Búsqueda cabezona

martes, 26 de septiembre de 2017

The Tangent - The Slow Rust Of Forgotten Machinery (2017)

Por alguna extraña razón una de más maravillosas super-bandas actuales nunca aterrizó anteriormente en el blog cabezón. Pero ahora vienen a engalanar el blog con la reseña de algunos de sus mejor discos, y entre ellos está su último disco, muy político, donde su líder Andy Tillison se inspira en el activismo de Roger Waters y emplea la música como vehículo para comunicar reflexiones e ideas sobre el mundo actual, enfocándose en la difícil situación de los refugiados y la forma en que son tratados por Occidente y, en particular, por la prensa sensacionalista: refugiados de la guerra, desposeídos, migrantes, exiliados... el álbum lamenta la nueva tendencia de construir muros y defender las fronteras en todo el mundo, cuidándonos de "los otros", creando un disco sobre el destino de la vida salvaje en este mundo moderno, inhumano y consumista. Quizás muchos aún no conozcan a esta banda, que con su sonido que mezcla rock progresivo, jazz y psicodelia se ubica como una especie de resurrección del estilo Canterbury pero con sonido actual y con alguna dosis extra de pop.

Artista: The Tangent
Álbum: The Slow Rust Of Forgotten Machinery
Año: 2017
Género: Progresivo ecléctico
Duración: 74:32
Nacionalidad: Multinacional


Una banda que me marcó profundamente y me abrió el camino para escuchar a grupos de Canterbury "clásicos", un grupo diferente, que me marcó bastante y que ha día de hoy sigue sorprendiéndome. Con discos que me atraparon por completo, que hizo crecer mi interés por los temas que trataban y los conceptos, que me deslumbró en todos los aspectos. The Tangent fue para mí todo un descubrimiento, una joya de valor incalculable que aún centellea y cada vez con más fuerza. Mezcla de Camel, Caravan , Hatfield and the North y todas las maravillas del Canterbury, con mucho del Marillion de Hogarth, junto con los arrebatos de Van Der Graaf Generator, con mucho del jazz de Herbie Hancock y la fusión de Zawinul, donde el jazz y el rock se tienden la mano y alcanzan una equilibrada fusión, de la misma manera en que logra el equilibrio entre política y arte, entre los mejores sentimientos y los mejores pensamientos, entre el deseo y la realidad.

The Tangent es un supergrupo internacional de rock progresivo formado en el año 2002 por los teclistas Andy Tillison y Sam Baine (del grupo Parallel or 90 Degrees), el guitarrista Roine Stolt (de The Flower Kings), el bajista Jonas Reingold y el batería Zoltan Csörsz. Además, se incluyeron en su formación el saxofonista David Jackson (de Van Der Graaf Generator) y el multi-instrumentalista Guy Manning. Desde 2003, y entre varios cambios de personal, la banda ha publicado tres álbumes y ha ofrecido conciertos en países como Francia, EE. UU., Reino Unido, Alemania, Italia u Holanda.
Wikipedia

The Tangent está de vuelta dos años después de "A Spark in the Aether", con su noveno álbum y quizás el mejor álbum de su carrera. La banda liderado por Andy Tillison se muestra muy progresivo, con temas largos y desarrollados, con grandes cambios de arreglos y partes virtuosas de sus músicos. Además, introduce nuevos sonidos y estilos en su propuesta comprometida, donde no escapa ni Trumpeta ni el Brexit.
Este disco trata sobre la crisis humanitaria de los refugiados a nivel mundial, que buscan algún lugar como cobijo a lo largo del mundo. Reflexiona sobre crear muros y otras fronteras al tiempo que no se hace nada por los países que sufren, tal como lo muestra la portada y gráficas interiores, que han sido dibujadas por un ilustrador y artista de Marvel y DC Comics, Mark Buckingham.
El disco está lleno de piezas que han llevado mucho tiempo desarrollarlas, arreglos que han supuesto un reto y una virtuosidad que se ve en todos los músicos en el disco.Gran trabajo, grandes temas, grandes composiciones, gran despliegue y una musicalidad a toda prueba muestran que este super-grupo es una muestra de todo lo bueno que puede venir de lo nuevo aunque esté apoyado en lo viejo-.
Discazo total sin desperdicios!!!!




Al iniciar el presente siglo, el tecladista Andy Tillison era conocido por formar parte de la banda Parallel or 90 Degrees. Fue justo entonces cuando decidió hacer un álbum como solista. El proyecto, por supuesto, incluía la colaboración de amigos, pero al final el resultado fue una empresa colaborativa, un "supergupo" que reunió en sus filas a exponentes del rock progresivo de tres generaciones (Roine Stolt proveniente de The Flower Kings y David Jackson, ex Van der Graaf Generator, entre otros) y hoy conocido con el nombre de The Tangent.
El discazo debut llevó por título "The Music That Died Alone" (que ya traeremos al blog cabezón) y en las notas de presentación Dave Winter anotó lo siguiente: "Si bien el renacimiento del rock progresivo no se está manifestando cada semana en el Top 100 de Billboard o en las contrataciones de estadios, se trata de un renacimiento. El arribo a mediados de los noventa de una nueva ola de bandas progresivas tuvo diferencias significativas con los intentos por reencarnar al género en los ochenta. Mientras las bandas ochenteras eran dirigidas por las compañías discográficas, con éxitos potenciales en sus repertorios y apoyadas en los formatos creados por Genesis, las bandas de los noventa regresaban a las locuras de las que en verdad trata el rock progresivo, al tomar riesgos y escribir ambiguas, complejas y contagiosas composiciones sin importar si vendían o no".
Tillison logró el equilibrio entre las melodías complejas y los tintes pop. Aunado a ello, consiguió plasmar acertadamente la herencia del sonido de Canterbury, probablemente uno de los filones más atractivos surgidos en la vena del rock progresivo y en el cual encontramos una pátina de jazz; pero su idea de grupo se evaporó con el paso del tiempo. The Tangent ha sobrevivido a los cambios musicales ocurridos en la presente década, sigue fiel a la descripción hecha por Winter en ese primer álbum, pero es el tecladista Tillison quien ha logrado guiar a la nave, no obstante los cambios frecuentes de alineación.

"La canción ‘Slow Rust’ es una pieza complicada que habla de varios casos de refugiados alrededor del mundo a día de hoy. La pieza intenta sacar todos los puntos de vista de diferentes grupos como la prensa, los políticos, la industria, educación y todo Estado Unidos – para esta parte de la canción ponemos la cámara hacia la gente que se encuentra en medio de esta historia, gente desesperada haciendo cosas desesperadas en un mundo que tiene poco tiempo para ayudarles.
‘The Actual Story’ es una pequeña sección en esta pieza masiva – una subsección de ella. La voz de Marie Eve de Gaultier se vuelve el instrumento principal aquí en una sección rara en acústico de The Tangent y una de las cosas más destacadas del álbum así como una de las partes más complejas de la banda tanto en el desarrollo lírico como en la construcción musical. La pieza es provocativa, dinámica y “de estos tiempos”."
Andy Tillison


La información oficial dada por la discográfica comienza con una oración en mayúscula que dice “El mundo cambia, no la banda”, y no sé yo si musicalmente es así. Si bien las letras siguen tomando un rumbo político, lo cual me parece bien teniendo en cuenta que no vivimos en un mundo aséptico, la música cada vez tiene referencias a Genesis, incluso en la entrevista que le hicimos recientemente a Andy Tillison él nos habla de Genesis y escuchando el disco nos damos cuenta que la brújula de The Tangent apunta hacia allí, aunque tiende a desviarse cada cierto tiempo.
Comienzan con “Two Rope Swings” que tiene mucho de Genesis como ya antes había dicho, pero como se trata de un grupo de rock progresivo, la experimentación no tarda en aparecer con el extenso instrumental “Dr. Livingstone (I Presume)”, del cual Andy nos contaba en la entrevista, y donde primero el guitarrista Luke Machin, luego Theo Travis y finalmente Andy Tillison, magistralmente acompañado por Jonas Reingold, derivan hacia el jazz de una manera soberbia. Una canción que es todo un tesoro y que solo guardaran los sibaritas de la música. Posteriormente, Machin se desprende del jazz y ataca con un feroz solo, finalizando con un tercer solo mucho más cargado de sentimientos en este reto que la propia banda sabe que no va a ser aceptado por todos.
Hay dos músicos invitados, el fundador de Chumbawamba, Boff Whalley y el DJ Matt Farrow. ¿Esperabas escuchar un DJ en una banda de prog? ¡Claro que sí! Si bien imaginabas que la canción anterior con sus 12 minutos era larga, para la deliciosa Slow Rust, donde la banda ataca el problema de los refugiados a los que los países ricos han dado la espalda, la banda se extiende hasta los 22 minutos, creando algo así como una mini opera (sin cantantes de ópera) sobre una línea argumental concreta.
Y no podía olvidarse del Brexit con la canción “Basildonxit”. En este sentido es un disco que refleja el 2017 como pocos han hecho hasta ahora. Para “The Sad Story Of Lead and Astatine”, Tillison vuelve a recrearse con el piano jazzero y llego a pensar que ha escuchado al magistral Herbie Hancock, mientras Theo Travis muestra tener mucho sentimiento con sus aportes a los vientos.
El productor ha sido el guitarrista Luke Machin cuya marca ha sido el sonido abierto y claro como nunca. Pero la banda ha hecho otros arreglos novedosos. Por primera vez Andy Tillison es el batería de su banda y Jonas Reingold ha tocado, después de mucho hacerse de rogar, el contrabajo. La caratula la ha realizado un dibujante de la factoria DC Comics, Mark Buckingham. Ya se está calentando una gira junto a los suecos Karmakanic. Y la hoja promocional termina aceptando que “la banda puede sonar un poco diferente, pero ha sido el mundo el que ha cambiado y no la banda”. ¡Aceptado y acertado!
Tony González


A estas alturas cada disco de la tangente es un acontecimiento gratamente esperado y ya sabemos que la calidad está asegurada. Tillison es un músico incombustible. Un tipo con la cabeza bien puesta que ha mamado incansablemente cuatro décadas de progresivo de cualquier pelaje y condición. Eso le da una ventaja considerable a la hora de componer y sabe lo que hacer con su música. El hecho de tener una buena técnica a los teclados se lo hace fácil y variado. En esta ocasión se ha venido arriba y se ha atrevido incluso con la batería. No es un batería deslumbrante, no nos engañemos, pero cumple con creces esa función. Desconozco el motivo por el que ha querido prescindir en este nuevo disco de un batería profesional del nivel al que nos tenía acostumbrados. Le apetecía tocarla a él, pues me parece muy bien. En general en la década y media que lleva con su grupo se nos ha presentado siempre como un tipo insobornable que hace lo que quiere y lo que le gusta. No ha dado nunca concesiones a lo fácil, moderno y barato ni a la simpleza en busca de ventas y es de agradecer. Sabe perfectamente que su música es para una selecta minoría y para el oyente veterano y de tal forma acomete cada uno de sus proyectos y se le nota que está orgulloso de ello. Esperemos que en un futuro la cosa no se tuerza. Sabe que el nivel de su banda está hoy día al alcance de muy pocos ya que la enorme mediocridad que invade el estilo actualmente los hace brillar con luz propia. Su nuevo trabajo de 2017 no podía defraudar e este respecto. Pero el peligro de elevar cada vez más el nivel de lo que hace, puede hacerle patinar alguna vez. Siempre hay un límite por bueno que seas y está muy cerca de tocar el techo. Que decir de este “Slow Rust”…pues que han vuelto a grabar una obra excelente y como es habitual en ellos han vuelto a pulir y dar brillo a composiciones como siempre muy bien trabajadas y de intachable factura. Cuando se dominan bien varios estilos de la mejor música que ha dado la historia, es difícil cagarla y el mayor peligro puede ser el estancamiento y la repetición. Lo saben y hasta ahora afortunadamente no podemos decir que hay un disco de Tangent igual que otro y eso exige un esfuerzo que visto lo visto, imprimen siempre en cada trabajo.
Tenemos solo 5 piezas en 74 mtos y tres de ellas son largas y complejas suites. Algo ha cambiado, quizá más rock, más energía y por otra parte también mayor sofisticación y delicadeza. Como siempre necesita una buena dosis de audiciones incluso para el más experto en rock progresivo. No voy a perder el tiempo en adjetivar cada pieza, no es necesario y ya lo doy por obvio. La nueva teclista de apoyo y voz, de nombre un tanto aristocrático, como Marie Eve De Gaultier, le da el toque femenino con su bonita voz. Me gustaría personalmente que cantase más porque su papel en la voz me resulta escaso, pero es lo que hay. El joven Luke Machine tiene cada vez más protagonismo instrumental y hay que reconocer que el chaval acojona de lo bien que toca. Theo Travis y Jonas Reingold se encargan como casi siempre de que todo el entramado sonoro tenga la calidad que se merece y los detalles correspondientes para dar la excelencia. La banda toca que es una barbaridad. Hay que escuchar este disco con la debida atención como con todos los Tangents en realidad. Cada disco es un paso adelante. Ojalá el futuro sea afortunado.
Alberto Torró


Tillison y su proyecto ha editado ya varios discos, en cada uno de ellos persiste el deseo de renovar al progresivo desde las entrañas mismas del género y sin la necesidad de recurrir a fuentes externas, característica que ha llevado a The Tangent a constituirse como una de las agrupaciones más consistentes del momento en su género. En la música de Tillison y compañía encontramos, por supuesto, muchos solos, pasajes bombásticos, demostraciones de virtuosismo y largas composiciones aderezadas con toques de pop. Pero la virtud es que nada de esto suena aburrido o caduco.
The Tangent tiene en el Marillion de la época de Steve Hogarth a uno de sus principales referentes y entre sus influencias la nada despreciable escuela de Camel, Caravan y Hatfield and the North. Probablemente por eso su sonido posee un sabor de rock progresivo clásico, pero ha ido más allá: el grupo encontró la forma de sonar actual sin echar mano de la electrónica o de recurrir al metal en sus manifestaciones más extremas. Tal vez la razón de su éxito está en la dosificación de esas influencias ya citadas, en la manera en como el jazz y el rock se tienden la mano y alcanzan una equilibrada fusión. Sí, en The Tangent, la fórmula parece radicar en el equilibrio.




El disco está compuesto por seis piezas divididas en 80 minutos de música, con un librillo de 24 páginas. Todo un lujo para que se lo compre el que pueda...


Lista de Temas:
1. Two Rope Swings
2. Doctor Livingstone (I Presume)
3. Slow Rust
4. The Sad Story of Lead and Astatine
5. A Few Steps Down the Wrong Road
6. Basildonxit

Alineación:
- Andy Tillison / Keyboards, vocals, drums
- Jonas Reingold / Bass
- Luke Machin / Guitars and vocals
- Theo Travis / Saxes and flutes
- Marie-Eve de Gaultier / Keyboards and vocals





1 comentario:

  1. WoW Vampiro!! Te luciste con esta entrada, The Tangent es un grupo al que le debo mi atención! Desde cuando quiero escuchar a esta banda de la que se hablan maravillas y ahora me has dado el empujon final. Merecía tener su espacio en el blog y ahora vos se lo ha dado. Muchas gracias amigo por esto!!
    Un abrazo muy fuerte! :)

    ResponderEliminar

Lo más visitado en el mes

Aclaración...

Este espacio se reserva el derecho de publicar sobre cualquier tema que parezca interesante a su staff, no solamente referidos a la cuestión musical sino también a lo político y social.
Si no estás de acuerdo con lo expresado podrás dejar tu comentario siempre que no sea ofensivo, discriminador o violento...

Y no te confundas, no nos interesa la piratería, lo nuestro es simplemente desobediencia civil y resistencia cultural a favor del libre acceso al conocimiento (nuestra música es, entre otras tantas cosas, conocimiento).

Aclaración...

Este espacio se reserva el derecho de publicar sobre cualquier tema que parezca interesante a su staff, no solamente referidos a la cuestión musical sino también a lo político y social.
Si no estás de acuerdo con lo expresado podrás dejar tu comentario siempre que no sea ofensivo, discriminador o violento...

Y no te confundas, no nos interesa la piratería, lo nuestro es simplemente desobediencia civil y resistencia cultural a favor del libre acceso al conocimiento (nuestra música es, entre otras tantas cosas, conocimiento).

Populares