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lunes, 5 de junio de 2017

Búho Ermitaño - Horizonte (2014)


Psicodelia y krautrock con charangos, bongos, güiros y quenachos, en su propuesta puede encontrarse stoner rock, progresivo atmosférico, space rock, experimentación, incluso con aires sutiles de folklore andino y música indú. En una confluencia de sonidos que recuerdan a Can, Pink Floyd, Agitation Free y Ozric Tentacles, aparecen estos peruanos para ponerle su propia impronta personal, original y muy imaginativa. En una semana sonde tendremos mucho de la escena experimental peruana, viene muy bien empezar con esta banda.

Artista: Búho Ermitaño
Álbum: Horizonte
Año: 2014
Género: Rock psicodélico / Space Rock
Duración: 69:07
Nacionalidad: Perú


Lista de Temas:
1. Kharisiri
2. Odisea En El Espacio
3. Kundalini
4. Impresiones De Marcahuasi
5. Camino A La Montaña
6. Estampida De Elefantes
7. Asunción

Alineación:
- Franz Núñez / electric guitar; bass guitar; charango; quenacho
- Diego Pando / electric guitar; acoustic guitar; electric bass; charango
- Leonardo Pando / electric guitar; synthesizer; bass guitar
- Irving Fuentes / electric guitar; bass guitar; synthesizer; charango
- Juan Camba / drums
- Ale Borea / percussion; djembe, bongoes, güiro
special guest:
Aldo Castillejos / drums






Son una de las últimas encarnaciones de filiación psicodélica / krautrock / experimental en la escena limeña, una de las más movidas de latinoamérica, y que en esta semana vamos a presentar varios de sus artistas que aún no han aparecido en el blog cabezón, mientras que nos quedarán también varios más. Música rock de formas libres, por lo general en la vena de improvisación psicodélica "krautrocknica" alterada con elementos de etno-fusión, pequeños elementos de free jazz, avant-rock y electrónica experimental. La creación de cada tema se da en un contexto donde el sonido de los clásicos Can, Pink Floyd, Agitation Free pero también elementos más modernos al estilo Ozric Tentacles y tantos más son retomados con mucho sonido de charangos y bongós. Afirman que su sonido se expande más allá de la herencia plasmada por los cósmicos alemanes de los 70's. Si nos guiamos por su primera producción, "Horizonte", disco lanzado en Grecia y Perú en sincronía, eso parece ser así, y sin ninguna duda. El rock psicodélico y los motivos tribales a los que aluden, sumado al prog rock con el que reiteradamente encausan sus improvisaciones así lo atestiguan.
Empero las vibraciones y dinámicas mostradas en su debut traslucen un sano ímpetu por dejarse llevar sin que nada importe, tan solo la música y el sentirla adueñarse de tu mente y cuerpo -"Sin música la vida sería un error" solía decir un viejo amigo. Este factor aunado al innegable talento para concretar sus odiseas sónicas y a la curiosidad y desapego de prejuicios que nos muestran, denota un promisorio futuro para estos Búhos amantes del misticismo, el free jamming y la serpiente que se muerde la cola. Con ustedes y sin más bla bla bla Búho Ermitaño.
Búho Ermitaño es una banda de rock diferente. Los músicos tienen carta abierta para experimentar en base a lo que otro integrante creó. Es así como nació Horizonte, su primer disco con una diversidad de sonidos muy celebrado por la crítica. Tres integrantes de la banda estuvieron en Ciudad Radio donde hablaron de esta producción.




Su sonido es muy denso y rico. A pesar de que los momentos de improvisación cobran protagonismo de manera inusitada, casi en un sentido absurdo, Buho Ermitaño casi no falla en su propuesta y construye un estilo muy particular y personal. El grupo teje, de manera coordinada entre todos los músicos, intrincados patrones melódicos donde en ocasiones algunos de los guitarristas despliega un solo a los que el resto se acopla, o bien se largan en una exploración programada de desarrollos improvisados. El material parece grabado en "vivo", registrado en bruto y sin arreglos posteriores. El sonido es bastante bueno, resultando en todos los aspectos un álbum interesante y que recomendamos a todos los que les guste este estilo...
Y bien bien para empezar la semana, en la que tendremos bastantes bandas peruanas y muchas otras sorpresas.




Y vamos con varios comentarios de terceros, y como no podía ser de otra manera, comenzamos con nuestro comentarista involuntario de siempre, veamos lo que nos dice de este interesante disco...


Búho Ermitaño se enfilan hacia un horizonte de odiseas e impresiones psicodélicas
Hoy presentamos al grupo peruano BÚHO ERMITAÑO, uno de los más sólidos exponentes de la vanguardia psicodélica peruana de los últimos años. Formado en el año 2008 por la iniciativa conjunta de Franz Núñez y Diego Pando, el grupo ha pasado por varias alineaciones hasta llegar al sexteto formalizado y bien asentado que se puso a grabar este primer registro titulado “Horizonte”. El sexteto en cuestión está conformado por Franz Núñez [guitarra eléctrica, bajo, charango y quenacho], Diego Pando [guitarras eléctrica y acústica, bajo y charango], Irving Fuentes [guitarra eléctrica, sintetizador y bajo], Leonardo Pando [guitarra eléctrica, sintetizador y bajo], Juan Camba [batería] y Ale Borea [djembé, bongoes y güiro]. Además, el baterista Aldo Castillejos (exintegrante de los legendarios SERPENTINA SATÉLITE) funge de invitado especial en cuatro de los temas del repertorio de “Horizonte”, y de hecho, él tiene un rol muy especial en estas esporádicas intervenciones porque él formó parte de sus respectivos procesos compositivos. Ahora, con el orgullo de tener a “Horizonte” publicado por el sello griego G.O.D. Records, la gente de BÚHO ERMITAÑO procura mantenerse activa promocionando este primer aporte oficial de su parte al cosmos de la psicodelia progresiva. Sigamos el hilo del repertorio del susodicho disco.
‘Kharasiri’ abre el álbum exhibiendo una prestancia abrumadora y misteriosa a la vez mientras sus atmósferas y grooves se asientan cómodamente sobre un esquema rítmico exuberantemente exótico, al modo de un híbrido entre danza tribal india y celebración afro-tropical. A poco de pasada la barrera del sexto minuto, las percusiones se detienen para que algunos soundscapes de guitarra preparen el terreno para el segundo jam, más punzante en su groove y con un manejo del encuadre sonoro más inclinado hacia los estándares tradicionales del space-rock (casi a lo STEVE HILLAGE): de este modo, el ensamble redondea la faena con una buena dosis de nervio rockero. ‘Odisea En El Espacio’ nos remite directamente a aquellos lejanos tiempos del krautrock explorador de atmósferas fusionescas (DZYAN, IBLISS, EMBRYO) así como al HAWKWIND de los dos primeros álbumes. La exhibición de vigor con la que el bajo se regodea en sus precisas líneas recurrentes aporta en gran medida la base para la consistencia muscular de la instrumentación global. Para la sección final, el grupo aumenta los decibeles con la amenaza de explotar en sonoridades incendiarias, pero lo que al final se da realmente es una variación contemplativa del cuerpo central. Tras el breve interludio ‘Kundalini’ – armado en base a capas minimalistas de órgano – emerge ‘Impresiones De Marcahuasi’, un viaje musical cuya primera parte se arma en base a rasgueos de charango, fraseos arábigos de la guitarra y cadencias ceremoniales del trío rítmico que se acoplan mutuamente dentro de una atmósfera tan grisácea como intensa, una atmósfera que se llena de estilizada densidad por obra y gracia de la labor del sexteto. La segunda parte se mueve en una bruma onírica donde el charango ocupa un lugar protagónico dentro del paisaje sonoro, sirviendo como una especie de tránsito hacia la ceremoniosa y cósmica languidez de la tercera parte, muy a lo PINK FLOYD (etapa del “Ummagumma”).
Todo el ímpetu acumulado tras los desarrollos de ‘Odisea En El Espacio’ e ‘Impresiones De Marcahuasi’, el grupo está listo para dar un efectivo golpe de timón a su faceta más extrovertida y darle un dinamismo nuevo, más refrescante: es la hora de ‘Camino A La Montaña’, pieza que debe ser justamente apreciada como un cénit decisivo de “Horizonte”. A a la par que se genera una vibración electrizante renovadora en su cuerpo central, esta pieza ofrece también una continuidad sólida a las atmósferas que se van madurando mientras avanzamos en el repertorio. Su parte final se mueve en una atmósfera un poco más constreñida, al modo del paradigma de AGITATION FREE. Para los últimos 16 minutos del disco tenemos a la dupla de ‘Estampida De Elefantes’ y ‘Asunción’. ‘Estampida De Elefantes’ establece un panorama abrumador y engullidor con unos guitarreos filudos y un dinamismo rotundo que se compenetran nerviosamente para reflejar la perpetua ansiedad de una huida visceral y sin fin. En algún momento, el grupo baja un poco el ritmo para reacomodar sus elementos integrales y reinstaurar el groove dominante. En fin, ‘Asunción’ completa el repertorio del álbum con un aura flotante que nos vuelve a remitir al paradigma del krautrock de tendencia fusionesca, y en esta ocasión específica, al aspecto orientalista de unos AMON DÜÜL II. El bloque sónico se siente robusto en su bien definida atmósfera.
Todo esto fue “Horizonte”, el canto de BÚHO ERMITAÑO al amanecer de su obra fonográfica, la misma que esperamos que se expanda ampliamente en el transcurso del futuro cercano. Mientras tanto, estamos seguros de que ha logrado asentarse como una presencia líder dentro de la vanguardia peruana contemporánea.
Nota: 8,5/10
César Inca




Que gusto encontrar discos como estos dentro de la escena nacional, que no suenen a más de lo mismo, ni recalcitrante post-punk, ni a "revivals". La banda limeña Búho Ermitaño a pesar de paradójicamente no ofrecernos algo innovador o vanguardista en su disco debut Horizonte, sí nos presenta algo diferente, poco explorado en nuestro medio y con resultados más que satisfactorios y eso es más que meritorio. Además de contar con el apoyo de un sello griego (¡!) para su edición.
¿Qué de novedoso tiene Horizonte? El explorar a través de sus 7 temas con diversos estilos, donde música exótica y andina puede juntarse con cumbia, mezclándose con sonoridades progresivas, psicodélicas, post-rock y hasta folk. El jugárselas con 5 temas que sobrepasan los 10 minutos y otros dos que pasan los seis. Cada uno ellos siguiendo el espíritu del rock progresivo de estructurar piezas musicales, cada una con sus respectivas partes, capítulos, episodios o cómo quisiéramos llamarle, que no se observan en el tracklist, pero una atenta escucha nos dará la alerta de los cambios que van experimentado las composiciones durante su ejecución.
El proyecto fue iniciado en el 2008 por Franz Nuñez (guitarra, quena, charango) y Diego Pando (guitarras eléctricas y acústicas, bajo, charango), pero no será hasta febrero de 2012 que se presentan con el nombre de Búho Ermitaño en un concierto en el distrito limeño de Barranco. En el disco participan también Irving Fuentes (Sintetizadores, charango, guitarra y bajo), Leonardo Pando (bajo, guitarra, sintetizador) Juan Camba (Batería), Ale Borea (percusiones exóticas) y contó con la colaboración del ex Espira, Serpentina Satélite y Ahora Registros Akásicos Aldo Castillejos en la batería de algunos temas.
Abre el álbum la extensa "Kharisiri" peculiar por su reposada y etérea música, cuyas sonoridades de influencia oriental evocando característico folklore hindu que por momento se mezcla con la cumbia, donde las guitarras y tambores girarán hacia ritmos más acelerados y por momentos bailables, donde unos esporádicos teclados espaciales le darán un toque psicodélico al tema, y las cuerdas irán llevándonos por ensoñadores parajes exóticos. En "Odisea del Espacio" se despachan más de 14 minutos de lisérgico Krautrock, sobre el minuto 10 unas retorcidas guitarras mutarán hacia una expulsión de corrosivos feedbacks, punzantes bajos y abrasivas cuerdas hardrockers. La breve y minimalista "Kundalini" -tocada solo con órgano- servirá de correcto interfaz para conectarnos con los espaciales tambores y delirantes charangos de "Impresiones de Marcahuasi", instrumento éste útlimo que durante tramos de la pista se mandará con unas espectaculares "ráfagas" sonoras haciendo mayor nuestro festín auditivo, aunque esa eclosión de sonidos de irá diluyendo para desembocar hacia atmosferas más sosegadas.
En "Camino a la Montaña" la banda prosigue por las pausadas sonoridades que nos dejó el tramo final del tema anterior, pero bajo un clima más lóbrego, donde una lenta marcha tribal irá in crescendo conforme avancen los minutos, y unos momentáneos riffs, sutiles punteos y psicodélicos wah wah aparecerán para crear ambientes más cromáticos. Unas afiladas guitarras siguen una marcha oscilante sobre la base de exóticos tambores y replicantes platillos en la abrumadora "Estampida de Elefantes" que sobre su cierre se "empujen" con unas sabrosas guitarras "noise" como para rompernos los oídos. Finalmente en "Asunción" nuevamente unos adictivos tambores, son una invitación a la danza étnica de rasgos orientales, ofreciéndonos sus siderales punteos de guitarra un psicodélico disfrute.
Quizás algunos temas podrían pecar de pretenciosos, y tornarse sosos por instantes, pero no podemos negar que este trabajo, abstraído del "jammear" con un afán sincero de explorar e ir más allá de lo convencional en la búsqueda de un nuevo horizonte sonoro, nos entrega música embargada por un contundente eclecticismo, que nos hace estar ante una de las propuestas más atrevidas y se podría decir inéditas de la actual escena nacional -Esto sí suena experimental-.
Guido Pelaez



La banda se presentó por primera vez en 2008 con Diego Pando y Franz Nuñez. En 2012 se presenta como Búho Ermitaño y desde 2014 se encuentra de forma activa.
Búho Ermitaño es una de esas bandas que le pones play e inmediatamente entras en un estado alucinante. Su música es tan viajera y armoniosa que sientes que todo tú alrededor se convierte en una historia llena de diferentes caminos y colores que no te dejarán despegarte de tu reproductor de música como si fuera una película.
“Kharisiri” es el single que abre esta aventura espacial adentrada al mundo del “krautrock”, un estilo musical proveniente de a finales de los sesenta por los alrededores de Alemania, caracterizado por influencias que van desde el jazz al rock/psicodélico con tintes minimalistas, ambientales y otros. Es así como parte “Horizonte”, el primer álbum de estudio de la banda peruana grabado en marzo de 2014 por G.O.D Records (Atenas, Grecia).
Es el turno de la “Odisea del Espacio”, segundo tema del disco con unos sonidos de guitarra escalofriantes y un bajo atrapante y envolvente, una combinación perfecta para seguir viajando. Luego de 25 minutos de entrarnos a este mundo nos encontramos con “Kundalini”, un tema que nos sorprende debido a su corta duración en comparación a las otras canciones del disco. Un trance hipnótico acompañado de sintetizadores, djembes y bongos. Pareciera como si fuera una etapa de un juego en donde puedes recuperar a tu personaje y todo vuelve a la calma.
“Impresiones en Marcahuasi” es el cuarto tema de “Horizonte”. Marcahuasi es una meseta ubicada en la Cordillera de los Andes al este de Lima, a cuatro mil metros de altitud sobre el nivel del mar. La canción comienza con mucha energía, ideal para un amanecer en medio de la naturaleza acompañados de riffs de guitarra eléctrica y un bajo con un charango encargados de crear una atmosfera de tranquilidad. Perfecta sincronía que puede ser utilizada para practicar algún tipo de ejercicio
de meditación o algo por el estilo, o simplemente para estar.
Luego sigue “Camino a la montaña”, un tema que nos recuerda la esencia del jazz, un sonido elegante y sutil con13 minutos de disfrute. Es el segundo tema más largo del disco después de “Odisea en el Espacio” (14:33). Sigamos por el camino, la montaña se pone algo complicada. El sonido de acelera y comienza la alteración para luego retomar la calma al compas de baterías características del jazz, precisas y viajeras.
“Estampa de Elefantes” el penúltimo single del disco, el cual comienza a despedir con un sonido misterioso y tribal. Una batería muy intermitente y pegada acompañada de bongos y el güiro, un instrumento de percusión de raspado originario de Cuba. Sigue la estructura vertebral del disco que pasa de estados muy tranquilos y pasajeros, a otros muy distorsionados y llenos de energía como si fuera a explotar una bomba de lisérgica.
El tema encargado de cerrar al primer trabajo discográfico de Búho Ermitaño es “Asunción”, Una composición llena de intriga y de repetitivos sonidos que hacen entrar a un nuevo trance, como si la historia no fuera nuca acabar. Guitarras simulando sonidos del antiguo Egipto, en donde los pasajes que nos envuelven son de gran misterio. Esta obra compuesta por una banda de jóvenes, quienes comenzaron esta aventura con la idea de hacer música libre sin
parámetros establecidos.
Ramiro Rodríguez Oliva


Pueden escuchar y comprar el disco en su espacio de Bandcamp



1 comentario:

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