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miércoles, 1 de febrero de 2017

Happy Family - Minimal Gods (2014)


Esta semana hemos entrado sin querer en el país del sol naciente así que podríamos hacer una saga japonesa. Ahora con Happy Family, banda de buen progresivo experimental encamienado hacia el Zeuhl. Happy Family, una de las bandas mas aclamadas y encumbradas del rock progresivo japonés de los últimos tiempos debido a su original fusión de rock experimental -RIO, Zeuhl, avant-prog-, prog ecléctico (King Crimson), metal y jazz rock (Mahavishnu Orchestra, Return To Forever), y aquí traemos su cuarto disco para deleite cabezón. Discazo para demoler marotes!!!

Artista: Happy Family
Álbum: Minimal Gods
Año: 2014
Género: Zeuhl / Avant-prog
Duración: 54:59
Nacionalidad: Japón


Lista de Temas:
1. Slide
2. No Talent, No Smell
3. Rodrigo
4. Portal Site For Sightseeing
5. Doggy-Human Contest
6. Animal Spirit
7. Cat Riding on Roomba
8. Celestial Illegal Construction
9. Tibidabo
10. Feu De Joie

Alineación:
- Kenichi Morimoto / keyboards
- Takahiro Izutani / guitar
- Hidemi Ichikawa / bass
- Keiichi Nagase / drums




Llegó el momento de presentar a los Happy Family, en alg{un momentos había que traerlos porque representan de lo más interesante de la avanzada vanguardista en tierras niponas, y eso que en por esas pampas hay variedad de proyectos experimentales y de suma calidad. Ya siendo experimentados batalladores en el arte de quebrar neuronas pero más a fuerza de musicalidad y fuerza compositiva que a fuerza bruta (que tambi{en la tienen y a raudales) dejamos el que es su último disco de estudio, pero seguramente no pasará mucho tiempo hasta que lleguen más. Vamos con algún comentario, el mío es claro y no voy a perder tiempo escribiendo: discazo total que no deberían perderse por nada del mundo.


En el contexto del rock de avanzada japonés de los 90, Happy Family fue una de las bandas más relevantes, debido a su original fusión de rock experimental -RIO, Zeuhl, avant-prog-, metal y jazz eléctrico (Mahavishnu Orchestra, Return To Forever). Sin embargo, tras la edición de los álbumes “Happy Family” de 1995 y el celebrado “Toscco” de 1997, la agrupación desapareció del mapa sin dejar huella alguna.
Como sea, junto a proyectos como Ruins, Bondage Fruit, Boredoms, Ghost o Acid Mothers Temple, fueron parte de una explosión creativa en el país nipón que, tomando la herencia de grandes tendencias musicales del pasado, impusieron su propia sensibilidad y especificidad, para un resultado modernizante de la tradición más oculta de la historia del rock.
Sorprendentemente y después de 17 años de ausencia discográfica, Happy Family está de regreso con tres de los cuatro miembros que grabaron “Tossco”, dejando en claro que esta vuelta no se trata del capricho de uno de sus integrantes que decidió apropiarse del legado de la banda, sino que muy por el contrario, es un retorno con todas las de la ley. Los integrantes anteriores del actual cuarteto, son el tecladista Kenichi Morimoto, el guitarrista Takahiro Izutani y el baterista Keiichi Nagasse, a quienes se les suma únicamente, el nuevo bajista Hidemi Ichikawa.
El mismo Izutani es quien da pistas sobre esta renovada etapa creativa de la banda: “Todas nuestras nuevas canciones consisten en un par de frases cortas. Estas frases son interpretadas por cada instrumento en varios momentos de la canción, en una especie de representación de la esencia de la música mínima. ‘Minimal Gods’ es, justamente, una expresión simbólica de dicha esencia y el reflejo de nuestra nueva etapa compositiva”.
El álbum está compuesto por diez composiciones, de un rock instrumental moderno, asertivo e impetuoso, comenzando con la energía imparable de “Slide”: bajo distorsionado, guitarras y teclados de melodías punzantes y una línea de batería compacta, completan una apertura de alto impacto. De hecho, el LP baja en intensidad en las próximas composiciones, que resaltan por otras características: el ingenio sónico, melódico y rítmico de “No Talent, No Smell” y la vehemencia sonora de “Rodrigo”, una pieza con sendos elementos del metal, pero que también recuerda a Univers Zero, aunque con una proyección menos siniestra.
Así, el álbum avanza rápido con el dinamismo de “Portal Site For Sightseeing”, una pieza de progresivo eléctrico más cercano a bandas estadounidenses, como Happy The Man o Djam Karet; para luego pasar a la extensa “Doggy-Human Contest”, con urgentes diálogos instrumentales y diversas micropartes que se unen en un todo unificado en el contexto de la composición, para un gran cierre dionisiaco y ruidoso.
La vehemencia estética y vibración eléctrica del álbum no cesa. “Animal Spirit” es una furiosa pieza de intensidades variadas, mientras que “Cat Riding On Roomba” resalta por su inicio de gran potencia y sus conversaciones instrumentales. Tras los exploratorios ritmos y sonidos de “Celestial Illegal Construction”, “Tibidabo” y la más ambiental “Feu De Joie”, sin aburrir en ningún momento, no hacen más que solidificar la propuesta de la banda versión 2014.
Con “Minimal Gods”, Happy Family se aleja del avant-prog influenciado por Magma, Heldon y las bandas del Rock In Oposittion, en pro de una propuesta propia e idiosincrática de rock instrumental contemporáneo. Pese a esta renovación, la banda no traiciona su pasado, sino que al contrario, lo enriquece y le entrega nuevas perspectivas de desarrollo ulterior. Un gran regreso.
Héctor Aravena A.



Y no podía faltar el comentario de nuestro involuntario columnista de siempre, veamos que es lo que dice de este disco:


¡Qué buenas noticias nos trae el personal del sello Cuneiform Records! Éste ha publicado en el día 30 del último setiembre el disco de retorno de los japoneses HAPPY FAMILY, el mismo que se titula “Minimal Gods”. Conocemos a HAPPY FAMILY por su aporte al revival progresivo de los 90s desde las canteras del Zeuhl de nueva generación, logrando colocar a sus discos “Happy Family” y “Toscco” como pilares fundamentales de la música avant-progresiva japonesa de las dos últimas décadas. El grupo consiste actualmente de Kenichi Morimoto [teclados], Takahiro Izutani [guitarras], Keiichi Nagasse [batería] y Hidemi Ichikaw [bajo]: o sea, los tres primeros son los mismos que hemos encontrado en los discos anteriores, mientras que el bajista es el nuevo vecino del barrio. Vayamos a los detalles del repertorio de este disco mientras aún contenemos con adulta sobriedad el ardiente y salvaje entusiasmo que nos causa la sola idea de que este brillante cuarteto haya vuelto a poner manos a la obra en el mundo presente del rock progresivo.
Durando 5 minutos, ‘Slide’ abre el disco con una portentosa fiereza amalgamada en una muy refinada arquitectura basada en los inteligentes juegos de síncopas de la dupla rítmica. El solo de guitarra que emerge hacia el final es lo suficientemente incendiario – al modo de un ALLAN HOLDSWORTH rebautizado en la religión del heavy – como para subir un poco más la caliente temperatura sónica del momento. Acto seguido llega ‘No Talent, No Smell’, un tema patentemente vigoroso pero menos denso que el de apertura; su enfoque es el de mezclar el groove de unos WEATHER REPORT con la oscura vitalidad de la psicodelia pesada (un poco afín a sus congéneres de BONDAGE FRUIT). Hay un solo de sintetizador que nos remite al paradigma de JAN HAMMER. Poco menos de 11 minutos ha pasado y ya podemos advertir que lo que nos traen los HAPPY FAMILY es una oferta grandiosa de una manera renovada. Y, en efecto, el arribo de ‘Rodrigo’ refuerza esta sensación al exhibir una versión metalizada de jazz-rock desde un enfoque lo suficientemente ágil y sofisticado como para abrir espacios de coqueteo con los estándares del math-rock. ‘Portal Site For Sightseeing’ nos muestra más fehacientemente ese groove experimental jazz-rockero que hallamos en la tradición del Zeuhl, convirtiéndolo en un vehículo para los arreglos explosivos de un motivo central que es, en esencia, cálido y envolvente: el tipo de reconstrucción dialéctica que el cuarteto hace entre lo cálido y lo tenso conlleva el meticuloso uso del nervio performativo para vigilar que las dosis de esos dos elementos se mantengan bien equilibrados. ‘Doggy-Human Contest’ es la pieza más larga del álbum, durando casi 7 ¼ minutos, el cual nos ofrece una recapitulación sintética de ‘Slide’ y ‘No Talent, No Smell’ con una dosis añadida de densidad, principalmente proveniente de un interludio relativamente lento donde el grupo elabora un jam diseñado para aludir a sensaciones sórdidas y atmósferas amenazantes con un pulso Crimsoniano. Y cómo olvidarnos de hacer una mención especial al aguerrido solo de órgano que tiene lugar durante esta fracción.
‘Animal Spirit’ nos brinda un momento de alegre vivacidad con reminiscencias Canterburyanas, operando un poco como contrapeso al exquisito ejercicio de retorcida extroversión plasmado en la pieza anterior. Cabe hacer una mención especial al jam intermedio donde se hace una referencia no demasiado sutil a la intensidad lisérgica de GONG, cumpliendo así con la misión de brindar un recurso de densa variación al asunto. ‘Cat Riding On Roomba’ está más plenamente orientado hacia el terreno del jazz-rock, pero siempre con esa remodelación vigorosa y furiosa netamente derivada del prog vanguardista: los momentos de exhibicionismo estilizado nos recuerdan a TRIBAL TECH, en cierta medida. Una vez más, los aires de familia con bandas compatriotas como BONDAGE FRUIT y KOREKYOJINN salen a flote. ‘Celestial Illegal Construction’ muestra un talante casi igual de urgente, casi igual de electrizante, imponente en el desarrollo temático que se despliega grácilmente sobre un complejo juego de síncopas que debe tanto al math-rock como al legado de la psicodelia pesada. Con esta iniciativa, la banda cubre parcialmente bajo un manto de sutileza el nervio tan rotundo que se explaya en el groove general. Por su parte, ‘Tibidabo’ apela a la reutilización del punche rockero en los guitarreos esenciales, mientras que la siempre esforzada dupla rítmica se enfila por los senderos del jazz-fusión: es como una partitura perdida de WEATHER REPORT que ha sido reavivada y reconstruida por unos ZAO. Durando poco menos de 7 minutos, ‘Fau De Joie’ cierra el álbum con un ambiente marcado por el compás más lento que se ha empleado a lo largo de todo el álbum, una parsimonia densa y expectante sabiamente alimentada con ciertos momentos de quiebre estratégicamente ubicados para generar sorpresa… un truco muy a lo ZAPPA. De hecho, podemos hacer un paralelo entre esta sección y ‘For Calvin (And His Next Two Hitch-Hikers)’ (del fabuloso “The Grand Wazzoo”), con un matiz añadido de post-rock. Hay un interludio travieso en el que el grupo vuelve a poner toda la carne en el asador, sacando a colación aires de MAGMA (época del “Üdü Ẁüdü”) antes de reconstruir el motivo inicial con un revestimiento cautivadoramente épico.
“Minimal Gods” es, para ponerlo a modo de síntesis final, una de las obras progresivas más magistrales e imponentes del año, una obra que reitera y hasta redefine hacia nuevas magnitudes el rol de los HAPPY FAMILY como gigantes irrefutables de la vanguardia japonesa del Sol Naciente. Gigantes irrefutables que se apropian de un aura de divinidad máxima.
César Inca


Y vamos con algunos comentarios en inglés. Para mi es un disco excelente, y creo que para todos los demás que lo escucharon, también.

It's time to offer up a hearty "welcome back!" to Japanese avant-prog quartet Happy Family. Listeners last heard from them on 1997's sophomore outing Toscco, and the band broke up the following year, re-emerging 14 years later in 2012 with three members of the Toscco lineup -- keyboardist Kenichi Morimoto, guitarist Takahiro Izutani, and drummer Keiichi Nagase -- joined by new bassist Hidemi Ichikawa. Morimoto, Izutani, Nagase, and Ichikawa hardly skip a beat between then and now as they extend the Rock in Opposition-influenced Happy Family sound into the 21st century on the group's third Cuneiform label release, 2014's Minimal Gods, a set of ultra-tight high-energy complex instrumentals complete with rippling keyboards, metal-crunchy guitar, gut-punching drums, and speaker-challenging deep Magma-esque bass. Literally speaking, however, Happy Family's complicated time signatures skip plenty of beats, beginning with the demented rhythms -- partly in 11/8 -- of opener "Slide," with Nagase and Ichikawa locking tightly together, Izutani Frippishly riffing and then throwing out choppy chords for Morimoto to toss back in counterpoint, and everything fitting together like crazily angled puzzle pieces. Amidst all this, Izutani still manages to nail a pair of brief but fiery solos to the skewed structure surrounding him. With its retro-squelchy keyboard tones and memorably catchy riff/melody, second tune "No Talent, No Smell" suggests a twisted but high-spirited form of proggy alien space funk, while Izutani's jabs of metal guitar, exploding over Morimoto's Present-like arpeggiated keys, bring a headbanging intensity to "Rodrigo." Headbanging in an irregular tempo, of course. The album's first three tracks were penned by Izutani, and the momentum doesn't flag in the following pair of Morimoto compositions: "Portal Site for Sightseeing" finds Happy Family jamming out in 17/8 with unfolding chords, melodies, and solo interludes that take the music higher and higher before an abrupt finish; stretching past seven minutes in length, "Doggy-Human Contest" is densely packed with changeups to start but by its midsection has tumbled into a sort of trudging space-metal-blues over which Morimoto cranks out a synth solo suggesting the likes of Joe Zawinul, Sun Ra, and Ray Manzarek in equal measure. With its five-and-a-half-minute buildup to another slam-bang finish, Izutani's "Animal Spirit," in a relatively straightforward 7/8, is a strong companion piece to Morimoto's aforementioned "Portal Site," with a terrific solo from the guitarist over one of the album's most engaging grooves. After the band flirts with fusion on "Cat Riding on Roomba," Morimoto's "Celestial Illegal Construction" layers precisely skipping keys and guitars around and through its heart of typically off-center metal and space rock before the tune's incongruously stumbling -- even drunken -- coda, with Izutani and Morimoto still managing to end on a unison note. Izutani's concluding mini-epic "Feu de Joie" throws elements of Univers Zero, Pink Floyd, and even Tipographica-styled Zappa-isms into its sometimes cavernous mix, demonstrating that Minimal Gods still holds surprises even during its final moments. Now that Happy Family are back, here's hoping they plan to stick around.
Dave Lynch

The very welcome return of the excellent Japanese band Happy Family. The band released two heavy complex noisy Zeuhl albums in 95 (s/t) & 97 (Tossco) then disappeared. They have now returned 15 years later. All three albums are on the wonderful Cuneiform label.
The instrumental quartet is made up of keyboards, guitar, bass & drums feature three of the members who were on the last album, Kenichi Morimoto - keyboards, Takahiro Izutani - guitar Keiichi Nagasse - drums, and with new bassist Hidemi Ichikaw.
They bring a King Crimson & Magma flavor to distinctly Japanese Metal in a similar vein to Bondage Fruit.
If you like it heavy, complex & noisy look no further, it's a winner.
Ian

I think the most surprising news for me in 2014 was hearing that HAPPY FAMILY was releasing a new album. They released two studio albums in the nineties and I just thought they were done. I listened to a short audio clip and I was sold. Like their earlier albums this is heavy and complex and all instrumental. In fact after my first listen i'm thinking this is more Math Rock than Zeuhl, I just don't hear that Zeuhl flavour at all on this one. The keyboards don't always do it for me so I would rate their first two albums higher than this one but they are all 4 star records in my opinion.
"Slide" is heavy-duty and quite growly and deep sounding. Angular guitar leads follow and they will come and go. Just an intense slab of instrumental music. "No Talent, No Smell" is another complex piece that is very mathy. I'm not a fan of some of the keyboard sounds but this is an excellent song overall. "Rodrigo" is heavy again with keys playing over top. It does settle some as the contrasts continue. Ripping guitar before 2 1/2 minutes. "Portal Site For Sightseeing" has some light shining in it for a change as we get an almost feel good vibe. Check out the guitar and drum work after 2 1/2 minutes. Amazing! Nice bass lines before 5 minutes as well. This is an uptempo track with lots going on. "Doggy-Human Contest" is uptempo with keys as the guitar plays over top. Check out the drum work as well. Some cool guitar/keyboard interplay around 3 1/2 minutes in then it turns dark and heavy 4 minutes in. Nice. Nasty and growly organ runs follow along with some deep bass grooves.
"Animal Spirit" has riffing and more in this fairly heavy and complex piece. The keyboards are all over it as well. "Cat Riding Roomba" is crazy fast with so much going on. There's a Zappa flavour to this one. It does settle back at times but not a lot. "Celestial Illegal Construction" opens with keys as some kick-ass drums join in. The guitar starts to make some noise over top. I like the guitar solo after 3 minutes here. Not a fan of the synths before 4 minutes though. It ends in a more calm manner. "Tibadabo" is very mathy with keys, guitar and drums standing out. It settles down before a minute but contrasts will continue. Great sound 2 1/2 minutes in with liquid keys then the guitar lights it up before it settles back again. "Feu De Joie" has this heavy and growly sound to start before a calm with keys takes over quickly. Back to the heaviness with organ. Synths play over top in a high pitched manner. Themes are repeated. What a killer closing track.
I was expecting more I must admit but this is still a very impressive album and comeback by HAPPY FAMILY.
John Davie





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