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jueves, 27 de julio de 2017

Days Between Stations - In Extremis (2013)

Veamos qué es lo que pasa cuando juntamos a Peter Banks, Rick Wakeman, Tony Levin, Billy Sherwood, The Barbershop Quartet, The Angel City Orchestra y muchos otros nenes de pecho. Progresivo moderno haciendo honor al progresivo clásico. En una extraña coincidencia, este trabajo se estaba grabando antes de que uno de sus colaboradores, el guitarrista y fundador de Yes, Peter Banks, muriera repentinamente. Nos encontramos, pues, ante un disco que nace como legendario antes de su publicación, aunque sea un grandísimo e injustamente ignorado disco que en el blog cabezón no dejamos de recomendar, para gloria y disfrute de todos los cabezones que podrán gozar de esta magnífica obra. Como conclusión y para que tomen en consideración la calidad de este trabajo, les digo que Peter Banks no podría haber terminado su carrera y su existencia con un disco mejor que éste que ahora les presento. Impecable e imperdible!

Artista: Days Between Stations
Álbum: In Extremis
Año: 2013
Género: Rock progresivo
Duración: 69:33
Nacionalidad: EEUU


Days Between Stations es un grupo norteamericano de gran calidad conformado solo por un tecladista y un guitarrista, quienes fundaron el grupo en 2003, aunque de espaciosa dilatación con la publicación de sus álbumes, y aquí su segundo disco, un emotivo trabajo que cuenta con la colaboración de varias luminarias del rock progresivo de todos las épocas, puesto que, además de la participación del tristemente desaparecido Banks, cuenta con la colaboración de Wakeman, Sherwood, Tony Levin y Moulding, creando un rock progresivo sinfonico y muy ambiental, llama mucho la atencion la creatividad y calidad que han entregado en sus trabajos tanto como de teclado, las atmósferas que tienen, su juego con los sintetizadores y claro los pasajes de guitarra. Y es que los tipos, teniendo a su cargo un equipo de primera, descartan cualquier pirotecnia y le apuestan a lo emotivo, a los climas, a las atmóferas, con un preciosismo admirable y con un resultado 100% garantizado.
Obviamente el instrumetación es excepcional, con un énfasis en la efectividad de las sensaciones en lugar de lo rápido o la velocidad de ejecución, respaldado ello por la calidad de las composiciones, que es un punto realmente impresionante, conformando un álbum con temas maravillosos, llenos de giros de composición pero sobretodo de emotividad a flor de piel. "En Extremis" demuestra claramente que hay varias bandas nuevas que deberían ser familiares dentro del movimiento actual del mejor rock. Cualquiera que busque una banda nueva y excitante debe darles una seria escuchada, yo estoy seguro de que no se arrepentirán.






El debut de esta banda americana causó un pequeño revuelo con su mezcla alquímica de movimientos sofisticados y melodías sublimes. Aquí toman la plantilla que habían utilizado antes y la maximizan, donde el tecladista Oscar Fuentes Bills y el guitarrista Sepand Samzadeh avanzar en su fórmula de rock pop progresivo e invitan a luminarias a que colaboren en este trabajo, lleno de melodías memorables, con las claves tradicionales de estilo, con sintetizadores e incursiones polirrítmicas, pero que se fusionan con conjuntos de texturas que pretenden llegar al clímax en cada tramo, inculcando un esquema artístico esbozado en sus arreglos meticulosamente ejecutados. La banda alinea el prog británico clásico con múltiples estilos, tratadas con texturas fluidas de Banks, que llevan a deliciosos momentos llenos de frescura y calidez y donde no falta nada, ni los instrumentos exóticos, ni Wakeman al frente de un Minimoog ejecutando sus líricos solos resplandecientes, no faltan los elementos étnicos ni tampoco las canciones cortas y pegadizas, o la exquisita suite de más de 20 minutos, ni faltan las reminiscencia de las atmósferas oscuras de Pink Floyd, hay dosis de eclecticismo inquietante al estilo King Crimson, hay incluso pop divertido (aunque no falto de arreglos cuidadísimos e instrumentación arrolladora)


La apertura apocalíptica con "No Cause for Alarm" prepara el escenario para un emocionante paseo con este nuevo descubrimiento para muchos cabezones. Las primeras líneas de "No Cause For Alarm" sugieren que pronto comenzará un viaje delicioso que seguramente será reproducido muchas veces en tu equipo y dará muchas vueltas por tus oídos, tu cerebro y tu corazoncito, luego, la guitarra de "In Utero" lleva al oyente hasta el comienzo de la vida, donde la trompeta sopla esperanzada y expectativamente, mientras que el bajo de Tony Levin deja caer la ansiedad en la serena deriva, "Visionary" es la primera pista vocal, aunque las partes instrumentales siguen dominando, y donde la percusión electrónica complementa la batería de Billy Sherwood. "Blackfoot" nos devuelve a las aguas instrumentales ya en la oscuridad, al tiempo que las líneas de guitarra cobrán protagonismo, la voz de Colin Molding eleva la música a otro nivel y abre nuevas posibilidades para la banda, los sintetizadores ofrecen una sensación casi hipnótica debido a los acordes repetidos. Digamos que los últimos temas épicos son un verdadero homenaje en vida (hasta ese momento) a Peter Banks, donde incluso The Angel City Orchestra compuso una oda de dos minutos puramente clásica para el guitarrista, titulada "Watz in E Minor", y aunque estas pequeñas tonterías rara vez tienen ningún efecto, el resultado aquí es simplemente espectacular, más por resultar este homenaje en vida su último trabajo. La aparición de guitarras acústicas, arreglos agradables con sonidos exóticos de instrumentos no convencionales para el rock, in-crescendos intensos de hermosas líneas de piano y flautas te llevarán al sonido de los años 70 de las bandas clásicas, y por otra parte las apariciones del Moog proyectan su sombra sobre la melodía va llenando el clima de tensión hasta que llega "Eggshell Man" para que Rick Wakeman recoja el cetro con su gracia desafiante, y ni hablar del solo de tar de Ali Nouri junto con las guitarras de Peter Banks, todo un punto de encuentro para los sonidos persas y la cultura occidental. Hasta la llegada de la magnánima suite "In Extremis", un tema que pasa por todo: las texturas agradables de la guitarra de Banks junto a Tony Levin y Billy Sherwood que contribuyen junto a los bronces y cuerdas de la The Angel City Orchestra y los coros de The Barbershop Quartet. "In Extremis" consta de seis partes, con un comienzo suave que progresa hacia paroxismos instrumentales solamente para volver a un humor sereno nuevamente, que es "interrumpido" por un cierto teclado ardiente que juega sobre una guitarra psicodélica en una pieza que es una verdadera epopeya, llena de contrastes atmosféricos cercanos a la música de Philip Glass, arreglos bien concebidos y clímax impresionantes, y cerrando un álbum sublime.


¿Qué más puedo decir? si quieren más sólo deben escucharlo, disfrutarlo y volver a escucharlo mil veces.

Tras varios, muchos, años de espera el dúo norteamericano hace un par de meses publicó su segunda entrega con un resultado más que satisfactorio. La evolución de este segundo, pese a que su primer esfuerzo homónimo de 2007, hace cinco años, conllevaba una calidad fuera de lo común, tiene como resultado un trabajo mucho más coherente y más profesional, quizá debido a la coproducción junto a Billy Sherwood, un mercenario del rock progresivo de reputada trayectoria.
Y es que en esta nueva grabación, el dúo, que se ha rodeado de un enorme elenco de músicos progresivos y de cámara, eleva la denominación de rock progresivo a su más alta instancia puesto que nos enfrentamos a un trabajo de una enorme envergadura, y no me refiero a la duración del disco, ni tan siquiera a las enormes suites que sustentan esta magnífica obra de arte, sino a una grandísima calidad reflejada en temas de absoluta belleza creativa y emocional, en la que se absorbe toda la imaginería posible de la música de calidad, desde el rock sinfónico pasando por el bucólico hasta llegar a desarrollos espectaculares de rock ambiental con aires cinematográficos que convierten a este trabajo en uno de los puntales del tantas veces denostado Art Rock. Un rock capaz de aunar emociones progresivas y folclóricas para irse tamizando en bellos y largos desarrollos con la intención de atrapar al oyente inteligente desde el primer momento de su escucha (aunque yo recomiendo que se escuche cuanto más mejor) subyugándolo con ejercicios de música clásica, en el sentido literal de la palabra, junto a esfuerzos de auténtico rock sinfónico, aderezados con trasfondos melódicos melancólicos y oscuros, no exentos de poderosísimas secciones emotivas, alegres y eléctricas, para derivar en una sensación explícita de un trabajo hecho desde el corazón.
Temas muchos y variados, excelentes ejercicios de factura cinematográfica que sirven de excusa para solventarse con enormes desarrollos de auténtico rock progresivo sustentados en inteligentes desarrollos a las guitarras eléctricas, qué grandísima labor de Sepand y Peter, pero con sintetizadores tocados con desbocada maestría por Oscar, con la ayuda de mellotrones para dar una mayor profundidad a la música de Days Between Stations, que se ven reforzados por la ayuda de un Rick Wakeman de espíritu totalmente setentero.
De entre los ilustres invitados me quedo con el tristemente desaparecido fundador de Yes, Peter Banks, en una de sus ultimísimas intervenciones en estudio, que nos da una lección de versatilidad técnica y emotiva, y al que el grupo, aún sin haber terminado su producción, dedicó el emotivo vals de corte clasicista centroeuropea. Colin Moulding canta con gran sentimiento, como no podía ser de otra manera, y también el últimamente imprescindible Sherwood, al que, sin embargo, le acuso de haber tocado, y producido en estudio, una batería demasiado hueca y poco resolutiva. Es más creo que alguno de los muchos momentos de este grandísimo trabajo sobra tanta percusión.
Tony Levin es un efectivo y efectista músico de bajo, en cualquiera de sus formatos, y sabe crear como nadie unas texturas tímbricas excepcionales. Creo que su implicación con la música del dúo norteamericano va más allá de esta colaboración y sería agradable contar con él como parte integrante de la formación, escuchado su trabajo en este In Extremis. La sorpresa, agradable, ha sido la colaboración de Rick Wakeman, que ha sabido crear en la suite “Eggshell man” ese sabor que antes denominaba bucólico, casi pastoral y folclórico, para desmelenarse con el uso de un mini Moog in crescendo, que ha trasmutado la música de Days Between Stations del XXI a la década gloriosa de los setenta del pasado siglo.
En definitiva, un exquisito trabajo, lleno de emoción, textura, calidad y, por encima de todo, música. Una música progresiva que sólo Days Between Stations sabe hacer. Una música de unos artesanos que saben mimar el trabajo bien hecho y por eso la distancia entre los discos publicados es tanta. Una música que será leyenda, un culto al alcance de pocos elegidos. Una música sin fronteras, una experiencia inolvidable… una memoria eterna.
José Luis Martínez Arilla


Un disco lleno de gracia, de magia, de bellas melodías, de tensión, de... de todo aquello que debe tener un buen disco, una verdadera obra de arte que borra la línea entre la vieja escuela del progresivo y las nuevas tendencias, aportando un delicioso juego sonoro que es una delicia para cualquiera que disfrute verdaderamente de la buena música.



Lista de Temas:
1. No Cause For Alarm (Overture)
2. In Utero
3. Visionary
4. Blackfoot
5. The Man Who Died Two Times
6. Waltz in E Minor (Dedicated to Peter Banks)
7. Eggshell Man
8. In Extremis
- Part I: Mass
- Part II: On the Ground
- Part III: A Requiem
- Part IV: Writing on Water
- Part V: Overland
- Part VI: It Never Ends

Alineación:
- Sepand Samzadeh / lead, rhythm, lap steel (3), slide (4) & acoustic (7) guitars, tar (7)
- Oscar Fuentes / piano, synths, Rhodes, Hammond, Mellotron, electronic percussion (7,8), orchestration
With:
- Peter Banks / rhythm guitar & textures (7,8), lead guitar (8)
- Matt Bradford / dobro (3)
- Ali Nouri / tar solo (7)
- Josh Humphrey / keyboard effects and textures (2), electronic drums & programming (3)
- Rick Wakeman / Mellotron flute & Minimoog solo (7)
- The Angel City Orchestra / brass (1-3,8) string quartet (6)
- Chris Tedesco: trumpet solo (2,8)
- Tony Levin / bass, double bass (1), Chapman stick (3), NS upright bass (7,8)
- Billy Sherwood / drums, vocals (3,5,7,8), co-arranger (5), co-producer
- Colin Moulding / lead vocals (5)
- Jeffery Samzadeh / Sonati vocals (8)
- The Barbershop Quartet (Pat Claypool, Matt Gray, Eric Orr, David Rakita) / vocals (8)



1 comentario:

  1. Coincide tu maravilloso posteo con lo que está sonando en estos momentos en mi radio, mi querido Vampiro! Que suite tan tremenda! Gracias por semejantes maravillas! Uff!!

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