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viernes, 2 de junio de 2017

Seven Impale - Contrapasso (2016)


Contundente, disonante, oscuro, macizo, enérgico, ecléctico, profundo, experimental... buenísmo! rock prog, jazz rock, heavy, ambient, psicodelia, space, goth, post-rock, funk... y más, todos combinando las tendencias progresivas con la sensibilidad pop, y muy bellos sonidos provenientes de muchos cántaros diferentes. Un gran disco nacido del hambre de experimentación, tal como su facebook lo dice: "jazzrock progresivo", pero ello se queda corto. Obligatorio que conozcan a este increíble disco que no tiene un minuto de desperdicio de unos jovencísimos noruegos, sorpresa para el fin de semana que se viene a todo Seven Impale. Repito, un disco que me encanta, absolutamente imperdible y delicioso...

Artista: Seven Impale
Álbum: Contrapasso
Año: 2016
Género: Progresivo ecléctico
Duración: 67:37
Nacionalidad: Noruega


Lista de Temas:
1. Lemma
2. Heresy
3. Inertia
4. Langour
5. Ascension
6. Convulsion
7. Helix
8. Serpentstone
9. Phoenix

Alineación:
- Stian Økland / vocals, guitars
- Fredrik Mekki Widerøe / drums
- Benjamin Mekki Widerøe / sax
- Tormod Fosso / bass
- Erlend Vottvik Olsen / guitar
- Håkon Vinje / keyboards







El primer álbum esta banda, si bien yo no lo escuché, en general hizo bastante mella para que el círculo adicto a este género hablara bastante de él. Ahora, como han sacado este segundo disco el año pasado, he decidio escucharlo y como lo que descubrí me gustó tanto decidí compartir mi impresión en el blog, realmente este trabajo es impecable, pocas bandas alcanzan con un segundo lanzamiento de esta calidad. "Contrapasso" es una nueva oferta del sexteto noruego, es un trabajo, versátil, amplio, sofisticado y vigoroso. Tengan por seguro que luego de escuchar esta obra, me voy a hacer también con su primer disco, estas maravillas no hay que perdérselas.

Después de la primera vez que lo escuché (ni siquiera hicieron falta tantas veces para que el disco entre en mi mente como por un tubo), quedó claro que la banda definitivamente superó mis expectativas, pero lo que sí requirió varias veces de vovler hacia atrás para atender a partes específicas del disco, hay muchos detalles y arreglos en su música que sería imposible de detectar sin una escucha atenta y dedicada.

Como decía antes, el disco es realmente amplio en sentido de estilo: entran de lleno en territorio espacial pero muy vigorosamente, con mucha profundidad, con divertidas rupturas con una atmósferas, melodías oscuras o momentos delicados, heavy prog contundente o jazz rock. Y es que desde su rock progresivo con muchos elementos de fusión y jazz rock, Seven Impale desarrolla su estilo en base al hambre de experimentación, profundizando en todas las vertientes musicales que se imaginen: jazz, rock, pero también explora el género del metal o el ambient, lanzando un montón de riffs o abarcando un jazzy atmosférico, "Contrapasso" no tiene miedo de experimentar con diferentes géneros, y los nombrados son sólo una pequeña parte del total. Hay música psicodélica aquí, una dosis de post-rock, funk... y más, todos creando el sonido que combina las tendencias progresivas con la sensibilidad pop, y muy bellos sonidos provenientes de muchos cántaros diferentes. Podríamos citar tanto a Frank Zappa como a algunos extraños pasajes que recuerdan a VDGG, progresivo moderno tipo Beardfish, Elephant9, hasta el metal cerebral de Meshuggah y Shining, mucho psicodélico que a veces parece transformarse en desert rock o stoner rock.
Generalmente, "Contrapasso" es sorprendente en cualquiera de las direcciones por las que deciden pasar, y sin embargo nunca se siente como una banda que hace un pastiche de estilos. Por que uno puede armar una ensalada con muchos ingredientes, pero... hay que mezclar bien los elementos, eligiendo aquellos que combinan entre sí, y los condimentos adecuados para que esa ensalada no quede un mamarracho. No solamente el álbum combina voces profundas, saxos abigarrados, caóticos y a veces furiosos, pianos delicados y guitarras potentes, teclados espaciales, pasajes ambientales, en un contraste constante que mantiene el nervio y el músculo. He oído un montón de bandas con elementos de jazz y rock prog, los hemos publicado aquí en el blog cabezón, pero nunca pueden realmente sintetizar estos estilos en perfecto equilibrio. Normalmente se puede sentir si una banda está arraigada en el jazz y desde allí incorpora elementos rockeros o viceversa. Con este disco tal distinción es imposible; porque suenan como un glorioso híbrido de Motorpsycho, King Crimson, The Mars Volta, Black Sabbath, Opeth, Herbie Hancock y Jaga Jazzist. Todo el terreno que cubren es sorprendentemente diverso y todo bien ejecutado.

Y no viene mal conocerles las caras, y que mejor que verlos en vivo?







"Contrapasso" es un disco encantador, potente y hermoso, que toma una vida propia, cubriendo una amplia gama de emociones, incorporando un número notable de elementos distintos sin perder su identidad. Creo que hay que tener mucha personalidad o talento para hacer eso, o las dos cosas. Bueno, estos chicos tienen lo que se requiere para hacerlo de manera perfecta, como pocos grupos lo han logrado mixturar. Seven Impale brilla gracias a su creatividad y frescura. Y "Contrapasso" es su triunfo.

Esta creatividad melódica que apunta a la evolución permanente, cada pista está ricamente decorada con arreglos y acentuada ya sea con instrumentos o pasajes vocales, giros dinámicos inesperados pero perfectamente fluidos y transiciones suaves entre ideas musicales dispares. Aunque hay seis instrumentistas que compiten por la atención del oyente, son increíblemente equilibrados y frecuentemente sinérgicos, en base a esa gran variedad de sonidos provienes de una variedad aún mayor de influencias.

"Lemma" es mi tema favorito, y lamento no haber podido encontrar un video para presentárselos. Es su primer track, así que apenas reproduje el disco la canción me atacó violentamente como perro rabioso y no lo he podido sacar desde ese momento de mi oído, aferrado como está y sin aflojar sus dientes, gruñendo constantemente en mis tímpanos, simplemente no puedo entender cómo hicieron una intro tan buena, tan poderosa y pesada,


SEVEN IMPALE vuelven a por todo con bríos encendidos y renovada fortaleza musical trayendo un nuevo disco a la palestra fonográfica del año 2016: “Contrapasso” es el título del disco en cuestión. El grupo noruego conformado por Stian Økland [guitarras y voz], Fredrik Mekki Widerøe [batería], Benjamin Mekki Widerøe [saxofones], Tormod Fosso [bajo] Erlend Vottvik Olsen [guitarras] y Håkon Vinje [teclados] nos ha brindado un espléndido nuevo disco (segundo larga duración tras “City Of The Sun”, de hace dos años) a mediados del pasado mes de setiembre. El sello Karisma Records se hizo cargo de la publicación de este disco, el cual anticipamos que es una gozada magnífica que sigue por la pauta marcada por “City Of The Sun” con una actitud refrescante: el grupo se ha propuesto con este nuevo disco capitalizar la lúcida expansión del eclecticismo y la intensidad épica inherentes a su esencia musical, de tal modo que ha logrado conquistar un nuevo terreno de fastuosidad para el ideal de la psicodelia progresiva. Pasamos a continuación a observar y apreciar los detalles de este logro.
Durando casi 9 minutos, ‘Lemma’ abre el disco con un vigor imparable e irrefutable.
De hecho, se trata de una pieza rotundamente imperiosa donde confluyen los paradigmas de KING CRIMSON (73-74) y HAWKWIND (72-74) en un esquema sonoro que se siente tan vigoroso como cósmico. También hay, cómo no, aires de familia con el space-rock progresivo que cultivan bandas contemporáneas como HYPNOS 69, CAUSA SUI y SPACE DEBRIS. Con el aura ceremoniosa que se elabora para el clímax conclusivo de esta canción de entrada se prepara el terreno para el arribo del siguiente, el cual se titula ‘Heresy’. El título de esta canción no merece ser tomado literalmente, pues su espiritualidad luminosamente juguetona es más revoltosa que herética. En cuanto al groove creado para la ocasión y la amalgama de guitarreos y florituras de saxo, el asunto se revela más sofisticado y levemente menos exaltado que en ‘Lemma’. El aspecto hard-rockero nos recuerda más a URIAH HEEP que a BLACK SABBATH o DEEP PURPLE, y lo mismo vale para las armonías vocales. Una mención especial debe ir para las intervenciones de bajo, las cuales se explayan en una agresividad tan filuda que más parece una tercera guitarra armónica que un bajo en el sentido más “convencional” de la palabra. Una vez desvanecidas las tenues capas de sintetizador que marcan el epílogo de ‘Heresy’ llega el primer cénit del disco. Nos estamos refiriendo a la tercera pieza, la cual se titula ‘Inertia’ y ostenta una personalidad tan muscular que nada tiene de inerte en sí misma; tampoco esperemos un mecanicismo bruto en este pedazo de canción, pues su dinamismo es glorioso, simple y llanamente glorioso. Una muestra de exquisitez furibunda y versátil dentro del estándar de la vertiente psicodélica del ideal progresivo: algunos indicios hay de influencias del VAN DER GRAAF GENERATOR de la fase 1970-1 y del primer BLUE ÖYSTER CULT. También merecen menciones específicas los fabulosos solos de guitarra que emergen en pasajes electrizantemente estratégicos – de hecho, son de los mejores solos en todo el álbum – así como la potente diversidad rítmica que instaura la batería a través de las variadas atmósferas por las que transita la canción a través de su constante agitación espiritual y estética.
Si ‘Inertia’ sostuvo un clímax de magia psicodélica para los primeros 25 minutos del disco, ‘Langour’ emerge a continuación para plantear un nuevo cénit de esplendor progresivo. En efecto, esta cuarta pieza de “Contrapasso” trabaja en varios de sus pasajes con ambientes un poco más relejados que los que habitualmente se han manejado en las tres canciones precedentes. Ello no significa realmente un viraje radical hacia paisajes sonoros diferentes sino una refrescante innovación en la recreación y distribución de la energía expresiva que sigue imponiéndose con estricta consistencia y severa coherencia. Asimismo, se nota que hay una claridad melódica más pronunciada en la labor de instauración del cuerpo central. El breve tema ‘Ascension’ exhibe un minimalismo abstracto de claros ribetes cósmicos, y con ello abre la puerta para la inmediata irrupción de ‘Convulsion’, que tal vez es la canción más robusta del disco. Heredando en no poca medida el ímpetu de ‘Lemma’, el rol de ‘Convulsion’ consiste en elaborar una arquitectura rockera implacable y, por ratos, sórdida. Aunque no llega a adentrarse en la esfera del así llamado noise-rock, algunos coqueteos con ella se notan en la mole sonora de las guitarras duales. Alrededor de la frontera del tercer minuto y medio, la canción pasa a una dimensión más sutil, pero dicho recurso está para vehiculizar el vigor reinante hacia una dimensión escondida con la finalidad de elaborar un epílogo de talante misterioso. La dupla de ‘Helix’ y ‘Serpentstone’ ocupa un espacio conjunto de 16 ½ minutos, ejerciendo como síntesis estilística del repertorio precedente: el primero de estos temas da prioridad al factor de densidad psicodélica mientras que el segundo se centra más fehacientemente en lo lírico. En el caso de ‘Serpentstone’ nos deleitamos con las envolventes capas de teclado que ocupan un rol protagónico en varios pasajes. Esta síntesis dual concreta la ascensión definitiva del álbum hacia las alturas más pesadas de la esencia musical de los SEVEN IMPALE... pero aún queda algo más.
El tema más largo del disco se titula ‘Phoenix’ y es el que se encarga de cerrarlo. Durando 11 minutos y pico, su esquema de trabajo es el más patentemente extravagante dentro del encuadre general del álbum. La pieza comienza centrándose en una mezcla de jazz-rock experimental y elementos electrónicos propios del krautrock (al modo de unos HARMONIA o unos CLUSTER), su bloque instrumental se enriquece con ornamentos de saxofón y de guitarra mientras las breves intervenciones vocales elaboran una especie de teatro del absurdo. Ya en una segunda instancia el ensamble desarrolla recursos rockeros razonablemente vigorosos mientras el colorido reinante se capitaliza solventemente: algo así como una zona intermedia entre QUANTUM FANTAY y JAGA-JAZZIST. Un final un poco extraño para el disco, pero sin duda lo suficientemente llamativo como para sentirnos agradecidos por este sentido de la aventura. Como balance final de “Contrapasso”, debemos rendirnos dichosamente a la evidencia de su grandeza musical. Si el contrapaso se define como la condena de los presos o pecadores con un castigo marcado por lo contrario a la culpa, entonces nada hay más opuesto a lo que obtenemos los melómanos de la escucha de este nuevo disco de los SEVEN IMPALE: es una satisfacción estética que se condice con nuestras expectativas más altas respecto a la inagotable veta de la psicodelia progresiva a nivel mundial. En el caso específico de los SEVEN IMPALE, ellos conforman una autoridad grupal de primer orden en la escena progresiva escandinava, una entidad en plena ascensión.
César Inca




Sexteto noruego que nos ofrecen en este su segundo trabajo editado por Karisma Records titulado "Contrapasso", un proto rock progresivo y jazz groove, cercano pero más comedido con respecto a The Mars Volta", especialmente se nota en el tercer tema "Inertia". En un par de ocasiones los vocales me recuerdan a Scott Walker, especialmente el tema que abre el disco "Lemma" y como punto diferenciador el grupo tiene como frontman al saxo dándole unos matices especiales a su música.
Tremendos los tres primeros temas, compleja composición y rítmica endiablada con continuos solos de saxo y guitarra. El cuarto tema "Languor" se adentra en un principio en el metal progresivo pero pasa a un toque más de jazz rock. Aquí es uno de los temas que los vocales suenan a Scott Walker, entre un magnifico y complejo desarrollo instrumental.
Tras el área de descanso que supone "Ascension" volvemos a la locura instrumental que nos trae "Convulsion", un tema con aires de post rock mezclado con metal progresivo cercano a Tool. El tema "Helix" es como tribal e hipnótico que da paso a "Serpentstone" donde vuelve la carga progresiva en lo puramente instrumental, quizás este tema es más reposado con un trasfondo jazzy que sus predecesores. Cierra el disco "Phoenix", un tema diferente con un toque minimista y experimental (psicodelia), diría que hasta funky.
En resumen una apuesta arriesgada con un resultado excelente, progresivo complejo bañado en jazz groove, metal progresivo y protagonismo desmesurado de saxo.
Juan Egara





Para quienes son seguidores del blog (o no tanto así) les debe sonar familiar el término 'experimental', ya que si por algo se caracteriza esta página es por darle su merecido espacio no solamente a las bandas 'mainstream' o a las 'más populares', sino también a todas aquellas que nos parezcan tengan una propuesta interesante, por más descabellado que su experimento parezca. A grandes rasgos Seven Impale nos muestra eso, desde hace algunos ayeres cuando se les logró dar cierto reconocimiento con su lanzamiento debut 'City of the Sun', muestra perfecta de que se nos avecinaba algo grande de parte de estos seis camaradas oriundos de la tierra escandinava del black, Noruega. Ese coloso lleva por nombre 'Contrapasso', lanzado hace un par de semanas a través de Karisma Records.
La base de esta creación no tiene cimientos constantes, por así decirlo, siempre varía la raíz, siendo mayoritariamente lo progresivo lo que lleva la batuta, dejando en ratos al jazz dominar sobre lo demás y de repente la experimentación simplemente se dispara a otro nivel, como en el tema 'Languor' (mi favorito), mismo donde se presenta una peculiaridad (de igual manera presente en otro temas), unos fraseos del vocalista muy al estilo del querido Frank Sinatra (claro, reservando proporciones), por allá de los años sesenta, sin duda algo de lo que más me ha agradado de 'Contrapasso', caso curioso porque al mismo tiempo el álbum hace recordar a otro Frank con su estilo instrumental, muy a lo Zappa. Muchísimo groove también que nos hace remembranza a Meshuggah, contrario en decibeles a sus lapsos ambientales medio trance y más profundos, todo plasmado en temas como 'Phoenix', 'Convulsion' o 'Lemma'. Por si no los han escuchado y mis palabras no terminan de convencerlos al finalizar la reseña, eso no es todo, además de sus dosis de progresivo, jazz, post-rock, ambient, groove y demás, estos hombres le añaden minuciosamente toques orquestales, electrónicos y bueno, de vez en cuando un agradable saxofón coqueto, metal complejo a más no poder traído a nuestros tímpanos en forma de 9 temas, un poco más de una hora de puro placer garantizado en un vaivén de sonidos sin una continuación predecible que nos hará dar un viaje por el cosmos.
Retomando lo dicho en un principio, en un experimento no todo se da por sentado, se tienen que jugar con posibilidades y variables para lograr el propósito, en este caso con 'Contrapasso' (verso sin esfuerzo(?)), se consiguió una mezcla inaudita de estilos y sonidos que de imaginarlos independientemente nadie se imaginaría podrían incorporarse de manera tan hermosa, si ese adjetivo me permitiese enmarcar algo tan extraordinario, como un beso húmedo de una princesa a un vago moribundo en medio del desierto, así de suntuosa la comparación como metáfora. Disfrútenlo.
9.2 / 10
Iván

Definitivamente me gusta la naturaleza exploratoria sin temor al ridículo, con esa energía rebosante y esa frescura, asumiendo riesgos y creciendo, siendo eclécticos... y siendo tan espectacularmente buenos!!!
Si te gusta la música aventurera y no tienes miedo a la música disonante, la atmósfera opresiva que cubre diferentes estilos, este es un álbum que te va a encantar.

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1 comentario:

  1. Un señor disco,los noruegos no dejan de sorprender.Gracias.Pepelui

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