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martes, 20 de junio de 2017

Kingcrow - Eidos (2015)


Antes que nada, este es un gran disco. Rara, muy rara vez me cruzo con un trabajo que me llama tanto la atención que lo escucho tres o cuatro veces seguidas, una atrás de la otra, como me ha pasado con este álbum. Bien es sabido que en el blog cabezón nos gusta recordar las maravillas musicales pasadas pero así también las mejores obras actuales. Desde Italia viene esta veterana banda con su sexto trabajo; rock prog mezcla del primer Riverside, Haken, Porcupine Tree, Karnivool, Leprous, Paint of Salvation y el nuevo Opeth, con mucha crítica social y muchos elementos cercanos al metal (y de muchos otros estilos) para brindar más de una hora donde la tensión no decae en ningún momento. Realmente interesantísimo, personalmente me resultó un disco exquisito. Recomendadísimo!

Artista: Kingcrow
Álbum: Eidos
Año: 2015
Género: Heavy progresivo
Duración: 61:59
Nacionalidad: Italia


Lista de Temas:
1. The Moth
2. Adrift
3. Slow Down
4. Open Sky
5. Fading Out Pt. IV
6. The Deeper Divide
7. On The Barren Ground
8. At The Same Pace
9. Eidos
10. If Only

Alineación:
- Diego Marchesi / Lead & backing vocals
- Diego Cafolla / Guitar & backing vocals
- Ivan Nastasi / Guitar & backing vocals
- Thundra Cafolla / Drums & Percussions
- Cristian Della Polla / Keyboards & Synths
- Francesco D'Errico / Bass Guitar




¿Recuerdan el único y excelente disco titulado "Shape" de los italianos Dynamic Lights? (disco que sorprendió a varios cabezones, por cierto) Bueno, este trabajo es muy parecido, aunque con muchas diferencias, pero que va más o menos por la misma senda y con más o menos la misma onda. Al igual que ellos, convengamos que esto desde afuera podría ser llamado metal progresivo pero en realidad es progresivo clásico pero con sonido muy moderno y potente. De hecho, después de escuchar el álbum en su conjunto, se hace evidente que hay un montón de otros elementos que no son metálicos.
Además, este trabajo está gozando de muy buenas críticas. Por ejemplo, el medio Headbangers Latinoamérica lo califica con un 9 sobre 10.



Una banda que conocí de casualidad por la similitud de su video con la temática Pink Floyd. Tengo que decir que antes de escucharlo por primera vez estaba listo para decir que había sido un error de mi parte ponerme a gastar mi preciado tiempo con estas bandas novedosas, pero nada más terminé de escuchar el disco me dí cuenta de que estaba muy equivocado y le dí Play de nuevo, sin pensarlo, y después otra vez, y otra hasta que tuve que salir a hacer mi vida. Pero cada escucha desde entonces me ha hecho gustar más de esta grabación. Les digo que no solamente los aficionados al prog-metal deberían realmente revisar lo que hacen estos italianos, sino todo amante del progresivo. Convengamos que sus mezclas son varias, desde elementos acústicos, experimentales y hasta pop, pero básicamente es un progresivo moderno al estilo Leprous pero con muchísímos elementos y pasajes que recuerdan al moderno (... aunque no creo que ese se un buen término) Opeth.
"Eidos" es un álbum fuerte y melodioso, si tenés la capacidad de darle una oportunidad, seguramente no te defraudará. Creo que Kingcrow ha logrado lo que esperaban con este trabajo, mezclar un sonido más oscuro, progresivo y a la vez atmosférico con temáticas densas y críticas, como una puerta de entrada al reino Kingcrow es perfecto.



El disco empieza con "The Moth" y comienza el viaje llamado "Eidos", poniendo las cosas en movimiento: muy buenos y sólidos rellenos de bajo, riffs de guitarra clásicos y voces muy particulares, "The Moth" comienza tan bien con esa guitarra que luego se construye sobre ellas el track entero, con su coro bastante pesado. Le segurán sonidos de guitarras españolas en "Adrift" y "Fading Out Pt. IV", aunque muy medidos y son sobreexagerar nada, dando una muestra de dualidad y contraste sobresaliente, y creando un muy buen ambiente para todo lo que sigue después.
En el momento en que me sentí como en casa con "Eidos" fue cuando llegó "Open Sky". Se siente como si todas las pistas anteriores se han incorporado a esta, pareciera que Kingcrow simplemente se deja llevar y deja que su arte hable por ellos: hasta aquí el disco es cinematográfico, fuerte, emocional, orquestal y bastante Opethleriano en algunas partes, y esta canción es simplemente pura épica. Realmente detesto esa palabra tan bastardeada, pero sirve perfectamente para describir el sonido que se crea.
Lo épico continúa con "The Deeper Divide", que está lleno de muy buenas voces, sintetizadores, piano clásico y momentos de "headbanging" en abundancia, además de riffs descarados. La grabación es estelar en todos los frentes. El tiempo no pasa cuando empiezan a soltarse. Grandes sonidos instrumentales, generalmente con un sonido agradable y bastante pesado. Los temas se suceden y sigue un buen ambiente creado a veces por las voces. Tambien tiene tramos pegadizos con un montón de guitarras y voces rasgadas. Otras veces el estado de ánimo que transmiten es relajado y me parece edificante de a momentos.
"The Deeper Divide" es como una balada que comienza con teclados metiendo climas, guitarras acústicas a lo que se suman coros y voces hasta que se pone en marcha toda la maquinaria (literalmente, suena así), al que le sigue "On The Barren Ground" que es un rocker denso y pesado muy bueno, con un coro con mucho gancho y bastante pop detrás del sonido metálico. Me encantan las secciones atmosféricas que van metiendo aqquí y allá. "At The Same Place" comienza otra vez con guitarra acústica y se le une una voz relajada mientras de repente todo se vuelve dinámico para volver a la calma después de 4 minutos, pero que de nuevo vuelve a desaparecer bajo su energía, en otra muy buena canción. "Eidos" culmina con un top final de tres temas. Me gustan sus contrastes permanentes. Grandes sonidos, atmósferas de guitarras acústicas, doble bombo, este álbum está en muy buena forma, con un en cresendo y cortes permanentes, hay una mezcla perfecta entre la distorción y los momentos serenos, hay ganchos melódicos y ritmos complejos sin perder la armonía. Sin duda, sin escuchar el catálogo anterior de Kingcrow, se puede decir con la máxima confianza que este álbum probablemente se convierta en la definición de carrera. Los ganchos están ahí, todo en su justa medida, todo con muy buen gusto, en definitiva sin puntos bajos, ningún tramo, ninguna canción están demás, un disco redondo, compacto, sin desperdicio ¿después de todo esto te lo vas a perder?


8/10
Dentro de una serie tan fantástica y repleta de grandes momentos como es Friends, uno de los capítulos más llamativos a mi parecer, quizá de los mejores, sea ese episodio doble de “El de lo que podría haber sido”, donde los protagonistas imaginan cuál sería su situación actual si determinados hechos que pasaron en sus vidas hubieran ido en un sentido diferente. A decir verdad, me gusta mucho imaginar cómo de distinta sería una película, un partido de baloncesto o un grupo de música si cambiáramos un factor determinado. Y al final, como demuestra el capítulo, aunque cambiemos el sendero que recorramos, el destino muchas veces termina siendo el mismo, quizá no de forma aparente pero esencialmente sí.
Por ello me apetece plantearos la siguiente cuestión. ¿Cambiaría algo el estilo de grupos como Riverside o Haken si su lugar de nacimiento fuera en Italia? Probablemente sí y nos terminaría saliendo un disco como Eidos (Sensory, 2015). El objetivo final y las armas empleadas guardan bastante similitud con las que usan en la realidad, como el ligero regusto metálico de su rock progresivo, los riffs de guitarra que te peinan para atrás o la exquisitez técnica no exenta de garra y de emoción, pero al final acabarían surgiendo los dejes propios del rock progresivo clásico del país con forma de bota, esos dejes que dieron personalidad a bandas imprescindibles como Premiata Forneria Marconi, Banco Del Mutuo Soccorso o Le Orme.
Aunque Kingcrow no son precisamente unos debutantes ya que llevan desde 1996 intentando hacerse un hueco en el rock progresivo, reconozco que su existencia me era totalmente desconocida hasta que no vi recomendado el citado Eidos, último disco de la trilogía que empezaron con Phlegethon (Scarlet, 2010) y continuaron con In crescendo (Sensory, 2013). Las referencias que me llegaron a la cabeza cuando lo escuché por primera vez fueron de bandas punteras en el género actualmente, los Riverside, Haken, etc, a pesar de que los italianos lleven algo más de tiempo en el negocio. Un sonido que les debería abrir bastantes puertas entre el consumidor actual de rock progresivo.
Kingcrow cuentan con un sonido que les debería abrir bastantes puertas entre el consumidor actual de rock progresivo
No obstante, las siguientes escuchas a Eidos me fueron revelando más matices y detalles de dicho sonido y que apuntan directamente a su lugar de nacimiento. No son tan chovinistas puesto que optan por cantar en inglés -idioma en el que Mauro Gelsomini se muestra bastante cómodo y nada forzado-, pero la especial sensibilidad, las ínfulas sinfónicas y demás obedecen al libro de estilo del prog italiano. En ese aspecto, Kingcrow saben rescatar muy bien esos elementos para que funcionen junto a unos planteamientos y una mezcla mucho más actual.
Su talento ya se encarga para que su particular propuesta nos impacte profundamente desde el primer minuto. ‘The Moth’ supone una descarga intensa para nuestros sentidos, llena de deliciosas y poderosas estructuras, cambios de ritmo de vértigo y una construcción exquisita pulida por una instrumentación de muchos quilates. Esta primera canción actúa muy bien como paradigma de lo que es el disco, pero este ofrece diversidad de piezas que ayudan a dar forma a un álbum rico, estimulante y muy cuidado. Véase ejemplos como ‘Slow Down’, ‘The Deeper Divide’ o ‘Eidos’ para hacerse una idea de la buena mano de los romanos.
Argumentos le sobran a un disco como Eidos para alcanzar un puesto de honor a la hora de hacer repaso del género a final de año. Aunque este 2015 hemos visto obras bastante sobresalientes que puedan reducir el impacto de este trabajo, su talla y su calidad son totalmente innegables. A Kingcrow quizá les cueste llegar al aficionado medio del prog a causa de su procedencia, cuna de grupos magníficos, pero los que se atrevan a introducirse en su mundo encontrarán una sensación más que satisfactoria, ya os digo que pocos trabajos del género progresivo me han dejado con un sabor de boca tan bueno como este.
Hipersónica


Is this band on sonic enhancing drugs? Demand the members be tested immediately!
This album by Kingcrow is the audio equivalent of that ad -- you know the one, in the back of the early comic books for Charles Atlas: skinny guy gets sand in his face by bully; work outs to beat up the said bully; and finally gets the girl in the proper red-blooded, male testosterone fashion. Skinny no more, he's the hero of the beach! Thanks Charles Atlas!
It feels like the Kingcrow has sonically shot up between the toes. They have achieved a masterful success story with this current release, Eidos. This album is in tip-top form, with six-pack abs and totally eclipsing their really good 2013 release In Cresendo. But, this is next level, baby! If you are into Leprous, Karnivool, Breaking Orbit, or Skyharbor, just give it a few moments, please. Are you bummed Porcupine Tree are no longer putting out new material? Dry your tears and take your thumb out of your mouth, this is the perfect band to fill in that empty, cavernous space deep inside your soul. There's a perfect blend of crunch and serene moments. There's aggression without growly vocals, melodic hooks and rhythmic riffage that scream for mass appeal, and a signature sound that indicates this band has come of age. Without a doubt, after re-examining Kingcrow's past catalog, it can be said with utmost confidence that this album will probably go down as their career defining album, thus far. If you check out only one of their albums, this is it.
You will not be disappointed by the fuzzy, crunchy guitar tones and the proper blend of distortion to acoustic guitar. The hooks are there, the vocals are upfront and the lyrics contain hardly a pinch of fat. The word smithing is competitive fighting weight. The recording is stellar on all fronts. The drums alone will force your warm-down commute home to detour. You'll bolt to the nearest car audio store for an installation of an audio system worthy of the TV show, Pimp My Ride. Check out the songs The Moth, Adrift and Slow Down if nothing else. (I'm too old to be head banging to this addictive groove! My neck meat is going to need some tender loving massaging tomorrow.) Here we have a fully-realized Kingcrow, ferocious and eager to come out of the corner swinging. It's a sweaty, pumped, and well-conditioned winner.
Wishful Concert pairing: Leprous or Breaking Orbit
Steve

Aquí tenemos un Kingcrow completamente realizado, feroz y ansioso por salir de la esquina balanceándose como un ganador sudoroso, musculoso y bien acondicionado para la próxima pelea que se viene. Muy recomendado!




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