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miércoles, 1 de noviembre de 2017

Soft Machine - Floating World Live (1975)

Ahora el Mago Alberto nos trae un directo grabado por Radio Bremen el 29 de enero de 1975. Con la inclusión de Allan Holdsworth en la guitarra para sumar matices distintos a la estructura compositiva de la agrupación, un espectacular directo como para no perder los ánimos en la noche del autoritarismo Pro. ¡Este es un regalo de los dioses! Un fantástico registro para los fanáticos de Soft Machine, con 73 minutos de paraíso, "Bundles" en vivo y muchos detalles, Soft Machine muestra aquí un lado más eléctrico, con Allan Holdsworth exhibiendo su talento a través de fantásticos solos de guitarra, virtuosos y expresivos, con las otras bestias siguiendole los pasos, todo extremadamente técnico sin ser demasiado frío. Esta emisión de radio fechada en 1975 puede tener una sensación de jam session pero el material es tan bueno y los músicos tan hábiles que se convierte en más, mucho más, con Ratledge, Jenkins, Marshall, Babbington y Holdsworth haciendo una explosión de un melódico, cálido y pesado jazz-rock. Material de lujo en el blog cabezón... otro más para la colección. Y se lo dedicamos a la princesa Vicky que seguramente va a degustar esto con mucho placer.

Artista: Soft Machine
Álbum: Floating World Live
Año: 1975
Género: Escena Canterbury / Jazz rock
Duración: 73:54
Nacionalidad: Inglaterra


Este disco es básicamente "Bundles" en vivo, toda una joyita, pero no los distraigo y les dejo la reseña que hizo el Mago Alberto que es la que vale...


Soft Machine con el tiempo y en la historia de la música, pasó a ser un proyecto casi eterno, interminable, y seguirá así por los siglos de los siglos, en un principio, quizás fue una idea, una juntada para ver que onda, y luego vinieron las ganas de ofrecer la música al público, luego vinieron los cambios, mas tarde, las mutaciones musicales, pero siempre fue y será Soft Machine.
Y este album es bastante particular, porque es un concierto que realizaron en Bremen, Alemania, en 1975, y antes que lanzaran "Bundles", que aunque ya estaba terminado, los muchachos decidieron matizar esta presentación con varias canciones de aquel disco, ahora bien, "Bundles" siempre fue considerado como una gran marca en la discografía de SM, quizás por el fuerte protagonismo de Allan Holdsworth (grosso), y aquí hay un desarrollo estupendo y casi irreal de aquella formación, ¿por que irreal? porque de pronto te encontrás con un solo de sintetizador muy pero muy volado, inentendible para la época, inentendible para oídos obtusos, y un pequeño solo de batería de más de DIEZ MINUTOS!!!!! entonces esa curiosa alternativa musical es suficiente para poner los oídos en este disco. Sonido impecable para la época.
El blog cabezón es el lugar apropiado para grupos como SM. y ésta es la cuota que poco a poco aportamos para la comunidad cabezona. Antes que me olvide le envio por este medio un abrazo a Marcelo J. Tull porque no puedo entrar a comentar ni a contestar algunos comentarios por problemas de la PC, y decirle que estoy muy de acuerdo con sus comentarios que son junto con los del Vampiro un oasis entre tanto festin caníbal, cerebros quemados, políticos muertos, insensibles, estúpidos importantes, y de pronto leer comentarios de esos calibres, reinvindican los postulados más esenciales de la filosofía rockera, antisistemas, antiataduras, antiopresión, y esa lucha no se termina, viaja por nuestros cromosomas y se insertan a través de la genética en nuestros predecesores y así seguirán por siempre, algo muy similar a Soft Machine, por eso nada es casualidad en la vida. Para cabezonas/es amantes incondicionales de la escena Canterbury. Y aún queda muchísimo más por presentarles...
Mago ALberto







La verdad es que se podría escribir mucho, kilos y kilos de carácteres pero que resultarían redundantes ante el tamaño, calidad y altura de la obra, pero si quieren adentrarse en el tema, les dejo un par de comentarios que no vienen mal...


Cuando Karl Jenkins sustituyó a Elton Dean, lo hizo como saxofonista, y se tuvo que encargar de mucho de los solos que la banda ejecutaba en directo. A partir de 1973, Jenkins deja practicamente los vientos a un lado y se dedica a componer más y a tocar los teclados. Si a esto le añadimos que Ratledge cada vez toca menos el órgano Lowrey en directo y comienza a experimentar con sintetizadores, nos damos cuenta de la necesidad de un nuevo solista en la banda, y así fue como en Diciembre de 1973 entra Allan Holdsworth en Soft Machine. Aparte de algunas sesiones de la BBC publicadas por el sello Hux, este es el único álbum de archivo en el que podemos disfrutar de su presencia.
El disco se abre de forma algo minimalista con “The Floating World” (4’52), con Jenkins tocando el recorder (un tipo de flauta). Sin pausa, pasamos a una versión algo más larga, con respeto a la versión de estudio, de “Bundless”(4’53), donde me encanta la base creada por la sección rítmica y el piano eléctrico, sobre la que Holdsworth maltrata sin piedad a la guitarra. Como era habitual, le sigue la composición del guitarrista “Land of the Bag Snake” (5’07), que sigue la linea de la anterior, con Holdsworth como gran protagonista. Continuamos con el solo de bajo de Babbington, “Ealing Comedy” (6’08), demasiado largo y aburrido para mi gusto, y que interrumpe la fluidez de la actuación, que se retoma con “The Man Who Waved At Trains” (4’56), siguiendo el mismo orden del disco “Bundless”. Aquí, sobre el pegadizo riff de bajo, Holdsworth nos deleita con su violín, en una versión más larga que la de estudio.
Le sigue “Peff” (6’29), donde Jenkins coge el oboe y nos transmite la sensación de que hemos vuelto a la época de “Six”. ¡Genial!. Al final se quedan solos el bajo y la batería, para dar paso a “North Point” (4’05), un aburridisimo solo de sintetizador, de la mano de Ratledge. La actuación continuo con “The Hazard Profile” (4’49), pero por desgracia sólo se conserva la primera parte, ya que la grabación se vio interrumpida por una pausa para los anuncios comerciales. Tras esta ruptura comienza “J.S.M” (10’13), interminable solo de batería que se adentra en “Riff III” (8’42), una buena improvisación colectiva. Aplausos, y como bises la bonita “Song Of Aeolus” (4’16), que no se publicaría oficialmente hasta la aparición de “Softs” y donde por fin escuchamos de nuevo el Lowrey de Ratledge, otra improvisación colectiva que me gusta mucho, “Endgame” (6’39), en una onda “fusionera” muy de la época, con la banda a toda velocidad en la primera mitad, y con un Holdsworth rellenando de notas todos huecos posibles, y para finalizar, una coda de Jenkins titulada “Penny Hitch” (2’40), que ya conociamos en su versión de estudio que aparecía en “Seven”, y que consiste en un sencillo y pegadizo riff que nos lleva hasta el final de nuestro viaje.
En definitiva, un buen disco que tiene, en mi opinión, algunos inconvenientes tales como los largos solos de Babbington , Marshall y Ratledge ,que rompen el ritmo del concierto, la poca presencia del órgano, algo habitual durante la existencia de esta formación o la mutilación de un tema tan importante como “Hazard Profile”. Aún así, es un documento imprescindible para conocer esta época tan diferente a las anteriores de unos revovados Soft Machine.
Francisco Macias
















Y para cerrar el tema, qué mejor que traer el review de nuestro comentarista involuntario de siempre, que nos da su perspectiva sobre el disco.
El personal ejecutivo de Cuneiform Records se ha lucido a lo grande en este año 2015 con la publicación en formato de DVD y CD de uno de los testimonios más brillantes de la grandeza artística de Soft Machine, justo en una época muy “heterodoxa” en la que el grupo incorporaba a la guitarra como instrumento permanente de su entramado sonoro. Nos referimos a la actuación que el legendario grupo dio en la jornada del 4 de julio de 1974 en el Festival de Montreux: este ítem de DVD y CD responde al lacónicamente preciso título de “Switzerland 1974” y está llamado a ser considerado como uno de los más notables rescates fonográficos del año en las áreas de la vanguardia jazzera y la tradición progresiva, simultáneamente. Esta publicación se dio a inicios del mes de febrero. Para esta aventura suiza, SOFT MACHINE constaba del quinteto de Karl Jenkins [pianos eléctrico y acústico, saxo soprano, oboe], Mike Ratledge [órgano, piano eléctrico y sintetizador AKS], Roy Babbington [bajo], Allan Holdsworth [guitarra y canto] y John Marshall [batería y percusión]. La mencionada ya tenía forjada su química particular, estando ad portas de grabar su material nuevo en un disco que recién saldría al mercado en marzo del año siguiente bajo el título de “Bundles”. A decir verdad, “Switzerland 1974” no es el único registro de esta época de SOFT MACHINE, pues MoonJune Records publicó el CD “Floating World Live” en el año 2006, a partir de una actuación de enero de 1975 en Alemania: en este evento, Holdsworth toca algo de violín junto a su habitual rol de guitarrista, un beneficio del que no disponemos en “Switzerland 1974”… ¡aunque sí le escuchamos (y vemos) cantar! Bueno, hoy nos toca centrarnos en los detalles del vídeo de “Switzerland 1974” y nos disponemos a hacerlo ahora mismo, ¿vale?
El aire de ritual se impone desde el primer instante. Mientras duran los etéreos campaneos oníricos que la banda utiliza como fondo de entrada, los músicos se van acomodando en sus respectivas posiciones y van acomodando sus mentes para organizar lo que ha de ser todo un clímax inicial: la suite ‘Hazard Profile’, ambiciosa composición de Karl Kenkins en la que el grupo explora organiza una dinámica lo suficientemente electrizante como para crear solventes espacios focalizados en los oportunos solos de guitarra y lo suficientemente versátil como para insertar fluidamente pasajes marcados por una espiritualidad reflexiva. Muy pronto se instala una dinámica poderosa al imponerse el motivo inicial con un Holdsworth que se luce sobrehumanamente en el rol protagónico que le dan sus cuatro compañeros, pero además, los momentos de elegante introspección y exquisita intensidad se intercalan con una naturalidad infinitamente pulcra por vía de las inteligentes y gráciles interacciones manejadas por el quinteto. Además de los lucimientos de Holdsworth también merece una mención especial el bello pasaje solista de piano clásico que gesta Jenkins para el segundo pasaje de la suite, el cual cimenta el camino para que el siguiente viaje grupal porte un talante un poco más denso que el primero. Tras ‘Hazard Profile’, esta gloria de magníficas transfiguraciones musicales que se extiende por más de 16 minutos, Marshall sale al frente a tocar el glockenspiel y Holdsworth acompaña con sobrios tarareos las bellas secuencias armónicas que arman Jenkins y Ratledge para ‘The Floating World’. Lo que se ve es un tanto inaudito para los conocedores de la discografía de la banda desde aquellos tiempos del trío Ratledge-Wyatt-Ayers así como para quienes en ese momento estaban acostumbrándose al SOFT MACHINE fusionesco de los álbumes “Six” y “Seven”, pero eso es justamente lo que está pasando: exploración de cándidas atmósferas etéreas con un canto plácido reemplazando a la guitarra.
A continuación se engarza un fabuloso solo de bajo titulado ‘Ealing Comedy’, el cual sirve abre campo para que Babbington explore varios recursos de su instrumento: matices líricos, ornamentos sobrios y efluvios electrizantemente ominosos. Con el final del solo de Babbington emerge la dupla de ‘Bundles’ y ‘Land Of The Bag Snake’, una composición de Jenkins y otra de Holdsworth que fungen de ejemplos paradigmáticos del frenesí estilizado explorado por SOFT MACHINE en este momento de su evolución musical. Ahora que mencionamos a Karl Jenkins, nos damos cuenta de que él se siente muy cómodo tocando los teclados y manteniéndose a cargo de dirigir el enfoque temático del ensamble en los momentos donde no imperan los solos, y realmente son muy cortos los pasajes en los que se luce al saxo soprano y al oboe. También es verdad que el poderoso órgano Lowrey de Ratledge, si bien hace acto de magnífica presencia en un par de solos, también está pasando a un plano cada vez más secundario, un proceso iniciado en los tiempos del “Six” y que se enfatiza notoriamente con la presencia de Holdsworth como solista preferente. El caso de Jenkins es que él se sentía más cabalmente cómodo con su rol de compositor que con el de instrumentista, por lo que estaba perdiendo interés en liberalizar el rol de los vientos en este nuevo material de la banda. El caso de Ratledge era más bien de un desinterés más serio, el de seguir aportando detalles relevantes y predominantes en el nuevo repertorio de SOFT MACHINE. El nuevo disco habrá de contener solamente dos composiciones suyas que juntas no llegaban a los 4 minutos de duración, y para el subsiguiente disco, “Softs”, solo participaría en dos temas antes de retirarse de la banda.
Pero bueno, nos estamos adelantando demasiado… De hecho, lo justo es referirnos ahora mismo a ‘Joint’, una abstracta y agresiva improvisación dual de Jenkins al sintetizador AKS y Marshall a la batería, un momento de deconstrucciones desafiantes que prepara el terreno para la tríada de ‘The Man Who Waved At Trains’, ‘Peff’ y ‘The Man Who Waved At Trains (Reprise)’: ¡justamente son ‘The Man Who Waved At Trains’ y ‘Peff’ esas dos únicas composiciones de Ratledge para “Bundles” que mencionamos más arriba! El groove de ambas piezas es ligero y sobrio, lo cual permite que el fragor melódico de las líneas melódicas centrales puedan lucirse con solvente claridad: esos duetos de guitarra y oboe son simplemente preciosos. El obligatorio solo de batería y percusiones a cargo de Marshall llega con ‘LBO’ – durando más del doble que la versión de estudio registrada en “5” – y con ello se establece no solo el clímax idóneo para la secuencia armada entre ‘Joint’ y ‘The Man Who Waved At Trains (Reprise)’, sino también el anuncio de ‘Riff II’ – original del “Six” – para cerrar la actuación formal del grupo con un esplendor arrollador… y claro está, el público asistente aplaude complacido a más no poder, reclamando entusiastamente un poco más de esta asociación pentagonal de héroes musicales. La cosa no puede quedar así a pesar de haber quedado tan estupenda, por lo que el grupo vuelve al escenario para ejecutar una improvisación colectiva titulada ‘Lefty’ con la que se catapulta la armazón de ‘Penny Hitch’, composición de Jenkins para “Seven” que porta una vibración sumamente eficaz a la hora de crear un clímax definitivo para el evento, y eso se debe en buena medida al aporte que brinda Holdsworth en la capitalización de su groove inherente. Vuelven los aplausos, vuelven las ganas de más, pero ahora sí terminó la aventura suiza de SOFT MACHINE, una jornada que en su momento cosechó buenas reseñas de parte de varios medios de crítica musical: se celebraba el nuevo formato, se celebraba especialmente la creación de una nueva energía dentro del renovado esquema sonoro del grupo.
Ya dijimos en el primer párrafo de esta reseña que “Switzerland 1974” puede muy bien ser considerado como uno de los más notables rescates fonográficos del año en nuestras colecciones de música progresiva y jazz-rock contemporáneo, y solo nos queda repetirlo en este párrafo final. No nos cabe duda de que, a pesar de que el grupo dejó de existir hace muchas décadas tras dejar tras de sí un legado rebosante de inagotable creatividad, la música de SOFT MACHINE suena cada vez mejor.
César Inca

Lista de Temas:
1. El mundo flotante
2. Paquetes
3. Tierra de la serpiente de bolsa
4. Comedia de Ealing
5. El hombre que saludó en los trenes
6. Peff
7. North Point
8. Perfil de peligro Parte uno
9. JSM
10. Riff III
11. Canción De Aeolus
12. Final del juego
13. Penny Hitch [Coda]

Alineación:
- Allan Holdsworth / guitarra eléctrica, violín
- Mike Ratledge / órgano Lowrey, Fender Rhodes, sintetizadores
- Karl Jenkins / oboe, saxofón soprano, grabadora, piano eléctrico y acústico
- Roy Babbington / bajo eléctrico
- John Marshall / batería, percusión





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