como las reflexivas 'Open Wide The Flood Gates', 'Solitary Soul', 'Carie' o 'I Will Go', entre otras. La verdad es que estamos frente a un elepé increíble, que lamentablemente marca el fin del reinado de Neal Morse en la banda. Ahora, la pregunta es...¿Podrá Spock's Beard seguir existiendo sin Neal Morse?. Eso está por verse, por el momento a disfrutar la calidad innegable de "Snow".




Lista de Temas:
1. At the End of the Day
2. Revelation
3. Thoughts (Part II)
4. All on a Sunday
5. Goodbye to Yesterdays
6. The Great Nothing
- a) From Nowhere
- b) One Note
- c) Come Up Breathing
- d) Submerged
- e) Missed Your Calling
- f) The Great Nothing

Alineación:
- Neal Morse / lead vocals, piano, synths, acoustic guitar, co-producer
- Alan Morse / guitar, cello, sampler, vocals
- Ryo Okumoto / Hammond, Mellotron
- Dave Meros / bass, stand-up bass, French horn, vocals
- Nick D'Virgilio / drums, percussions, vocals
With:
Kathy Ann Lord / English horn
Katie Hagen / French horn
Joey Pippin / trumpet
Chris Carmichael / violin, viola, cello





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