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lunes, 3 de abril de 2017

Genesis - The Lamb Lies Down On Broadway (1974 versión 2008)


Empezamos la semana con una sorpresota del Mago Alberto. Son varios los clásicos que faltan postear en el blog cabezón, y a veces los presentamos con un adicional extra, como en este caso. De vez en cuanto aportamos algún documento especial del lejanísimo año 1975 (no tan lejano en años sino en dirección mental) pero remasterizado con la tecnología actual, y este es el caso de esta versión de "The Lamb Lies Down on Broadway", un clásico de los clásicos, el último trabajo de Peter Gabriel como vocalista de Genesis, y un álbum doble en que el concepto, tanto estilístico como puramente narrativo, son sin duda una genialidad.

Artista: Genesis
Álbum: The Lamb Lies Down On Broadway (Remastered 2013)
Año: 1974
Género: Rock sinfónico
Duración: 45:34 + 48:49
Nacionalidad: Inglaterra


Lista de Temas:
CD 1:
1. The Lamb Lies Down on Broadway
2. Fly on a Windshield
3. Broadway Melody of 1974
4. Cuckoo Cocoon
5. In the Cage
6. The Grand Parade of Lifeless Packaging
7. Back in N.Y.C.
8. Hairless Heart
9. Counting Out Time
10. The Carpet Crawlers
11. The Chamber of 32 Doors

CD 2:
1. Lillywhite Lilith
2. The Waiting Room
3. Anyway
4. The Supernatural Anaesthetist
5. The Lamia
6. Silent Sorrow in Empty Boats
7. Colony of Slippermen
a) The Arrival
b) A Visit to the Doktor
c) Raven
8. Ravine
9. The Light Dies Down on Broadway
10. Riding the Scree
11. In the Rapids
12. It.

Live in Lakeland CD 1:
1. The Lamb Lies Down On Broadway
2. Fly On A Windshield
3. Broadway Melody Of 1974
4. Cuckoo Cocoon
5. In The Cage
6. The Grand Parade Of Lifeless Packaging
7. Rael's Story (part 1)
8. Back In N.Y.C.
9. Hairless Heart
10. Counting Out Time
11. Carpet Crawlers
12. The Chamber Of 32 Doors
13. Rael's Story (part 2)
14. Lilywhite Lilith
15. The Waiting Room (cut)

Live in Lakeland CD 2:
1. Here Comes The Supernatural Anaesthetist
2. interlude
3. The Lamia
4. Silent Sorrow In Empty Boats
5. The Colony Of Slippermen
6. Ravine
7. The Light Dies Down On Broadway
8. Riding The Scree
9. In The Rapids
10. It
11. The Musical Box

Alineación:
- Peter Gabriel / lead vocals, flute
- Steve Hackett / electric & acoustic guitars
- Tony Banks / keyboards
- Mike Rutherford / bass, 12-string guitar
- Phil Collins / drums, percussion, vibes, backing vocals
With:
Brian Eno / sound effects
Graham Bell / backing vocals




El listón estaba altísimo antes de la edición de esta (nueva) obra maestra en la carrera de la banda. Un trabajo duro, donde marcaron un cambio radical, ya la misma tapa transmite el sufrimiento, la desesperación, la demencia, el dolor y el desgarro emocional del protagonista, un joven puertorriqueño llamado Rael inspirado en la película "El topo" de Alejandro Jodorowsky, un film ya había impactado a otros artistas como John Lennon, quien había comprado los derechos para exhibirla en los Estados Unidos. Un Rael que marcó a la historia del rock para siempre.


The Lamb Lies Down on Broadway —en español: El cordero yace en Broadway— es el séptimo álbum del grupo inglés de rock progresivo Genesis y el sexto en estudio, fue grabado y lanzado en 1974 como un álbum doble. Aunque para los fans de este grupo es uno de sus mejores trabajos, para otros (incluyendo a los propios miembros de la banda) es un trabajo que podría haberse mejorado considerablemente por lo apresurado de su composición y grabación. El disco alcanzó el puesto #10 en el Reino Unido, el #1 en Francia, el #14 en Italia y el lugar #41 en los EE.UU.
Wikipedia

Además de ser una historia musicada, se podía entender como una banda sonora para una película inexistente que a lo largo de los años también se quiso rodar, sin haberlo logrado hasta el momento. No se trataba exactamente de una ópera rock aunque su enfoque fuese similar, ya que sus canciones narraban la vida de un personaje que pasa por distintas experiencias en la búsqueda física y metafórica de su autorrealización.



Este Rael de peripecias oníricas y surrealistas, sorprendentes y poéticas, relatadas con toda minuciosidad hasta que el protagonista logra encontrarse a sí mismo. Para ello renuncia a la maldad y al egoísmo y abraza otros valores como el amor, la amistad y la entrega. Al final del relato, Rael ya es Real y su hermano-padre está dentro de sí mismo.
Pero antes de seguir, aquí los dejo con el comentario del Mago Alberto:


Este posteo es para los verdaderos fans de Genesis, aquellos que se conocen hasta la mas mínima inflección en la voz de Gabriel, el que disfruta de los efectos de Hackett y Banks, el que disfruta el bajo gordo de Rutherford, y el que apuesta a los coros y rulos infinitos de Collins.
Quizás algunos de esos fanáticos no se hayan enterado que esta obra descomunal tuvo su remasterización y nueva mezcla en el 2008 y el caso curioso es que como ocurre en la mayoria de las nuevas mezclas, en vez de agregar algunos chiches en esta oportunidad se han quitado segundas voces y algunos efectos. Y créanme que no va en detrimento de la obra, todo lo contrario, suma. Y suma porque se han levantado otros coros como en el caso del final de el track 1, y algunas guitarras toman energía propia, el resto se los dejo a los fanaticos que ojalá les caiga como un regalo inesperado, para que desmenuzen tranquilos los dos discos de esta monumental obra.
Asi que acomóndense tranquilos y disfruten esta nueva remasterización. Hay muchísimo para degustar. Reseñar este tipo de discos es demasiado obvio, porque el verdadero amante del progresivo sabe todo lo relacionado a The Lam... su origen, el contenido, el trasfondo de su realización etc, etc.
Otra cuota en el haber de la cuenta cabezona, y si esto tenía gusto a poco te agregamos la versión de the Lam en vivo, cosa también muy curiosa porque precisamente las versiones en vivo de este disco no fueron muchas y la calidad de todas las versiones que deambulan por la net son de audiencia en su mayoría y de pésima calidad, por eso les agregamos un disco doble de soundboard como para que no tengan de que quejarse. Ah... y hay una sopresita escondida. Recién comienza el año y suena como regalo de fin de año. Aunque la Escuelita de Moe este de paro, te dejamos esto en el buzón.
Mago Alberto



Este es un típico trabajo que se encasilla en los primeros discos de Genesis, con Peter Gabriel histriónico, temas de fantasía, el tono sombrío y melódico de sus composiciones y la presencia de largos y geniales pasajes instrumentales donde brillan Hackett y Bank (prácticamente inexistentes en este disco doble, aunque como el sol, siempre están), todo ello hace que el viaje sea muy gratificante y valga la pena. "El cordero se acuesta en Broadway" será un viaje complicado, con desafíos, con riesgos, pero esos son justamente las escencias del rock progresivo de todas las épocas, y lo que nos gusta de quienes escuchamos este tipo de rarezas musicales (rarezas vistas desde el punto de vista del rock y pop comercial del momento actual).
Para aquellos nóveles cabezones que recién se adentran a este tipo de trabajos, se les recomienda ser valientes y sumergirse totalmente en el disco, y varias veces, para disfrutar plenamente del viaje de Rael a su propio mundo interno y subterráneo. El disco es precisamente eso, se basa en este dilema. Un disco atrevido, donde la banda busca no copiarse a sí misma y explorar nuevos modos, nuevos terrenos, nuevos desafíos. Eso es exactamente lo que hace que sea un disco único. Tratar de diseccionar la historia irreal que se esconde detrás de esta lírica termina siendo casi irrelevante, lo importante es disfrutar de este viaje fenomenal y todos los pequeños detalles que pueblan cada uno de sus rincones.

Como buen clásico, este disco está lleno de reviews por todos lados, voy a traer algunos, para que tengan distintas impresiones de él y para que descubran algunos de sus tantos secretos...

1974 iba a marcar un antes y un después en la carrera de Genesis. Tras haber realizado una declaración de principios ("Selling England by the Pound") contra los que les acusaban de haberse vendido a un mercado norteamericano, los ingleses parecían abrazar a ese mismo mercado mediante una obra conceptual (primera y única en su carrera, si no contamos "Duke", que se puede decir que lo es a medias) situada en los Estados Unidos y afilando su sonido mediante técnicas electrónicas. Tras este trabajo Gabriel abandona la disciplina del grupo para comenzar una carrera en solitario que, guste o no por su música, le alejó claramente del colapso mental que podría haber sufrido de continuar en el asunto.
El amigo Peter, con serios problemas personales derivados de las dificultades en el nacimiento de su hijo, se distancia del grupo. Escribe todas las letras de los temas rompiendo la tradicional solidaridad de roles en la banda. La segunda marca en la culata es el comienzo del distanciamiento de las posturas de la banda respecto al Gran Dios de la guitarra Steve Hackett, que empieza a ser ninguneado dios sabe por qué.
Con ello, en medio de esas tensiones personales y creativas, Genesis sabe parir un disco conceptual oscuro y complejo. Tras las toneladas de inocencia mitológica que se despendían de anteriores trabajos, Gabriel enfoca la nueva obra hacia un marcado carácter existencialista. Los crípticos relatos que acompañan la edición en disco poco dejan en claro. Estamos ante un reflejo de la claustrofobia de Peter Gabriel dentro del grupo. La parquedad en letras obliga al grupo a extender sus tentáculos instrumentales en composiciones nacidas de la pura inspiración, pasajes que nacidos de la necesidad se harán indispensables. Algo grande se cocía en manos de este grupo, y ninguno de ellos lo esperaba.
Gabriel escupe un concepto. El viaje, iniciático y onírico, de un joven puertorriqueño, Rael, que traspasa los límites de la realidad junto con su hermano John, antagonista y eterna figura paterna del joven. Tras la extrañamente comercial "The Lamb Lies Down on Broadway", con un ritmo ya propio de la robótica, con una letra agria y realista, el protagonista se siente transportado con las evocadoras melodías cruzadas de "Fly on a Windshield", reteniendo aún el espectro neoyorquino del personaje. Su parte instrumental se alza pulsante y claustrofóbica, con teclados largos que te envuelven como una serpiente salpicados por el hiriente acompañamiento de guitarra.
Tras el interludio de "Broadway Melody of 1974", el sueño se hace realidad por medio de los medidos arpegios y calma absoluta de "Cucko Cocoon". Rael se encuentra en pura calma en su embrión, en una suerte de doble nacimiento excepcionalmente narrado de forma intimista por Gabriel y su flauta. Tremenda la delicadeza de este tema que contrastará con la progresión de Manual de Jóvenes Excursionistas que es "In the Cage", tema claustrofóbico, progresivo, atenazante donde los haya. Rael se libera de su capullo de nacimiento y se encuentra en una olvidada y lóbrega cueva. Un trabajo de grupo que aterra de su pura perfección y su letra, socialmente crítica, que perfora los tímpanos junto al excepcional trabajo instrumental y el inmenso y excesivo solo de teclado de un Tony Banks venido de otra galaxia. Clásico en el repertorio de la banda inglesa.
"The Grand Parade of Lifeless Packaging" es un tema casi industrial, pero jugando al escondite. La quebrada voz de Gabriel realza un trabajo instrumental soberbio que crece cada segundo capa tras capa. Rael, en su viaje, se ve rodeado de maniquíes con su propia cara y su hermano John, al que persigue obsesivamente, como una figura paterna, durante toda la obra.
Esa visión externa de sí mismo, como un muñeco, provoca el recuerdo de Rael en "Back in New York City", donde repasa bajo un teclado inmisericorde su pasado, su vida actual, actuando a modo de catalizador para ser consciente de sus debilidades en un tema excepcional que da excusa para ofrecer su corazon desnudo, sin pelo, en este caso en "Hairless Heart", una preciosa instrumental que pone la sensibilidad del protagonista, Rael, el oyente, a flor de piel. Una de esas instrumentales que escribieron de relleno para completar el metraje del disco y el concepto de la historia creada por Gabriel. Pues muy bien relleno.
Sigue el protagonista repasando su vida, su primer encuentro sexual, en la deliciosa "Counting Out Time", optimista y vital. Un repaso a las zonas erógenas del cuerpo, como bendición de su ser. Vuelve la realidad, y el tiempo, de nuevo, se parte en el disco diferenciado por la música, que se hace más extraña y ambiental mientras el protagonista se sume de nuevo en su viaje.
Rael, enfrentado de nuevo a su realidad onírica, se enfrenta a un mar de seres reptantes en la preciosa "The Carpet Crawlers", un tema lento, crepitante y directo, a modo de tema pop, con una intensidad admirable, con una malla de piano sirviendo de colchón a una interpretación vocal quebradiza y coral. Una pura delicia que contrasta amargamente con el laberinto al que se enfrenta Rael en "The Chamber of 32 Doors". Apacible, pero sin esconder las formas del rock progresivo, un tema que abruma entre sus partes vocales, algunas prácticas y otras desoladoras y tristes. Gabriel se desdobla interpretando diversos personajes que discuten sobre el camino al seguir.
Rael, atrapado en la sala, descubre a la anciana ciega Lillith que le guía y le hace comprendender que puede desenvolverse con su mera voluntad en este mundo, ganando confianza en su soledad, lo que compone la poderosa "Lilywhite Lillith", bien administrada entre momentos vocales e instrumentales. Así es como el protagonista pasa al siguiente escalón onírico, representado por el caos de campanillas, xilófonos y efectos de "The Waiting Room" que evoluciona hacia una instrumentación excelente, que ahoga la vorágine y precede al baladón con clase a raudales que es "Anyway". Un tema excelente que combina fuerza vocal y pianos hipnóticos. Canción mitad pop y mitad complejidad made in Genesis.
"Here Comes The Supernatural Anaesthetits", con un extraño juego de palabras, se revela como un tema extraño y ondulante. Con todo el grupo partiendo medios tiempos, guitarra y teclado se hacen dueños del viaje que acaba en "The Lamia". Rael, tras atravesar las treinta y dos puertas, se enfrenta a una piscina, de agua clara y cristalina, y que le provoca tanta quietud como refleja el tema en su inicio, rodeado por un piano triste y delicado hasta que todo el grupo presenta la aparición de las Lamias, Un tema creciente, dulce, que se torna desagradable, degenerado e hiriente en el que se enfrenta la aparente suavidad lírica con el cénit instrumental. Un tema alejado de todo lo anterior de Genesis, como el resto del trabajo, y aún genial, con momentos de instrumentación delicada y sencillamente preciosa en su parte final. Las tres lamias seducen a Rael, que en último acto de amor, tras ofrecerles su sangre, las devora.
Rael, pese al gesto de amor realizado, siente la pesadumbre de "Silent Sorrow on Empty Boats", un tema cíclico que combina sonidos electrónicos y vientos sumergiendo al oyente en una calma de la que despertará con "The Colony of Slippermen", que zarandea el disco en un plano de rock setentero cambiante y comandado sin piedad por los teclados. Rael llega a una extraña colonia de víctimas de las Lamias, que como él las amaron y devoraron, convirtiéndose en seres deformes y esclavizados por el placer. De nuevo el hermano John aparece entre la multitud, con Rael en apariencia condenado a repetir sus pasos. Rael acude al Doktor Dyper, con una demostración de versatilidad de Gabriel en la voz, que les propone renunciar al placer, a sus órganos sexuales, para poder escapar del lugar, entregándoselos amablemente después en un tubo.
"Ravine" es un outro que podría engancharse con "Silent Sorrow on Empty Boats", en la cual un cuervo roba el tubo genital al desgracias de Rael, quien lo persigue y que precede a una reinterpretación del tema inicial del disco como "The Lght Dies Down on Broadway" más calmada y agria, sin la energía primeriza. El trabajo melódico es soberbio y los mundos Real y Onírico se mezclan en su letra, mientras el tubo va a caer a un caudaloso río, Rael contempla la puerta de salida al mundo real. Para variar, el hermano John cae al río y pese a que ha sido abandonado durante toda la obra por él no duda en lanzarse en su ayuda en los cuatro gloriosos minutos sinfónicos y los lamentos finales de Gabriel en "Riding the Scree", que tras dejar apuntes de maestría instrumental (con un gran trabajo de Collins tomándole el pulso al tema, todo sea dicho) se sumerge literalmente en las aguas tranquilas que curiosamente narran una persecución a toda velocidad entre las aguas del río en "In the Rapids". Un tema de marcado carácter pop esbozado en una línea instrumental que parece desbordarse con cada capa instrumental. Rael ha renunciado al mundo real por salvar a su hermano, y al contemplar que el cuerpo que acaba de salvar es él mismo, su propio rostro, Trasciende al fin, se hace uno con su prisión, forma un todo y conforma la nuevamente cercana al pop "It", una preciosa demostración de versatilidad que fluye como la seda espectacularmente cantada por Gabriel y respaldada por una línea rítmica de bajo y batería estupenda. De una forma despreocupada y con un riff de carácter optimista se cierra el círculo.
Un disco complejo, arriesgado, que está considerado como uno de los mejores de la banda pese a su precario proceso de composición y grabación. Un disco en gran medida distinto a sus anteriores trabajos, que mostró una evolución sin perder la calidad y un nuevo interés por sonidos y efectos cada vez más experimentales y arriesgados. En mi opinión se acerca, con su lisérgica historia, a una suerte de ópera satírica donde Gabriel humaniza sus obsesiones del momento, la sexualidad, la soledad, la falta de compañerismo o la fragilidad de los sentimientos, personificándolos en una serie de extraños seres que pueblan un mundo descacharrante y grotesco. Tras la gira correspondiente, en la que se llevaría al extremo la teatralización típica de Genesis en la época, con momentos especialmente incómodos para los propios músicos, Gabriel marchó y Genesis comenzó a derivar hacia otros terrenos que aún cristalizarían algunos discos más que notables. Pero eso ya es otra historia. Esta tiene, en mi opinión, cinco larguísimos y en cierto modo grotescos cuernos.
MeFuMo

El Cordero de Genesis
Al momento de observar los rankings donde se destacan los discos más sobresalientes del pasado siglo XX, como el de la revista Rolling Stone o el Billboard, difícilmente se encuentre este álbum conceptual de la banda Genesis, hecho en 1974, entre acaloradas discusiones de sus integrantes. Aún así el disco “The Lamb Lies down on Broadway” (El cordero yace en Broadway) gozó del éxito en círculos de culto que décadas después obligó a los críticos a revalorar su contenido, tanto musical como poético.
El autor intelectual de los 23 temas fue Peter Gabriel, mientras que el resto de la banda, integrada también en ese momento por Mike Rutherford, Tony Banks, Phil Collins y Steve Hacket compuso la música sin siquiera conocer en líneas generales de qué trataba. Al reunirse el grupo para integrar música y poesía vieron que existía una sincronización adecuada y dieron lugar a ciertos temas de relleno que tenían la intencionalidad de completar el número 23 al que tanto anhelaba llegar Gabriel por su valor cabalístico. Entre ellos figuran “The Light dies down on Broadway” (La luz se apaga en Broadway) o “The Grand Parade of lifeless packaging” (El gran desfile de los paquetes sin vida), los cuales fueron escritos por Banks y Rutherford.
No tenemos en el caos de música y poesía espasmódica una línea general que nos lleve a concretar una interpretación “justa” o “adecuada” del disco. En el disco se rememora continuamente sobre las vivencias de un vagabundo puertorriqueño llamado RAEL, destinado a recorrer las calles de Nueva York en una búsqueda existencial y violenta que nunca parece culminar. Ahora, ¿qué es lo que hace de este disco una joya del siglo XX?.
Vayamos por partes: el disco doble encierra dentro de si una riqueza musical, ciertamente arriesgada, que deriva en varios géneros. A diferencia de otras obras, la música parece haber sido hecha en relación directa con los estados de ánimo del personaje y su perspectiva de lo que él ve, uno de los paradigmas que han caracterizado desde siempre al rock progresivo. “The Lamb…” comienza con la voz melodiosa del cantante presentando lo que parece ser un show, un panorama rutinario de Nueva York:
"And the lamb lies down.../on Broadway
early morning Manhattan
ocean winds blows on the land
the Movie Palace is now undone
the old man watchmen have had their fun..."

El sonido asciende melodiosamente para culminar en un descenso que introduce al siguiente tema, donde la confusión comienza a manifestarse en metáforas complejas para las cuales se atraviesan diversos recursos musicales: desde el empleo del jazz hasta la música propia de los carnavales.
El primer disco culmina en “The chamber of 32 doors” (La cámara de las 32 puertas), referencia al esquema sefirotico de la Kabbalah, y el segundo se inicia con Lilywhite Lilith (Lilith, blanca como los lirios) denotando la cercanía con la muerte. A diferencia del primer disco, el segundo se torna denso por momentos en función del contenido teatral que alcanzan algunas composiciones, recurso ya explotado por la banda desde el álbum “Nursery Crime” (Crimen de Enfermería).
Es a partir del tema “The Light dies down on Broadway” que uno asiste a la comprensión de lo que puede llegar a significar el desarrollo de RAEL a través del disco; y nada resulta más claro que lo emitido en la última estrofa del último tema (“It”):
"It is Real, it is Rael
´cause it is only knock and knowall
but i like it"

Donde se concluye que la ansiedad de RAEL es ser real y, el recorrido a través de la mención de personajes conocidos (como Howard Hughes o Groucho Marx) y decadentes (como la primera persona condenada a muerte en Estados Unidos), es una pantalla de la angustia existencial del protagonista y, a través del mismo, las ansiedades que se sufren en los tiempos contemporáneos. Asimismo, podemos observar en los actos delictivos de RAEL, referidos a violaciones –las imágenes en “Counting out time” son más que elocuentes- o vandalismo –basta remarcar el contenido de la canción “Back in NYC”- una metáfora de la búsqueda de identidad a través de medios ilícitos de los cuales nunca se esclarece si son reales o imaginarios, así como la búsqueda de Jhon.
Es éste entonces un disco construido a la manera de una suma cultural que engloba a partir de un personaje las angustias de nuestro tiempo y, una prueba de que los rankings se hacen muchas veces en base a premisas más comerciales que artísticas.
Cristian Ariel Mangini

Tenía la tarde un poco tonta, un hueco entre mucho trabajo, líos con el trabajo. Así que me he puesto a toda pastilla "The Lamb Lies Down On Broadway", de Genesis, del 74. Aunque yo lo conocí más tarde: recuerdo que un colega tenía el disco y lo grabamos en cassette -ya en el 78 pirateando, qué currículo-, aparte de fotocopiarme las letras, sufrir con un inglés que entonces comenzaba a estudiar (servidor fue siempre de francés en el cole). Por supuesto nunca pude ver la impresionante gira, y eso que pasó por San Sebastián. Los menores éramos muy menores en aquella época. Una época de Genesis y de Zappa también. Pasando del moog rock - rock sinfónico- de Pink Floyd, de Yes, de Camel o Caravan, pero también de Fripp y King Crimson, y de Eno y sus múltiples transmutaciones, por supesto eso llevaba a Bowie y Lou Reed, y lo demás llevaba a cosas más exóticas como Kevin Ayers, la peña de Gong, con ese Didier Malherbe y el Pierre Moerlein (escribo de memoria y no me acuerdo ya de los nombres exactamente, aunque aún los recuerdo, como guardo las imágenes de los discos que andan por ahí). Y lo uno llevaba a lo otro, a Zappa, quiero decir. Por supuesto estaba ya Mike Oldfield, como estaba ya Vangelis, aunque había relación de amor/odio con eso tan pastelón. Y estaban los alemanes: Tangerine Dream, incluso llegaban ¿o fue más tarde? Kraftwerk. Estaba lo más progresivo, lo más rompedor... Ah, y luego había una vía americana (otra vez Zappa), con Grateful Dead, Quicksilver Messenger Service... ¡leches! cuánta música tenía yo podr ahí en esos días...¿dónde estaba yo? Estaba en esos años en que el mundo estaba cambiando por estos sitios, cuando se gestaba precisamente una constitución y unos pactos con la iglesia que tanto siguen dando que hablar, que tanto siguen molestando estos días. ¿Eterno retorno?
Vuelvo a Rael/Gabriel y a su Cordero de Broadway. He leído por ahí que ahora lo han convertido en algo estilo opera-rock (miedo me da, aunque leí que Gabriel había alabado el invento...). El disco sigue teniendo toda su fuerza. Esta tarde, mientras lo escuchaba he encontrado un sitio argentino dedicado al disco: thelamb y he vuelto a encontrarme con la historia de Rael, que incluso tienen en comic.
En fin, que la nostalgia aparece cuando uno menos lo espera. Hace casi treinta años de la primera vez que escuché "The Lamb...". Y hoy, de nuevo, ha sido como el primer día. Esta vez no con la cinta de cassette pirateada, sino con unos mp3 igualmente pirateados (lo tengo en disco, lo tengo en CD también, todo legal Sra. SGAE, pero siempre queda más a mano abrir el ficherito del ordenador y escucharlo mientras paseas por las páginas, navegando en un mundo lleno de gente que sigue reptando por las alfombras.
Javier Armentia

"Quita tus dedos de mis ojos.
Cuando escribo me gusta contemplar las
Mariposas en los cristales que están por las paredes..."

Como olvidar la impresión de aquel vinilo que siempre destacaba entre la colección de mi padre, entre Adamo y el Dúo Dinámico se encontraba el disco de la portada blanca con aquel hombre que se salía de la fotografía. Lo abría y una serie de fotografías con misteriosos personajes me inquietaba, comenzaba a leer pero ese “quita tus dedos de mis ojos...” era demasiado para mi en aquella “tierna” infancia, mejor lo dejaba para más adelante. Esto fue a los 14-15 años, yo ya no vivía con mis padres, pero iba a visitarlos por vacaciones y aquel verano ya conocía a Genesis a través de “we can´t dance” o del “Live” y dije, “ahora no te me escapas”. Lo puse en el tocadiscos y la primera impresión no fue buena, ¿qué coño era eso de “and the laaaaaaaaamb, lies dooooooown, on Broooadway”? Pero a medida que la aguja iba desgranando sonidos aquello mejoraba, te transportaba a otro mundo, ¿qué más daba si entendías o no las letras? Aquellos ambientes, esas melodías te imprimían la historia directamente en el cerebro... En fin pasaron los años y escuchas más maduras, prestando atención a las letras mejoraron mi impresión del disco, sin embargo me sigue pareciendo una isla en la discografía genesiana, es un disco que no tiene que ver ni con lo hecho anteriormente ni con lo que vino después.
“The lamb...” salió a la venta en noviembre de 1974, pero hasta la salida de este álbum habían sucedido cosas; tras la gira de “Selling England by the pound” el grupo había alcanzado su cota más alta de popularidad hasta la fecha y la cabeza visible, la persona carismática era sin ninguna duda Peter Gabriel, cosa que dejaba en segundo plano a sus compañeros, es lógico pensar que esto los molestaba, aunque fuera mínimamente. Por si fuera poco, Gabriel estaba interesado en explorar otros caminos, no solo musicales, también de otras ramas artísticas como el cine. Se sabe que el director de “El exorcista” William Friedkin” propuso a Gabriel un proyecto, el cual hizo que Gabriel saliese temporalmente del grupo para volver una vez visto que el film no iba a ningún lado, es entonces cuando empieza germinar el disco que nos ocupa, pero parece ser que se trabajó de una forma un tanto distante, mientras Gabriel preparaba la idea conceptual y las letras, los otros miembros iban componiendo la música.
Para la grabación se contó con la colaboración de Brian Eno, de sobras conocido por su gran labor como miembro de Roxy Music, gran productor, investigador musical, etc...
(...) Como se puede ver, las duraciones de las canciones varían enormemente de unas a otras, uno de los elemento diferenciadores de lo que venían realizando hasta entonces. También se incluyeron piezas instrumentales que servían para crear el ambiente oportuno acorde con la odisea de Rael tales como la preciosa “Hairless Heart” donde teclado y guitarra se combinan de forma preciosa (y pasmosa, si se me permite decirlo) en un pasaje tranquilo, casi nostálgico que enlaza con la mucho más rítmica “Counting out of time”, que recuerda a cosas anteriores como “a flower?” de “supper´s ready” o “Harold the barrel”. “The waiting room” es otro instrumental muy ambiental y siniestro o Ravine, tambien en una onda ambiental. Dicho esto no es de extrañar que llamaran al padre del ambient ¿no?.
Dado el gran número de canciones se haría interminable comentarlas todas. Aún así destacaré algunas como la que da nombre al disco y que es la carta de presentación, también su secuela “the light dies down on Broadway” siendo la primera mucho más dinámica que la segunda. “Fly on a Windshield” con ese comienzo de guitarras acústicas y fondo de mellotron y luego un estribillo o parte instrumental contundente guiada por el teclado. “In the cage” es una pieza fundamental con ese ostinato de bajo que va creando tensión secundado por teclado hasta que la voz de Gabriel comienza a dirigir el trayecto es simplemente genial. “Back in N.Y.C.” se basa en un característico arpegio de Banks sobre el cual canta Peter, el arpegio es el guía que introduce las partes instrumentales de manera magistral. “Carpet crawlers” es una preciosa canción con un gran trabajo de tremolo, imagino que obra de Steve Hackett, obligado es destacar la siguiente “the chamber of 32 doors” aunque solo sea por ese comienzo épico de mellotron y guitarra. “Anyway” es destacable por esa forma de arpegiar de Banks muy culpable del sonido característico que posee esta obra. “The colony of slippermen” es otro de los momentos cumbre del disco, esta dividida en tres partes o podríamos decir movimientos “the arrival” – “a visit to the doktor” – “Raven”; comienza de forma, nuevamente ambiental para luego arrancar con el teclado de Banks (hay que ver lo bien que esta este hombre en este disco), Es destacable el trabajo de gabriel en la parte del doktor. Si queremos seguir alabando a Banks habrá que destacar “riding the scree” con ese sonido un tanto extraño manejando de forma curiosa el bending del teclado, secundado esta vez de forma eficaz por Collins en la batería. Dije que no iba a comentar todas... poco me ha faltado y es que casi ninguna canción tiene desperdicio lo que nos da muestra de lo trabajada que está la historia.
Los singles que se editaron fueron: “Counting out time / Riding the scree”, “The lamb lies down on Broadway / Counting out time”, “The carpet crawlers / Evil jam”, este “evil jam” es una versión en directo de “the waiting room”.
La gira que se llevó a cabo fue gigantesca. Unos 102 conciertos entre EEUU y Europa. Gabriel acabaría exhausto, casi enfermo por el esfuerzo que supuso. De nuevo se volvió a un formato teatral solo que ahora se contaba una historia lineal que formaba un todo. Gabriel por supuesto interpretó a Rael entre otros personajes... Aparte de los temas de “the lamb...” otras piezas interpretadas durante la gira fueron “Watcher of the skies” y “The musical box”. En mayo de 1975 en St. Etienne, Francia, se daba el último concierto del “The lamb tour” y así terminaba la etapa Gabriel para tristeza de todos los amantes del rock progresivo. Mucho se ha especulado sobre la salida del cantante de Genesis, los motivos pudieran ser por conflictos internos en el grupo motivados en gran parte por otros intereses artísticos como ya he comentado, pero también es cierto que Gabriel fue el primero en tener mujer e hijos, y la vida familiar pedía su presencia.
La historia de Rael:
Es complicado narrar la historia de “The lamb lies down on Broadway”, las letras y la música nos llevan muchas veces a terrenos surrealistas.
Básicamente se narra la historia de Rael, un personaje de origen puertorriqueño que intenta abrirse camino en Nueva York y hacer realidad el sueño americano pero la realidad de la ciudad es otra y no es tan fácil cumplir los sueños como uno desease. Como inmigrante hispano se ve incluido en un geto al que seguramente no quiere pertenecer. Ese entorno provoca que se vea involucrado en un crimen a lo que responde buscando una forma de redención. Comienza entonces una búsqueda, la búsqueda del hermano John, que puede ser vista como la necesidad de ayudar a alguien para redimirse de un pecado o simplemente la búsqueda de uno mismo, de lo que llevamos realmente dentro. Existe en Rael un impulso sexual reprimido, contenido, podemos interpretar que por condición católica (podemos casi afirmar que es católico por su condición de hispano) y quizá es esa represión la que implica el acto criminal. Siguiendo con el catolicismo podemos interpretar el cordero como sacrificio, la tradición del cordero sacrificado, del “agnus dei”, Cristo sacrificado...
Esto a grandes rasgos y echándole imaginación, ya que la historia como ya he apuntado es caótica y no mantiene un orden lineal. Es anecdótico el concepto del hermano John, John o Juan es un nombre habitual en la Biblia y hablando de corderos y sacrificios así lo podríamos entender, sin embargo también circula la teoría de que ese John es John Lennon, sabiendo que Lennon era fan de Genesis y viceversa, no es descabellada la hipótesis si pensamos en sus años como cabeza visible del pacifismo.
La interpretación de esta historia podría alargarse durante páginas y páginas así que os incluyo la traducción del texto que incluye la carpeta del disco, ya que tengo la suerte de tener el vinilo con el texto en español, además lo he contrastado con otras traducciones, aunque no es todo lo satisfactoria que no podría desear, y que cada uno, acompañado de la escucha del disco, saque sus conclusiones:
“Quita tus dedos de mis ojos. Cuando escribo me gusta contemplar las mariposas en los cristales que rodean la pared. La gente que recuerdo está liga a hechos que no recuerdo muy bien, pero voy a fijarme en uno para mostrarle como se desmenuza, se descompone y se transforma en otra clase de vida. El tipo en cuestión es de un material biodegradable y llamado “Rael”. Rael me odia, pero yo le quiero, sí, hasta las avestruces tienen sentimientos, pero nuestras relaciones son algo que estamos aprendiendo a tolerar. A Rael le gusta pasarlo bien, a mi me gustan las rimas, pero tu me verás directamente, él detesta verme alrededor. Así que si su historia no sale, podría tenderle una mano ¿entiendes?. (Es decir que las rimas son planeadas, son como maniquíes).
La parpadeante aguja, pasa al rojo. Nueva York sale arrastrándose de su cama. Se pide a los fatigados invitados que dejen la tibieza del teatro –abierto toda la noche- tras haberse quedado dormidos en representaciones con las que otros solo sueñan. Los extras sin sueldo alborotan el Broadway durmiente. ANDAR por la izquierda, NO ANDAR por la derecha: en Broadway las direcciones no parecen tan luminosas. Coches fantasmas se acompasan a la velocidad de la temprana carrera del taxista.
Dejemos esto, nuestro héroe esta subiendo las escaleras subterráneas hacia la luz del día. Detrás de su chaqueta de cuero tiene una pistola spray que ha dejado el mensaje R-A-E-L en letras grandes sobre la pared que conduce al subterráneo. Puede no significar mucho para tí pero para Rael es parte del proceso que lleva a “Hacerse un hombre”. Cuando tu no eres ni un Puertorriqueño pura sangre la vida se vuelve difícil, y sale a relucir lo más fuerte de ti.
Con fortuitas miradas hacia los lados a lo largo de la calle, él chequea el movimiento en el vapor buscando obstrucción potencial. Sin ver ninguna, cruza a grandes pasos la acera, pasa el drugstore en el que el guarda de hacer se retira para revelar la sonrisa de la muchacha de la pasta de dientes, pasa a las damas de la noche y deja atrás al policía Frank Leonovich (48, casado, dos hijos) quien está parado en la entrada de la tienda de pelucas. El patrullero Leonovich mira a Rael de la misma forma que otros patrulleros lo miran, y Rael sólo pretende ocultar que está escondiendo algo. Mientras tanto desde fuera del vapor un cordero yace. Este cordero no tiene nada que ver con Rael, o con ningún otro cordero -sólo yace en Broadway.
El cielo está cubierto y mientras Rael mira hacia atrás una nube oscura está descendiendo como un globo en Times Square. Se posa en el suelo y toma la forma de una superficie lisa de bordes duros, la cual se solidifica y extiende hacia
el Este y Oeste a lo largo de la Calle 47 llegando hasta el cielo oscuro. Mientras la pared levanta su tensión se vuelve una pantalla que muestra en tres dimensiones lo que había existido al otro lado tan sólo un momento antes. La imagen vacila y entonces se resquebraja como arcilla pintada y la pared se mueve hacia adelante silenciosamente, absorbiendo todo a su paso. Los inconscientes Neoyorquinos están aparentemente ciegos ante lo que está sucediendo.
Rael empieza a correr hacia Columbus Circle. Cada vez que se atreve a echar un vistazo, la pared se ha movido otra manzana. En el momento en que piensa que está manteniendo su distancia de la pared, el viento sopla fuerte y frío disminuyendo su velocidad. El viento aumenta, seca la mojada calle y recoge el polvo de la superficie, arrojándolo a la cara de Rael. Más y más polvo es levantado por el viento y comienza a sedimentarse sobre la piel y la ropa de Rael, haciendo una capa sólida que lo lleva gradualmente a una inmovilidad terrorífica.
El momento del impacto irrumpe en el silencio y en rugido de sonido y en un estruendo de sonido el último segundo se prolonga en un mundo de ecos como si el cemento y la arcilla de Broadway mismo estuviera reviviendo sus memorias. La última gran marcha pasa. El hombre de las noticias se halla débil como un lloriqueo mientras audiencia y evento son atados como uno solo. Bing Crosby (canta) "Tú no tienes que sentir dolor para cantarl blues, no tienes que gritar, no tienes que sentir nada en tu collar de dólares." Martin Luther King grita "¡Todos a cantar!" y tañe la vieja gran campana de la libertad. Leary, cansado en su prisión, camina en el cielo, habla del infierno. J.F.K. da el Ok para dispararnos,
sorbiendo Naranja Julius y Limón Brutus. El vaquero con el pecho descubierto (adorna) doblemente al triple campeón. ¿Quién necesita Medicare y la tarifa de 35¢ cuando Fred Astaire y Ginger Rogers están bailando a través del aire? Desde los estereotipos de Broadway Melody la banda regresa a “Stars and Stripes”trayendo una lágrimal que hace brillar la luna, quien ha estado derramando su espíritu desde el silencio ilegal. El prestamista limpia el ruidoso cajón para guardar dinero y agarra su dólar de la suerte. Entonces el apagón.
Rael recupera el conocimiento en alguna media luz maloliente. El está cálidamente envuelto en alguna clase de capullo. El único sonido que puede oir es agua goteando, la cual parece ser el origen de la vacilante luz pálida. El piensa que debe estar en alguna clase de cueva o tumba cómoda, o catacumba, o cáscara de huevo esperando caer desde el hueso del seno. Cualquier cosa que sea, se siente sereno, muy limpio y contento como un muñeco bien cuidado con agua caliente en su vientre, entonces ¿por qué preocuparse por saber qué significa? Resignándose a lo desconocido es arrastrado hacia el sueño.
Se levanta con un sudor frío y un fuerte apremio por vomitar. No hay señales del capullo y no puede ver más de la cueva a su alrededor. Hay mucha más agua brillante goteando del techo y estalactitas y estalagmitas están formándose y descomponiéndose a una velocidad increíble a su alrededor. A medida que el miedo y el sobresalto se deja notar, él se convence a sí mismo que el autocontrol le proporcionará algo de seguridad, pero abandona su pensamiento a medida que las estalactitas y estalagmitas se entrelazan en una posición fija, formando una jaula cuyas barras están moviéndose hacia él. En un momento hay un destello de luz y él ve una red infinita de jaulas todas amarradas por un material
parecido a una cuerda. Mientras las barras rocosas presionan el cuerpo de Rael, él ve a su hermano John fuera, mirando hacia adentro. La cara de John está inmóvil a pesar de los gritos de ayuda, pero en su expresión vacía una gota de sangre se forma y corre por su mejilla. Entonces él se va calmadamente dejando a Rael enfrentarse a los dolores que empiezan a cubrir su cuerpo. Sin embargo, justo mientras John se pierde de vista, la jaula de disuelve y Rael queda dando vueltas como un trompo.
Cuando toda esta revolución llega a su fin, se sienta en un piso sumamente pulido, mientras su vértigo se desvanece. Es un vacío pasillo moderno y la vendedora de muñecas de sueños está sentada en la mesa de recepción. Sin preguntar comienza con su discurso: "Esta es la Gran Marcha de Empaquetamiento sin vida, aquellos a quienes usted está a punto de ver están todos metidos en servicio, excepto por una pequeña cantidad de nuestro nuevo producto, en la segunda galería. Es toda la provisión requerida para cubrir los arreglos existentes de la empresa. Diferentestandas son distribuidas a los operadores de área, y hay abundantes oportunidades para el gran inversionista. Se extienden desde el costoso acondicionado a cuidados hasta el más razonable desnutrido. Nosotros encontramos aquí que a las miradas de todos les convienen
ellos. Excepto por el bajo mercado de desnutridos, cada uno viene con una garantía de nacimiento exitoso e infancia sin problemas. Hay, sin embargo, sólo una pequeña cantidad de potencial de selección variable -no muy lejos del diferencial de la media. Usted ve, el techo ha predeterminado los límites de acción de cualquier grupo de paquetes, pero los individuos pueden salirse del camino si sus diversiones se compensan con otros."
Mientras merodea a lo largo de la hilera de lotes, Rael nota una familiaridad en algunas de sus caras. Finalmente se encuentra con algunos miembros de su antigua pandilla y se preocupa por su propia seguridad. Corriendo fuera del piso de la fábrica, alcanza a ver a su hermano John con un número 9 estampado en la parte posterior de su cabeza.
Nadie parece emprender la persecución y con las caras familiares frescas en su mente procede a reconstruir su antigua vida, encima de la tierra. No necesitaba demasiado tiempo, estaba acostumbrado a actuar deprisa. Antes muerto que atontado. Su mamá y papá le habían dado una paliza, así que se fue muy rápido para unirse a la pandilla. Sólo después de un embrujo en el reformatorio de Pontiac le fue dado respeto en la pandilla. Ahora, caminando de regreso a casa después de una redada, estaba acariciando un puercoespín durmiente. Lo dejó caer y botó la desesperación. Se hizo un agujero en el pecho y se arrancó el peludo corazón. Con el acompañamiento de música muy romántica lo veía siendo afeitado poruna hojilla de acero inoxidable hasta quedar liso.
"No me eches a perder todo con tus imágenes románticas.
Mantén tu túnel de embudo cerrado, Rael. Yo te hice, te puedo deshacer.
No me agrada la idea de deshacer la historia, así que elevaré tu primera
Aventura amorosa a la inmortalidad"

El palpitante órgano rojo cereza vuelve a su lugar y empieza a palpitar más rápido cuando una joven llamada Lisa Jane le sonríe y le hecha una bocanada de humo en la cara.
Rael considera que esta es la oportunidad de poner en práctica la teoría que ha aprendido en un libro de la escuela de memotecnia. Nuestro caballero con armadura había soñado con conducir numerosos corceles a numerosas batallas y había dominado sus movimientos con tanta maestría (capítulos de la Q a la Z) en el libro de texto, como para ser capaz de pasar a través de su rutina mientras contaba de 1 a 500 y ahora no encuentra las respuestas contenidas en los capítulos O-R.
Esto deja a nuestro noble guerrero apoyado de nuevo en la compañía que ha reunido con su propio apretón de manos.
Regresa de sus memorias confundidas al pasaje donde estaba previamente atorado. Esta vez descubre un largo corredor alfombrado. Las paredes están pintadas de rojo ocre y están marcadas por insignias extrañas, algunas que se ven como una diana, otras de pájaros y botes. Más abajo en el corredor, puede ver alguna gente; todos arrodillándose. Con suspiros quebrados y murmullos luchan, en su cámara lenta paramoverse hacia una puerta de madera al final.
Habiendo visto sólo los cuerpos inanimados en la Gran Marcha de Empaquetamiento sin vida, Rael se apresura para hablar con ellos.
"¿Qué sucede?" grita a un monje refunfuñón, quien disimula un bostezo y responde "Falta mucho tiempo para el alba." Un reptil con forma de esfinge lo llama por su nombre diciendo "No le preguntes, el monje esta borracho. Cada uno de nosotros está tratando de alcanzar la parte de arriba de las escaleras,una salida nos espera." Sin preguntar cómo puede moverse libremente, nuestro héroe atraviesa audazmente hacia la puerta. Detrás de una mesa llena de comida, hay una escalera espiral que sube al techo.
En la parte superior de las escaleras encuentra una habitación. Es casi un hemisferio con muchísimas puertas a lo largo de toda su circunferencia. Hay una gran multitud, amontonados en varios grupos. Del griterío, Rael deduce que hay 32 puertas, pero sólo una lleva afuera. Sus voces se vuelven más fuertes y más fuertes hasta que Rael grita "¡Cállad!" Hay un silencio momentáneo y entonces se encuentra que es el foco de atención ya que ellos dirigen su consejo y órdenes a su recién encontrado recluta. Criado en la basura, alimentado de ceniza el maestro del rompecabezas tiene que moverse más rápido. Rael observa un rincón callado y se apresura hacia él. Se para cerca de una mujer de mediana edad con piel muy pálida quien está calladamente hablándose a sí misma. El descubre que ella es ciega y está pidiendo un guía "¿De qué sirve un guía si no tiene a dónde ir?" pregunta Rael. "Tengo un lugar a dónde ir" responde "si me llevas a través del ruido, te enseñaré. Soy una criatura de las cavernas y sigo la dirección en que soplan las brisas."
El la guía a través de la habitación y abandonan la multitud, quienes despiden su partida con seguridad de que va a fracasar. Cuando atraviesan la puerta, la mujer lleva a Rael bajando por el túnel. La luz de la habitación pronto se desvanece y a pesar del paso confiado de ella Rael tropieza a menudo en la oscuridad.
Tras una larga caminata llegan a lo que Rael considera una gran cueva redonda y ella habla por segunda vez pidiéndole que se siente. Se parece a un frío trono de piedra.
"Rael, siéntate aquí. Ellos vendrán pronto por tí. No tengas miedo." Y sin explicar nada más desaparece al andar. El se enfrenta a su miedo de nuevo. Un túnel es iluminado a su izquierda, comienza a temblar. A medida que se vuelve más brillante oye un zumbido no metálico. La luz se está volviendo dolorosamente brillante, reflejándose como blanco en las paredes hasta que su visión se pierde en una especie de ceguera en la nieve. Siente pánico, tantea a su alrededor buscando una piedra y la lanza al punto más brillante. El sonido de vidrio rompiéndose hace eco por todo el túnel.
A medida que su visión es restituida alcanza a ver dos globos dorados de 30 cm de diámetro alejándose revoloteando por el túnel. Cuando desaparecen, un resonante crujido se suena a través del techo, y éste cae a su alrededor. Nuestro héroe está atrapado una vez más.
"Se acabó" piensa, fallando al intentar mover alguna de las rocas caídas. No hay nada especial para un criollo subterráneo a medida que camina a través de las puertas del Reino de los muertosl. "Yo hubiera preferido haber sido expelido en mil pedazos en el espacio, o llenado con helio y flotado sobre un mausoleo. Esta no es manera de pagar mis últimas deudas nostálgicas. De cualquier forma estoy fuera de las manos de ningún embalsamador pervertido haciendo su interpretación de cómo debo lucir, rellenando mis mejillas con su algodón."
Exhausto por toda esta conjetura, nuestro héroe consigue la oportunidad de su vida de conocer a su héroe: La Muerte. La Muerte tiene puesto un disfraz ligero, lo hizo ella misma. Lo llama el "Anestesista Sobrenatural." A La Muerte le gusta conocer gente y quiere viajar. La Muerte se acerca a Rael con su frasco de tabaco, echa una bocanada, y parece alejarse contenta a la pared.
Rael se toca su cara para confirmar que aún está vivo. Descarta a La Muerte como una ilusión, pero nota una esencia almizclera flotando en el aire. Se mueve al rincón donde la esencia es más fuerte, descubriendo una grieta en la piedra a través de la cual está entrando. El trata de mover las piedras y finalmente abre un hueco suficientemente grande para ser atravesado a gatas. El perfume es aún más fuerte del otro lado y se dispone a encontrar su origen, con una energía recién encontrada.
Finalmente llega hasta una muy ornamentada piscina de agua rosada. Está profusamente decorada con incrustaciones en oro. Las paredes alrededor de la piscina están cubiertas con terciopelo color castaño en el cual está creciendo madreselva. De la bruma sobre el agua vienen una serie de rizos. Tres criaturas como serpientes están nadando hacia Rael. Cada criatura reptil tiene la diminuta cabeza y pechos de una preciosa mujer. Su horror se vuelve apasionamiento a medida que sus suaves ojos verdes muestran su bienvenida. Las Lamia lo invitan a saborear el agua dulce y el entra rápidamente a la piscina. Tan pronto como él traga un poco de líquido, una pálida luminiscencia azul gotea de su piel. Las Lamia lamen el líquido; despacio mientras empiezan, con cada nuevo contacto él siente la necesidad de dar más y más. Manosean su carne hasta que sus huesos parecen derretirse y cuando siente que no puede ir más allá, mordisquean su cuerpo. Tomando la primera gota de su sangre, sus ojos se ennegrecen y sus cuerpos son sacudidos. Aturdido por la pasión desvalida él observa mientras sus amantes mueren. En un intento desesperado por fundir lo que queda de ellas con su cuerpo, él las toma y come sus cuerpos, y lucha por abandonar el nido de sus amantes.
Saliendo por la misma puerta desde donde había entrado, encuentra una especie de ghetto de monstruos al otro lado. Cuando alcanzan a verlo, toda la calle dedeformes figuras rompen en carcajadas. Uno de la colonia se le acerca. Es grotesco en todo sentido, una mezcla de feos bultos y muñones. Sus labios se deslizan a lo largo de su mentón mientras sonríe en señal de bienvenida y ofrece un resbaloso apretón de manos. Rael está un poco desilusionado, cuando el Slipperman revela que toda la colonia ha atravesado uno por uno la misma gloriosa y romántica tragedia con las mismas tres Lamia, quienes se regeneran a si mismas cada vez, y que ahora Rael comparte su apariencia física y sombrío destino.
Entre las caras retorcidas de los hombres Slipperman, Rael reconoce lo que queda de su hermano John. Se abrazan el uno al otro, John explica amargamente que la vida entera del Slipperman está dedicada a satisfacer la interminable hambre de los sentidos, la cual ha sido heredada de las Lamia. Sólo hay una ruta de escape; un temida visita al notable Doktor Dyper quien removerá el origen de los problemas, o por decirlo de otra manera, castrará.
Ellos discuten el engañosamente llamado escape durante largo rato y deciden ir juntos a visitar el Doktor. Sobreviven a la prueba y les son entregadas sus armas ofensivas en tubos de plástico amarillos, con cadenas de oro. "La gente usualmente los lleva puestos alrededor de sus cuellos", dijo el Doktor entregándoselos. "La corta operación no necesariamente excluye el uso de la facilidad nuevamente, por períodos cortos, pero por supuesto cuando ustedes lo quieran, deben avisarnos con suficiente tiempo." Mientras los hermanos hablaban de su nueva situación, un gran cuervo negro entra volando a la cueva, se precipita sobre ellos, agarra el tubo de Rael de sus manos y lo lleva volando en su pico.
Rael le pide a John que lo acompañe. “Tengo que estar cerca de ese cuervo y ver donde se posa”
Y él responde "No voy a perseguir un cuervo negro. Aquí abajo tú debes leer y obedecer los presagios. Hay desastre a dónde vuela el cuervo". Entonces una vez más John abandona a su hermano.
El pájaro lleva a Rael por un túnel estrecho,l parece permitirle mantener una distancia escasa. Pero mientras Rael piensa que casi podría alcanzar al pájaro, el túnel se abre y termina en una hondonada subterránea. Casualmente, el cuervo suelta su preciosa carga en las aguas torrenciales de abajo. Es suficiente para volver a un pobre muchacho loco.
Viendo los peligros del escarpado precipicio, nuestro valiente héroe se halla impotente y mira con ira. Sigue un pequeño camino que corre a lo largo de la cima, y ve el tubo subir y bajar en el agua a medida que la rápida corriente se lo lleva. Sin embargo, mientras pasa por una esquinaRael ve un tragaluz, aparentemente formada en la orilla. A través de ella puede ver la hierba verde de casa, bueno no exactamente; puede ver Broadway. Su corazón, ahora un poco erizado, es sacudido por una oleaje de alegría y empieza a correr, con los brazos abiertos, hacia la salida. Justo en ese instante de tiempo sus oídos recogen una voz pidiendo ayuda a gritos. Alguien está luchando en los rápidos abajo. Es John. Se detiene por un momento recordando cómo su hermano lo había abandonado. Entonces la ventana empieza a desvanecerse, hay que hacer algo rápido.
Se apresura hacia el acantilado y baja las rocas gateando. Le toma mucho tiempo alcanzar el agua, tratando de ir a la par con la corriente al mismo tiempo. A medida que se acerca al borde del agua ve a John perdiendo fuerza. Se zambulle en el agua fría. Al principio es arrojado hacia las rocas e impulsado hacia abajopor un canal que se mueve rápido, el cual lo lleva río abajo hasta John. Rael se las arregla para agarrarse a una roca, subir a la superficie y tomar aire. Cuando John pasa, Rael se lanza de nuevo y toma su brazo. Golpea a John para hacerle perder el conocimiento y entonces abrazándose juntos, se deja llevar por los rápidos hasta el agua lenta, donde puede nadar hacia la seguridad.
Arrastra el débil cuerpo de su hermano a la orilla lo acuesta y mira esperanzadamente sus ojos buscando señales de vida. Tiembla de pánico,
porque mirándolo con los ojos bien abiertos no está la cara de John sino la suya. Rael no puede dejar de mirar esos ojos, hipnotizado por su propia imagen. En un movimiento rápido, su estado de conciencia se precipita de una cara a la otra, entonces de regreso una vez más, hasta que su presencia no está ya sólidamente contenida en uno u otro.
No puede desviar la mirada y se fija profundamente en los ojos. Un brillo amarillo perfila ambos cuerpos y todo el escenario alrededor se fundeen una neblina púrpura. Con un súbito resurgimiento de energía en la parte superior de su columna, los cuerpos se funden también en la neblina, dejando únicamente los ojos aislados y suspendidos. Todo esto ocurre sin una simple puesta de sol, sin una simple campana tañendo, sin una simple flor cayendo del cielo. Incluso así, está llenándolo todo con su misteriosa presencia embriagadora. Ahora está en tus manos, trátalo bien.
Leído esto solo nos queda pensar en ver a un Lynch o un Cronemberg dirigiendo la adaptación cinematográfica. De hecho, parece ser que el polifacético Alejandro Jodorowsky llegó a reunirse con Gabriel en los 70 para la elaboración del guión... otro proyecto frustrado para el autor chileno.
De la lectura sacamos una serie de personajes que marcan las directrices del destino de Rael.
- Lisa Jane: Una “femme fatale” o la típica chica americana que se cree inalcanzable.
- La muerte (el anestesista natural), la heroína de Rael, lo cual es significativo en la forma de pensar del protagonista.
- Las Lamias, una especie de espíritus acuáticos que transforman su ser.
- Doktor Dyper que promete la extracción de todos los males.
De todo ello extraemos un claro mensaje de carácter social, el más destacado es el problema de la inmigración, el racismo, la delicuencia... Pero también extraemos un mensaje a nivel personal o afectivo, una especie de “amaos los unos a los otros...” pues Rael renuncia a la vuelta a casa por salvar a su hermano.
Grimble

En el año 1974 Genesis lanzaría “The Lamb Lies Down on Broadway”, su último álbum con Peter Gabriel como cantante y líder, disco en el que los británicos se alejarían de su inimitable sonido entre lo medieval y lo sinfónico consolidado en discos como “Selling England by the Pound” o “Nursery Crime” para ofrecer un nuevo Genesis mucho mas rockero y altamente influenciado por la música electrónica que comenzaba a tomar fuerza por el empeño de músicos y artistas como Brian Eno o los alemanes Kraftwerk. Este cambio de estilo se debe principalmente por las fuertes tensiones internas en el grupo, que dieron como resultado el hecho de que Gabriel, quien se hallaba en medio de una profunda crisis por graves problemas con el nacimiento de su hijo, decidiese abandonar las tareas compositivas y dedicarse enteramente a la construcción de las letras, que narrarían la historia de un joven puertorriqueño llamado Rael, quien viaja a Nueva York en busca de su hermano John, viviendo diferentes situaciones de tinte existencial.
Así pues, los demás integrantes del grupo se ocuparían del aspecto musical de las veintitrés piezas que conforman este álbum doble que, pese a las discrepancias en el grupo, pese al cambio de estilo y pese a la situación crítica de varios de sus miembros, se convertiría en uno de los emblemas del rock progresivo y en uno de los mejores discos de los años setenta.
El conjunto de canciones de “The Lamb Lies Down on Broadway” es claramente conceptual, pero pese a ello se pueden destacar las siguientes canciones: “In The Cage”, un tema de carácter claramente progresivo que narra como Rael, el protagonista, se libera de su capullo de nacimiento y se encuentra en una tenebrosa cueva, con un trabajo instrumental muy bien conseguido que logra crear un verdadero sentimiento de claustrofobia y en el que destaca especialmente el soberbio solo de teclado de Tony Banks. “Anyway” por su parte es otra de las piezas más potentes en el que Gabriel y todo su potencial como cantante se funden con el hipnótico piano de Banks para ofrecer un tema realmente arrollador.
Y punto y aparte merece “The Lamia”, seguramente la mejor canción del disco, en el que se narra el momento en el que Rael se enfrenta a una quieta piscina que en un principio le inspira confianza hasta que aparecen las Lamias (seres mitológicos con cuerpo de dragón pero con cara de mujer de extrema belleza) que tras seducir a Rael y probar su sangre caen en desgracia y este, en un último acto, les dice que las devorará para llevar consigo su inconfundible y agradable aroma, todo sobre una base musical de nuevo impecable en la que el piano y los teclados vuelven a ser los protagonistas y que prácticamente consigue que te metas en la historia aun sin ni siquiera conocer la letra.
A parte de estos tres temas el disco goza de otras muchas canciones recomendables, como “Fly on a Windshield” del que hay que destacar la absorbente parte instrumental, la simpática y tranquila “Cuckoo Cocoon” en la que sobresale la suave flauta de Gabriel o la teatral y oscura “The Colony of Slipperman”. Por desgracia, el álbum, al ser doble contiene varios temas de relleno que por sí mismos no gozan de demasiado interés, especialmente interludios instrumentales no demasiado sugerentes como “Silent Sorrow in Empty Boats” o “Ravine” o canciones como “Back in N.Y.C.” o “Here Comes the Supernatural Anaesthetist”.
Mauricio G.

Tras una etapa gloriosa al mando de GENESIS, PETER GABRIEL decidió terminar su periplo por la banda con una obra maestra indiscutible. Sería la segunda obra maestra del grupo, ya que el anterior “Selling England by the pound” era merecedor de tal consideración, hasta el punto de que para algunos críticos musicales es incluso mejor disco que el que protagoniza este artículo. El caso es que parece que el señor GABRIEL no quería dejar la formación sin dar rienda suelta a su creatividad genial a nivel conceptual. Así, ideó una historia en principio poco atractiva, como es la de un inmigrante vagabundo portorriqueño llamado Rael que se pierde por Nueva York. Lo que en principio parece una situación cotidiana y difícil de funcionar a nivel creativo y comercial, fue convertida por el genio musical de PETER GABRIEL en uno de los trabajos musicales conceptuales más interesantes de la historia, junto a “Tommy”, de THE WHO, “The wall”, de PINK FLOYD, “Thick as a brick”, de JETHRO TULL y “The rise and fall of Ziggy Stardust and the Spiders from Mars”, de DAVID BOWIE, discos todos ellos absolutamente magistrales, auténticas obras maestras del rock de todos los tiempos, y frente a los cuales “The lamb lies down on Broadway” no tiene nada que envidiar. Pero incluso cuando la valía y calidad de este soberbio álbum es más que suficiente para merecer un artículo extenso, lo que significó en lo extramusical y su influencia en el futuro de la banda también merecen ser temas a considerar para comprender mejor todo lo que rodeó a una de las joyas totales del rock progresivo.
LAS RELACIONES INTERNAS EN GENESIS Y LAS TENSIONES PREVIAS
Los precedentes de este álbum estaban en el rock progresivo/sinfónico que GENESIS estaba facturando desde casi sus inicios. Discos tan legendarios como “Foxtrot” o “Selling England by the pound” eran la vanguardia musical y teatral en el rock, ofreciendo una música llena de tantos matices y tan altísima calidad que no sólo influía a cientos de otras bandas, sino que también establecía referencias claras en cuanto a innovación sonora, musical y representativa. No obstante, el grupo comenzaba a mostrar síntomas de inestabilidad interna. PETER GABRIEL empezaba a interesarse por proyectos que en cierto modo lo alejaban de su vinculación con GENESIS. Por otro lado, la visión de lo que debía ser la música del grupo comenzaba a ser diferente para GABRIEL, por lo que el punto de fricción iba cada vez haciéndose más grande. Mientras PHIL, MIKE y TONY querían darle a la música algo más de comercialidad, PETER estaba ansioso por explorar terrenos más abruptos, más complejos, más impenetrables. En medio de este conflicto se encontraba STEVE HACKETT, que simplemente asistía como estupefacto espectador a este choque de egos. Afortunadamente para los que amamos la primera etapa de GENESIS, probablemente todos sus miembros coincidían en un punto: aún no habían publicado el disco definitivo, ése al que querían llegar. Esta cuestión es, además de lógica, demostrable. En primer lugar, para una banda que había compuesto y desarrollado temas tan extensos y complejos como “Supper’s ready”, “The musical box” o “The cinema show”, era casi una obligación dar respuesta a obras conceptuales como algunas de las citadas anteriormente, desarrollando un disco entero que siguiese dicho patrón. En segundo lugar, el propio GABRIEL, con su decisión de escribir por sí solo la letra del nuevo álbum, demostraba su interés por asumir semejante reto y dotar de la coherencia necesaria al concepto alrededor del que giraría el disco al completo. Poco le importaba que dicha decisión crease tal malestar en el seno de la banda, que terminase por ser uno de los detonantes de su salida de GENESIS.
Los inicios en la creación de “The lamb lies down on Broadway” comenzaron más o menos de forma democrática, aunque sólo fuese un espejismo. Asumido por todos el hecho de que el disco sería conceptual, era necesario elegir la historia. Se decidió que cada miembro que lo desease presentara su propuesta personal. Así se hizo, tal y como lo explica PETER GABRIEL en una entrevista de hace unos años: “Se presentaron varias ideas para lo que habría de ser “The lamb lies down on Broadway”. Tratamos de votar democráticamente sobre ellas. Yo sabía que mi idea era la más sólida, la más poderosa, y que podría ganar la votación. La única que podía ser tenida en cuenta de forma seria era “El pequeño príncipe”, aportada por MIKE, que era una historia acerca de un niño. Me parecía una historia demasiado ñoña. Estábamos en 1974, era la época pre-punk Yo pensaba que era preferible centrarnos en una historia sobre una figura contemporánea, en lugar de hacerlo sobre una historia fantástica. Estábamos entrando en la era de las grandes bandas, de los supergrupos, y yo no quería hundirme con este Titanic”. Finalmente fue elegida la historia de PETER, por lo que el concepto sobre el que giraría la música del disco estaba ya definido. Fue entonces cuando el cantante expuso su idea de escribir en solitario la letra que desarrollase dicha historia. El resto de la banda no se mostró nada conforme con tal pretensión, que GABRIEL argumentaba así: “Argumenté el hacer yo las letras de las canciones en el hecho de que no hay muchas novelas que se escriban en grupo”. No le faltaba razón, desde la perspectiva de un Lp como un todo, como una “novela” musicada, sin embargo, para sus compañeros la cosa no estaba tan clara, puesto que hasta entonces no había sido así, interviniendo todos en la composición de la música y en el desarrollo de las letras de las canciones. GABRIEL insistía en tal sentido, tal y como él mismo explica: “Creo que era algo en lo que sólo yo sería capaz de adentrarme, en el sentido de comprender a los personajes y las situaciones. Indirectamente, iba a escribir sobre situaciones que eran muy personales, experiencias emocionales propias, y no quería a nadie más que le diera color a todo ello”. Lo cierto es que PETER consiguió el beneplácito del resto de la banda, aunque a regañadientes. Decidieron que el disco fuera doble, por lo que el escribir la música entre los otros cuatro miembros suponía también una labor titánica, lo cual en cierto modo satisfizo el ego de sus compañeros. Sin embargo, esto provocó algunos desajustes a la hora de hacer confluir las letras y la música, tal y como se desprende de ciertas declaraciones de TONY BANKS: “Nosotros cuatro también teníamos un duro trabajo por delante, ya que por aquel entonces decidimos que el disco fuese doble. Esto significaba que tenía que haber una división, pues al encargarse PETER de las letras, el resto teníamos que ocuparnos de componer la música. Cuando él vino con las letras terminadas, vimos que había dos o tres huecos en los que no había canciones, por lo que tuvimos que escribir algo para rellenarlos. “Carpet Crawlers” fue uno de esos huecos y “The grand parade of lifeless packaging” era otro”. Lo que sucedió realmente fue que PETER escribió tanto, que superó la cantidad de música que el resto del grupo había compuesto, por lo que tuvieron que hacer un esfuerzo extra para completar dicho texto con música. Al final terminó sobrando música, decidiéndose que algunos temas quedaron como instrumentales y otros tuvieron que ser completados con texto adicional, escrito por PETER, como “The supernatural anaesthetist”. El único tema que GABRIEL no escribió fue “The light dies down on Broadway”, porque el cantante no había querido o no había podido establecer un nexo entre “Ravine” y “Riding the scree”.
Conseguido ya el acuerdo, la banda comenzó el proceso de desarrollo del disco. PETER explica varios aspectos relacionados con dicho proceso: “Ojalá hubiese tenido más tiempo para trabajar con “The lamb lies down on Broadway”. Yo escribía las letras mientras la banda trabajaba en otra habitación con la música. MIKE y TONY escribieron bastantes letras para otras canciones en esa época, así que estaban listos para continuar con GENESIS sin mí”. En efecto, los demás miembros de GENESIS no eran conscientes de sus propias capacidades para trabajar sin PETER, ya que pensaban que la grandeza y la gloria conseguida se debían en gran medida a su genio creativo, lo cual no deja de ser cierto, pero demuestra una preocupante falta de confianza en sus propias capacidades. Sin embargo, GABRIEL ya comenzaba a sopesar seriamente la idea de abandonar el grupo y tenía muy claro que ellos podrían continuar sin él, como demuestra no sólo en las declaraciones citadas, sino también en estas otras: “Ellos estaban muy nerviosos y preocupados ante la idea de continuar sin mí. En realidad no deberían haber estado preocupados, como se ha demostrado con el tiempo, en el que la banda ha llegado a ser mucho más grande de lo que nunca fue conmigo en ella. Creo que yo tenía más confianza en su capacidad para continuar sin mí que ellos mismos, porque yo sabía que a largo plazo, lo que de verdad importa es la habilidad para escribir canciones, algo en lo que ellos eran muy buenos”.
Cuando el trabajo de desarrollo se encontraba en su primera fase, surgió otro problema en el seno de GENESIS, un problema definitivo ya, que aclaró aún más el corto futuro que le quedaba a PETER GABRIEL como componente del grupo. El propio PETER lo explica: “En la época en la que empezamos a trabajar en “The lamb lies down on Broadway”, yo recibí una llamada de WILLIAM FRIEDKIN desde Hollywood. Leyó la historia que yo había escrito en la contraportada de nuestro disco en directo y tuvo una idea, un concepto visual sobre ella. Quería hacer un film de ciencia ficción con un guión escrito por alguien que no hubiese estado vinculado a Hollywood antes”. Lejos de darle prioridad al trabajo en el nuevo disco, PETER se tomó esa llamada totalmente en serio y decidió plantear el tema a sus compañeros. PHIL COLLINS lo recuerda de esta manera: “De repente, PETER vino y nos dijo “¿Os importa si paramos por una temporada?” y todos dijimos que no queríamos parar. Era una cuestión de principios, más que ninguna otra cosa. Él dijo que quería hacer la película y que se iba. Recuerdo que nos quedamos sentados en el porche del jardín, preguntándonos qué íbamos a hacer. Teníamos claro que íbamos a continuar con el grupo, aunque fuese una banda instrumental, lo cual durante cinco minutos fue una idea seria, ya que teníamos mucho material escrito”. La banda se tomó esta decisión de la peor manera posible, creándose una tensión enorme entre PETER y sus compañeros, hasta el punto de que en esos momentos GENESIS prácticamente había dejado de existir como hasta entonces lo conocíamos. Sin embargo, PETER piensa que todo se debió a una perspectiva errónea por parte de sus compañeros, tal y como explica: “Otra cosa que llevó a la banda a pensar erróneamente fue el hecho de que TANGERINE DREAM fuesen los que hiciesen la partitura musical para la película de FRIEDKIN. Mis compañeros pensaron que yo quería utilizar a la banda como un trampolín para desarrollar proyectos propios sin que contase con ellos para tal propósito. Pero lo que sucedía en realidad es que FRIEDKIN no quería contar con GENESIS, sólo me quería a mí para aportarle ideas, no para la música. Yo solamente quería disponer de un mes para dar salida a ese guión, así que decidí abandonar el grupo. Hubo un conflicto entonces con Charisma y STRAT se encargó de que volviésemos a trabajar todos juntos”. PHIL COLLINS tiene, sin embargo, su propia visión de cómo fue este regreso de PETER GABRIEL al seno de la banda: “PETE regresó al cabo de una semana porque yo creo que a FRIEDKIN le asustó la idea de ser el responsable de la ruptura de GENESIS. Le dijo a PETE que él no quería la intervención de un grupo de personas, sino unas cuantas ideas, por lo que PETER se encontró sin trabajo y regresó con el rabo entre las piernas. Las cosas volvieron a la normalidad, pero desde ese momento creo que todos nos dimos cuenta de que eso podría volver a pasar en cualquier otra ocasión”. Sea como sea, lo cierto es que, con la intervención de la propia compañía de discos, GENESIS volvieron a concentrar sus esfuerzos en la creación del nuevo álbum, que desde el primer momento se intuía especial y grandioso.
LA “GENESIS” DEL MONSTRUO
Con la banda dedicada a dar forma a su disco definitivo, resulta interesante conocer algunos de los entresijos que rodearon la creación y la grabación de esta obra maestra del rock. Los propios miembros de GENESIS nos cuentan algunos de los detalles que llevaron a que el disco quedase como hoy en día lo conocemos. Ciertos pasajes de “The lamb lies down on Broadway” fueron concebidos y desarrollados de manera sorprendente, tal y como recuerda TONY: “PETER regresó de Hollywood y terminamos el álbum. Realmente disfruté haciéndolo. Utilizamos un montón de sentimientos y sensaciones. A cada momento surgían improvisaciones sobre una determinada idea. Por ejemplo, MIKE dijo “Pharaohs going down the Nile”, tocaba dos acordes y de inmediato el resto de la banda conectaba con esa sensación, con esa idea. Al final terminó siendo “Fly on a windshield”. Pasó algo similar en muchas otras canciones. La mejor jam que tuvimos en este disco fue lo que terminó siendo “The waiting room”, que nosotros llamábamos “The evil jam”. Apagamos las luces y comenzamos a hacer ruido. La primera vez fue excitante”. En lo referente a este proceso, el conocido como “The evil jam”, PHIL COLLINS tiene algunos recuerdos muy clarificadores: “”The Evil Jam” comenzó con STEVE haciendo ruidos y TONY improvisando cosas con un par de teclados. Estábamos trabajando realmente con sonidos muy desagradables. PETER tocaba su oboe introduciendo el micrófono en él, utilizando la flauta con el echoplex, y de repente se escuchó un gran trueno y comenzó a llover. Todos pensamos “hemos contactado con algo fuerte aquí dentro”. Eran las cinco o las seis de la tarde y en ese momento concebimos la melodía dentro de todos esos ruidos. En ese lapso de tiempo, realmente éramos un equipo. Trabajamos muy bien en este disco. El hecho de ser un álbum doble nos dio la oportunidad para hacerlo así, en dos salas diferentes”. Es de imaginar que PHIL se refiere a lo comentado anteriormente, en el sentido de que la decisión de hacer un disco doble fue lo que hizo que se conformasen con componer sólo la música mientras PETER escribía las letras, puesto que eso era un reto para ellos. Continuando con el proceso de grabación, sigue matizando: “Una vez preparado nuestro material, fuimos a una casa de Gales para grabarlo. Terminamos las maquetas en dos semanas. Un mes después, aún seguíamos esperando los textos de las canciones. PETER llegó y nos dijo “Necesito otro trozo de música para enlazar estos dos temas”. Estábamos hartos de todo y ninguno podíamos ayudarle, puesto que él había querido escribir las letras en solitario”. Resulta, pues, evidente, que la tensión era patente entre PETER y el resto del grupo, y que en cierto modo afectaba al proceso de creación del álbum. No obstante, PETER tiene su propia visión de ello: “Soy un buen manipulador, pero el resentimiento contra mí era tan grande que me di cuenta de que la única forma en la que podía trabajar era irme a un rincón y funcionar por mí mismo. Muchas melodías se escribieron después de que las maquetas se terminaran”. Resulta increíble que, tras semejante situación, pudiera salir un disco decente de aquello, no digamos ya la joya que finalmente consiguieron facturar. “The lamb lies down on Broadway” fue un álbum complejo, y lo fue no solamente en su estructura musical y en sus enrevesados textos, sino también en su propio proceso creativo. Fue el más genial epitafio jamás creado para una muerte anticipada.
La finalización del disco también mostró el distanciamiento de la banda con su cantante. “Terminamos en Londres grabando las voces y mezclando el álbum por turnos”, recuerda PHIL, “Yo tenía que pasar toda la noche mezclando y retocando los temas, y luego TONY y MIKE vendrían a supervisar lo que había hecho, porque llegados a tal punto, ya había perdido toda apariencia de normalidad. Finalmente fue como atravesar el infierno y terminar el trabajo, pasara lo que pasara. Ciertamente no fue uno de mis discos favoritos en aquellos momentos, pero me doy cuenta de que es uno de nuestros mejores álbumes, aunque creo que adolece de una mala producción”. Sobre la aceptación del disco, MIKE tiene una visión ciertamente clarificadora: “Mucha gente despreció la idea de desarrollar un concepto, de que todo girase alrededor de un mismo tema. Cuando se publicó el disco, fue un fracaso comercial. La gente ahora habla de él como uno de los discos clásicos de GENESIS, pero en aquella época fue muy duro”. Efectivamente, el éxito comercial de este disco se vio lastrado por la impenetrabilidad de los textos escritos por PETER GABRIEL, el cambio musical que experimentó el grupo y el hecho de ser un Lp doble. Para muchos fans el contraste entre “Selling England by the pound” y “The lamb lies down on Broadway” resultó ser excesivo, por lo que les costó mucho entender esta evolución musical. Visto con la perspectiva del tiempo, no sería nada descabellado considerar a este disco como el primer trabajo en solitario de PETER GABRIEL, con el acompañamiento forzado del resto de GENESIS. Incluso algunas declaraciones suyas lo dan a entender: ““The lamb lies down on Broadway” y “Supper’s ready” son algunas de las cosas que siento más cercanas a mí, de todo lo que he hecho con GENESIS”. Por otro lado, en este álbum se constata la pérdida de peso específico que STEVE HACKETT tiene en la música del grupo. Aunque su excelente guitarra sigue siendo una parte importante del mismo, resulta evidente que es un disco más orientado hacia los sonidos electrónicos que hacia las guitarras. Él mismo lo reconoce: “Yo solamente era un testigo inocente en ese disco. Todo sucedió a pesar mío, no conmigo. Todas las cosas que fui capaz de contener en “Selling England by the pound” parecían reaparecer con fuerza renovada en “The lamb...”: las partes largas de pesadilla, el que todo llevase a algo más. Me sentía muy indulgente, no podía llegar a controlar aquello, o contribuir con algo grande en lo referente a mi guitarra. No creo que yo hubiera hecho un álbum mejor que TONY, pero sí sentía que mi contribución al mismo era demasiado pequeña. Mi matrimonio con la banda estaba al borde del abismo”.
EL RESULTADO FINAL
Como resultado de todo el proceso narrado, hay que decir que la propia estética de la banda fue reinventada por GABRIEL a la hora de concebir “The lamb lies down on Broadway”. Se abandonan las portadas oníricas, con dibujos de regusto entre lo clásico y lo grotesco, para impactar con una orientación mucho más dura, más radical, con fotografías en blanco y negro magistralmente retocadas, para dar una idea de sufrimiento, desesperación, demencia, dolor y desgarro mental. Eso es lo que buscaba este disco y su historia por contar. Textos claramente emparentados con la filosofía kafkiana, ambientes totalmente diversos, cambios musicales alucinantes y plenos de genialidad, música coherente, bestial, delicada, original, sugerente. Los adjetivos se quedan cortos a la hora de calificar este disco, aunque eso sí, todos ellos serían más que positivos. En lo referente a la parte estrictamente musical, todo el grupo se muestra en su mejor estado de forma, lo cual, teniendo en cuenta que hablamos de los mejores GENESIS del momento, es como decir que estamos ante un hecho histórico en lo musical. PHIL COLLINS maneja la batería con una destreza y maestría que ahora nos parecen imposibles, si tenemos en cuenta cómo degeneró su carrera posteriormente, pero lo cierto es que en 1974 dio toda una lección de cómo ser un maestro en su instrumento. STEVE HACKETT, a pesar de su menor protagonismo, en sus partes musicales está como siempre, absolutamente sensacional, mágico, alternando solos de guitarra delicados y hermosos con otros mucho más contundentes y abruptos. MIKE RUTHERFORD demostró una vez más que es un monstruo al bajo, combinando a la perfección los sonidos de su instrumento con los de la guitarra de doce cuerdas, que también maneja estupendamente. TONY BANKS, como no podía ser de otra forma, sublime. Por algo está considerado uno de los mejores teclistas del rock de todos los tiempos. A él debemos gran parte de las atmósferas diversas de este álbum y buena parte de su orientación musical. Para finalizar, la voz de PETER GABRIEL alcanza su momento cumbre en este disco, experimentando con filtros de lo más inverosímil y consiguiendo intervenciones asombrosas, mientras que cuando se nos muestra con su sonido natural nos deja muy claro que estamos ante un cantante privilegiado que domina todos y cada uno de los momentos del disco con su original timbre e inigualable presencia. Llegados a este punto, hay que aclarar que la aparición de BRIAN ENO en los créditos de este Lp es algo exagerada, tal y como el propio PHIL COLLINS explica: “Cuando grabábamos “The lamb...”, BRIAN ENO estaba en el piso de arriba y conoció a PETER GABRIEL. Éste quería pasar su voz por alguno de los sintetizadores de ENO, así que bajó y consiguió los efectos vocales que aparecen en “The grand parade of lifeless packaging” e “In the cage”. Eso fue todo lo que hizo. Como contrapartida, yo colaboré tocando la batería en varios temas que estaba grabando para sus discos”. Esto confirma sin duda alguna lo que muchos críticos habían mantenido durante años: que la aparición de ENO en el álbum era meramente testimonial, sin la relevancia que aparentaba su inclusión en los créditos.
SONDEANDO LO INEXCRUTABLE
Intentar comprender el texto escrito por GABRIEL para las canciones de este disco es una tarea ciertamente complicada y, en muchas ocasiones, imposible. No obstante, el análisis de los temas que componen “The lamb lies down on Broadway” puede arrojar algo de luz a la hora de entender, si no la totalidad, al menos una parte del mensaje que este álbum pretende transmitir.
- “The lamb lies down on Broadway”: La ciudad de Nueva York despierta. Rael, un joven vagabundo portorriqueño, sale del metro, en el que ha pintado las letras que forman su nombre con un spray de pintura, en una muestra clara de desarraigo y de búsqueda de una identidad. Entre la actividad de los bajos fondos de la ciudad, un cordero yace en mitad de la calle Broadway.
Con este tema se inicia el álbum, comenzando con un piano muy dinámico que da paso a las voces y a una subida gradual pero rápida de la música, conformando un corte muy melódico y rítmico, alejado totalmente de lo que GENESIS había hecho hasta ese momento.
- “Fly on a winshield”: Rael camina por la calle y divisa una nube sólida y oscura en Times Square, que se mueve lentamente. Los habitantes de Nueva York no parecen percatarse de la existencia de tal nube, pero su volumen comienza a crecer de forma alarmante en todas direcciones, también en la que se encuentra Rael. Empieza a correr, pero el viento sopla cada vez más fuerte y le impide escapar, levantando el polvo y pegándolo sobre la piel y las ropas de Rael, hasta que la mezcla se endurece como cemento y le impide materialmente moverse. Espera el impacto, como una mosca (“fly” en inglés) espera el choque con un parabrisas (“windshield” en inglés) en la carretera.
Este tema es de un contraste enorme, pasando dramáticamente de la parte inicial, en la que unos delicados sonidos de guitarra acompañan a la voz de GABRIEL, a la parte siguiente, en la que la guitarra eléctrica realiza un fragmento solista tremendamente intenso y muy enérgico, acompañada por una batería contundente y un bajo cuyo sonido se potencia por el uso de pedales. Una composición alucinante y llena de dramatismo y tensión.
- “Broadway melody of 1974”: La nube sólida engulle Manhattan y a Rael, transportándolo a una especie de universo paralelo, o dimensión desconocida. Mientras realiza tal viaje, Rael escucha ecos del pasado de Broadway (Ginger Rogers, Fred Astaire, Bing Crosby, etc.) y pierde el conocimiento.
Directamente enlazado con el corte anterior, esta composición describe musicalmente la caída de Rael a ese universo o dimensión, en una parte vocal de gran expresividad, acompañada por un ritmo repetitivo que va desapareciendo gradualmente, hasta que finalmente desemboca, al finalizar la parte cantada, en una delicada melodía de guitarra y teclados, que representa a Rael dormido o inconsciente. Precisamente ese ritmo repetitivo que va desvaneciéndose es el elemento musical que la banda utiliza para simbolizar los recuerdos del Broadway del pasado, que afloran como ecos repetitivos también.
- “Cuckoo Cocoon”: Rael recobra el conocimiento y se da cuenta de que está envuelto por un capullo. Escucha el sonido de gotas de agua, como si estuviese dentro de alguna caverna. Piensa en posibilidades horribles, como la de estar atrapado a la espera de que algo lo devore o le ataque, pero el cálido confort del capullo lo relaja, por lo que decide resignarse a lo que tenga que suceder y se duerme. A lo largo del disco se percibe que la resignación es un estado de ánimo o actitud que PETER GABRIEL utiliza con bastante frecuencia en sus textos.
Esta balada, a ritmo de guitarra acústica y una voz que canta con un efecto que simula el atravesar algún elemento líquido, resulta de una belleza conmovedora, aumentada por los delicados sonidos de flauta a cargo de PETER GABRIEL.
- “In the cage”: Rael despierta con tremendas ganas de vomitar y ve que el capullo ha desaparecido. Se da cuenta de que se haya en el interior de una cueva, en la que las estalactitas y estalagmitas crecen a gran velocidad. Intenta ejercer su autocontrol, esperando que ello lo mantenga a salvo, pero dicha esperanza se desvanece cuando se percata de que las estalactitas y estalagmitas se entrelazan, formando así los barrotes de una jaula y presionando su cuerpo. Entonces ve a su hermano John, que lo mira de forma inexpresiva y que responde a sus gritos implorando su ayuda, con una simple lágrima de sangre y dando media vuelta para abandonarlo en su dolor. Mientras John se marcha, la jaula se disuelve y Rael comienza a dar vueltas sobre sí mismo.
Estamos ante uno de los temas más importantes en toda la discografía de GENESIS, una composición que serviría perfectamente para ilustrar lo que es el rock progresivo, ya que cumple con todos los tópicos del mismo, pero sacándoles el máximo rendimiento. Comienza siniestro, con sonidos lúgubres y un ritmo que va aumentando de volumen y complejidad instrumental, para desembocar en la parte central, con un solo de teclado legendario ya, que continúa la evolución del sonido que TONY BANKS ya ofreció en “Selling England by the pount”, y un final tremendo, apoteósico, en el que los sonidos llegan a un paroxismo maravilloso mientras la voz de PETER GABRIEL se desboca en mil y un tonos diversos. Es una de las canciones que nunca faltan en sus conciertos.
- “The grand parade of lifeless packaging”: Rael deja de girar y se encuentra en una fábrica, donde una vendedora le muestra una serie de personas de rostro inexpresivo, indicándole que son embalajes sin vida y que están a la venta. Entre esas personas, Rael reconoce a varios miembros de su antigua banda, por lo que en principio teme por su propia seguridad, pero poco después ve a su hermano John, con el número 9 en su frente. Al encontrarse con estos rostros conocidos, Rael no puede evitar echar una mirada a su propia vida, a su pasado.
Composición de intensidad creciente, con efectos vocales extraordinarios. La música va haciéndose más y más tensa, con profusión de diferentes sonidos, convirtiéndose en una apoteosis sonora que acaba con la voz de GABRIEL totalmente distorsionada. Un final para la primera cara del Lp realmente brillante y grandioso.
- “Back in N.Y.C.”: Rael escapa de la fábrica de embalajes sin vida y se sumerge en una especie de visión retrospectiva de su vida anterior en Nueva York. En este tema podemos conocer un poco más al personaje, su desarraigo familiar, su entrada en una banda callejera y en definitiva, su pasado turbulento.
Éste es uno de los temas más crudos y potentes del disco, con una letra igualmente contundente, directa y dura, mostrando toda la rabia de Rael contra la sociedad que lo rodea y a la que no siente que pertenezca. GABRIEL utiliza una voz realmente rasgada y agresiva para cantar el tema, consiguiendo transmitir toda esa rabia a la perfección, en una de sus intervenciones más logradas como cantante. Resulta muy revelador aquí el hecho de que, a pesar de la contundencia del tema, sea el teclado el que lleve el peso del mismo, demostrando nuevamente que el señor HACKETT vivió su particular infierno de semi-ostracismo en este álbum.
- “Hairless heart”: Rael pinta su propio corazón peludo siendo arrancado de su pecho, pero una hoja de acero interminable lo afeita y lo vuelve a colocar en su interior, limpio y depurado de sus maldades, en un momento de romanticismo que le provoca un palpitar nuevo y más poderoso.
Uno de los temas más bellos es, sin duda, este “Hairless heart”, en el que nuevamente el teclado toma el protagonismo principal, alternando partes muy dulces y de volumen musical muy leve, con respuestas grandilocuentes a cargo de los melotrones y sintetizadores. La justa réplica a la crudeza de la anterior canción.
- “Counting out time”: Rael revive su primera experiencia sexual, la cual tuvo lugar tras leer un libro y tomar nota de cómo satisfacer a una chica de forma teórica. Cuando lo lleva a la práctica, el resultado no es el esperado, por lo que terminó siendo rechazado por ella, ante lo cual, él intenta recuperar su dinero invertido en ese libro.
Un tema realmente cómico, muy dinámico y rítmico, en el que PETER GABRIEL demuestra por dónde iría su música en los siguientes años. La guitarra de HACKETT encuentra algo más de protagonismo en esta composición, mientras que la melodía de la misma nos sitúa en uno de los momentos más divertidos y lúdicos de un disco tan profundo y denso como éste.
- “The carpet crawlers”: Rael deja atrás sus recuerdos y se encuentra ante un pasillo alfombrado. Se adentra en él y ve cómo una gran cantidad de gente arrodillada se mueve lentamente por unas escaleras en espiral que conducen a una gran puerta de madera, como los árboles que buscan la luz, ellos sólo tienen esa dirección, creyendo que al atravesarla serán por fin libres.
Si hay una balada llena de belleza y sentimiento, ésa es “The carpet crawlers”, para la inmensa mayoría de seguidores de GENESIS, su mejor balada. Fiel a los cánones del rock progresivo, es un tema que comienza apenas con la voz de GABRIEL y una lejana melodía sonando, para ir creciendo en instrumentos y en volumen, hasta terminar en una apoteosis vocal e instrumental que va desapareciendo progresivamente. Es uno de los temas definitivos de la banda en toda su historia, y por ende, del rock progresivo.
- “The chamber of 32 doors”: Cuando Rael sube las escaleras en espiral y atraviesa la gran puerta, se encuentra a sí mismo en una habitación hemisférica en la que hay 32 puertas a igual distancia una de otra. La gente va introduciéndose en ellas, pero todas conducen de nuevo a la misma habitación, excepto una. Rael intenta encontrar la puerta correcta, mientras la gente no cesa de dar opiniones y advertencias, en una confusión enorme y ruidosa que lleva incluso a que les grite que se callen.
Este tema guarda bastantes similitudes con otras composiciones anteriores de GENESIS, si bien resulta más pausado y adecuado a lo que GABRIEL quiere transmitir. Las transiciones entre la calma de las partes más lentas y las más aceleradas se realizan a través de un verso largo y también alternante en lo rítmico, a su vez. El resultado es un tema a medio camino entre lo hipnótico y lo sugerente, que finaliza de forma magistral la segunda cara del primer Lp.
- “Lilywhite Lilith”: Rael se encuentra atrapado en la habitación de las 32 puertas, rodeado de gente que grita y se desespera. Ve una esquina aparentemente despejada y se acurruca en ella. Entonces ve a una mujer de mediana edad, ciega, llamada Lilywhite Lilith, que suplica que alguien sea su guía. Rael le dice que un guía es inútil cuando no se tiene adónde ir. Ella le contesta que sí tiene un lugar al que ir, que si le ayuda a llegar al centro de la habitación, podrá sentir la brisa del aire y dirigirse hacia la puerta correcta, ya que ella es una criatura de las cavernas. Así lo hacen y la mujer conduce a Rael a través de un pasillo, en el interior de una oscura cueva, donde le invita a sentarse en lo que parece ser un trono de piedra. Entonces le dice que espere, que no tenga miedo, que van a venir a por él, y se marcha, dejándolo solo. En su soledad, Rael se enfrenta a sus temores y pesadillas, al tiempo que una luz va haciéndose más y más grande en el tunel.
La primera cara del segundo Lp comienza como ya lo hiciera su antecesora, con un tema potente y muy contundente, en la línea de “Back in N.Y.C.”, pero en esta ocasión con las guitarras asumiendo buena parte del protagonismo de esa energía y contundencia. El acompañamiento vocal de PHIL COLLINS en las partes más delicadas y sugerentes indica en cierto modo el sonido que GENESIS adoptaría tras el abandono de PETER GABRIEL. El poderoso bajo y la batería mantienen el pulso del tema hasta el final.
- “The waiting room”: Rael, asustado por sus miedos y por la creciente luz, que amenaza con dejarlo ciego, busca una piedra y la arroja hacia la misma. Se escucha un tremendo impacto y toda la cueva se derrumba, enterrando vivo al protagonista.
Una sucesión de ruidos sin aparente conexión o coherencia, ejecutados por los músicos en una sucesión de sonidos sin lógica. De todo ello emerge, al final, la melodía del tema, aunque también acompañada por efectos disonantes de teclados. Esta forma de componer fue utilizada posteriormente, aunque a un nivel mucho menos dramático, en el tema “One for the vine”, del álbum “Wind & wuthering”, ya sin GABRIEL en la banda.
- “Anyway”: Rael espera la muerte, sepultado bajo las ruinas de la cueva, pero incluso en tales circunstancias, tiene tiempo para un último pensamiento filosófico, tal y como indica la propia letra de la canción: “Qué maravilloso es ser tan profundo, cuando todo lo que eres muere bajo tierra”. Al mismo tiempo, Rael piensa en la ventaja de morir así, ya que aunque hubiera preferido ser despedazado en miles de trozos, o embalsamado, al acabar su vida de esta manera evitará que el embalsamador pudiera pervertir la realidad de su persona, dándole su propia interpretación a su imagen corporal.
La resignación marca la pauta de la primera parte de este tema, en la que el piano y la voz recrean perfectamente ese sentimiento. Sin embargo, el cambio central, en el que la batería y los teclados dan paso a un corto pero efectivo solo de guitarra, suponen un ramalazo de terrible desesperación mientras se espera la llegada de la muerte. El tema recobra el ambiente de su comienzo para llegar justo a su fin. Una composición muy comercial, bonita y enérgica por momentos.
- “The supernatural anaesthetist”: Atrapado entre las rocas, Rael recibe la visita de su auténtica heroína, la muerte, disfrazada de algo que él llama anestesista supernatural. Pero a la muerte le encanta conocer gente y viajar, por lo que con un estallido de gas atraviesa las paredes y desaparece, dejando a Rael vivo.
Estamos ante uno de los temas más inconexos del disco, que evidencia algo ya comentado: la falta de compenetración entre los músicos y el cantante. Resulta bastante evidente que esta pieza era en su origen una composición instrumental, a la que GABRIEL le agregó unos versos para darle sentido y poder incluirla en el álbum. En ella apreciamos el claro direccionamiento musical que GENESIS estaba tomando en lo instrumental, presagiando atmosféricos trabajos como “A trick of the tail” o “Wind & wuthering”. Uno de los pocos momentos en los que STEVE HACKETT tiene el auténtico protagonismo, con unas partes de guitarra excelentes.- “The lamia”: La muerte se marcha y Rael aspira un penetrante perfume. Intenta buscar una salida a través de las rocas y consigue encontrar un hueco entre las mismas. Tras remover algunas piedras, logra escapar y salir al exterior. Siguiendo el olor del perfume, entra en una habitación iluminada por velas, en la que hay una piscina en el centro, con aguas rosadas y envuelta en brumas. Tres criaturas, mitad serpiente, mitad mujeres, las lamias, le dan la bienvenida y le invitan a bañarse. Rael acepta y, mientras se sumerge en la piscina, siente cómo la energía comienza a abandonar su cuerpo. Las lamias comienzan a beber su energía mientras lo acarician y lo cuidan, pero cuando llegan a su sangre, mueren instantáneamente. Rael, de forma desapasionada, se come los cuerpos sin vida de las lamias, abandonando después la habitación por la puerta por la que entró. Cuando mira hacia atrás, ve que todo ha vuelto a su estado inicial, esperando la llegada de otro visitante.
Una de las letras más elaboradas de GABRIEL, que se inspiró en sueños de su niñez para escribir este texto, tal y como él mismo reconoce: ““The lamia” era un sueño. De pequeño solía soñar que estaba en una piscina con preciosas chicas rodeándome y seduciéndome. Era un sueño sensual y en colores, en cálidos y suaves colores”. Arropado por una instrumentación exquisita y muy expresiva, “The lamia” es uno de los momentos cumbres de este álbum, si bien no ha trascendido tanto debido a que rítmicamente es bastante menos directo que otros temas que sí alcanzaron mayor impacto comercial.
- “Silent sorrow in empty boats”: Rael abandona la piscina y sus pensamientos intentan ordenarse, en un estado de ánimo ciertamente confuso en el que se mezclan sentimientos de temor y placer.
Esta composición fue una de las últimas que se llevaron a cabo en el disco, y la razón de su existencia es simplemente la necesidad de que GABRIEL tenga un tiempo necesario para cambiarse de vestuario a la hora de ofrecer el show en directo. Simplemente extiende el ambiente musical de “The lamia” unos minutos, apoyándose en sonidos de guitarra y teclados.
- “The colony of Slippermen”: Tras salir de la habitación de las lamias, Rael encuentra a un grupo de gente deforme, con rostros desencajados y de horribles facciones. Pronto se da cuenta de que forman una colonia de gente que ha pasado por la misma experiencia que él con las lamias, por lo que ya es uno de ellos. Allí se encuentra con su hermano John, que le explica que la vida en la colonia consiste en la satisfacción de sus deseos y sentidos, una satisfacción que nunca puede ser total, ya que dichas necesidades han sido impuestas en sus cuerpos y sus mentes por las criaturas de la piscina. La única cura es la castración, que corre a cargo del doctor Dyper. Ambos deciden someterse a la operación y el doctor les entrega sus órganos genitales en tubos de plástico amarillos, para que puedan volver a utilizarlos de forma esporádica, pero un enorme cuervo se lleva los de Rael, arrancando el tubo de sus manos. Cuando pide la ayuda de su hermano, John le abandona por segunda vez, con la excusa de que no seguirá a un cuervo negro, ya que hay que obedecer las profecías y los oráculos, que hablan de desastres allá por donde los cuervos vuelan.
Sin duda este tema es el que mejor responde al concepto del rock progresivo, además de ser uno de los más elaborados y acertados de todo el álbum. La conjunción entre música y voz resulta extraordinaria, compenetrándose a la perfección y dotando a la composición de una enorme solidez. A destacar el solo de teclado, en la línea de lo ya escuchado en su anterior álbum, “Selling England by the pound” y en el tema “In the cage”, incluido en el propio “The lamb lies down on Broadway”. Este sonido de sintetizador marcó una tendencia en GENESIS, que perduró en el tiempo y llegó incluso a la época de “Abacab”, aunque lógicamente con un sonido más actualizado y espectacular. La variedad de matices de este tema lo hacen uno de los más admirables en toda la discografía de GENESIS, marcando uno de los momentos creativos más álgidos en su historia.
- “Ravine”: Rael sigue al cuervo adentrándose en un tunel. Durante unos momentos parece que va a poder acercarse al cuervo lo suficiente como para capturarlo, pero justo cuando piensa que puede conseguirlo, el tunel se abre y desemboca en un enorme barranco subterráneo, desde el que ve cómo el pájaro deja caer el tubo en el agua que discurre por el fondo del barranco, arrastrándolo corriente abajo.
Nuevamente una pieza instrumental para unir dos partes en este disco. Los teclados suenan sugerentes, atmosféricos, expresando la quietud desesperante de las aguas en lo más profundo del barranco.
- “The light dies down on Broadway”: Rael comienza a seguir el barranco, sin perder de vista el tubo que flota en el agua. De pronto, divisa una luz en el cielo, a través de la cual ve su hogar, que se transforma en Broadway. Su corazón se llena de esperanza y comienza a correr con los brazos abiertos, en busca de una salida.
El tema que GABRIEL no llegó a componer es un añadido necesario para dar continuidad a la historia. La banda decidió elaborar una melodía recurrente sobre la que utilizaron para abrir el disco, pero con un aire más nostálgico y evocador, como así exige la proximidad del final de la obra.
- “Riding the scree”: Mientras Rael corre, escucha una voz pidiendo ayuda. Es nuevamente su hermano John, que ha caído a los rápidos y corre peligro de ahogarse. Si quiere salvar a su hermano, la única posibilidad es bajar hasta el agua y ayudarle a salir de allí.
Nuevamente el teclado asume el protagonismo en este tema, y nuevamente ese sonido ya característico de GENESIS, en un corto solo de gran belleza y musicalidad, que permanecería en los shows de la banda posteriormente, constituyendo uno de los momentos instrumentales álgidos en su música. La combinación del sonido de sintetizador con la fanfarria del órgano son las cartas de presentación de una composición tan espectacular como dinámica.
- “In the rapids”: Rael tarda bastante en llegar hasta las rocas de los rápidos de la corriente. Una vez allí, ve cómo John está a punto de morir ahogado. Se introduce en las frías aguas y una corriente lo sumerge, llevándolo más allá de donde se encuentra su hermano. Rael consigue agarrarse a una roca y cuando John es arrastrado por la corriente, sujeta su brazo con firmeza y consigue nadar hacia la salvación con él.
La melodía conduce la historia hacia su final, en una combinación de dramatismo y tensión que anticipa lo que sería la carrera de PETER GABRIEL tras su periplo por GENESIS. Aquí encontramos claras inflexiones vocales y estructuras que posteriormente volveríamos a escuchar en los primeros trabajos en solitario del genial vocalista.
- “It”: Cuando Rael mira a los ojos de John, se da cuenta de que no es el rostro de su hermano el que ve, sino el suyo propio. Su conciencia se traslada de un cuerpo a otro, sin que su presencia pueda solidificarse en ninguno de los dos. En dicho estado fluido, observa ambos cuerpos perfilados en amarillo y cómo la escena se sumerge en una bruma púrpura, disolviéndose sus cuerpos en ella.
El dinamismo frenético de este tema cierra “The lamb lies down on Broadway” de forma brillante y con una melodía comercial y directa. La realidad convertida en el “ello”, en un ente intangible que se difumina en lo insustancial. Una visión profunda a cargo de un PETER GABRIEL que concluye así su maravillosa y compleja historia. El punto y final a una epopeya tan filosófica como elucubradora, tan desesperante como intensa, pero también el punto y final a la trayectoria más brillante a nivel creativo y musical de GENESIS.
A MODO DE EPÍLOGO
Con la publicación de “The lamb lies down on Broadway”, GENESIS alcanzó su techo creativo, pero también su punto sin retorno en lo que a sus relaciones personales se refiere. Esto se extendió igualmente a los shows que la banda dio en directo para presentar el álbum. Unos conciertos épicos, grandilocuentes, con un PETER GABRIEL esforzado en teatralizar su historia, llevando al escenario momentos relevantes de la misma, como cuando se disfraza de lamia, para posteriormente convertirse en uno de los habitantes de la colonia de Slippermen. La faceta teatral fue fundamental en las actuaciones de GENESIS en la gira de este disco, pero al mismo tiempo fue lo que terminó de constatar la necesidad de que GABRIEL abandonase la nave. A pesar de la espectacularidad y genialidad de los conciertos que dieron, los propios miembros de la banda reconocieron a posteriori que las extravagancias de su cantante, sus obsesiones por llevar el aspecto teatral hasta sus últimas consecuencias, lastraron las posibilidades musicales del grupo en directo, siendo responsables de que en ocasiones no pudieran ofrecer mejor sonido. Un ejemplo claro es el momento en el que se representa el tema “The colony of Slippermen”, en el que GABRIEL porta dos globos que son inflados por un roadie, semejando sus testículos creciendo. Esto obligaba a que cantase alejado del micrófono, por lo que su voz apenas tenía presencia en un momento tan relevante como ése. Desgraciadamente la tecnología aún no había avanzado lo suficiente como para ofrecer a GABRIEL la posibilidad de llevar un micrófono inalámbrico en su cabeza. En cualquier caso, y a pesar de los problemas y hándicaps, “The lamb lies down on Broadway” ha de ser recordado como lo que fue: una de las obras maestras indiscutibles del rock progresivo de todos los tiempos.
Fran García

Y si llegaron hasta aquí es porque les interesa mucho leer sobre esta obra, yo no tengo más ganas de copiar pero si quieren tienen mucha más información en la red. Disfruten y agradezcan al Mago!!!






4 comentarios:

  1. Qué maravilla. Mago, Moe, gracias carnales.

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  2. Muy buen repaso a este disco, que sin duda es de mis favoritos, saludos.

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  3. Escucho este disco desde que salió en nuestro país (1976?) y vuelvo a él, recurrentemente. Me pregunto si, conocida la historia, no sería más atinado traducirlo como "el inocente yace en Broadway" recordando la traducción que se hizo del título de la película "The Silence of the Lambs" . Como sea, un gran disco, con un carga dramática en su música y en sus letras que me sigue emocionando como hace 40 años.
    Gracias por las reseñas y obvio, por el disco, aunque en este caso desde siempre lo tengo conmigo en varios formatos.
    Un saludo!

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  4. Hermoso post, realmente. Muchas gracias!

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